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capítulo ocho

COMENTEN EL CAPITULO O ELIMINO TODO>:C

Como cada mañana desde hace semanas, Taehyung sentía unos cálidos brazos envolverlo y protegiéndolo, sintiendo el calor de la persona que le ha mostrado como su corazón puede sentirse cálido.

Aun sin abrir los ojos, Taehyung podía sentir el anillo en su dedo anular, podía sentir en su pecho y consciencia el peso de lo que había aceptado. Ahora seguramente se avecinaban muchas cosas, y no podía vivir en fantasía creyendo que todas serias buenas, puesto a que la mafia, la realeza, toda la corrupción y la muerte de ese mundo, no era un juego, él sabía que no.

Pero si confiaba en Jungkook.

El Taehyung se hace semanas jamás hubiera confiado en alguien que conocía hace tan poco tiempo, jamás le entregaría su cuerpo de la manera en que lo está haciendo, jamás hubiera aceptado tantas cosas como lo hace ahora, pero algo que aprendió a medida que su mente se expandió a mucho más, es que la mayoría de las cosas en este mundo se basa en probabilidades, nada será cien porciento seguro.

El era todo menos inocente y manipulable, él sabia y analizo las cosas, sí, se dejo llevar y se entrego a los sentimientos y emociones como dijo que lo haría en un principio, pero eso no quería decir que se entregaría en bandeja de plata a algo peligroso.

Sentía los brazos del hombre apretándolo más, con cuidado y en silencio se volteó, quedando cara a cara con Jungkook, viendo su rostro tan sereno, tan tranquilo, se sentía bien, se sentía cálido.

Y ese tan pequeño momento era precisamente la razón por la que Taehyung no dudo en aceptar el anillo que lleva en su dedo.

Jungkook sabia de lo que él era capaz, sabía que no le importarían las consecuencias, sabia que era muy capaz de defenderse, ante todo, y a pesar de no tener el mismo poder, Taehyung tenia mucha influencia, y dinero para mover cosas a su favor, Jungkook lo sabe y, aun así, duerme junto a él, disfruta junto a él sin necesidad de protección, Jungkook confiaba en él. Y Taehyung haría lo mismo.

Si le entregaban, el daría, si Jungkook confiaba en él, él haría lo mismo, no le dejaría el peso de esta relación a Jungkook, ambos son adultos, ambos son inteligentes, y una relación se compone de dos.

Sonrió en cuando escucho un pequeño quejido del pelinegro, junto a su ceño fruncido, solo duro un segundo, luego volvió a su posición normal.

Con una sonrisa traviesa, Taehyung comenzó a acercarse, dejando besos primero en sus hombros, cuello, mandíbula, para terminar, besando toda la cara del hombre con pequeños toques.

Sintió como su cintura era envuelta esta vez por ambos brazos, y con una sonrisa, fue a morder la nariz de Jungkook, escuchando un pequeño quejido de su parte que le hizo reír.

— ¿Por qué atacas a tu novio de esa forma? –su voz sonó tan ronca y sexi, pero lo que realmente lleno el corazón de Taehyung fue escuchar la palabra "novio".

— mmmh, pero mi novio no me está dando la atención que quiero –se quejó, subiéndose sobre Jungkook, sus piernas a ambos lados, la frazada cayo un poco, dejando la vista de su cuerpo desnudo al hombre.

Creyó que Jungkook saltaría contra él, quería que lo hiciera, que le dejara temblando como tantas veces anoche, quería su boca, sus dedos, su lengua en él.

Pero e vez de eso, obtuvo a un Jungkook que volvió a cerrar los ojos fingiendo dormir.

— ¡hey! –reclamo, ni siquiera era consciente del puchero que estaba en sus labios— ¡despierta!

Jungkook no le hizo caso.

Taehyung lo empujo un poco, pero solo obtuvo un quejido por su parte. Abrió su boca ofendido, era la primera vez que Jungkook no le ponía atención. Y él no aceptaría eso.

— ¿me vas a ignorar?

Jungkook aún no se movió ni abrió los ojos, pero en vez de un quejido soltó un pequeño sonido de afirmación a sus palabras. Ahora sí que Taehyung estaba ofendido y malhumorado, ¿con veintitrés años se podía hacer un berrinche? A Taehyung no le importo en el momento que tomo la almohada a un lado y comenzó a golpear a Jungkook con ella.

— ¡que despiertes anciano! –siguió golpeándole, y claro que Jungkook despertó, solo para tratar de defenderse ante los ataques.

Taehyung no supo en que momento, pero ya estaba contra la cama, con ambas manos sujetadas sobre su cabeza, y con un Jungkook serio sentado sobre su abdomen. El azabache no se veía feliz, y Taehyung solo podía aguantar o tratar de aguantar la risa.

— ¿te parece divertido despertarme de esa forma?

— sí.

El ceño del azabache se frunció más, tratando de parecer enojado, cosa que no duro en cuanto escucho la escandalosa risa del castaño bajo su cuerpo.

Fue un momento único ante los ojos de Jungkook. Taehyung desnudo, riendo bajo él, sacudiéndose cual gusanito. Pocas veces ha tenido el privilegio de escuchar una risa totalmente sincera de Taehyung, una risa de niño pequeño, donde de verdad se demuestra lo feliz que esta.

Queriendo seguir escuchando, llevo una de sus manos; la que no tenia sujeta las manos contrarias, al costado del moreno, para comenzar con un ataque de cosquillas.

— ¡para, para! –gritaba Taehyung mientras se retorcía y trataba de liberar sus manos— ¡Jungkook de-detente!

En beso callo sus suplicas, ambos rieron en medio de este. Jungkook soltó sus manos y él en seguida lo rodeo con sus brazos, tocando la firma espalda del hombre, para luego atraerlo por el cuello y hacer que le besara con más ganas, podía sentir a Jungkook hacer curvas con su cadera, logrando que ambos gimieran de forma profunda.

— ¿despertaremos así cada mañana? –pregunto Jungkook con una sonrisa viendo a Taehyung, dándole un pequeño beso en la nariz mientras juntaba sus frentes.

El corazón de Taehyung se encogió a la pregunta, ¿cada mañana? ¿despertar con Jungkook cada mañana, sonaba como un sueño. ¿Cómo podría su corazón seguir soportando todas las emociones que Jungkook le entregaba? Sentía su cuerpo desnudo sobre él, sentía su calor, su cariño, veía la sonrisa de Jungkook, sentía su nariz jugar con la suya, todo era tan íntimo.

— sí –dijo, su voz se escucho tan segura que el mundo de Jungkook se detuvo un momento— despertemos así todos los días.

Ambos se sonrieron, ambos acariciaron el rostro del contrario, deleitándose con la persona que llego a cuidar su corazón.

Su vida entera era su trabajo, el hacia lo que debía hacer cuando debía hacerlo, siempre tomaba las decisiones correctas porque sabía el resultado, siempre era asertivo, todo en su vida se resumía a éxitos creador por él mismo, lo único diferente en su vida era Jungkook, lo único que él jamás pensó o llego a esperar, era Jungkook, y él era lo que más adoraba.

Sus ojos, esos hermosos ojos llenos de brillo, llenos de secretos, anhelos y sueños, Jungkook tenia tanto para ofrecer, tanto para dar, tenia lo que deseara ilimitadamente, podía recibir sin tener que dar nada a cambio, Jungkook era la definición de poder en la tierra mundana, y lo eligió a él.

— tu mente parece estar yéndose a otro lugar cariño.

Taehyung sonrió apenado — lo siento.

Un beso fue dejado rápidamente en sus labios, y un gemido escapo de estos mismo en cuando Jungkook metió una de sus manos por en medio de sus cuerpos hasta agarrar el miembro de Taehyung.

— permíteme que hacer que tu concentración vuelva a mí.

— mmh... —Taehyung asintió, dándole el pase libre.

— disfruta, cariño.

Dijo, para dar el ultimo beso en los labios contrarios, para luego meterse bajo las sábanas, yendo directamente a la entrepierna de Taehyung asegurándose de darle una buena mañana.

Taehyung realmente quería despertar así todos los días. 


Taehyung estaba aplicándose cremas en el cuerpo mientras Jungkook terminaba de vestirse, ambos se cambiaban y desnudaban frente al otro sin problema alguno, después de todo, conocen el cuerpo del otro por completo.

— ¿estas seguro de que quieres que vaya? –consulto Taehyung por tercera vez, mientras dejaba caer la bata de baño y dejaba su cuerpo desnudo para poder ponerse su ropa interior.

Jungkook lo veía hipnotizado, se acercó mientras se mordía el labio, tomándole de la cintura para atraerle, quedando de frente, bajo sus manos a los glúteos del castaño, apretándolos.

— por tercera vez, cielo, sí, quiero que vengas.

— pero ¿estas seguro que no seré molestia? ¡AY! –se quejo por la nalgada que fue dejada en su trasero— ¡Jungkook!

— no vuelvas a decir eso, jamás serás una molestia, ahora ven.

Le hizo voltear y sentarse frente al tocador, ambos podían verse a través del espejo, Jungkook conecto el secador de pelo, y comenzó a secar el cabello de su chico, con cuidado, asegurándose de no tirarle.

Taehyung disfrutaba la sensación, los pequeños masajes por parte de Jungkook le hacían sentir en calma, se sentía en el lugar correcto. Cerro los ojos para disfrutar la sensación.

— como ya te expliqué –comenzó a hablar Jungkook, Taehyung le escuchaba atento, pero aun con los ojos cerrados, podía sentir como Jungkook ahora tomaba una toalla y le secaba el pelo con más delicadeza— me vere con un ceo para hablar sobre una asociación para una construcción de hoteles en roma, es una pequeña inversión por este lado de Europa.

— ¿inversión? –pregunto divertido Taehyung.

— bueno, para él es una asociación, yo lo veo como una inversión mínima, pero aun así sería beneficioso para mis territorios y manejos en Italia.

— ¿no hay enemistad?

— ¿con la mafia italiana? –Taehyung asintió— no, no hay amistad ni enemistad, solo un acuerdo de paz, saben que no pueden arriesgarse en enfrentarse a la roja, además de incumplir con un acuerdo de sangre, saben que jamás podrían avanzar hasta nosotros, solo se derramaría sangre inútilmente, y yo no estaría dispuesto a sacrificar tantas vidas.

Una vez termino de secar el cabello de su amado, Jungkook se arrodillo y tomo los calcetines que estaban a un lado con el resto de la ropa, comenzando a colocarle los calcetines, para luego tomar el pantalón y ayudarle a ponérselo.

— no es que sepa mucho del tema, pero ellos no se sentirían amenazados, o pasados a llevar si construyes y comercializas aquí, porque no me mientras diciendo que esos hoteles son únicamente para turistear.

Jungkook rio, tomando la camisa, colocando botón por botón, asintiendo a las palabras contrarias.

— así es, este seria un punto medio para trasladar cargas, pero realmente solo seria una escala, mi comercio en Europa es elevado y no necesito más aquí por el momento, y ellos no pueden hacer nada, yo les permito transportar por mar sus mierdas, ellos deben pagar mi gratitud.

— pero te debes quedar con un gran porcentaje ¿no? –sonrió, entendiendo los planes y manejos de Jungkook, sintiéndose orgulloso de tener a un hombre tan inteligente a su lado. Los pensamientos del hombre eran los mismos.

— así es, cariño, las ganancias se dividen, pero todo va hacia mi y la familia principal, todo se mueve en sectores, inversiones, propiedades, mientras más lejos lleguemos...

— más cobraras por favores –termino, porque tu eres el que potencia el traslado, por lo tanto, ellos solo hacen favores y agradecen, tú favoreces y cobras –Taehyung sonrió, mordiendo su labio inevitablemente— eres demasiado caliente ¿lo sabias?

Jungkook estallo en una carcajada, tomando a Taehyung por la cintura, junto sus labios en un beso ardiente. Su chico era inteligente, era brillante, alguien digno de admirar, alguien a quien Jungkook pondría su confianza ciegamente.

Un beso húmedo comenzó, ambas lenguas se encontraron en el proceso. Se sentía como si fueran una pareja de casados.

— bien –dijo Taehyung separándose— vamos, debemos ganar mucho dinero.

— ¿debemos? –cuestiono divertido.

— pues claro, lo tuyo es mío y lo mío es mío, así funciona esta relación, cariño.

A pesar de que era una broma, Taehyung no sabía que, si él decidía que sería así, pues así seria, para Jungkook era simple, Taehyung pedía, Taehyung tenía. Y si lo quería completamente a él o su dinero o su imperio, no tenia problema en poner el nombre de Taehyung en la delantera.

con una sonrisa y una traviesa nalgada hacia las pomposas nalgas de Taehyung, Jungkook tomo su mano para salir de la habitación, ambos riendo por sus ocurrencias.

La noche entre ellos había sido espectacular al igual que la mañana, les encantaba conocer más del otro, explorar más del otro. Jungkook quería mostrarle más, quería enseñarle lo fantástico que es llegar al límite, aunque siempre respetando los tiempos y espacios del castaño.

Estos días le ha mostrado avances, solo con su boca y manos, lo ha llevado a ver estrellas, bueno... Jungkook ahora quería mostrarle el universo.

No puede mentir y decir que sus fantasías son recientes, desde la primera vez que vio al castaño, su cabeza se volvió un lio con solo la intención de imaginarle desnudo, luego sus deseos de besarlo, tocarlo, adorarlo, se volvían reales. Taehyung posiblemente creía que él se estaba encantando con Jungkook, pero lo cierto es que Jungkook cayo primero, en simples sueños y fantasías, hasta en querer entregarle todo de él solo a cambio de un beso.

Tenia tantos planes, tantas cosas que quería enseñarle, mostrarle, hacerle sentir. Taehyung se estaba transformando en el mundo del azabache, estando en su cabeza a toda hora, ganándole a su razón, Taehyung podría decir y decidir, y Jungkook simplemente inclinaría su cabeza.

Taehyung debía asimilar que tenia el arma más poderosa en sus manos, y debía aprender a controlarla.

Cuando el auto llego al gran edificio, Taehyung creyó que sorprenderse ya seria cotidiano con Jungkook a su lado.

Eraun gran edificio en el centro de la ciudad, mostraba toda la elegancia ypersonalidad de Jungkook, no podía creer como esto era una tan pequeña parte delo que le pertenecía

Ambos ingresaron tomados de la mano, Taehyung veía como los empleados se detenían para saludar a Jungkook de forma respetuosa, incluso con una reverencia, aunque no fuera costumbre en este país.

Ambos iban a la par, Jungkook jamás permitiría que Taehyung caminara atrás de él, de la misma forma que Taehyung jamás aceptaría ir atrás de él. Ambos eran iguales, y un verdadero hombre, jamás dejaría a su pareja caminar atrás.

Una vez llegaron a recepción, Taehyung creyó que irían a los elevadores donde estaban entrando las demás personas, sin embargo, no fue así, ya que sintió un pequeño tirón en su mano y vio como Jungkook los dirigía a ambos a un pasillo que estaba asegurado por guardias, ambos pasaron recibiendo reverencias de estos. Una vez llegaron, había un gran ascensor.

Jungkook fue a un lado del ascensor, colocando su huella digital para luego presionar unas cosas en la pantalla digital.

— cielo, dame tu mano por favor.

— ¿para qué? –cuestiono, pero ya le había dado su mano al azabache, quien, con delicadeza, después de apretar en pulgar de Taehyung en el censor— ¿me estas dando un acceso exclusivo? –Jungkook asintió— ¿no me estas dando demasiada confianza?

Jungkook frunció el ceño ante lo dicho. ¿Acaso lo había dicho en serio? Taehyung pudo notar el semblante ahora serio de Jungkook. Una vez el ascensor llego, ambos entraron.

— Taehyung –llamo, este levanto su mirada hacia él— ¿me crees idiota por hacer todo lo que he hecho y lo que quiero hacer por ti?

Taehyung abrió los ojos, su cabeza de inmediato comenzó a negar.

— claro que no, jamás te consideraría alguien idiota, Jungkook.... Si fue por lo que dije...

— Taehyung cuando te entregue la sortija, te entregue todo de mi –dijo, no moviéndose, manteniendo su espalda recargada en la pared, su vista fue un momento hacia el techo, respirando profundo para luego volver a hablar— no te estoy "entregando demasiada confianza" Taehyung, simplemente actuó como debe ser.

Taehyung no decía nada, solo le escuchaba atentamente.

— no estoy jugando con esto, mucho menos experimentando, debes entender que jamás haré nada a medias, no soy un hombre mediocre que te entregara lo mínimo para mantener a flote la relación. –sus ojos ahora se encontraron— si tú ordenas, obedezco, si me pides, te lo daré, lo que sea Taehyung, lo que tú quieras, y eso no me hace un hombre tonto.

No le estaba reprochando, tampoco estaba molesto, suavizo su voz en el momento que vio los ojos contrarios. No quería hacerle sentir mal, mucho menos culpable, le daría el tiempo que necesitara, pero Taehyung debía entender que el amor que él le proporcionaba no era un amor engañoso, si no, uno completamente honesto.

El castaño entendía lo que Jungkook le estaba diciendo, de verdad que, si lo entendía, se sentía culpable por lo que dijo, simplemente hablo sin pensar, y ahora caía en cuenta que sus palabras podían herir a Jungkook, no quería lastimarlo ni faltarle el respeto. Todo aun era muy intenso, y no podía evitar que los pensamientos los invadieran.

Taehyung sintió unas manos tomando sus mejillas, haciéndole llevar su vista a los ojos contrarios.

— tu cabecita debe estar torturándote ¿no? –dijo, de forma suave, inclinándose para dejar un beso en la frente ajena— no quiero que sientas inseguridad, puedes hablarme sinceramente de lo que sea, solo quiero que aprendas a comprender lo que significas para mí.

Taehyung solo asintió bajando un poco su mirada, culpable, se sentía culpable, por aun tener dudas sobre el hombre frente a él.

— cariño, a pesar de tu increíble inteligencia, eres humano –hablo, como si pudiera leer su mente— no debes torturarte a ti mismo, puedes decir y preguntar cuando quieras, siempre te responderé, lo único que te pido, es que confíes en mí ¿podrías hacerlo?

Claro que podía, pero sobre todo quería, ya habia accedido a entregarse al pelinegro, no necesitaba pensar ni analizar más cosas. Taehyung sabe que sus inseguridades y miedo estarán ahí un tiempo más, pero más tiene claro, que el amor que esta creciendo en su corazón hacia Jungkook, es algo que no quiere evitar, quiere que siga y florezca, quiere sentirse completo y feliz, al lado de Jungkook.

Taehyung asintió — lamento lo que dije, confió en ti, y realmente me entregue a ti porque quería hacerlo, no pienses que no confió en ti y mucho menos pienses que te considero alguien tonto —paso sus brazos por el torso de Jungkook, abrazándolo, escondiendo su rostro en el cuello ajeno— son pequeños miedos y dudas –se sinceró— pero te prometo que pondré de mi parte para tratar de acostumbrarme.

Jungkook sonrió, pasando sus manos por la pequeña cintura del castaño, masajeando con cuidado y cariño.

— esta bien cariño, no debes forzarte. –quiso tranquilizar, pero Taehyung aun abrazado a él, salió de su escondite para verlo a los ojos.

— no me fuerzo –se apresuró a aclarar— quiero esto, deseo mucho esto, y debo poner de mi parte para que funcione de la mejor manera posible –dijo, soltando un suspiro, su cabeza cayo un poco hasta que su frente quedo en los labios contrarios— eres un hombre intimidante, me tratas tan bien que parece un cuento de hadas, eso es lo que me intimida.

— ¿te asustan los cuentos de hadas?

— no... en los cuentos de hadas, siempre terminan con un final feliz, no muestran lo que pasa después, muestran una parte tan breve de felicidad que realmente es incierto lo que viene después, ¿y si no muestras eso, porque realmente es horrible? No comparo lo que tenemos con mi opinión sobre los cuentos, es solo que...

— esos cuentos, cariño –le interrumpió— son creados para darles una visión y un sueño a los espectadores, a personas que en sus sueños o en su imaginación pueden crear las historias más fantasiosas. Pero lo que yo te doy es la realidad, lo que te prometo y digo es realidad, yo soy real –dijo tomando, juntando sus frentes— no soy un príncipe de un cuento de hadas Taehyung, yo soy el autor, y creare un mundo perfecto para que vivas una historia tan maravillosa, la cual jamás tendrá un final. Lo haré, incluso si debo destruir la historia original para poder darte la que mereces.

Eran esas palabras las que calentaban tanto el corazón de Taehyung, ¿Cuántas personas podían decir que tenían a alguien que las amara de esta forma? ¿Qué les trataran como si fueran la persona más importante del mundo? Taehyung era alguien especial, el jamás se consideró ordinario, pero con Jungkook, se sentía como un rey, como un rey que podría hacer a su gusto y antojo y siempre tuviera a su caballero de brillante armadura que le protegería a capa y espada.

Teniendo a un hombre tan atractivo, rico, poderoso y cariñoso como lo era Jungkook, ¿Quién no estaría encantado?

Taehyung sintió su corazón cálido, se sentía a salvo en los brazos de Jungkook, se sentía seguro y no quería soltarse de él nunca.

Una vez llegaron a uno de los últimos pisos, Jungkook se inclinó un poco, dándole una clara señal de que él saliera primero, con una sonrisa lo hizo, esperando afuera del ascensor, estirando su mano, esperando a que Jungkook la tomara, este con una sonrisa tomo su mano, tirándola un poco, hasta pasar su brazo sobre el suyo, cruzándolos. Jungkook era de los caballeros que ya no existían, y vaya que eso era sexi.

señor Jeon –dijo en un italiano algo chillón una chica de cabellos rubios, haciendo una reverencia hacia él, una muy torpe y exagerada. Taehyung quiso reír. — es un gusto volver a verlo.

Jungkook la miro seriamente, nunca soltando el brazo de Taehyung, incluso ahora acariciaba el dorso de su mano. Le ofreció una sonrisa, para luego volver su vista hacia la chica rubia frente a ellos.

­¿serás insolente con mi compañía al no saludarlo? –fue directo, a lo que la chica abrió un poco los ojos y rio inocentemente viendo a Taehyung, para luego volver su vista a Jungkook.

lo lamento señor, pero ¿él entiende italiano? Creo que sería grosero saludarle y no poder entendernos mutuamente.

Antes de que Jungkook contestara aquello, Taehyung soltó una pequeña risa divertida, obteniendo la mirada de su novio, quien le miro con una sonrisa, mientras la chica le mirada con una ceja alzada.

parece que tienes a gente muy poco profesional trabajando para ti, cariño –pronuncio Taehyung en un perfecto italiano.

La mujer rubia quedo algo desconcertada, ¿cariño? Ninguno de los pocos ligues que vio del señor Jeon se atrevían si quiera a dirigirle la palabra ¿Qué clase de chico sin educación era este? ¿Cómo se atrevía a tomar tales atribuciones? Y sobre todo ¿Qué se creía al verla de esa forma? Como alguien inferior.

mis más sinceras disculpas señor...

Kim, Kim Taehyung.... — su vista fue hacia Jungkook, quien lo miraba con una sonrisa ladina— Kim Taehyung de Jeon.

Taehyung estaba completamente orgulloso de lo dicho, mientras que las otras personas de la habitación yacían perplejas ante tales palabras mencionadas por él, menos una persona, una persona que sintió como su corazón latía con fuerza.

Taehyung de Jeon... Jungkook juro ver hasta el traje blanco con el que Taehyung iría al altar, juro ver una enorme casa, digna del porte que merece su chico, juro ver una familia, hasta mascotas. Dios, realmente era tan fácil caer a los pies del castaño, incluso sintió que su amigo se endureció por la forma de hacerse llamar.

¿le diría algo por lo dicho? Claro que sí.

Que si quería cambiarse el apellido podrían hacerlo oficialmente ese día sin ningún problema.

¿disculpe? –pregunto esta desconcertada.

¿debo repetirlo? –volteo a ver a Jungkook, quien le miraba embobado— cariño, realmente deberías ser un poco más critico a la hora de escoger a tus empleados, además de no tener respeto, tienen problemas de audición.

la chica no podía creer la audacia de ese hombre, ¿Quién se creía? ¿pensaba que un cualquiera en la vida del señor Jeon tenia tal relevancia? Ella llevaba siendo secretaria de Jungkook desde hace más de tres años en esa base, muy pocas veces le veía puesto que su jefe no frecuentaba mucho Italia, pero las veces que convivio, siempre sintió una gran química entre ellos.

Si su jefe era callado, y poco expresivo, pero siempre fue bueno con ella, además de que claramente tenía un increíble patrimonio, Jungkook nadaba en dinero y ella lo sabía, tenía entendido que era un Ceo respetado y un hombre exitoso en los negocios, ¿Qué mejor prospecto que ese? No dejaría que alguien tan corriente se lo quitara.

realmente lo siento... señor Kim — Taehyung pudo sentir como le costaba tratarlo con respeto, sonrió ante esto— espero me disculpe, por favor, ¿les puedo ofrecer algo de beber?

Taehyung volteo a ver a Jungkook, quien le seguía mirando embobado, sus ojos estaban dilatados y parecía en un trance, este hombre realmente estaba afectado por sus palabras.

Suspirando, Taehyung levanto su mano hacia el rostro de Jungkook, acariciándolo con delicadeza. Se logro escuchar como la respiración de muchos que estaban alrededor de detuvo, nadie con el cerebro activo sería capaz de si quiera acercarse al jefe de esa forma, ni si quiera de atreverse a mirarle, pero ahí estaba este chico de cabellos castaños, acariciando el rostro de un hombre que podía hacerlo desaparecer con solo una orden.

Al parecer con el toque en su rostro Jungkook se despabilo, tosiendo un poco, recomponiéndose, tomo la mano de su pareja para besarla, siendo esta acción, un pase para que nuevamente los empleados quedaran anonadados, y la secretaria irritada.

— lo siento mi amor –dijo, hablando en coreano esta vez— mi mente vuela a otro universo por tu culpa, debes hacerte responsable.

— y lo hare cariño, de eso no te preocupes –la mente de Jungkook iba a explotar si volvía a escuchar un apodo por parte de Taehyung— por ahora, ¿entremos a tu oficina? Me siento algo cansado.

— ¿cansado? No puedes estarlo –volteo a ver a su secretaria, dándose cuenta de que seguía allí— trae don cafés, uno con leche de almendras, tres cucharadas de azúcar y un poco de crema, además trae un sándwich ¿entendiste? No quiero ningún error.

cla-claro jefe —dijo, para dar una ultima reverencia e ir por lo pedido.

Taehyung sonrió, mientras era guiado por Jungkook hacia una gran puerta, y esta vez no se sorprendió cuando vio lo grande que era la oficina de este. Jungkook era alguien de gustos finos, era obvio de ver, los colores oscuros eran lo que más adornaba esa oficina, pero realmente lo que más llamó la atención de Taehyung fue el gran escritorio al lado de los grandes ventanales.

A su mente de inmediato llego una imagen de él sobre el escritorio, Jungkook tras él, sometiéndole de una forma tan ruda que-

— ¿cariño? –llamo Jungkook, pasando sus manos por las caderas de Taehyung, acercándole lo suficiente para poder besar su frente— ¿tu cabeza esta creando ideas interesantes?

— mmh –asintió—no tienes idea.

Jungkook sonrió divertido, subiendo sus manos, acunando el rostro de su novio entre estas con cuidado, masajeando sus mejillas con amor.

— mientras tú y yo seamos los protagonistas de esas fantasías, yo seré feliz –dijo, dando un pequeño y rápido beso en sus labios— y por supuesto, feliz mente cumpliré cada una de tus fantasías sin queja.

— oh ¿enserio? –rio, abrazando a Jungkook por el cuello— ¿harás el gran sacrificio?

El azabache asintió, siguiéndole el juego.

— pues claro, me sacrificaría de esa manera todas las veces posibles, solo espero que sean muchas.

Taehyung rio divertido, y Jungkook amo ver esa sonrisa cuadrada resplandeciente en él, sin poder aguantar más, tomo a Taehyung desde el trasero, elevándolo, haciendo que este enredara sus piernas a su cintura. Sin siquiera quejarse, Taehyung fue el primero en acercarse a atacar la boca contraria, metiendo su lengua en esta en cuando Jungkook le dio el paso.

Con cuidado, el azabache camino por la oficina hasta llegar a su escritorio, dejando a Taehyung sentado en este, ganándose entre sus piernas, sin romper el beso húmedo que estaban teniendo.

Un gemido quedo ahogado en la garganta de Taehyung en cuando sintió como las manos de Jungkook apretaban su cintura con rudeza. Separándose del beso un segundo, un hilo de saliva quedo en medio de ambos. Se observaban, ambos tiendo su mirada dilatada y perdida en el otro.

— cariño... yo...

— ¿tú...?

Taehyung apretó sus piernas alrededor de Jungkook, logrando sentir su dureza contra la de él.

— carajo... —una de sus manos fue a la pierna contraria que estaba en su cadera, masajeando y apretando el muslo— no tienes idea de todas las cosas que pasan por mi cabeza en estos momentos, teniéndote así, en mi escritorio, dispuesto para mi...

— Jungkook~ —gimió, sintiendo como una falsa embestida era dada.

— quiero someterte Taehyung, clamarte y poseerte –el mencionado pudo sentir como la mano que estaba en su muslo subía por su cuerpo, hasta llegar a su cuello, y dar un leve apretón el cual le saco un jadeo— quiero hacértelo tan mal que ni siquiera puedas pensar.

La respiración de Taehyung se había tornado pesada, su mirada no se separaba de la contraria, estaba esperando algo, que le dijera que le... ordenada.

— ¿mmh? ¿te gustaría? –pregunto, su voz estaba ronca, llevando ahora su pulgar hacia los labios de Taehyung, adentrando este a la boca contraria, presionando su lengua— ¿te gustaría que te someta...? ¿Qué te obligue a sentir más placer del que puedas soportar...? Responde Taehyung.

En vez de una respuesta verbal, vio y sintió como su pulgar era succionado por los labios de Taehyung, para después ser mordido y lamida por la lengua de este. Jungkook podía sentir como su pene se endurecía aun más de ser posible. Taehyung se regalaba una sonrisa confiada y desafiante.

— hablas mucho ¿no crees? –dijo, mientras iba recostándose en el escritorio hasta que solo pudo sostenerse por sus codos, dejándole a Jungkook una perfecta vista de su cuerpo.

Jungkook no se movió, vio como Taehyung llevaba una de sus manos a los botones de su camisa, soltando uno por uno, hasta que su pecho, sus clavículas, sus pezones y parte de su estomago quedo a la vista. La vista morbosa de Jungkook paso por todo lo que se le permitía ver.

— ven aquí –demando, Jungkook hipnotizado fue bajando hasta que su rostro quedo oculto en el cuello del contrario, sintiendo su aroma, lamiendo descaradamente hasta la oreja contraria – ah...

Un apretón en su cuello de quito el aire un momento, obligándole a abrir los ojos, viendo como Jungkook lo miraba con su vista ensombrecida.

— ¿crees que esta bien desnudarte de esa forma? ¿y si alguien entrara y te viera? ¿sabes lo que haría si alguno de mis hombres se atreve a ver un poco de tu piel? –su pezón fue brutalmente apretado, sacándole un gemido ahogado— solo yo puedo verte, ¿entiendes, cariño?

La mente de Taehyung estaba en blanco, disfrutando las sensaciones regaladas más de lo que deberías.

— ¡AH! —sintió como una embestida en falso era duramente arremetida contra su trasero— mierda...

Mientras ambos estaban en su burbuja de placer, Taehyung con su cuerpo completamente recostado en el escritorio, y Jungkook oculto en su pecho mientras mordía y lamia sus pezones, disfrutando la rudeza con la que ambos se frotaban, solo uno fue consciente cuando la puerta fue abierta y una rubia quedaba petrificada.

Taehyung sonrió ladino mientras apretaba los cabellos de Jungkook y un gemido salía se sus labios, sin quitarle la vista de en cima a la chica.

Esto no duro mucho, puesto a que Jungkook sintió como alguien más estaba en el cuarto y sintió como la atención de su chico no estaba solamente en él. Levanto la vista, y el enojo llego a su cuerpo de forma rápida.

— ¿Qué demonios haces entrando a mi oficina sin tocar? –dijo, levantándose, siendo esta una tarea difícil puesto a que Taehyung tenia sus piernas enredadas con fuerza alrededor de él, como si no lo quisiera dejar ir, también noto la mirada burlona que su chico tenía hacia su secretaria.

— se-señor Jeon yo...

— entra y cierra la puerta. –su chico quería marcar territorio, le dejaría hacerlo con todo el gusto del mundo.

Taehyung se sentó, aun abrazado a Jungkook, sus piernas se soltaron, pero Jungkook seguía entre estas, su cabello estaba revuelto y su camisa seguía abierta, dando una idea clara de lo que estaba pasando en esa oficina.

La secretaria camino por la oficina hasta llegar a la mesa que habia en el centro, dejando los pedidos de su jefe, tratando lo mejor posible de ignorar la imagen frente a ella, ese chico era realmente vulgar, ¡ella debería estar en su lugar!

señorita Beatriz, ¿Cuánto tiempo lleva trabajando aquí?

u-un poco más de tres años, señor Jeon —expreso con su mirada baja, podía sentir el aura pesada emanando de su jefe.

La rubia podía sentir la voz de su jefe pesada, claramente estaba molesto. Taehyung se bajo del escritorio con la ayuda de Jungkook, abrochando los botones de su camisa y acomodando un poco su cabello, fue hasta donde la rubia había dejado lo pedido, observándolos, analizando de que no tuvieran nada raro, no creía que la chica fuera tan estúpida, pero realmente no se sabe.

Sentándose con confianza como si hubiera estado muchas veces en esa oficina, comenzó a tomar su café, viendo a atento lo que estaba pasando entre su pareja y la secretaria.

entonces ¿puedes explicarme por qué tus faltas de respeto hacia mi pareja?

¿pa-pareja...?

una pequeña risa se escuchó, ambos voltearon a ver al remitente de esta, pero el castaño simplemente se aclaro la garganta viendo hacia otro lado, siendo indiferente ante la situación.

no le saludaste respetuosamente, actuaste de forma xenófoba con él, te atreviste a ser irónica y a ser poco eficiente — dijo, dando un paso hacia ella— ¿crees que ese comportamiento es de alguien profesional?

pe-pero señor Jeon, yo... solo fue un error.

¡un error contra mi pareja! No lo tomare a la ligera. —bramo con enojo, ¿creía que había sido ajeno a todo lo que había ocurrido? Él pudo haber estado hipnotizado con Taehyung, pero jamás dejaría pasar algo así, jamás seria mínimo ante sus ojos.

La chica temblaba en su lugar, parecía a punto de llorar y ni eso parecía conmover un poco a su jefe, ¿Qué más podía hacer? ¡todo esto fue muy sorpresivo para ella! Le habían comunicado que Jungkook iría a la oficina, jamás le dijeron que iría acompañado, mucho menos de una pareja. Ella se había pasado todo el día anterior arreglándose, haciéndose el pelo, las uñas, aplicando tratamientos para poder ser vista por su jefe.

¡era muy injusto y humillante! Ese chico estaba sentado como si fuera el dueño del lugar viendo con burla su situación. Realmente hubiera deseado poder colocarle algo al café, pero no era tan tonta y sabia que si hacia algo así, no viviría para regocijarse por lo hecho.

Su corazón latía con rapidez, clara señal de su nerviosismo, ella siempre había sido eficiente y complaciente, ¿Por qué tenia que pasar por esta situación? Se atrevió a llevar su vista hacia el castaño, jurando ver rojo en cuanto noto la sonrisa burlesca que le ofreció. El enojo le hizo actuar impulsivamente.

¡e-es culpa de ese hombre! –dijo apuntando hacia Taehyung— ¡desde que llego me ha estado mirando y hablando de forma denigrante! –se excusó, dejando que de sus ojos salieran lágrimas, esperando obtener la compasión de su jefe y que este la consuele— so-solo me sentí intimidada, yo solo-

no pudo seguir hablando, su voz y respiración se atascaron en su garganta en cuanto sintió como una mano tomaba su cuello con fuerza, haciéndole perder el aire.

¿te atreves a hablar así de él? ¡debería cortarte la lengua por tan solo referirte a él se esa manera!

Se-señor...

Posiblemente la mente de Jungkook se hubiera nublado y hubiera cometido un acto mortal contra la chica, pero la mano en su hombre le detuvo, haciéndole soltar el cuello contrario, sin siquiera importarle que este halla caído de bruces al suelo.

— Jungkook –llamo Taehyung, llevando una mano a la mejilla contraria mientras le ofrecía una pequeña sonrisa— no estoy ofendido, por favor, no hagas esto aquí.

Jungkook detallo nos ojos, no estaba asustado, tal vez si algo incomodo, pero no sentía miedo de él, eso le calmo un poco. Después de todo Taehyung ha visto mucha violencia a lo largo de su vida, no era ajeno a ella, lo que realmente preocupaba a Jungkook, era que Taehyung pensara que él podría ser capaz de hacerle daño a él.

Pero al ver su mirada, Jungkook pudo ver a un ángel, un ángel que le hacia entrar en calma. Respirando profundo, se acerco para dar un pequeño beso en la frente del contrario, para luego voltearse hacia la chica que aun estaba en el suelo.

agradece que mi chico está aquí, si no, no estarías respirando.

la chica volteó a ver con sus ojos llenos de lágrimas a Taehyung, para luego volver a ver a Jungkook, su jefe estuvo a punto de.... No no, toda su vida paso delante de sus ojos, todo lo que se esforzó para llegar ahí, todo lo que tuvo que sacrificar para ser la mejor y que su jefe tuviera consideración con ella, todo lo que hizo, todo lo que-

en las siguiente cuarenta y ocho horas podrás pasar por tu finiquito, te quiero fuera de aquí ahora.

Sus manos comenzaron a temblar, las lágrimas salían y salían y comenzó a sentir su respiración pesada, no no no no podría estar pasándole eso, ¡no a ella!

señor por favor, n-no volveré a cometer un error, s-se lo suplico, por favor...

¿me suplicas? Yo no fui el insultado aquí, deberías dejar de desmerecerte de esa forma, agradece que soy condescendiente y esto no termino peor para ti o para tu familia.

Y ella entendió, sabia que Jungkook era alguien importante, con un gran poder, solo que jamás creyó que seria capaz de amenazarla de esa forma y a su familia, creía significar algo para él después de haberse esforzado tanto por llamar su atención, pero estaba completamente equivocada.

Aun con el cuerpo temblando, levanto su vista con odio, viendo al castaño quien la miraba sin ninguna expresión en el rostro, como si no acabara de arruinarle por completo la vida. Perdió todo, su trabajo bien pagado, estatus, perdió a su amor, perdió su dignidad, ¿Cómo podría plantarle cara a su familia? ¿Qué más quedaba para ella?

Y bueno, personas estúpidas, tomaban decisiones estúpidas.

Por eso en menos de un segundo, la chica se levanto y tomo el café del buro, arrojándoselo a Taehyung con todo y la tasa, esperando herirlo, esperando algo. Fue una decisión estúpida que le podría dar satisfacción unos cuantos segundos

Pero no paso, lo único que sus ojos vieron, fue la espalda de su jefe, y a continuación ver como quitaba su saco manchado de café, la rubia abrió sus ojos como plato, sintiendo como el color desapareció de su rostro.

Taehyung por su parte abrió sus ojos se sobre manera, esperaba algo así, pero no esperaba que Jungkook fuera lo suficientemente rápido como para impedirlo con su propio cuerpo, rápidamente le ayudo a quitar su saco.

— ¿estas bien? ¿te duele? –pregunto con preocupación.

Jungkook le veía tranquilo, con una sonrisa al ver la preocupación de su chico, pero en seguida pudo ver como este oscurecía su mirada, viendo hacia la persona que estaba a sus espaldas, Taehyung no dijo nada, solo se acercó a la asustada chica y le proporciono una bofetada tan fuerte en el rostro que este volteo con brusquedad.

sabía que eras idiota, pero me dejaste impresionado –musito, tomándola del cabello para que le viera a los ojos— quiero que tomes tus mierdas, salgas de aquí sin siquiera una pisca de dignidad, y te largues, si vuelvo a verte aquí, Jungkook no será quien te haga dejar de respirar.

A Jungkook no debió parecerle tan caliente lo que acababa de presenciar, su chico realmente era alguien especial, con una actitud fuerte, hasta se sentía tentado en molestarlo para ver qué tan feroz podía ser con él.

Lo siguiente vio como Taehyung la arrastro hacia la puerta y la arrojo sin piedad para luego cerrarle la puerta en la cara, este se comenzó a acercar a él, con una actitud completamente cambiada, su rostro tornaba una preocupación sincera, quizás podía fingir dolor para obtener los cuidados de su chico.

— kook ¿te duele? Déjame revisarte –no era pregunta, Taehyung le hizo quitarse la camisa y sentarse en la silla que estaba cerca.

Taehyung examino con cuidado la espalda de azabache, la cual solo estaba levemente roja, no era nada, no alcanzo ningún grado de quemadura, lo más posible es que solo le doliera levemente y se picara un poco. Taehyung siempre supo como reaccionar ante esto, fueron demasiados años viendo muchas cosas otras mucho más fuerte, pero nunca ha sentido esta opresión en el pecho.

Jungkook pudo notar el cambio de ambiente, por lo qué volteando, vio como Taehyung tenia los labios apretados entre sí, viendo con culpabilidad su espalda.

— Taehyung-

— eso iba dirigido a mí, no debiste interponerte.

Con el ceño fruncido, Jungkook volteo todo su cuerpo, tomando con cariño el rostro del contrario para que lo viera a los ojos, preocupándose de sobre manera cuando vio los ojos acuosos de Taehyung, quien mordía su labio con fuerza, Jungkook puso su dedo en estos y los acaricio con cariño disminuyendo el dolor.

— cariño, lo haría sin pensar otra vez.

— pero-

— dime que ocurre –pidió con sutileza, levantándose, caminando hacia al sillón, llevando a Taehyung consigo para sentarse ambos lado a lado.

Sabía que podía parecer tonto, que exageraba hasta cierta manera, solo vivió pocas veces en su vida y fue con sus padres, ver herido a alguien que él quería era doloroso, siempre sabia como actuar, pero eso no quitaba la opresión de su pecho.

— no creas que no se ser profesional, tampoco creas que exagero, es solo... — no pudo evitar apartar la mirada, era menos humillante no ver a los ojos al contrario— si se trata de ti... es difícil, más si el daño venia destinado a mí.

Jungkook lo entendía, en serio lo hacía, Taehyung era alguien fuerte, se lo ha demostrado desde el primer momento, pero eso no quita que tenga un gran corazón, un corazón que siente miedo y pánico, el pequeño ardor en su espalda no era nada, pero sabia que era un problema para Taehyung, asique no se atrevería a minimizarlo.

— estoy bien cariño, mírame por favor –Taehyung lo hizo— estoy bien y no me duele, lamento que haya tenido que pasar esto y que tú tengas que estar en esta situación, no debió pasar, pero paso, y es imposible que no ocurran pequeños accidentes en un futuro, debemos estar listos para ello y saber como enfrentarlo.

— pe-pero tú...

— yo te prometo que me cuidare siempre, sé que ahora no te asusto lo que paso, si no lo que pudo haber pasado, y esta bien, lo entiendo, también me asuste pensando que la estupidez de alguien más podría hacerte daño –tomo su mano, besándole con ternura— debemos aprender a enfrentar las cosas que no podemos controlar, ambos lo haremos ¿de acuerdo?

Taehyung sonrió, sorbiendo su nariz asintió despacio, recibiendo el abrazo que Jungkook le brindo, la situación pasada fue algo que no debió pasar, pero paso, no estaba en el poder de nadie, pero ambos sabrían resolverlo, esta vez Jungkook sufrió las consecuencias, él se encargaría de cuidarle y de esa forma, siempre será reciproco entre ellos. 

MENTIRA NO ELIMINARIA NADA JHGHDH solo me da penita que no comenten los capítulos:(

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