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capítulo quince

buenas personitas hermosas. 💜

capítulo dedicado a: AngelaNavarrete367. gracias por tu apoyo preciosa, un besito, un abrazo y espero que queda de este año te sonria y te espere con lo mejor ❤

disfruten el capítulo, me esmere demasiado escribiéndolo y realmente me gustaría que lo apreciaran. Ya saben, si quieren dedicatorias solo comenten y voten.

— también me comento que le gusta mucho el mar —comento Taehyung mientras lavaba su cuerpo bajo la lluvia de la ducha, Jungkook lo escuchaba mientras lavaba sus dientes— creo que tenemos más en común de lo que pensamos y me está haciendo mucha ilusión crear una amistad con él.

Una vez terminaron el recorrido, ambas parejas se dirigieron al yate que yacía frente al museo, el cual era propiedad del hombre pálido, quien no quiso que ambos fueran a un hotel por lo que les propuso quedarse con ellos los pocos días que estarían en Mónaco.

Jungkook, una vez se aseguro de que Taehyung se sintiera cómodo con la idea, acepto, la pareja de casados les ofreció un gran cuarto, el cual sorprendió a Taehyung, parecía un gran departamento dentro de ese cuarto, el dinero realmente podía hacer magia.

— me alegra que se llevaran bien, cariño —dijo, llevando su vista hacia el cuerpo desnudo de su chico— ¿Por qué eres tan hermoso?

Taehyung quien tenia sus ojos cerrados mientras lavaba su cabello sonrió, la confianza entre ellos existía, y era tan solida como para que ambos compartieran el mismo espacio intimo sin necesidad de sexo, siempre tenían ganas claro está, pero tener la confianza con tu pareja hacia que todo fuera mucho más intimo y hogareño, Taehyung apreciaba mucho eso.

Aun con sus ojos cerrados, se sobresalto levemente en cuanto sintió como unas manos rodeaban su cintura, sintiendo de primera mano el firme pecho de su novio, volteó, quedando cara a cara con quien amaba.

— Jungkook tus pantalones se mojaran —rio— ¿Cuánto falta para la cena con los chicos? —cuestiono Taehyung, mordiendo su labio al poder apreciar el cuerpo desnudo de su novio.

— unas tres horas —dijo, sonriendo divertido cuando sintió las manos contrarias acariciando su pecho y abdomen— ¿Qué esta pasando por esa cabecita pervertida?

Taehyung sonrió, tomando el rostro contrario, acercándose lo suficiente, pero al contrario de lo que Jungkook creyó, este no lo beso, solo beso la comisura de su boca, para luego pasar a su cuello, mordiendo la punta de su oreja, bajando sus lamidas por el cuello hasta las clavículas, Jungkook no pudo evitar suspirar.

— hoy cuando te vi imponer respeto... —comenzó a susurrar mientras dejaba marcas en el cuello del más alto— no sabes lo mucho que me excité esta tarde, cuando te vi siendo así de autoritario... no pude evitar pensar como sería si lo fueras conmigo...

— Taehyung... —advirtió.

— por favor... ¿no eras tú quien me dijo que eras rudo en la cama?

Las vibraciones llegaban justo al pene de Jungkook, haciéndolo sentir una corriendo en todo su cuerpo. Taehyung no pudo evitar gemir en cuanto su cabello fue jalado con fuerza haciéndolo levantar la vista.

— ¿Estás seguro de lo que quieres?

Una sonrisa engreída se formo en sus labios, su cabello dolía, pero su cuerpo solo pedía más y su curiosidad necesitaba con desesperación ser saciada.

— ¿no te crees capaz? —reto, su cabello fue sujetado con más fuerza haciéndole soltar un jadeo.

Taehyung podía jurar que presencio el momento exacto en que los ojos de Jungkook se dilataban y oscurecían, ¿había tocado un punto sensible? Su cabello seguía siendo sujetado con fuerza, dolía, pero tener a su novio frente a él, desnudo y con un aura dominante, apenas le dejaba respirar.

— no tengo ninguno de los juguetes que planeo usar contigo, no tengo látigos, ni esposas, ni siquiera una fusta, pero puedo arreglármelas muy bien sin todo eso por esta vez, mi pregunta es ¿crees soportarlo? —Taehyung iba a responder, pero el azabache hablo primero— porque no me detendré Taehyung.

El corazón del castaño palpitaba con fuerza en su pecho, la adrenalina comenzaba a recorrer su cuerpo y ni siquiera habían empezado nada.

— te amo y respeto, pero esto es un juego donde yo ordeno y tú obedeces —dijo, su voz ronca y sus ojos no demostraban titubeo— haré con tu cuerpo lo que quiera, cuanto quiera y como quiera, te haré sentir dolor y placer mezclados a niveles extremos, no tendrás control sobre ti mismo ni física ni mentalmente, asique repito... ¿podrás con esto?

Tragando saliva, Taehyung hablo, sin titubear, su voz salió segura y tranquila a pesar de tener su cuerpo temblando.

— no creas que lo hago solo por curiosidad... ya hemos hablado de esto y realmente quiero que hagamos esto, confió completamente en ti y ciegamente pondría mi vida en tus manos, solo...

— ¿solo...?

Una pequeña sonrisa se formo en sus labios —cuídame cuando terminemos.

Jungkook sonrió, aflojando el agarre en su cabello se acerco lo suficiente como para atrapar sus labios en un beso apasionado y lleno de sentimiento.

— ni siquiera tienes que pedirlo —aseguro— te voy a lastimar, pero te cuidare y sostendré después, asique necesito que me lo digas con palabras claras amor, ¿quieres esto?

Acompañado de un asentimiento dijo —sí, quiero que hagamos esto, hazme sentir tanto dolor y placer que no pueda pensar en otra cosa que no seas tú...

Sus labios fueron tomados nuevamente solo que esta vez la rudeza se abrió paso entre ellos, de un movimiento rápido Jungkook corto el agua y levanto al castaño desde su trasero, cargándolo y caminando hacia la habitación, yendo directamente hacia la cama.

El castaño fue arrojado con rudeza a la cama, y una mano tomo su cuello sin apretarlo, pero haciéndole tensarse, Jungkook estaba encorvado hacia él, entre sus piernas, su mirada habia cambiado completamente a una oscura y dominante, Taehyung podría gemir de placer solo por esto.

— algo más —dijo el hombre con voz ronca— aquí existe el respeto, tú lo tendrás mientras te lo ganes, pero como dije, yo soy quien manda aquí, no tienes permitido tutearme ¿entendiste?

— ¿Co-cómo debería llamarlo...?

Jungkook sonrió.

— te daré el placer de escoger, amo, señor... cualquier termino está bien mientras entiendas que aquí, yo soy quien exige y tú eres quien obedece.

Taehyung asintió— entiendo, mi señor...

El pantalón de Jungkook se apretó mucho más de lo que debería al escuchar como su precioso novio lo llamaba, sonrió orgulloso, besándolo profundamente como premio.

De un momento a otro, Taehyung sintió como el cuerpo de Jungkook se alejaba del suyo, permitiéndole respirar después de ese fogoso beso, pero viéndole con curiosidad, mientras él quedaba completamente desnudo sentado en la cama y el azabache solo vistiendo su pantalón, dejando a relucir los músculos de sus brazos y su firme espalda, y una vez volteo, ese abdomen trabajado dándole la sensación de acumulación de saliva en su boca.

Taehyung estaba tan atontado viendo el cuerpo de su novio que no fue capaz de divisar las corbatas que este traía en su mano además de las cintas de sus batas. Solo esta que estuvo frente a él y este tomo su mentón con fuerza para que le mirase.

— ¿en donde esta tu atención?

— en usted, mi señor —sincero, la sonrisa que Jungkook le regalo fue suficiente para saber que estaba siendo bueno.

Jungkook dio unos pasos atrás, alejándose de la cama, Taehyung le miraba expectante, sintiendo un poco de frio al tener su cuerpo desnudo, ignorando esto, sabiendo que muy pronto se calentaría.

— de pie —el obedeció— camino hacia mí y dame la espalda —lo hizo dejando todo en manos del pelinegro, quien sonrió complacido— bien, ahora pon tus manos atrás de tu espalda.

Lo hizo nuevamente sin titubear, sintiendo como sus brazos eran juntados y doblados, mientras sentía como una de las corbatas ataba sus antebrazos, el nudo era fuerte, no le dejo ni un centímetro para poner mover los brazos cómodamente. Estaba ansioso, más cuando sintió como una cinta era pasada por su cuello y se juntaba con el amarre de sus antebrazos.

— ¿sabes por que te ate de esta forma? —susurro, pero no espero una respuesta, solo levanto su mano y dejo ir una gran y fuerte nalgada en el trasero del castaño, haciendo que por instinto este moviera sus brazos, logrando con esto tirar de la cinta que estaba alrededor de su cuello se ajustara, ahorcándolo momentáneamente—de esta forma estaré seguro de que no te moverás sin mi permiso, quedara en ti cuanta presión habrá sobre tu garganta.

Ese tono burlesco, en cualquier otra ocasión lo hubiera hecho molestarse y refunfuñar ante su juego, pero no aquí, Jungkook lo estaba tratando como alguien inferior por primera vez, eso le estaba encendiendo más de lo que le gustaría admitir.

— y, por último —dijo, Taehyung fue el primer espectador de como su visión era tapada por una de las corbatas de su novio— haré que sientas todo mil veces más —susurro, el castaño no pudo evitar jadear.

Jamás se habia sentido con tanta necesidad de ser tocado, el aire caliente salía a través de sus jadeos y su equilibrio estaba viéndose afectado por tantos sentimientos que una simple idea de lo que podía pasar le dio. Jungkook era alguien dominante e intimidante, Taehyung jamás fue ajeno a su fuerza, este podría levantarlo con un solo brazo sin enfuerzo, por lo que estaba ansioso de probar que es lo que podía hacer con él.

Sentía una adrenalina indescriptible en su cuerpo, sabia que Jungkook estaba cerca, pero no sabia si atrás, a un lado o enfrente de él, no sabia lo que pasaba. Pero sus dudas fueron respondidas cuando fue besado sorpresivamente por el más alto, quien le devoraba la boca como una bestia hambrienta.

— me encanta tu boca —dijo el hombre una vez se separó— quiero que la uses en mi hasta que llene tu boca por completo ¿necesito repetir?

Su negación vino acompañada de un movimiento de cabeza — n-no... mi señor.

— bien, entonces de rodillas —con cuidado Taehyung quedo de rodillas frente a él.

Completamente desnudo y a merced del hombre frente a él, lo tenia atado de una forma que ni siquiera él con su inteligencia sabría como escapar, ya que no solo eran los nudos los que lo mantenían quieto, si no, la idea hambrienta en que estaba en el mejor lugar donde podría estar en ese momento.

No quería separarse ni mucho menos apelar a algo menos exótico, esto era algo realmente excitante y llenador para sus más grandes secretos, el gusto al masoquismo era eso, un gusto, ya sea que lo infrinjas o lo recibas, Taehyung estaba sintiendo la inexplicable sensación de recibir.

— abre la boca y saca la lengua —lo hizo, pegando un pequeño brinco en cuanto sintió como la punta del miembro contrario, la cual ya desbordaba liquido preseminal, pasaba por su lengua de arriba abajo, pasando también por su rostro —eres tan sexi cariño, ¿quieres que te meta la polla en la boca? ¿hm?

¿querer? Lo estaba deseando, quería que el contrario se sintiera satisfecho con él, que hiciera lo que quisiera con su cuerpo con tal de poder satisfacerlo, no le importaba tener que soportar algo, con tal de complacerlo.

Asintió con la cabeza. No escucho nada más, solo sintió como su rostro era volteado con algo de fuerza, Jungkook lo habia abofeteado.

No fue con tanta fuerza, fue más que nada para proporcionar un ardor y picor en su rostro, y no puede explicar porque un gemido salió de sus labios al momento de sentir estas sensaciones, más aún cuando sintió que su cabello era jalado nuevamente.

— ¿acaso no fui claro? ¿o no logras comprender? —en su tono habia decepción, Taehyung se removió ante esto— debes contestar con palabras ¿o prefieres que te deje aquí tirado sin correrte ni tocarte, ¿eso quieres?

Negó frenéticamente — n-no, discúlpeme, mi señor, por favor —remojo sus labios con su lengua, sintiendo el sabor del liquido preseminal— qui-quiero tenerlo en mi boca, por favor, lo necesito... reclámeme a su antojo...

Con sus ojos cubiertos Taehyung no pudo ver como los ojos contrarios se volvían más oscuros, pero si sintió lo que provoco, en el momento en que sintió como se ahogaba por la enorme polla que entro a su boca y paso a su garganta sin ningún tipo de delicadeza.

Las caderas contrarias comenzaron a moverse, no de forma delicada ni dándole un momento para acostumbrarse, comenzaron a moverse de forma agresiva, obligándole a resistir y tragar todo su miembro en su garganta. Podía sentir el grosor de este y por supuesto que sentía su largo. Las venas de este eran prominentes y acariciaban la lengua del castaño.

Los gemidos del más alto eran roncos y excitaban en sobre manera al que estaba de rodillas frente a él. Su propio miembro estaba soltando liquido preseminal sin siquiera haberle puesto un dedo en cima, los jadeos y gemidos roncos demostrándole que disfrutaba de su boca eran más que suficiente para mantenerlo satisfecho a él.

Después de unos minutos y su mandíbula doliéndole, sus cabellos fueron sujetados con fuerza y las caderas contrarias se movieron con más fuerza contra él, en una clara advertencia de lo que se venía, por lo que apretando sus mejillas y succionando insistió en ayudar a saciar, al contrario.

— carajo~ no quiero que desperdicies ni una gota de lo que te doy —su voz ronca y aun autoritaria llego a sus oídos, claro que no desperdiciaría nada.

Estaba vez su cabello fue tomado con ambas manos, sintiendo unos cuantos empujes más, su nariz quedo pegada a la pelvis contraria, sintiendo como su boca y garganta eran llenadas por la esencia contraria, unos pocos segundos después cuando sintió como era liberado no perdió el tiempo y comenzó a tragar todo, pasando su lengua por sus labios para no desperdiciar nada, sacando su lengua al finalizar su tarea para demostrarle al contrario que habia tragado todo.

A pesar de la ceguera que le infringía la tela sobre sus ojos, podía sentir el cuerpo de Jungkook aun frente a él, apostaría a que este estaba sonriendo por la imagen que le regalaba.

— eres precioso... —dijo, pero más parecieron unas palabras para el mismo que para el castaño— levántate —así lo hizo con ayuda de Jungkook— voltea y sube a la cama, deje este hermoso trasero levantado para mí —termino de dictar al mismo tiempo que le apuraba con una nalgada.

Con cuidado subió una de sus temblorosas piernas a la cama para luego subir la otra, quedando arrodillado en esta, inclinándose con cuidado hacia adelante, quedando con la mejilla pegada a la cama mientras que su espalda hacia una sexi curva, quedando con el trasero levantado a la orilla de la cama.

Estaba desnudo y con el trasero en alto para que el hombre quisiera hacer con él lo que le viniera en gana, cualquier otra persona estaría asustado, pero él estaba con la única e importante idea de no decepcionar al pelinegro, de poder cumplir con lo que él le diga para complacerlo.

— si viera lo hermoso que te ves entenderías porque te venero como lo hago —escucho su voz algo alejada, Jungkook lo estaba viendo desde algo lejos— eres toda una obra de arte, una que me encargare de arruinar.

— ¡ah! —una fuerte palmada llego a sus nalgas, luego otra y luego otra. Se estaba concentrando para no caer en la cama, sabia que Jungkook lo castigaría que eso pasaba— m-mi señor... por favor...

Sus cabellos fueron sujetados y su cabeza levemente levantada por la mano del hombre tras él.

— ¿por favor ¿qué?

— l-lo necesito... —su voz demostraba la gran necesidad que tenia en ese momento, necesitaba ser ultrajado por el pelinegro, con fuerza, rudeza o como él lo deseara, pero que lo hiciera.

Su cabello fue soltado y su cabeza volvió a caer en la cama.

— me tendrás cuando yo lo crea conveniente.

Un grito salió de sus labios en cuanto sintió como el pelinegro metía dos de sus dedos dentro de él sin ningún pudor, arremetiéndolos con fuerza hasta sus nudillos, acariciándole con ímpetu su punto de placer escondido.

— pero mira nada más —dijo, su voz era baja— tu culo empapo completamente mis dedos y los succiona como si estuviera esperando hace mucho por recibir algo aquí, eres un descarado cariño.

Gemidos y más gemidos se escuchaban en la habitación, hasta que, soltando un quejido por no sentir ya los dedos dentro de él, Taehyung se removió, sintiendo como era levantado por el cabello con fuerza, su espalda chocando con el pecho firme de Jungkook.

— por más que me encante escucharte, no quiero que nadie más lo haga ¿acaso no te da vergüenza? Todos pensaran que eres alguien fácil e indecoroso por gritar como lo haces, ¿acaso quieres su atención? ¿hm?

Su cabello fue jalado con más fuerza, un jadeo de dolor salió de sus labios.

— y-yo... yo no... ¡mh! —su boca fue cubierta por una tela, impidiéndole soltar sonidos o hablar libremente, quedando completamente a merced del hombre sin posibilidad de habla.

Su cuerpo fue arrojado a la cama, y el pelinegro tomo sus piernas, dándole vuelta haciéndolo quedar boca arriba. Que tuviera la fuerza para moverlo a su antojo solo calentaba más al menor.

— cierra la boca y abre las piernas.

Sin demorarse lo hizo, sus piernas abiertas de par en par al borde de la cama para el hombre de pie frente a esta. Estaba completamente expuesto, brazos atados, ojos y boca sellados, esperando ansioso por cual será el siguiente movimiento del pelinegro, quien acariciaba sus piernas con tranquilidad.

El silencio y la tranquilidad duro menos de un segundo, en el momento que una lengua se coló dentro de él una mano tomaba su miembro, comenzando a acariciarlo con rapidez, sin tenerle el mínimo de piedad para dejarlo respirar.

Jungkook subió su vista, viendo como la cabeza del contrario se iba hacia atrás y gemidos ahogados por la corbata eran retenidos. Continuo su tarea un poco más, probando y degustando el manjar que más amaba, separándose, besando la entrada de su novio, se puso de pie, desnudándose por completo.

tomo su miembro acariciándolo para luego tomar ambas piernas contrarias dejándola sobre uno de sus hombros, llevando su miembro hacia la entrada, acaricio esta con la punta de su pene, provocando gemidos ahogados en el contrario.

— ¡mmh! —grito en cuanto sintió como el miembro contrario se abría paso dentro de él, expandiéndolo sin consideración, llegando profundamente y tocando directamente su punto de placer.

El mayor espero unos momentos a que se acostumbrara a la intromisión, a pesar de ser un juego de poder donde se infringe dolor, él jamás lastimaría a Taehyung se forma grave.

Una vez sintió un movimiento de caderas por su parte, él comenzó a moverse, ni lento ni perezoso comenzó a arremeter contra la entrada de su chico, sintiendo como su miembro era deliciosamente apretado por las paredes de este y aun más por tener sus piernas en altura y juntas, logrando que la sensación de estreches sea aún más placentera para ambos.

Los gemidos de Taehyung eran música para los oídos contrarios. Admirando su cuerpo desnudo y sudoroso, sus clavículas y pecho brillando por el sudor. Taehyung era arte y eso jamás podría ser cuestionado por nadie. En un rápido movimiento bajo una de las piernas de su hombro, para colocarlo de lado, teniendo una mejor posición para introducir por completo su miembro a mayor velocidad.

— ¡mmh! ¡mh! —lágrimas empapaban la tela de sus ojos y la saliva sobresalía de la tela que estaba sobre su boca, era una sensación demasiado excitante ser manejado al antojo del sexi hombre, quien lo follaba con fuerza y sin descanso.

La velocidad bajo, comenzando a contornear sus caderas, dándole la oportunidad de sentir cada parte de su miembro dentro de sí, sacándole un jadeo apasionado, volviéndolo loco.

— encajo perfectamente en ti... creo que jamás podre tener suficiente de ti.

Siguió embistiendo hasta que sintió como la tensión se juntaba en su vientre, asique volviendo a colocar a Taehyung frente a frente, comenzando a embestirlo con fuerza, en medio de estos movimientos rudos quito la venda que cubría su boca, permitiéndole respirar mejor y gemir a su antojo.

— gime para mí, hazme saber cuanto te gusta tenerme dentro de ti.

— ¡m-me encanta! —grito sin ningún pudor, envolviendo sus piernas en la cintura contraria— m-mi señor... de-dejeme correrme se lo suplico~

Las embestidas se hicieron mucho más rudas —hazlo, libérate conmigo, mientras yo lo hago dentro de ti.

Y como si de una orden se tratara, Taehyung dejo salir un gran gemido, arqueando su espalda, se vino sobre su abdomen y el contrario, dejando tiras de su esencia en el pelinegro, quien sonrió al sentir como su miembro era apretado y su chico no soltaba las piernas a su alrededor, en una clara petición de que terminara dentro de él.

Así fue, después de unos fuertes empujes Jungkook termino viniéndose con fuerza dentro del castaño, ambos jadearon ante esto, Jungkook lo apretó fuerte contra él, dando unas cuantas, pero duras embestidas para vaciarse completamente en el contrario.

La venda de sus ojos fue quitada y tuvo que parpadear varias veces para acostumbrarse a la poca luz del cuarto, sonriendo en cuanto visualizo al hombre que amaba mirándole con expresión preocupada.

— ¿estas bien? —quiso saber Jungkook.

Levanto su cabeza, atrapando los labios contrarios en un rápido y tierno beso.

— estoy bien, estoy más que bien... —dijo, juntando sus labios nuevamente, sintiendo como Jungkook tomaba su cuerpo para este sentarse en el borde de la cama y ponerlo sobre él, quitando la cinta de su cuello, pero dejando la de sus brazos.

— ¿seguro de que estas bien? —Taehyung asintió, lo que no se esperó, fue ser levantado levemente para sentir otra vez como el pene contrario entraba en él con rudeza, haciéndole gritar sorpresivamente— entonces... muéstrame que sabes hacer con ese bello culo.

Taehyung le veía con ojos sorprendidos y la boca abierta, aun estaba caliente no lo iba a negar, pero el que Jungkook lo penetrara tan sorpresivamente si fue inesperado.

— ¿acaso debo repetirlo? Muévete —ordeno, una fuerte nalgada dándole la indicación de que comenzara a moverse.

Comenzó a brincar sobre el miembro contrario, sintiéndolo a la perfección dentro de él, sonrió por la deliciosa sensación, estaba claro que esto no terminaría pronto. 

Mientras una habitación se llenaba de gemidos y de excitación, al otro lado del barco yacía una pareja la cual descansaba en la cama, uno reposando su espalda en el respaldo de la cama, mientras el otro reposaba su cabeza sobre las piernas de este, sintiendo las caricias que el pálido dejaba en su cabello.

— me pone tan feliz verte contesto mi amor —comenzó diciendo— ese brillo peculiar en tus ojos no dejo de reflejarse desde que conocimos a Taehyung.

Jimin sonrió, era cierto, el haber conocido a Taehyung era algo que le alegro por completo el día.

— es cierto —una pequeña risa salió de sus labios— es alguien muy amigable, realmente espero formar una amistad con él.

Yoongi presiono los labios entre sí, no porque dudara de la capacidad de Jungkook para confiar en Taehyung, ni tampoco porque dudara del mismo Taehyung, pero ya habían lastimado mucho a su esposo en años anteriores, él fue testigo de cómo este sufrió y su corazón se aprieta dentro de él cada vez que recuerda esos años.

— mi amor... —llamo, Jimin noto el tono algo serio, por lo que le levanto se su lugar arrodillándose a su lado— no creas que no estoy feliz por ti, pero...

— ¿pero...?

Con un suspiro comenzó a hablar — no quiero que te vuelvan a lastimar, sé que ya fuiste dado de alta por la psicóloga, sé que eso paso hace muchos años y sé que eres alguien fuerte —aclaro rápidamente, para que su esposo no pensara lo contrario— solo no quiero verte herido por una decepción.

El rubio sonrió, acercándose para juntar sus labios con los del pelinegro, se movió, recostándose entre sus piernas con la espalda pegada al pecho contrario, sintiéndose acobijado en cuanto sintió los brazos de este envolverlo.

Podía entender muy bien la preocupación contraria, en vez de molestarse, realmente apreciaba que su esposo lo cuidara tan bien, y amaba la confianza que ambos mantenían hasta el día de hoy para hablar de cada detalle de sus vidas.

— entiendo tu preocupación y la agradezco —dijo, jugando con las manos de su esposo— pero es tal cual como lo hablamos antes, si no me aventuro y no me arriesgo, jamás podre salir de mi zona segura y... y esta vez creo que realmente he decidido bien.

Con un suspiro Yoongi asintió, sabia que su esposo se estaba esforzando y no quería hacerlo más difícil, mucho menos ser él quien causara inseguridades futuras, asique simplemente lo abrazo con fuerza y beso su hermosa cabellera rubia.

— está bien, quizás solo soy muy paranoico.

— ¿Cuándo no lo has sido?

Yoongi abrió la boca ofendido —pequeño respondón. —dijo, para comenzar a atacar con cosquillas al más bajo quien comenzó a removerse en sus brazos.

Risas llenaban la habitación y los oídos del mayor eran bendecidos por la adorable risa del rubio, quien se quejaba y trabaja de alejarse entre risas de los brutales ataques contrarios.

— ¡ya! ¡déjame! —reía, tratando de escapar, terminando en una posición donde él estaba costado y su esposo sobre él, viéndole divertido— eres malvado.

— y tú muy hermoso —se acercó, atrapando los labios de su esposo.

Un beso apasionado y lleno de sentimientos comenzó, donde solo perduraba el amor y no el deseo candente por él otro, pequeñas caricias acompañaban ese fugaz beso, así como pequeñas sonrisas que se entregaban de vez en cuando.

Su relación era una historia bastante larga, llena de altos y bajos para terminar en la hermosa y fuerte pareja que eran hoy en día, su relación se basaba en el respeto, en la consideración y la increíble confianza que tenían él uno por él otro, ambos eran uno, formaron un matrimonio fuerte y simbólico, siendo la envidia de muchos.

Ambos se cuidaban y protegían sin importar que o bajo que circunstancias, siempre re respaldaban, apoyaban y aconsejaban, y lo que los caracterizaba mucho, pero todo seguía como si fuera su primer aniversario, enamorándose cada día, jamás dejando de recordarle al otro que eran lo más importante.

A pesar de no todo haber sido color de rosa, ambos lograron encontrar la paz en si mismos para poder entregarse completamente al otro.

Después de un buen rato compartiendo caricias y uno que otro toqueteo, el matrimonio estaba bajo la lluvia de la ducha, el más alto tallando la espalda contraria mientras este mismo lavaba su cabello.

— me alegra mucho que Jungkook encontrara a quien amar ¿y a ti?

El mayor sonrió, masajeando la espalda contraria — todos merecemos amar, incluso el corazón más frio.

Su amistad con Jungkook era algo sólido e inquebrantable, había códigos que se respetaban, había respeto, pero había una gran confianza donde ambos podrían derrumbarse frente al otro sabiendo a la perfección que él otro no aprovecharía su momento de vulnerabilidad para hacer daño, por eso era tan especial la relación de hermanos que tenían.

Jungkook siempre fue serio al igual que Yoongi, eran hombres conocidos por no tener corazón ni clemencia, pero ambos en la privacidad de su hogar, eran conocidos por sus seres queridos por lo que se denominaba "hombre de familia" siendo caballerosos, educados, respetuosos, jamás permitiendo que alguien dañara lo que más amaban ni mucho menos permitieron que los que amaban tuvieran que bajar la cabeza ante nadie.

Eran intimidantes, respetados y temidos, pero ambos tenían algo en común y era que jamás le faltarían el respeto, jamás tocarían un cabello, jamás harían sentir inferiores a la persona que amaban, incluso si debían pasar por sobre su familia.

— quisiera poder verlo más seguido —dijo el rubio, ahora lavando el cabello de su esposo— me pareció alguien realmente amable, pero sobre todo sincero, quisiera que tuviéramos una mejor convivencia en un futuro.

— comprendo ¿Qué opinas de irnos a Seúl por un tiempo? —propuso el de ojos gatunos, siendo el principal admirador de esos ojos que brillaron ante sus palabras.

— ¿volver a casa?

El contrario asintió —así es, volver a casa.

El rubio se lanzo a abrazar a su esposo con fuerza, volver a casa era una noticia maravillosa para el rubio, quizás antes le hubiera asustado, pero hoy en día realmente extrañaba mucho a la familia de su esposo, y a la de Jungkook, no los había visto en muchos meses y ellos eran su verdadera familia, quienes lo trataron como un hijo desde el primer día.

Al separarse del abrazo, junto sus labios en un beso, el cual fue correspondido de inmediato.

— Jungkook me comento que volvería a Seúl por un tiempo después de finalizar este viaje, quería presentar formalmente a Taehyung ante la familia, después ira a la casa principal de Moscú para hacer lo mismo.

Y es que la roja tenia extensiones en diferentes naciones, siendo el líder de este coreano, él se dividía en ambos países teniendo a su mando a casi dos continentes completos. Jungkook tenia un poder que alguien ajeno jamás podría comprender ni mucho menos manejar.

— ¿crees que sea difícil para Taehyung? —cuestiono el rubio, el contrario lo tenia abrazado de la cintura mientras ambos disfrutaban el calor del momento.

Este negó —Taehyung se ve alguien fuerte y seguro, a pesar de que nuestra familia puede ser dura, no creo que logren intimidar de alguna forma a ese chico.

El rubio asintió ante las palabras de su esposo, es verdad que Taehyung se veía como alguien intimidante, incluso a un lado de Jungkook.

— bien, deja de llevar tus pensamientos a otras partes —dijo el más alto, llevando sus manos a ambas mejillas traseras, amasándolas entre sus manos— en una hora debemos ir a cenar a asique debemos terminar de ducharnos pronto.

El contrario sonrió, besando castamente los labios contrarios, riendo divertido en el momento que sintió una pequeña nalgada en su trasero con la gran mano contraria. Ambos terminaron de ducharse para ya ir a arreglarse e ir al muelle, donde esperarían a Jungkook y Taehyung.

Ambas relaciones eran totalmente diferentes, tenían una historia diferente, problemas diferentes, visiones de como ver las cosas de forma diferente, pero ese mismo día, fue el inicio de una nueva amistad y hermandad, donde se entablaría una confianza y lealtad entre ellos inquebrantable. Si alguna situación pasaba en un futuro, sabia que ellos se cuidarían la espalda.

¿Qué les pareció este capítulo? ❤

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