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Apagó las luces porque a Jisung le molestaban, colocó una luz tenue parecida a las de su habitación y cocinó para él parte de la carne que había dejado Seungmin la vez pasada, hizo una ensalada para que comiera algo más y buscó una cerveza al fondo de su refrigerador, para cuando se dio cuenta el ambiente era extraño, su pequeña mesa estaba con dos platos uno frente al otro y con sus nada lujosos vasos de vidrio con agua, su cerveza a un lado. Las luces adornaban bastante bien y... y solo faltaban velas para que fuera una estúpida cita.
Buscó las velas solo para hacer un estúpido chiste y las colocó en el centro para tomar una foto y mandársela al número desconocido que era su pene de antebrazo, también le mandó una a Seungjin. Estuvo a punto de quitarlas de en medio, pero escuchó a Jisung salir de la pequeña habitación y se detuvo.
—¿Qué haces?— Le preguntó con la voz calmada y somnolienta, Jisung había estado durmiendo y retorciéndose en la cama la mayor parte del día. Minho lo miró apartándose de las velas. —¿Qué es?
—Una cita.— Bromeó. —Es lo que hacía antes para seducir a una chica y llevarla a mi habitación a sudar y no hacer nada.
—¿Cómo en las películas?— Preguntó Jisung tomando el respaldo de la silla. —¿y las velas?
—Parte del ambiente.— Sacó un cigarrillo y lo encendió con una de las velas. —Solo me pareció gracioso. Siéntate y come, pensé que no lo necesitarías despues de ayer.
—Tú necesitas comer.
Minho asintió y se dejó caer sobre la silla mirando a Jisung con desinterés. Todo el día huyó, se escondió en su pequeño departamento e ignoró las necesidades de Jisung, incluso se encerró en el baño por media hora con tal de no cruzarse con él. Fue cruel, pero no tenía el valor para intentar algo, no tenía el valor para verlo a los ojos y sentir su mirada triste y decepcionada. Para cuando cayó la noche Jisung solo le dijo que tenía hambre.
—Puedes apagar las velas si te molestan.
—Las velas están bien.— Jisung se sentó mirando su plato. Despues lo miró con una pequeña sonrisa, su sonrojo seguía allí. —¿no más juego de esconderse?
Lo había notado. Soltó una pequeña risa y negó.
—Creo que acabo de perder.— Se inclinó sobre su asiento y suspiró. Había escrito esos últimos días, no hubo ningún inconveniente, todo fluyó de manera adecuada y estaba a punto de anunciárselo a Jeongin. Le gustaba. Y le gustaba que Jisung estuviera allí. —¿puedo preguntarte algo?— El omega asintió. —¿Por qué estabas llorando?
Jisung guardó silencio por varios segundos.
—Lloraba por un muerto.— Jisung bajó su mirada y jugó con su vaso de agua, Minho expulsó el humo del cigarro. —Es absurdo... pasé cuatro años sin derramar una sola lagrima por él desde aquella noche, y de pronto... solo quería llorar.
—¿Qué le pasó?
—¿hablaremos de temas incomodos?— Jisung soltó un pequeño suspiro y señaló el lado derecho de su cabeza. —Le dispararon. Estuve a punto de huir con él, era un lobo de servicio, alfa, por lo general exilian a los alfas, pero él era muy útil. Nadie quería exiliarlo... hasta que quise huir con él y terminaron por dispararle.
—¿Debería preocuparme?— Preguntó apagando su cigarrillo en la esquina del plato. Encendió otro.
—No. Yo no huiré contigo. Solo tendremos sexo y despues regresaré a casa. Cuidaré de esos cachorros y supongo que dejaré que Jaehyun haga lo que quiera conmigo.
—Ah...— ¿Por qué se había sentido mal por ello? Apagó el cigarrillo y tomó otro. —¿tuviste sexo con él o se murió virgen?
Jisung soltó una pequeña risa amarga.
—¿Se murió virgen? En realidad no lo sé. Él quería esperarme, quería que fuera especial y seguro, donde no tuviéramos miedo de que nos descubrieran.— Jisung recargó su mejilla sobre su mano, su bonito rostro siendo iluminado por las velas y la tenue luz. —Pero las personas mienten, pudo haber tenido sexo con alguien. Vivía entre otros lobos, así que ¿Cómo voy a saberlo?
—Esperemos que haya cogido, que triste morirse virgen.— Dejó su cigarrillo apagándolo de nuevo y tomó otro más. —Si hubieras cogido con él antes de que lo mataran hubiera sido mejor. Tu primera vez habría sido con alguien que apreciabas.
—Ya aclaramos que odiamos las primeras veces.— Jisung casi murmuró con sus ojos grises encajados en Minho. Apagó su cigarro y tomó otro. —Creo que fue mejor, si hubiera tenido sexo con él me habría dolido más cuando Jaehyun me tomó... Me haría creer que hay algo mejor que eso.
Minho exhaló una pequeña risa y asintió. Estaba un poco de acuerdo con Jisung. Las primeras veces eran odiosas, y no tenían que ser especiales. Apagó su cigarro despues de dos largas caladas y tomó uno nuevo.
—¿debería violarte para que no te duela cuando tengas sexo con Jaehyun de nuevo? Si lo hacemos especial será doloroso. ¿cierto?— Tomó una larga calada consumiendo un cuarto del cigarrillo. Jisung sonrió con los ojos cerrados.
—Para ser honesto...— Su voz sonó suave. —Extraño sentir algo. Aunque sea dolor...
Apagó su cigarrillo. Y cuando cayó en cuenta ya no tenía más. ¿Por qué se sentía tan mal al respecto? Se puso de pie y dio dos largos pasos hasta llegar a Jisung, no esperó una respuesta o una pregunta, solo lo tomó por el rostro y lo besó. Lo besó lento y largo mientras el humo a cigarrillo se impregnaba en Jisung, las velas derritiéndose poco a poco mientras que el omega correspondía su beso. No debería ser especial, estar con Jisung solo debería causarle excitación o algo similar, pero el sentimiento dentro de él no dejaba de incomodarlo.
Se apartó un poco y acarició los labios del omega con el pulgar, su mirada alternando entre sus ojos y su boca. Jisung seguía sonrojado, y triste.
—Quiero tocarte hasta borrar todas las marcas en ti.— Murmuró sin saber porque. Jisung jadeó. —Pero no quiero lastimarte.
—¿Por qué tanto miedo a causarme dolor?
—Porque me gustas demasiado.— Volvió a besarlo intentando hacer que se olvidara de esas palabras. —Y quiero hacerte sentir tan bien como tú me haces sentir...
Jisung gimió y lo besó con insistencia.
No supo en que momento llegaron a la cama, pero cuando el colchón crujió bajo de ellos Minho abrió los ojos para encontrarse con el lindo rostro de Jisung, seguía sonrojado y su cabello comenzaba a enmarcar su rostro pegándosele gracias a las suaves gotas de sudor, y resultó interesante, porque nunca había estado tan cerca de alguna persona como se sintió en ese momento. Lo besó una vez más justo despues de respirar profundo.
De nuevo los suaves gemidos de Jisung lo hicieron sentir bien, tan ansioso de nuevos que tembló. Sin embargo, justo en el momento en el que Jisung tocó su entrepierna se apartó de golpe. Y se maldijo.
El silencio fue incomodo, pero el rostro que Jisung le mostró despues fue peor. Él ni siquiera se veía decepcionado.
—Tomaré un baño antes de dormir— Murmuró el omega antes de levantarse de la cama. Minho casi saltó del extremo para tomarlo de la muñeca.
—¡Puedo hacerlo! ¡Solo dame un momento!— Gritó sintiendo el hoyo en su pecho, casi desesperado. —¡Solo necesito...!
—Minho, está bien.— Murmuró Jisung dándose la vuelta para apartar su mano. Su rostro no era triste. —Lo intentaremos en otro momento.
¿Por qué no podía hacerlo?
—¡No quiero otro momento!— Gritó jalándolo a la cama, lo tiró cerca y saltó sobre él convencido de que podía hacer más que acobardarse, podía tocarlo, podía ir más lejos que antes y no retroceder, podía hacerlo si se esforzaba, si empujaba aquello en su mente que se lo impedía. Pero estaba temblando. —¡Puedo hacerlo! ¡Aun si no llegamos hasta el final...! ¡Esto es ridículo!
—No es ridículo, solo...— Jisung lo intentó apartar pero Minho se negó.
—¡Es ridículo! ¡Deja de actuar como si no lo fuera! ¡Deja de actuar como si estuviera bien! ¡No está bien!— Respiró profundo tomando las manos de Jisung para que no lo apartaran. —¡Estás en tu celo! ¡Y aun así te detienes porque soy una mierda con esto! ¡No está bien!
No era gracioso, y no estaba bien. Jisung se había esforzado tanto teniéndole paciencia y hablándole con tanta calma que se había vuelto injusto. Injusto para Jisung. Minho quería responder correctamente, como lo hizo las otras veces, quería ser capaz de tocarlo de la misma manera que Jisung lo hacía. Quería borrar todas las marcas de Jaehyun, quería borrar esa mueca triste de su rostro. Pero no podía.
—Minho...duele...— Murmuró Jisung y lo soltó de inmediato colocando sus manos a los lados de su cabeza. —Está bien... No tenemos que ir rápido.
—¡Estamos yendo jodidamente lento!— Gritó sintiéndose desesperado. —No...No está bien... Estoy cansado de que siempre finjas que no hay nada malo conmigo...
—No hay nada malo... Minho...
—¡Claro que hay algo malo!— Gritó con más fuerza apretando los puños. —¡Ni siquiera tengo una jodida excusa! ¡Mis padres fueron amables conmigo, me cuidaron y me criaron bien! ¡Nadie abusó de mí ni se burló! ¡Nadie me tocó o me agredió físicamente! ¡Aun si yo era una mierda con ellos continuaron tratándome bien hasta solo alejarse! No tengo una jodida excusa para que justifique esta mierda... Y a veces deseo haberla tenido, porque no sé qué carajos está mal conmigo.
Jisung se sentó obligando a Minho a retroceder, se sentó sobre sus piernas en consecuencia y respiró con la cabeza abajo. ¿Qué más podía decir? Jisung había sido tan amable con él y tan paciente desde el principio que no encontraba una mierda que justificara ese momento. Minho nunca tuvo alguna excusa, aun si buscaba hasta el punto más blanco de su conciencia terminaba por no encontrar nada. Fue a terapia buscándolo, y cuando no lo encontró se fue, se fue cuando no le dio ningún resultado y antes de tocar ese tema.
Sus padres fueron amables, sus amigos fueron amables, sus parejas y encuentros lo fueron, nadie lo trató con rechazo o lo trató mal, nadie se burló realmente, todos fueron buenos con él ¿entonces porque no podía hacerlo? Creció con normalidad, con algunos problemas como todos, pero no había nada que levantara alertas dentro de él, incluso cuando conoció a su madre biológica esta no le dio razones para actuar así.
Jisung lo abrazó, su agradable aroma rodeando a Minho.
—No necesitas ninguna justificación.— Murmuró el omega. —No hay nada mal contigo.— No le creyó. Jisung lo obligó a acomodarse sobre sus piernas y Minho solo se movió por él. —Pero no me creerás... ¿verdad?— Asintió sin mirarlo. Jisung acarició su estómago y bajó su mano lentamente. —¿sabes? Las ranas no tienen patas cuando nacen... Ni dietes.
—¿eso que importa?— Preguntó mirándolo por fin, Jisung tenía una linda sonrisa y los ojos cerrados.
—Nacen y se transforman poco a poco, por varias etapas... hasta volverse lo que son al final.
—¿me estás diciendo que sea paciente? Porque voy a golpearte si lo dices...— Dio un pequeño salto cuando sintió la mano del omega sobre su pelvis, pero no se movió.
—Estoy diciendo que los renacuajos no saltan.— Jisung murmuró. —Así que deja de intentar saltar por mí... yo no me iré.
Gimió cuando sintió la mano de Jisung sobre su entrepierna, fue un sentimiento extraño y confuso, pero bajó la mirada y lo vio, vio cuando Jisung sacó su pene de entre sus pantalones y lo acarició con la mano ¿Por qué antes era distinto? ¿Por qué antes se apartó de golpe y ahora sus caderas parecían querer empujar contra la mano del omega? Jisung comenzó a masturbarlo de forma lenta y firme, apretando un poco la punta haciendo que el presemen manchara sus dedos.
Gimió alzando sus caderas para envestir contra la mano de Jisung . Tomó un par de segundos para que lo volviera a hacer, se sostuvo de la cama y volvió a repetirlo, esta vez sin detenerse, observando la mano de Jisung moviéndose contra sus constantes golpes, siendo firme y apretado pasando su pulgar sobre el glande. Sintió el aliento de Jisung contra su mejilla y giró la cabeza para besarlo.
Podía sentir la erección de Jisung, pero no podía hacer nada por ella en esa posición. Intentó apartarse y Jisung lo dejó, se bajó de sus piernas y se sentó sobre la cama sin dejar de besarlo, y el omega tampoco lo soltó.
—Espera...— Murmuró buscando una posición más cómoda.
Jisung no le dio tiempo de pensar, él solo se bajó de la cama y se arrodilló jalándolo cerca, abriendo las piernas de Minho sin dejar de masturbarlo. Se mantuvo cerca, y sus ojos grises conectaron con los oscuros, una mirada tan tranquila y linda que deseó besarlo de nuevo, pero estaba lejos de su boca como para intentarlo. Jisung tomó una de sus manos con la mano libre y la colocó sobre su mejilla.
—Puedes apartarme cuando quieras.— Murmuró el omega justo antes de introducir el pene de Minho en su boca.
Gimió largo y temblorosamente y sostuvo a Jisung quieto por un par de segundos, solo mientras su cerebro procesaba todo lo que ocurría. Respiró profundo sintiendo el agradable aroma y alzó sus caderas para golpear contra su boca. Era cálido, apretado y húmedo, una sensación tan extraña que lo hizo empujar con fuerza sin importarle la persona frente a él. Tuvo que obligarse a quedarse quieto para no lastimarlo.
—Hazlo tú...— Murmuró convencido de que Jisung podría hacerlo solo, porque si Minho lo hacía... él iba a terminar lastimándolo. —Por favor...
Jisung lo miró por algunos segundos justo antes de chuparlo. Gimió. Su caliente lengua alrededor de su eje. Cerró los ojos y se sostuvo de las sabanas dejando que el omega lo hiciera a su ritmo. Jisung sostuvo su miembro de la base y se apartó para comenzar a masturbarlo, su pequeña sonrisa luciendo sus labios rojos e hinchados, tan bonito que Minho soltó un pequeño suspiro.
—Nunca había hecho esto antes...— Murmuró el omega mirándolo con el rostro sonrojado. —Se podría decir que es mi primera vez.
Minho exhaló una pequeña risa sin saber cómo tomárselo, porque algo dentro de él explotó con tanta fuerza que lo hizo temblar.
—También es mi primera vez.— Confesó bajo la tierna mirada del omega.
Extendió la mano tocando la mejilla de Jisung y solo pudo sonreír. No pudo registrar en sus recuerdos lo que pasó despues.
¿Qué era mejor que olvidar su primera felación?
Mierda.
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Recordemos que Minho es medio menso y por eso hace comentarios bien wtf cuando no sabe qué decir
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