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capítulo cuatro



Después de dejar el corazón de Taehyung casi explotando, Jungkook le sonrió para bajarlo del mesón y dejar que el castaño, aun en su silencio, siguiera preparando el desayuno.

No mentía, de su boca no salió ningún engaño, le cuidaría, cuidaría su corazón y su cuerpo, no cuestionen el porqué, ni digan que tan estúpido es entregar tanto a una persona que apenas conoce. Jungkook solo sabe que el castaño que le da la espalda es mucho más que un capricho, era un deseo y un anhelo.

Una vez el castaño termino, Jungkook le ayudo a poner la mesa, asegurándose de mover la silla para ayudar a Taehyung a sentarse antes de sentarse él mismo.



– espero sea de tu agrado –dijo Tae con una pequeña sonrisa.

– cualquier cosa que hagas, será de mi agrado ricitos.

Las mejillas del mencionado se volvieron a teñir de rojo, realmente le estaba causando problema el no poder controlar su propio sonrojo ante las palabras atacantes del contrario. Carraspeo, tomando sus palillos para comenzar a comer, deteniéndose cuando vio a Jungkook viéndolo fijamente.

– ¿n-no comerás?

– no se con quienes has salido, ricitos, pero un hombre con verdadera educación jamás comerá antes que la persona que desea.

– ¿no se supone que, en los tiempos antiguos, los hombres debían comer primero y tener el plato más grande?

– costumbres tan viejas como absurdas, conóceme bien, y sabrás que jamás comeré antes de que tú pruebes el primer bocado y te sientas satisfecho.

El pecho de Taehyung pudo sentir los golpeteos de su propio corazón, este hombre parecía ser un sueño de cualquier persona andante, le proporcionaba tanta curiosidad y desesperación que no sabía exactamente como sentirse.

Pero no refuto, con sus palillos tomo un poco de arroz y o llevo a su boca, mascando, siendo consciente de la mirada sobre él, una vez trago, vio a Jungkook sonreír casi satisfecho, para luego tomar sus palillos y comenzar a probar la comida hecha por el castaño.

Después del primer bocado, de su boca salió un gemido de satisfacción.

De inmediato a la mente de Taehyung llego una imagen de él entre las piernas del hombre, chupándole su-

No. Taehyung, contrólate.

– realmente tus manos son una bendición para muchas cosas –dijo, no perdiendo la oportunidad de guiñarle un ojo mientras sonreía ladinamente, Taehyung pudo entender el doble sentido enseguida, pero fingió no hacerlo— ¿Dónde aprendiste a cocinar así?

– mis padres me enseñaron –respondió, hablando sinceramente— cocinaba con ellos cuando era pequeño, hacíamos la comida entre los tres, y realmente cocinar es algo que disfruto hacer.

– ¿sí? ¿Qué era lo que más disfrutabas hacer? –cuestiono, sin dejar de comer, queriendo escuchar más.

Taehyung sonrió un poco, riendo al recordar anécdotas con sus padres mientras cocinaban y otras cosas, se emocionó un poco al poder hablar de eso y para Jungkook, no pasó desapercibido el brillo en sus ojos, sonrió ante esto.

– pues... lo primero que aprendí a hacer fue arroz, dirás que es bastante sencillo, pero realmente llegué a quemar una de las ollas favoritas de mamá. –conto mientras reía, contagiando a Jungkook— luego con el tiempo aprendí a hacer Kimchi, Barbacoa, Galbitang, Haemulpajeon, Bulgogi...Tteokbokki....

Se detuvo por un momento, pensando que hablo demás, pero Jungkook seguía viéndolo con la misma sonrisa, poniéndole toda su atención. Esto lo hizo volver a ruborizarse un poco.

Jungkook no pudo evitar reír leventemente, el chico realmente era alguien adorable a los ojos de Jungkook, y su mente divago, al darse cuenta de que podría sentarse a escucharlo por horas.

– por favor, no te detengas, me gusta escucharte.

– ha-hay muchas cosas que adoro cocinar que son típicas de Corea, pero lo que más me gusta es la comida italiana, podrá parecer sencillo, pero la pasta es una de mis comidas favoritas, si me permites presumir, hago muy bien la comida italiana.

– realmente espero poder ser merecedor de probar tus comidas tantas veces como sea posible.

Taehyung sonrió, con sinceridad sonrió feliz, realmente le calentaba el corazón poder hablar de algo que ama, sin que le pregunten algo relacionado con su trabajo o que traten de explorar su inteligencia. Esta vez, alguien estaba esperando que él hablara primero, que él contara lo que quisiera contar, lo que sinceramente quisiera decir desde su corazón.

Se sentía bien.

– cuando... cuando quieras podría cocinarte –su sonrisa, algo tímida, no pasó desapercibida por Jungkook— y... ¿qué hay de ti? ¿sabes cocinar?

Jungkook se alzó de hombros, su mirada algo orgullosa.

– soy bueno cocinando, lo admito, pero... después de probar tus platillos –dijo, alzando sus hombros mientras sonreía— siento como si mis dotes de cocina fueran los de un principiante.

– no deberías de alagarme tanto.

– ¿Por qué?

– comenzare a creer en las cosas que dices.

– ¿eso es un problema? –cuestiono, con una pequeña sonrisa, apenas perceptible.

– lo es, sí –sincero— no quiero confiar si antes conocerte bien.

Jungkook no pudo evitar sonreír, comiendo el ultimo bocado, dejo sus palillos en la mesa, comenzando a juntar los platos ya vacíos para luego ponerse de pie y llevarlos al lavaplatos.

– no no, déjame a mi hacerlo por favor –dijo Taehyung, yendo tras de él— eres invitado, no deberías de...

Pero Jungkook ya había comenzado a lavar los platos, remangando sus mangas, dejando al descubierto sus fuertes y tatuados antebrazos. Taehyung lucho para que su vista y su razonamiento no fueran afectados por tan poca muestra de piel.

¿acaso trataba de distraerlo apropósito? Taehyung entrecerró sus ojos ante esta idea, luego la descarto con rapidez, realmente cualquier persona se distraería ante este hombre.

– tus manos no deberían maltratarse de ninguna manera, bonito, déjame hacerlo, después de todo, tú cocinaste, me corresponde lavar los platos.

– estas siendo el estereotipo de hombre perfecto ¿lo haces apropósito? –cuestiono, causando una risa en Jungkook, el castaño pudo ver pequeñas arrugas en sus ojos.

Una vez termino de levar, Jungkook tomo un mantel y seco sus manos, sonriendo hacia el castaño, quien estaba parado a un lado del mesón. Muchas cosas, nada decentes, pasaron por su mente, que incluían al castaño, el mesón de la cocina y a él atrás del hermoso chico.

Pero quizás en otra ocasión.

Esta vez, debía poner atención, era evidente que Taehyung tenia muchas dudas y miedos, seguramente estaba dudando muchas cosas, y claro que le contestaria lo que necesitara con tal de que esa cabecita tuviera algo de paz.

– puedes preguntar lo que quiera Taehyung –dijo, recargándose en el mesón frente al castaño— quiero que estes bien, tu salud mental y física, te dije que las protegería, pero estoy seguro de que por esa cabecita pasan muchas cosas, puedes decirlas, no tengas miedo.

– no tengo miedo de ti, se que no me atacarías.

Jungkook sonrió ladinamente, su cabeza yendo un poco hacia el lado. Lo dejo continuar.

– aunque... me gustaría aclarar, no es porque no pudiera defenderme, es porque sé, que, si intentaras, por cualquier motivo, levantarme la mano, te la cortaría antes de que si quiera alcanzaras a tocarme.

Jungkook con una sonrisa asintió, caminando un poco, colocándose frente al castaño.

– Taehyung, antes de que sigamos con esto, y avancemos a lo que sea que deseemos, ten en claro una cosa –dijo, tomando ambas manos del castaño entre las suyas, besándolas con delicadeza mientras bajaba su cabeza levemente, luego volvió a verlo a los ojos— antes de que siquiera se me ocurriera tocarte de una forma en la que tú no quieras, yo mismo me corto las manos.

Tantas maneras de cautivar el corazón de alguien, y el pelinegro pareciera que lo hacia sin esfuerzo alguno. Su forma de hablar y expresarse de él, que no le conocía, no sabia quien era a profundidad, le trataba como si fuera una joya preciada, como si fuera alguien que realmente importara en su vida.

Por más que quisiera sobre pensarlo, quiso dar un paso adelante él mismo, dejando que sus impulsos tuvieran un poco de visibilidad. Por lo que cuando Jungkook estuvo a punto de soltar sus manos, él las tomo nuevamente, obteniendo la atención completa del azabache, quien estaba atento a lo que sea que quisiera decir o hacer.

– aun debemos hablar de muchas cosas –dijo Taehyung, llevando las manos de Jungkook a su cintura, dejando que las tatuadas lo sostuvieran— debemos... discutir muchas cosas antes de avanzar a algo –dijo, pasando sus manos alrededor del cuello del hombre, acariciándolo.

– lo sé –dijo, permitiendo que el castaño hiciera lo que quisiese, que le acariciase como guste.

– asique... no tomes esto como un pase para ignorarlo ¿ok? –el azabache asintió, bajando la vista a sus labios— so-solo me obligas a ceder a mis impulsos.

Sin querer alargarlo, y sin querer torturarse más a si mismo y al contrario, junto sus labios, pegándose lo que más podía a Jungkook, dejando que el nombrado acariciara su cintura, que explorara su espalda y cadera.

Él no se quedo atrás, siendo el primero en atacar con su lengua, explorando y encontrándose con la contraria, mientras pasaba sus manos por la ancha espalda del hombre, acariciándola, imaginándose a si mismo enterrando sus uñas en esta.

La delicadeza se fue en el momento que las manos traviesas del azabache llegaron a sus glúteos, apretándolos y masajeándolos a su antojo. Era un beso caliente, lleno de deseo, como si hubieran esperado años por probar la boca del otro. Jungkook exploraba su cuerpo por sobre la ropa, mientras que Taehyung se aventuro más, y paso sus manos debajo de la camiseta del hombre, dándose el lujo y necesidad de arrastrar sus uñas por la firme espalda.

Jungkook se separó jadeando.

– sabes... dices que yo te distraigo –dijo, con su respiración irregular, apenas se habían separado dos centímetros— pero realmente estoy pensando, que eres tú quien busca distraerme, tocándome así, enterrando tus uñas en mi –dijo, comenzando a caminar hacia la sala, Taehyung solo se dejaba guiar— no sabes todo lo que me estoy conteniendo para no arrancarte la ropa, para explorar tu cuerpo con mi boca –sus propias piernas tocaron el sofá, se sentó rápidamente, llevándose a Taehyung consigo, dejándolo a horcajadas sobre él— maldición, dices que te distraigo, cuando tu me tienes en tus manos con tan solo un beso.

Taehyung cerro sus ojos un segundo, podía sentir la dureza del hombre bajo su trasero, quería moverse, quería arrancarle los pantalones y darle placer con su boca o cuerpo, quería someterse al hombre frente a él, al mismo que decía ser sumiso a él.

– lo sien...

– no. No te atrevas a disculparte por besarme, Taehyung, puedes hacer lo que desees cuando desees conmigo, yo atesorare lo que desees darme, y seré benevolente a tus deseos. Pero por favor no te disculpes por tomar de mí.

Taehyung cerro sus ojos y suspiro, el hombre frente a él... toda su persona, era su perdición, su perdición, y él estaba siendo atraído a ello como si fuera magnético.

– dices que yo soy peculiar –dijo Taehyung, llevando sus manos hacia el rostro contrario, acariciándolo, Jungkook disfrutaba el toque con ojos cerrados— pero tú eres lo que jamás he visto, lo que pensé que jamás podría ver, y lo que deseo tener con todas mis fuerzas.

Taehyung cerro sus ojos, respiro profundamente, necesitaba aclarar las cosas ahora, su cuerpo su corazón y mente pedían a gritos por el hombre, y él solo quería ceder a esos deseos.

– necesito que me escuches, por favor –no necesito confirmación, sabia que Jungkook le estaba colocando su total atención— so-soy inteligente, soy dotado y sé tantas, tantas cosas que muy pocas logran impresionarme, soy alguien que a pesar de tener lo que se considera una vida perfecta, siempre sintió un vacío dentro de él, no se que es lo que deseaba, pero mi corazón siempre ha pedido por algo... y ese algo eres tú.

Jungkook no decía nada, toda su atención estaba en las palabras del contrario. Su corazón se sentía cálido ante las palabras contrarias.

– lo que sea... que sea esto, a donde avance esto, necesitamos aclarar cosas –Jungkook asintió, esperando a que hablara— es obvio que me deseas, yo te deseo a ti también, pero...

– no sientas vergüenza de decirlo, cariño.

Taehyung volvió a ruborizarse.

– n-no es vergüenza –no mintió en su totalidad, ya que no era solo vergüenza lo que sentía. Aun así, respiro hondo, decidido a seguir con esto— soy virgen, lo sabes ya –Jungkook asintió— también... asumo que te diste cuenta de que soy un doncel, no se cuanto sepas del como funciona nuestro cuerpo, pero...

– tienes el don de concebir, lo sé, también tengo entendido que pasan por un periodo de sangrado ¿no? –a pesar de el rubor en sus mejillas, Taehyung asintió, es doctor, hablar de temas así no debería avergonzarlo o incomodarlo en lo más mínimo, no entiende realmente que le pasa— me informare todo lo que pueda, para que puedas sentirte cómodo conmigo.

Taehyung asintió, agradeció mentalmente por no tener que ser él quien le explicara detalladamente las cosas intimas, no se negaba a ello, estaría feliz de ayudarle, pero por ahora se sentía algo tímido.

– bi-bien... yo, comenzare a inyectarme anticonceptivos si te parece, un bebé no esta en mis planes cercanos y-

– tampoco en los míos por ahora –dijo, interrumpiéndolo— pero si me permites opinar, quisiera ser yo el que se inyecte, no quisiera que tuvieras que pasar malestares hormonales o que tu cuerpo se sienta fatigado de alguna manera, permíteme ser yo quien lo haga por favor.

Taehyung se sorprendió un poco ante esto, Jungkook parecía saber un poco del tema, y que le pidiera ser él el que se inyectara para cuidarlo, por más que pareciera pequeño, era algo que calentó su corazón en un segundo.

Simplemente asintió en silencio, Jungkook sonrió ante la silenciosa confirmación.

– de acuerdo, sobre lo sexual... quisiera explorar, realmente nunca he tenido experiencia, pero bueno, soy medico y la gente me ha hablado, en mi mente era algo... aburrido, así llegue a representarlo, pero anoche... – sabia que su rostro parecía un tomate, pero ya habia abierto la boca, debía seguir y terminar la conversación— anoche me sentí realmente bien, sentí... adrenalina y un deseo inexplicable por estar entre tus brazos, quería que... me tocaras, acariciaras...

A este punto Jungkook se esforzaba por mantenerse en calma, Taehyung estaba sobre él, diciéndole lo mucho que unos simples toques le dieron a experimentar un gran deseo. El castaño no tenia expectativas, y Jungkook quería crearlas y cumplirlas todas.

– me habías dicho que eres... rudo en la cama –siguió Taehyung— eso esta bien, quisiera ver que puedes ofrecerme, pero...

– ¿pero...?

– yo seguidor de que la primera vez de una persona, no es la primera vez que simplemente hay penetración y ya, si no... creo que la primera vez es cuando realmente te entregas a una persona, que ambos sostienen al otro y cumplen fantasías, se cuidan y piensan en el placer mutuo. Muchos tienen su primera vez sin ningún tipo de información, solo lo hacen y ya, quedando con dolor emocional o físico, yo... creo que ya primera vez la escoge uno mismo, cuando realmente sienta que se complemente con esa persona, y después del orgasmo siga queriendo y anhelando más y más, no deseando irse de la cama rápidamente.

Su vista bajo un poco, ¿parecía muy cursi o ridículo? No le tenían que explicar que la primera vez que hay penetración, en las mujeres el himen de cada persona es diferente. Tu himen puede estirarse y abrirse la primera vez que tienes sexo vaginal, lo que puede causar un poco de dolor o sangrado. Pero ¿realmente eso significaba la primera vez? Incluso si fue forzado, si no estabas seguro/a de hacerlo, si no estuviste cómodo o no te gusto ¿debe contar como tu primera vez?

Él creía que no, que cada uno creaba y recordaría su primera vez cuando realmente sienta que por primera vez se pudo entregar a una persona de forma intima, sin inseguridades físicas o emocionales, dejándose cuidar y cuidando a la otra persona, sin miedo a explorar placer o sin miedo que, al terminar, todo sentimiento o emoción se apagara.

Cada persona merecía tener esa sensación, de vivir al máximo placer la noche, y despertar rodeado de unos brazos que le brinden calor y seguridad.

Y realmente no importaba si anteriores veces no funcionaron, o las quieres olvidar por una razón, cuando encuentres a esa persona, será tu primera vez con ella, y sabrás lo que es entregarte libremente a unos brazos que te sostendrán.

– Taehyung, no debes tener algún tipo de miedo conmigo, prometo cuidar cada parte de ti cuando te entregues a mi por completo, te atesorare, marcare, acariciare, de una manera que jamás olvidaras, dejare mi marca en ti, que incluso si nuestros futuros se separaran en algún momento, jamás podrías olvidar lo que te hice sentir sentando debajo de mí.

Taehyung pudo sentir como las manos que estaban en su cintura se apretaban más a ella. Pudo ver el pecho contrario, su respiración pesada y ojos dilatados, como si Jungkook estuviera imaginando todas las cosas que podría hacerle en ese momento.

– te deseo, Taehyung, de todas las maneras que puedas imaginar, enfermas y hermosas, si te entregas a mí, yo prometo entregarme a ti.

– ¿por completo...?

– por completo.

Sus cuerpos se acercaron mucho más, Jungkook lo sostuvo con más fuerza, y Taehyung junto sus respiraciones, estando a pocos centímetros de que sus labios volvieran a encontrarse.

El castaño quería lanzarse a sus labios, quería entregarse en ese mismo momento, quería dejar que el azabache se metiera entre sus piernas y le demostrara que tan alto podía llevarlo a la cúspide del deseo.

Pero debía tener, aunque sea un poco de racionalidad.

– Jungkook... ¿Qué... qué tan peligroso es lo que haces? –cuestiono, no perdiendo la vista contraria, no quería mentiras, y si se iba a meter en esto, quería estar enterado de todo— por favor, dime quien eres, sin mentiras, odio las mentiras asique por favor, se sinceró.

Jungkook suspiro, cerrando sus ojos y asintiendo, podía interpretarse como si no quisiera hablar de eso, cuando la realidad es que, tenia miedo, miedo de que fuera demasiado para la persona que aprisionaban sus brazos. Nunca antes había sentido esto, la necesidad de tener, de besar, de tocar, de acariciar y cuidar a una persona.

Antes de que su mente se fuera a más lugares, su rostro fue tomado con delicadeza, tanta que se pudo sentir vulnerable por un segundo. Sintió un cálido sentimiento, en el momento que los labios contrarios tocaron su frente, luego la punta de su nariz, luego con delicadeza sus labios.

– no se que es lo que siento exactamente, siendo sincero ni siquiera lo entiendo, pero no quiero dejarte ir Jungkook, no quiero dejar ir lo que me haces sentir ni tampoco a ti, pero necesito saber quien eres para poder avanzar, necesito pensar en mi propia seguridad al saber en lo que me estoy metiendo, no quiero terminar esto, pero si comenzamos con mentiras, nada va a funcionar –dijo, acariciando el rostro contrario con sus pulgares— por favor.

Jungkook levanto su mano, lentamente hasta acunar la mejilla contraria, sonriendo un poco cuando Taehyung se recargo en la palma de su mano, sintiendo el calor de esta, disfrutando su toque.

– soy poderoso Taehyung –comenzó diciendo, Taehyung seguía recargado en la palma de su mano, atento a sus palabras— soy poderoso en el mundo de los negocios, el gobierno nacional y extranjero, tengo cargos importantes, entre ellos, la roja...

El corazón de Taehyung se detuvo por un momento, la roja, o mafia rusa, una de las mafias más peligrosas actualmente con un poder mundial ridículamente grande. Ha escuchado de ellos claro que sí, todo el mundo esta al tanto de la existencia de las mafias, el poder sobre el poder local, pero, uno jamás piensa estar frente a alguien que es parte de este círculo.

¿Quién era Jungkook en todo esto? ¿era algún líder de banda? ¿alguien con un cargo grande? Se sorprende por el autocontrol de si mismo, Jungkook le observaba con la misma intensidad, no encontraba signos de querer hacerle daño en caso de que sintiera miedo.

– la historia de la bratvá es demasiado larga, se puede resumir, pero realmente es una historia de cientos de años, que creció hasta lo que es hoy en día –Jungkook subió su vista, Taehyung lo mirada, esperando saber más— en mis manos hay sangre Taehyung, hay poder y un legado, el cual esta en mis manos.

La respiración de Taehyung era pesada, Jungkook lo noto, estaba nervioso y expectante, no sentía miedo provenir de él. Su mano seguía en su rostro, acariciándolo, pero esta misma bajo un poco para tomar su mentón.

– mi nombre completo es Jungkook Vladimir Alekperov Jeon, el ultimo descendiente de la familia principal de la roja.

El corazón de Taehyung se detuvo y su respiración de atoro en su garganta.

– no tengo un cargo importante Taehyung, yo soy quien esta a cargo, mi sangre es mi principal patrimonio, y mis antepasados fueron los antiguos lideres y señores de bratvá. Al día de hoy, el poder que todos ellos detonaron y establecieron, esta en mis manos, como una pequeña cosa a comparación de todo lo que poseo.

Sus manos esta vez fueron ambas al rostro contrario, quien parecía no tener emociones, como si estuviera procesando lo dicho. Taehyung estaba en blanco, alguien que podría mover a un país entero, estaba sentado y él estaba sobre él, viéndolo hacia abajo.

– el hombre que tiene en la palma de su mano el poder de bratvá, esta en tus manos Taehyung ¿tienes miedo? 


¿qué les parece la historia hasta ahora? Quisiera saber sus opiniones.

Tambien me gustaria que por favor comentaran los capítulos para poder yo ir viendo que tal reciben a los personajes.

No olviden dejar su estrellita ⭐

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