05
Jeonghan no era bueno siguiendo personas, por esto mismo perdió de vista al profesor Jihoon en cuanto salió de la cafetería. Se permitió patear una roca imaginaria del suelo con desgano, a pesar del deseo que tenía de encontrar al profesor de piano, no tenía los ánimos como para buscarlo por toda la escuela.
Dictó entonces su camino hasta la sala de maestros, aún no recogía su mochila y sin ella se sentía desnudo y observado (aún más de lo que normalmente era).
No pensó en tocar la puerta porque creyó que nadie perdería su tiempo en ese lugar teniendo tiempo libre por la hora del almuerzo. Cuando observó los pequeños ojos del profesor de piano mirándolo se dio cuenta de lo equivocado que estaba. Lee Jihoon ni siquiera se molestó en mirarlo máss allá de tres segundos seguidos.
Sabía que los rumores habían comenzado desde que sin motivo alguno se encariñó con alguien que ni siquiera lo notaba. Si en algún momento Jihoon lo supo, simplemente dejó que todos hablaran, de cualquier manera el alumno y él no se relacionaban en ningún tipo de aspecto, y al final del día solo eran eso, rumores. De todas formas Jeonghan dudaba que las palabras alguna vez hayan llegado a oídos del mayor. Y aunque los rumores habían disminuido considerablemente este año, sabía que seguían presentes.
Jeonghan agachó la cabeza por inercia, de pronto las ganas de encontrar a aquel profesor de piano habían desaparecido. Jihoon ni siquiera le daba clases, incluso Seungkwan lo veía más seguido, iba al coro, el taller del que se encargaba el mismo Lee, y deleitaba a todos con su preciosa voz.
Yoon siempre había deseado cantar. Cuando era pequeño, su hermano solía pedirle que cantara para él todas las noches y Jeonghan lo hacía sin dudar. Solo Seungcheol conocía la voz del rubio; al menos hasta que en primer año, un joven Jeonghan cantaba en una de las aulas vacías de la escuela. Tal como Jihoon le había relatado al prefecto Seokmin, el de ojos pequeños escuchó al menor cantar y le dijo que tenia linda voz. Porque Jihoon podía reconocer el talento. Y quizá Jeonghan se enamoró de una tonta frase.
¿Lo había hecho?, ¿se había enamorado? No, no lo había hecho. Jeonghan lo dudaba, estar enamorado parecía una palabra demasiado fuerte como para dejarla entrar en su vocabulario.
A partir de aquel momento Jeonghan simplemente se pegó al profesor Lee como si de una sombra se tratase, pues algo en aquel hombre se le hacía tremendamente familiar de manera inconsciente. En ese entonces estaba tan desesperado por un buen trato que terminaba rogándole cariño a los demás incluso sin notarlo, y no conocía a sus amigos ni a nadie que lo detuviera de hacer cualquier tontería (aunque las siguiera haciendo).
—Hola, profesor —lo saludó. Jihoon no le contestó.
Mordió su labio y recogió su mochila lo más rápido que pudo para después salir prácticamente corriendo de la sala. El último año, Jihoon al menos no lo miraba tan fríamente y de vez en cuando contestaba sus saludos. Debió haber sospechado que después de lo que el profesor le dijo la última vez que lo siguió debía dejar de buscarlo.
Las personas que ahora estaban en el pasillo lo vieron escapar de la sala. Jeonghan supo que aquellos rumores nunca terminarían si seguía así.
Seungkwan no entendía por qué a nadie le agradaba Jeonghan, el chico de ojos claros lo tenía todo; era bonito, sacaba buenas notas —excepto en inglés, en inglés ninguno de sus amigos, excluyendo a Hansol, era bueno—, tenía un hermano asombroso y era una persona amable. Bueno, quizá Jeonghan no lo tenia todo; Seungkwan nunca lo había escuchaba hablar de alguien de su familia que no fuera Seungcheol, se excusaba diciendo que hablar de sus padres no era importante, puesto que realmente no convivía con ellos. Seungkwan siempre hablaba de su familia, hablaba de sus padres y de sus hermanas con todo el cariño del mundo; en realidad Seungkwan hablaba hasta por los codos de las personas que él amaba, por eso mismo no comprendía por qué Jeonghan no lo hacía.
Detuvo su andar cuando susurros del salón del coro se hicieron presentes. Regularmente el menor no era una persona entrometida en asuntos que no le concernían, pero apostaba lo que fuera a que esas voces le eran familiares.
—¿Por favor? —escuchó al prefecto preguntar y recordó que Jeonghan afirmaba que traía algo entre manos.
—No lo sé, no se siente correcto, Seokmin. Sigue siendo mi alumno y debería respetar esa relación. —Seungkwan solamente había escuchado al profesor Hong hablar en aquel idioma que no entendía, pero aún así podía asegurar de que se trataba de su voz.
—Pero de verdad necesito saber qué sucede. —Seokmin suspiró, o es lo que Seungkwan alcanzó a escuchar a través de la delgada puerta. —A estas alturas no sé si este tan preocupado por él como lo está su hermano.
Los ojos de Seungkwan se abrieron con tal magnitud que no sabía que fuera posible levantar tanto los párpados. Cuando menos lo notó el profesor de Lengua lo veía expectante y con los brazos cruzados sobre su pecho.
—¿Se le perdió algo, joven Boo?
El chico se sintió enrojecer violentamente. Negó con exaltación y se disculpó silenciosamente antes de salir corriendo por donde venía. No recordaba a dónde quería ir antes, pero tampoco le importaba mucho.
En su camino sin rumbo fijo encontró a Jeonghan siendo acorralado contra unos casilleros por cuatro chicos de tercero. Su mente quedó en blanco por un momento, si se metía, seguramente no iban a ganar, pero si no hacía nada...
No se dio cuenta en qué momento había pasado entre aquellos chicos, pero ahora estaba frente a Jeonghan, lo sabía porque sentía su respiración irregular golpear contra su espalda. Sintió el agarre del rubio en su suéter evitando que se alejara de él y de repente se arrepintió de no haber ido con algún maestro que detuviera eso en lugar de entrometerse sin saber qué hacer.
—Quítate, Kwan —dijo uno de ellos de mala gana —. Que seas bonito no va a impedir que pasemos sobre ti. Esto no te incumbe. —Entonces reconoció aquella voz y todo tuvo un poco de sentido.
Era el chico al que Jeonghan le había roto el brazo y su séquito de misma edad mental. Seungkwan siempre se preguntó por qué nadie tomó represalias contra su amigo después de aquel incidente.
—Seungkwan, deberíamos irnos —escuchó a Jeonghan hablar firme pero quedito. Había pasado a tomar la mano del menor entre la suyas —. Deberíamos evitar problemas.
—¿Qué?, ¿ahora vas a huir? —preguntó otro de los mayores dando un paso hacia delante.
Seungkwan agradeció internamente cuando Jeonghan cambió de lugar con él, dejándolo bajo la protección de su delgada espalda. Quizá ser valiente no era una de sus cualidades más sobresalientes.
—Si huyera significaría que hice algo malo —argumentó con su voz un tanto irritada.
—¿Ser la mascota del profesor Lee no es malo?
Antes de que Jeonghan se defendiera otra vez escuchó dos pares de pasos apresurados acercarse cada vez más por el pasillo. Wonwoo y Vernon se abrieron paso entre todos, el primero arrastrando al rubio y el segundo a Seungkwan.
—Cuatro contra dos no parecía justo—intervino Hansol a pesar de ser el chico más pacifista que pudiera existir.
—De cualquier modo solo hago falta yo para romperles la cara a todos ustedes —amenazó Jeon soltando a Jeonghan de su agarre.
El chico que tuvo el brazo roto echó a reír sin gracia.
—Cuatro contra uno —corrigió dirigiendo la mirada (y sus palabras) a Jeonghan —. Si pudo romperme el brazo seguro que podría rompérselo a tres más. Solo queríamos ver que pasaba.. Considérenlo un experimento.
—Seungkwan solo era el adorno —se mofó otro y Boo deseó no haberse aparecido por ahí.
Wonwoo no lo pensó antes de dirigir su puño contra la boca del que acababa de hablar, sin embargo, otros dos de los adeptos lo detuvieron en el acto, aprisionando sus brazos.
—Woah, tranquila fiera —advirtió el líder —. No hace falta que...
Jeonghan le rompió la nariz antes de que pudiera seguir hablando, lo supo porque sintió el crujido de esta al impactarla con su puño y por el chorro de sangre que brotó casi de inmediato.
Había aprovechado la distracción y no dudó en atacar. Se preguntó en qué tantos problemas estarían metidos, o si al menos tendrían alguno.
Siento que este capítulo parece no tener sentido.
:(
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