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Parte 10➟ Inminente

—En algo estás pensando.

La mirada de Yoongi fue a la mano de Jimin que en la oscuridad escarbaba en su brazo. Ya habían dejado de sentirse cansados y su respiraciones se normalizaron, pero Jimin sentía que la atención de Yoongi no estaba con él. No al menos como solía hacerlo. Incluso cuando ambos estaban desnudos en su cama, y el mayor acariciaba sus nudillos levemente.

Acababan de tener uno de las mejores rondas de sexo, y no una sola vez, sino dos veces. Pero aún así sentía a Yoongi tremendamente distraído.

—No lo estoy. —argumentó. —Tengo algo de cansancio por esta última semana. —Yoongi se dio vuelta para que ambos quedaran frente a frente y le dio un beso corto en los labios. —No se preocupe, lo único que necesito es a usted. Y que me permita estar así. —pasó su brazo por su cintura y se acomodó en su pecho, como cada que terminaban de tener una buena noche. Sólo necesitaba sus caricias y poder pensar. Pensar y pensar. Sentía esa pequeña presión en el pecho acerca de la propuesta que había recibido unas horas atrás, pero no quería arruinar el momento. Su mente se había ido lejos y siquiera podía pensar en confesarse a Jimin.

—¿Estás seguro? —preguntó luego de un rato de acariciar su cabello y acurrucarlo contra su pecho.

—Sí, no se preocupe —besó sus nudillos y lo atrajo más a sí mismo. Decidió que no tomaría ninguna decisión ahora, mas bien disfrutaría de estar así con él. Mañana sería un nuevo día. —No se preocupe... —susurró cerrando sus ojos.

......

—No puedo creerlo —dijo Jungkook cuando terminó de oír lo que Yoongi les contaba. Los tres se encontraban en el momento del almuerzo. Habían decidido quedarse en la oficina y comer allí. Aunque el menor no podía estaba lejos de poder hacerlo. —Es una muy buena noticias hombre... ¡Felicidades!

Claro, lo era. Lástima que había un pequeño problema que le perseguía que por seguridad no podía sacar a la luz: su Jefe.

—Estoy impresionado, muchacho. ¡Vogue te contactó directamente! Siquiera buscó un medio aquí en la empresa para llegar hasta ti. Eres como un prodigio. Felicidades. —Jin le alentó dándole una de esas famosas palmadas en su hombro. ¿Cómo les diría lo siguiente?

—L-Lo sé, gracias por eso. Pero...

—¿Hay un pero, hombre? —Jin abrió sus ojos sorprendidos. —Una de las marcas más famosas del mundo quiere trabajar contigo, ¡No existen los peros-!

—Dejalo terminar, maldita sea —Jungkook le revoleó un pequeño objeto de madera para llamar su atención, que Seokjin ávidamente tomó en sus manos.

—Sólo que... Hay alguien... Hay alguien en mi vida ahora mismo. No es la gran cosa, no somos nada oficial. Pero íbamos en serio, y ahora... Dudo que eso pueda llevarse a cabo. —Su inseguridad acerca de la decisión que iba a tomar era notable. Palpable. —Por un lado, si decido ir, sé que no va a poder mudarse a Japón. Tiene su vida hecha aquí y tampoco quiero pedirle eso. Pero por otro estaría cumpliendo la gran meta de trabajar en un lugar realmente importante y posicionadome en un status laboral y económico ampliamente sólido. Si yo decido quedarme, no será el fin del mundo. Seguiría trabajando aquí, y podré llevar esa relación más allá, pero siento que voy a arrepentirme enormemente. Yo-

—Muchacho —habló Jungkook. El tipo simplemente tenía pinta de dar unos consejos de puta madre. Sabía qué clase de persona era este, y no diría algo por decirlo. Así que ese tono que utilizaba le daba escalofríos. —¿Cuántas oportunidades tendrás de enamorarte?

Yoongi se pensó esa pregunta. —No lo sé, depende de cuánto me siga relacionando con la gente pero... Pero creo que todo lo que la vida me lo permita.

—Y ahora, ¿Cuántas oportunidades de que una empresa con este renombre te haga esta propuesta crees que se te presenten?

Touché. Él entendió el punto.

—Sé cuál es la opción más obvia —confesó. —Pero mi mente es un lío ahora mismo.

—¿Hasta cuándo tienes tiempo para decidir? —preguntó Jin.

—Dentro de dos días me citaron a la sede de Vogue que está en Hongdae. De todas formas me van a dar una semana para que me lo piense, aunque sabemos que no hay nada que debería pensar.

—Me dejas sin palabras, muchacho. —Seokjin se levantó de su lugar presto a ir por un café. —Si bien el amor es importante y las relaciones aún más, las chances de superarse y probarse a uno mismo para progresar también lo son. Pero no voy a decidir nada yo. Después de todo no soy tú —salió por la puerta frunciendo los labios.

Yoongi suspiró, y ahora miró al rostro de compasión de Jungkook. —Sabrás elegir bien, muchacho. Confío en ti.

«Gracias, Jeon. Ojalá también yo lo hiciera.»

.......

Dos días después...

Yoongi tocó el número del piso al que tenía que ir. Cuando las puertas del ascensor se abrieron se detuvo frente a la conocida puerta. Una terrible nostalgia lo atacó recordando en su mente el mismo escenario hace algunos meses atrás cuando todo comenzó. Esa semana de reuniones y reportes le habían hecho detestar más pero sorpresivamente también hacer cercano a su Jefe.

Tocó sin tanto ánimo tres veces.

Adelante.

Sintió un escalofrío recorrerle de pies a cabeza, pensar en que venía recién de la reunión que había tenido con Recursos Humanos de Vogue y que la hora en la que tenía que tomar la decisión estaba cada vez más cerca le hacía morderse la mejilla derecha interna. Le habían recibido con un cálido ambiente y seis personas entrevistándole. Hubo momentos en la que le dejaron hablar, y otros en los que hablaron con él.

Le comentaron acerca de la idea de desempeñar su rol como Gerente Mayor, si es que él aceptaba la propuesta, y todo lo que conllevaba. Le hablaron acerca del período de adaptación y de la forma en la que legalmente tendría que solicitar el traslado desde su empresa, entre otras cosas como la Visa, la estadía, etc.

Yoongi creyó que en algún momento de esta semana o estos días sería capaz de decirle a Jimin lo que estaba ocurriendo, pero la realidad era que cada vez que le veía a los ojos y se imaginaba el decírselo veía un horrible escenario en el que perdía a Jimin. Y por -aparente- miedo prefería callar para disfrutarlo un poco más, de manera efímera.

Pudo divisar que el mayor tenía un serio semblante cuando entró a su oficina. Este se encontraba escribiendo y levantó solo levemente su mirada cuando lo vio asomarse. El menor sentía que esa mirada le calaba hasta los tuétanos, y sin poder evitarlo corrió su mirada. Sólo era Jimin, mirándole. Sentía que debía quedarse más tiempo solo para crear un eterno recuerdo en lo que su mente constaba.

—Hola —saludó simplemente. Se sentó frente a él y le sonrió. Jimin suspiró pesadamente y dejó lo que sea que estaba haciendo.

—Hola —le devolvió el saludo.

—¿Día largo? —el menor preguntó.

—Algo así. Sólo... Sólo que hay demasiado estrés y siento que necesito unas vacaciones. Es todo. Luego de la campaña en favor con Samsung me tomaré un mes para hacerlo.

Yoongi asintió. ¿Cómo sería capaz de decírselo sabiendo que probablemente estaría arruinando lo único que bueno que tuvo en su vida? Aunque no era su culpa, simplemente la decisión de aspirar a ser más grande. Pero le jodía tremendamente que lo que tanto le costó construir se acabara. No era un ingenuo. Nada sería lo mismo de allí en adelante. Sabía de antemano que no funcionaría nada a la distancia, y menos que menos que Jimin se moviera con él solo por su "relación."

—Yo... Espero que pueda descansar, señor Park. Se lo ve cansado y merece hacerlo.

La sonrisa del mayor fue una ladina, como si estuviese de acuerdo pero a la vez cansado. Era muy entendible. —Eso creo. ¿Cómo te fue... En la junta preventiva?

A Yoongi eso le dio un pinchazo en el estómago. Hoy había sacado una licencia, no era necesario mentirle a los de recursos humanos para hacerlo y que le den el día para ir hacia la entrevista. Pero a Jimin sí le mintió. Es decir, joder que en algún momento la verdad saldría a la luz pero lo único que le había dicho fue que tendría una reunión acerca de la reunión preventiva de la nueva campaña.

—Eh-h... B-Bien... Logramos adelantar bastante...

—Umnh, bien. Me alegro —Jimin se levantó de su escritorio y tomó su saco del respaldo. Yoongi también lo hizo. —¿Podemos irnos ya o me seguirás mintiendo en la puta cara?

Un silencio tomó la sala completamente. Yoongi ahora tenía su pulso jodidamente acelerado. Y entendía a la perfección la cara de Jimin. Por una mierda que sabía que no estaba diciendo la verdad.

—Yo t-

—¿Por qué me mentiste?

—Jimin, yo-

—No hablo de tu supuesta reunión, Yoongi.

—¿Uh?

—Sé lo de Japón. Lo de Vogue. Lo de Gerente Mayor. Lo sé todo.

No podía dejar de ocultar su sorpresa. Puesto que su propio rostro había dejado de ser el mismo que hace unos segundos atrás, porque una terrible angustia lo tomaba. Y ni hablar de la cara del mayor.

—¿Cómo-

—Soy tu superior. El hecho de que te hayan contactado directamente no quita el hecho de que no me hayan comunicado la propuesta. Sobre todo porque soy el responsable de hacer una carta de recomendación y tramitar el traslado.

—¿Cuándo?

—El día que te dieron el diploma. Antes de que nos vieramos. Me llegó un mail y una llamada a través de Hoseok antes de irme a la reunión con Samsung. —Jimin había dejado su saco en la mesa. —Desde ese momento lo supe. Pero no dijiste nada. Ni esa noche. Ni en estos días.

Se sentía fatal. Como de diez centímetros menos. —No encontré el momento para decírselo, no pude...

—¿Y cuándo? ¿Cuándo pensabas decírmelo, Yoongi? ¿Cuando estés arriba del avión? ¿Con una mano delante? "¡Oh, cierto! Lo olvidaba señor Park. Me estoy mudando del país, espero que no le moleste. A priori no nos veremos por un largo tiempo, saludos." —tenía un discurso aún tácito en la punta de la lengua. Y a todo esto su corazón se achicaba cada vez más. —Espero que no porque hubiese sido una muy mala idea.

—¡Espere! —Yoongi lo tomó del brazo cuando este se dio la vuelta para irse. —Lo siento no era mi intención hacerlo. Yo no supe... No supe cómo.

—No era muy complicado ser sincero.

—Pero... Realmente... No quiero desaprovechar esta oportunidad laboral y...

—¿Crees que esto es por el trabajo? —se soltó mirándole a los ojos. Cuando logró unir sus miradas su voz se suavizó. —¿Crees que no sé lo que debe singificar para ti? ¿Crees que no estoy malditamente orgulloso? ¿Crees que no me pone contento esta oportunidad? ¿Que soy de esas personas que preferiría que te quedes a que te vayas y consigas el puto mundo entero?

Yoongi se había quedado sin habla. Sentía que había algo que Jimin no le estaba diciendo, y pudo corroborarlo cuando Jimin reforzó sus expresiones —.... Dímelo, Yoongi. ¿Crees que por eso reacciono así?

—Jimin...

—Es por mis sentimientos. Por mis jodidos sentimientos. Porque preferiste callarte antes que decírmelo y poder hablarlo. Porque realmente creí que serías madura y vendrías de frente. Preferiste mentirme y creer que era así de tonto. Porque sabías todo lo que siento por ti, ¿No, Yoongi? ¿Por lo jodidamente loco que estoy por ti?

Cerró sus ojos, teniendo miedo de seguir oyendo lo que vendría. No sabía qué tan preparado estaba para oírlo.

—... No se trata de ti. Sino de que ser adulto y crecer también se trata de ser transparente. De ir de frente.

¿Podría este hombre ser más de lo que era? ¿Podía pedir más? ¿Alguien estaría a su altura?

—No tiene idea de cuánto siento yo por usted, señor Park. Mucho más. Y me da miedo... —se acercó lentamente hasta él. —Me da miedo saber que si me voy no encontraré a nadie como usted. Nadie que me haga sentir como la hace usted.

—Nadie me hará hacerte sentir como tú lo hiciste.

—No hable en pasado, por favor. Aún no me voy.

—Pero lo harás, serías un idiota si no lo hicieras.

Yoongi aún cohibido tomó su cintura. Una vez más, sintiendo su cálido toque mientras acariciaba su mejilla como de costumbre. Jimin balanceó ese lado de su mejilla contra su mano, nadie jamás lo había tocado como ese chico de tez blanca. Nunca.

Sus labios encontraron un momento completamente adecuado para unirse, y la mojada sensación disipó cualquier duda de lo que sentían. De las emociones. Necesitaban esto.

Ellos se necesitaban.

Yoongi acurrucó sus dos manos en las mejillas del menor y su lengua tocó aquel pedazo de cielo en la boca del otro. Los segundos transcurrian como si entre ellos el tiempo fuese cosa ajena. Temían separarse y que la inminente despedida llegara.

—No quiero separarme aún... —sus frentes se chocaron levemente. Yoongi había llevado su dedo índice para delinear el labio inferior del menor. —No todavía.

—No lo hagas. —susurró con una sonrisa. —Todavía sigues aquí, y yo también.

—Señor Park...

—Aún sigue bajos mis órdenes, Min. —hizo sonrisa ladina. Yoongi se rió con él pero sin despegar su mirada.

—¿Qué quiere que haga, Señor Park? —siguió el juego llevándole hasta encima del escritorio.

—Quiero que me tome encima de este escritorio, señor Min —parafraseó tal cual la frase que utilizó la primera vez que entraron en este peligroso juego. Uno adictivo, y completamente imparable. —Ahora.

—A sus órdenes.

........

HOLA LES VENGO A LLORAR POR STAY GOLD Y DECIRLES QUE FALTA POCO PARA QUE TAKING ORDERS SE TERMINE :(

xfa dejen lindos comentarios que los voy a estar leyendo, y gracias por las +1.12k de visitas. son lo más♡♡

esperen por el cap de mañana. va a estar bueno 🥺

pd; las personas que comenten acá van a tener una dedicatoria para la actualización de mañana, ¿quien quiere? ♡

bonita noche♡

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