
35
El padre de Hani ingresó en la sala de emergencias, seguido por el padre de Jungkook. Ambos hombres se encontraron con Taehyung, en la sala de espera, quien se notaba muy alterado.
—Taehyung, ¿estás bien? ¿Qué fue lo que ocurrió? —preguntó Yugyeom con preocupación en el rostro, Taehyung se encontraba con un cabestrillo inmovilizado su brazo izquierdo y la nariz ligeramente enrojecida e hinchada.
—Si... si señor, estoy bien, esto no es nada —habló mirando su brazo por un segundo, inmediatamente sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas—. Pero Hani... ella...
—¿Qué fue lo que pasó con mi hija? —preguntó el hombre que acompañaba a Yugyeom. Taehyung reparó entonces en que ese era su padre. Los paramédicos habían tomado el móvil de Hani para contactar con un familiar, entonces recordó que el padre de Yugyeom tenía una relación de amistad con el padre de Hani, al parecer Yugyeom estaba presente cuando los médicos hicieron la llamada.
—Señor yo... yo... —Taehyung respiró profundo, tratando de calmarse para poder hablar—. Yo estaba en casa de Jungkook... él ya se había ido para la oficina y yo me quedé sólo en la casa... ella simplemente llegó... se enojó porque yo estaba ahí... empezó a insultarme... luego se puso histérica... me sujetó y me sacó de la habitación, yo no quise forcejear, sé que está embarazada y podría lastimarse, cuando llegamos a las escaleras logré detenerme y alejarla... En realidad todo pasó muy rápido... ella me empujó... pero creo que tropezó o no sé... se fue rodando detrás de mi... —las lágrimas volvieron a mojar sus mejillas—. Lo siento muchísimo señor... jamás fue mi intención que algo así pasara... yo debería estár en ese quirófano y no ella... lo siento tanto... de verdad... perdón... —el menor lloraba tan desesperadamente que a los dos restantes sólo se les pudo encoger el corazón.
—Eunhyuk, este es Kim Taehyung —habló Yugyeom, respondiendo la mirada interpretativa de su amigo—. Es el novio de Jungkook.
—Entiendo... —respondió Eunhyuk—. Cálmate muchacho... No tienes que pedir perdón, en todo caso yo debería de hacerlo por todo lo que ha ocasionado mi hija... —el hombre suspiró frustrado y se dejó caer en uno de los asientos de plástico y metal—. ¿Cómo fue que esto se me salió tanto de las manos? Mi niña estaba tan... perdida... y yo no pude hacer nada... ¡Estaba tan ciego! ¡¿Qué clase de padre soy?!
—No digas eso —Yugyeom tomó asiento a su lado—. Has hecho todo lo que has podido durante todos estos años... La situación de Hani es algo que se escapa de tus manos, no es tu culpa, tampoco de ella...
—Eso no cambia el hecho de que hay que responder ante las consecuencias... Yo te pido disculpas a ti, Taehyung —habló el castaño—. Por favor déjame pagar por los gastos del hospital...
—Oh no... No hace falta señor... Señor... —Taehyung habló limpiando sus ojos con el dorso de su mano libre.
—Ahn Eunhyuk —completó la frase del menor—. Y claro que hace falta, es lo menos que puedo hacer.
—Señor Ahn, por favor preocupese por su hija, ella es la que en verdad importa... yo estoy bien, y tampoco tiene que pedir disculpas...
—Déjame hacerlo, es la mínima compensación que mereces... Yo...
—¿Familiares de Ahn Hee Yeon? —preguntó un doctor ingresando a la sala.
Los dos mayores y el menor se pusieron de pie rápidamente y fueron apresuradamente hasta el hombre con bata quirúrgica.
—Soy su padre —dijo Eunhyuk, sin disimular su preocupación.
—Bien señor... La situación de la joven era más complicada de lo que esperábamos... el embarazo de por sí estaba en un estado muy delicado... encontramos señales de abuso de alcohol y sustancias químicas ... la hemorragia interna a causa del trauma ocasionado por la caída... sólo puso las cosas más difíciles, intentamos salvar al bebé pero no pudimos hacer nada, tuvimos que practicarle un aborto... ella salió bien, está un poco delicada pero de repondrá muy pronto.
—Muchas gracias doctor... ¿Cuándo podré entrar a verla?
—En estos momentos la están llevando a una de las habitaciones del ala este del segundo nivel, en un rato podrá preguntar en recepción y le darán el número.
—Muchas gracias doctor... —el hombre se retiró después de una pequeña reverencia dejando solos a los otros tres.
—Lo perdió... —susurró Taehyung con voz rota.
—Llamaré a Jungkook... —esta vez habló Yugyeom—. Él también debe saber...
•••••
Jungkook ingresó a la sala de emergencias prácticamente corriendo, con Hwasa detrás de él.
—Disculpe ¿En qué habitación se encuentra Kim Taehyung? —preguntó el azabache a la recepcionista.
—Un momento por favor... —pidió la mujer de quizás unos cuarenta años, mientras tecleaba rápidamente en el ordenador—. No... No tenemos ningún ingresado con ese nombre...
—¿Qué? Pero... ¿Y Ahn Hee Yeon? —preguntó de nuevo.
La mujer volvió a buscar y esta vez asintió con la cabeza.
—Si... está en el segundo piso del ala este, habitación veintinueve.
El azabache salió disparado hacia el ascensor, Hwasa le siguió, no sin antes susurrar un "gracias" para la recepcionista.
—Tienes que calmarte, Jungkook —pidió la pelinegra.
—No puedo Hwasa... Ni siquiera sé lo que pasó, papá sólo dijo que Taehyung y Hani sufrieron un accidente... Necesito verlo, saber qué está bien...
—Lo sé, Kook... —comentó la chica con voz comprensiva—. Pero tienes que respirar y tranquilizarte, debemos mantener la cabeza fría...
El azabache simplemente asintió y respiró profundo, tomando una gran bocanada de aire para luego soltarla lentamente.
Pero de todas formas no le sirvió de mucho, necesitaba ver a Taehyung, comprobar con sus propios ojos que estaba bien.
El móvil de la pelinegra sonó, llenando el pequeño espacio dentro de aquellas cuatro paredes.
—Nam... —respondió ella—. Si... estoy con Jungkook, aún no sabemos nada, nos dirigimos a la habitación donde se encuentra Hani... segundo piso del ala este, en la número veintinueve... Bien, nos vemos —colgó—. Namjoon y Seokjin vienen para acá... —informó.
—Okay...
Cuando las puertas del ascensor se abrieron ambos se adentraron por los pasillos en busca de la habitación que marcara el número veintinueve. Cuando por fin la encontraron, Jungkook tocó un par de veces y giró el pomo para entrar despacio, tratando de no hacer ruido.
—Papá...
—Hijo... Hwasa... —saludó el mayor.
—Hola señor Jeon —saludó la joven.
—¿Sólo estás tu? —preguntó Jungkook.
—Eunhyuk está resolviendo todo el papeleo del hospital, y Taehyung fue a la cafetería por unos cafés —explicó Yugyeom. Al escuchar esas palabras el alma del azabache volvió a su cuerpo, si estaba en la cafetería era porque se encontraba bien ¿no? Sus ojos se desvíaron de su padre y se enfocaron en la chica que se encontraba sobre la camilla, se veía débil, con la miraba fija en algún punto imaginario de la pared—. Iré por un poco de agua... —dijo Yugyeom, dedicándole una mirada a Hwasa.
—Yo le acompaño... —respondió ella, captando la indirecta. Ambos salieron de la habitación, dejando al azabache sólo con la chica.
Jungkook se acercó a la camilla y se sentó a orillas de ésta, muy despacio.
—Hey... Hani... —la llamó, la chica llevó sus ojos tristes hasta él.
—Debes estar feliz... —dijo ella, su voz sonaba rasposa y cansada—. Perdí al bebé... —Jungkook abrió los ojos con sorpresa, la verdad que escuchar aquello fue un poco chocante, no quería a Hani ni tampoco quería ser padre, pero al final del día, era un bebé inocente que no tenía culpa de las decisiones de los adultos, él podía ser un hijo de puta, pero tampoco era un desalmado.
—No, no estoy feliz, la muerte no es un asunto de alegría... Yo jamás quise que esto terminara así.
—Yo... Yo estaba muy ilusionada... —los ojos de la joven se cristalizaron, y se convirtieron en fuente de finas lágrimas—. Yo sentía que sería niña... lo sabía... en mi mente le llamaba pequeña princesa... Jungkook yo, tengo que decirte algo...
—Te escucho... —dijo él.
—Primero necesito escuchar que me perdonas...
—Hani ya está... No tengo nada que perdonarte... No pidas perdón, está... está bien ¿Okay?
—De verdad no sabía si el bebé era tuyo... lo qué... lo que dijiste en el club era cierto... también estuve con Kai y Jaebum... cuando me enteré del embarazo me asusté tanto... sabes que siempre te he querido... así que pensé ¿Quién más sería sino Jungkook? —la chica hablaba en voz baja, se notaba que estaba agotada, y el llanto sólo le hacía ver peor.
Jungkook sólo fue capaz de sentir lastima, un increíble sentimiento de lastima... ¿Cómo alguien podía caer tan bajo? Trató de ser comprensivo, la chica acababa de perder un bebé, obviamente no estaba bien.
—No hay problema Hani... te... te dejaré para que puedas descansar...
—¡No!... auch... —gritó e inmediatamente se arrepintió por el dolor que sintió ante aquel esfuerzo.
—No te muevas... —dijo Jungkook.
—Espera... por favor... acercáte un poco, debo decir algo más antes de que te vayas....
Jungkook asintió, iba a negarse, pero la chica se veía tan mal y vulnerable, la pena no le dejó. Se inclinó un poco.
—Acercáte un poco más... —el azabache volvió a inclinarse.
Y tal fue su sorpresa cuando la pelinegra levantó la cabeza y se acercó besando sus labios, que no fue capaz de reaccionar de forma alguna.
•••••
Taehyung caminó por los pasillos con un vaso de café en mano, ya se había tomado el suyo, y llevaba uno en su única mano libre para el padre de Jungkook.
—¿Pasó algo? —preguntó cuando se encontró con Yugyeom en compañía de Hwasa caminando en su dirección.
—No es nada, Jungkook se quedó en la habitación con Hani —respondió el mayor.
—Oh... iré... quiero verlo... —Taehyung le entregó el café al mayor y se encaminó a la habitación.
Entró sin tocar la puerta, simplemente la abrió despacio, y nisiquiera fue capaz de entrar totalmente al cuarto, se quedó paralizado mientras observaba como Jungkook se inclinaba y Hani levantaba la cabeza para juntar sus labios en un fugaz y casto beso.
Taehyung sintió como sus ojos empezaban a arder, se echó para atrás y sin querer se golpeó el hombro con el marco de la puerta, se quejó por el dolor. Jungkook inmediatamente se separó de la chica y se paró de la cama como un resorte.
—¡Taehyung! Yo... —el azabache no fue capaz de terminar la oración, Taehyung retrocedió y se echó a correr—. ¡Espera! —Jungkook salió detrás de él.
—Salió mejor de lo que esperaba... —dijo Hani para si misma, mientras se limpiaba las lágrimas.
Taehyung corrió ignorando el dolor de su cuerpo y las lágrimas que salían de sus ojos, volviendo borrosa su vista.
Pasó de largo a Yugyeom y a Hwasa quienes le llamaron.
—¡Oye! —Yugyeom detuvo a Jungkook, que venía corriendo más atrás de Taehyung—. ¿Qué ha pasado?
—Taehyung me vió besándome con Hani...
—¡¿Qué?! —soltó Hwasa—. ¿Cómo que se besaron?
—¡Te lo explicaré más tarde, debo alcanzar a Taehyung! —el azabache no dijo nada más y salió disparado en la misma dirección en que se había ido el menor.
—¡Taehyung! ¡Detente por favor!
Taehyung se metió a un ascensor, y presionó el botón con tanto desespero como si quien lo persiguiera fuera el mismo demonio.
Jungkook intentó ser más rápido, pero para cuando llegó, las puertas metálicas ya se habían cerrado.
•••••
¡Capítulo especial porque hoy somos #1 en Kooktae!
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