INTRO: SUNNYBROOK FALLS, LUGAR DE COSAS ORDINARIAS
SUNNYBROOK FALLS NO ERA UN LUGAR EN DONDE COSAS INCREÍBLES SUCEDIERAN y esta historia no hará una diferencia en ello; era un pueblo en el estado de Indiana, en Estados Unidos, con un poco más de quince mil habitantes de los cuales en su mayoría eran extranjeros que habían huido de sus países por razones diversas ¿Esperan que nuestros protagonistas defiendan su amada ciudad ante una amenaza fuera de este mundo? Nope, no lo encontraran aquí. En realidad, puedo afirmar que al final de esta historia Sunnybrook Falls será el mismo pueblucho aburrido que ha sido siempre, sin embargo, esta no es la historia de Sunnybrook Falls ¿Cuántas veces debo repetir el mismo nombre? No importa. Como les decía, esta no es la historia del pueblo, más bien es la historia de uno de sus habitantes y de como su vida si sufrió un cambio increíble.
KIM TAEHYUNG ERA UN ADOLESCENTE NORMAL en el año de mil novecientos ochenta y seis, tan normal como se podía ser en esa época al menos; asistía a la escuela preparatoria del pueblo, llevaba calificaciones regulares, no era popular pero tampoco era un desconocido, tenía un amigo por correspondencia y un trabajo de medio tiempo en un videoclub local. Tan normal como se podía ser.
Y luego, tuvo ese sueño, el que puso su vida de cabeza; para ser honestos culpaba de todo al calor del verano y al hecho de que el aire acondicionado de su casa se hubiera averiado, parecía que el calor le había afectado más de lo normal.
TaeHyung no era una persona enamoradiza, sabía que no debía serlo pues el hecho de que le gustaran los hombres reducía sus posibilidades a un puñado de hombres mayores que él y algunos reprimidos en su escuela preparatoria que eran demasiado difíciles de identificar. La ultima relación que había tenido había terminado hacía poco más de un año y aunque había sido buena, nunca le gustó esconderse, quizás se debía a que sus padres eran demasiado liberales ¿Qué esperaban que saliera de dos hippies criando a dos niños? Durante su juventud habían protestado incansablemente a favor del amor libre, TaeHyung y su hermana menor, MinJi, habían crecido con posters sobre la revolución sexual pegados en el sótano de su casa y, contrario a las creencias populares de la época, no eran niños pervertidos.
Sin embargo, TaeHyung sabía bien que no todo el mundo era como sus padres, lo cual era una pena; aún así no iba por ahí tratando de imponerse y se mantenía al margen, pero sin ocultar del todo su verdadero ser.
Así que si, no era una persona enamoradiza y aún así ahí estaba, sentado en la orilla de su cama con el corazón acelerado y la sensación de una caricia en la mejilla quemándole como si hubiera sido real; no se había visto al espejo, pero estaba completamente seguro que estaba sonrojado como un tomate.
La puerta de su habitación de abrió de golpe haciéndolo pegar un brinco y el rostro de su padre apareció de la nada.
—¡TaeHyung, se te hará tarde para la escuela! — gritó dentro de la habitación para luego cerrar la puerta rápidamente y soltar unas risitas traviesas.
Al rubio le costó un minuto entrar en razón luego del susto, pero cuando lo hizo frunció el ceño.
—¿QUÉ SUCEDE CONTIGO, HOMBRE? ¡ESTAMOS A MITAD DEL VERANO!
Las estruendosas risas de su papá bajando por las escaleras le hicieron negar con la cabeza y sonreír débilmente, su padre le hacía esa broma al menos una vez a la semana y seguía despertándolo a las siete de la mañana ¿Por qué seguía cayendo en eso? En realidad, disfrutaba las pequeñas e inofensivas bromas de su padre, definitivamente las extrañaría una vez se fuera a la universidad así que intentaba atesorar momentos como ese.
Miró el despertador e hizo una mueca nuevamente, eran las siete con veinte ¿Qué se supone que haría? Miró su calendario, al parecer tenía una reunión al medio día con su grupo de amigos, al menos que le hicieran despertarse temprano le sería de ayuda para llegar puntual.
—¿También te despertó? — le preguntó su hermana cuando lo vio pasar hacia el baño con la toalla al hombro, TaeHyung rodó los ojos y asintió —Debemos vengarnos, esto no puede seguir así.
—Apoyo la idea ¿Sabes cuando es su próximo día libre? — MinJi negó con la cabeza —Llama a su secretaria y pregunta, cuando tengas esa información haremos un plan.
TaeHyung extendió la mano y su hermana la estrechó sonriendo mientras susurraba "Trato"
Durante su ducha, TaeHyung pensó nuevamente en el sueño que había tenido esa noche y es que le fue imposible no hacerlo porque aún sentía el calor de las caricias en sus manos y sus mejillas y los labios le estaban quemando, un escalofrió le recorrió por completo.
¿Cómo era que había terminado soñando con él? Negó con la cabeza y suspiró, no teniendo más opción que repasar todo lo que sabía sobre aquel chico que parecía estar perturbando sus noches.
Jeon JungKook era, para muchos, el chico soñado, pero no para TaeHyung y no es que JungKook fuera horrible o una mala persona, en realidad era todo lo contrario; era increíblemente guapo; de cabello negro y un metro ochenta de estatura, con un cuerpo bien trabajado y una encantadora sonrisa. Era capitán del equipo de futbol de la preparatoria y uno creería que por ello sería un completo idiota, nuevamente no lo era, JungKook era uno de los mejores alumnos de su clase, lo que, sumado a su carisma, le había ganado el puesto como presidente; él siempre estaba siendo amable y era gracioso por naturaleza, con frecuencia TaeHyung se detenía a pensar si lo habían creado en un laboratorio pues era imposible ser naturalmente bueno en todo.
Seguramente se preguntan ¿Qué posiblemente podía tener de malo JungKook para que TaeHyung no babeara por él? En realidad, nada, nuestro Tae es un mentiroso porque era imposible no sentirse atraído, aunque fuera un poquito por Jeon JungKook; sin embargo, también lo consideraba más molesto de lo normal y en ocasiones terminaba sintiendo algo de pena ajena cuando lo veía interactuar con la gente. '
Recordaba bien su sueño, todos sus amigos estaban ahí, montados en el autobús escolar que los llevaría ¿A una entrega de premios? Seguramente eso tenía que ver con el hecho de que pronto uno de sus mejores amigos se presentaría con su banda en la apertura del nuevo centro comercial. Bien, eso no parecía ser raro, los sueños eran así.
También recordaba estar preocupado pues no habían entregado los atuendos que usarían, claro eso había pasado en la ultima obra escolar ¿Y entonces? Lo raro vino cuando sintió una mano sobre la suya, acariciándole suavemente "Todo va a estar bien, cariño" ¿CARIÑO? Aquello ciertamente había llamado su atención y cuando se giró ¿Por qué Jeon JungKook lo estaba llamando cariño? ¿Por qué Jeon JungKook estaba tomándolo de la mano? ¿Por qué Jeon JungKook estaba en su sueño en absoluto?
"Tranquilo, lo resolveremos" la caricia en su mejilla se había sentido tan real que lo hizo temblar bajo el agua tibia de la regadera, luego de eso... sus labios ¿Por qué Jeon JungKook lo estaba besando en su sueño? ¿Por qué se sentía tan bien?
Las mariposas aparecieron en su estómago al recordarlo, se detuvo al tomar el shampoo ¿Por qué estaba sintiendo mariposas? Eso no se suponía que estuviera pasando ¿Mariposas? ¿Por JungKook? No, definitivamente no quería eso.
Pero el pensamiento del sueño estaba implantado en su cabeza como un parásito y no lo dejó en todo el día, usualmente se olvidaba de los sueños que tenía tan pronto como despertaba, pero esta vez era completamente diferente y no entendía porque era de ese modo, quizás era porque sus amigos no habían parado de mencionarlo en su salida ¿Desde cuándo YoonGi era tan cercano a él?
—¿Me estás escuchando? — preguntó su mejor amigo, pasando su mano frente a su rostro.
—Lo siento, estaba pensando en algo— se disculpó, parpadeando un par de veces para salir de su ensoñación —¿Qué decías?
—Pregunté si todos iríamos a la presentación de YoonGi en el centro comercial? — repitió HoSeok —Yo iré si tu vas— aclaró.
TaeHyung le regaló una sonrisita cómplice y asintió.
—Por supuesto que iremos— dijo el rubio asintiendo con seguridad
—Muchas gracias— sonrió YoonGi tímidamente, sintiéndose afortunado por contar con el apoyo de sus amigos —¿Qué sucede contigo, Tae? Es cierto que has estado algo distraido.
—Nada— se apresuró a responder, sin contar con que su rostro lo traicionaría tornándose del mismo color de la salsa de tomate que había en su plato.
—¡Está sonrojado! — exclamó HoSeok apuntándolo con su dedo índice —¿Estás pensando en alguien? ¿Tienes un nuevo amorío?
—Nada de eso— sacudió su mano, buscando restarle importancia —No les incumbe.
—¿No nos incumbe? ¿Te golpeaste la cabeza? — el rostro de YoonGi hizo reír a HoSeok
TaeHyung negó, sabía que sería incapaz de quitárselos de encima hasta que les diera una respuesta que les dejara contentos y, honestamente, no sabía que inventar por lo que supuso que debía decir la verdad. Confiárselo a ellos estaba buen, después de todo eran sus mejores amigos.
Miró a su alrededor buscando que no hubiera nadie más; NamJoon y Areum estaban aun ordenando sus hamburguesas así que tenía unos minutos hasta que volvieran.
—Bien, pero tienen que prometer no decir ni una sola palabra ¿De acuerdo?
HoSeok asintió de inmediato, pero YoonGi pareció pensarlo un poco más, ganándose una mirada de advertencia por parte de TaeHyung así que terminó por asentir en respuesta a la petición de su amigo.
Les contó su sueño sin omitir ni un solo detalle, sintiéndose aun más nervioso al recordar la manera en que todo había sucedido, preguntándose como era que todavía era capaz de sentir un par de caricias que ni siquiera le habían dado en la vida real.
—Entonces soñaste con el presidente Jeon ¿Y ahora estás enamorado de él o algo así? — preguntó HoSeok tratando de contener la risa
—No estoy enamorado de él— se defendió TaeHyung haciendo una mueca —Es el efecto del sueño.
—¿Efecto? Pues si no son pastillas— se burló YoonGi, Tae se dejó caer dramáticamente sobre la mesa —Ya, ya, seguro se te pasa en unos días, míralo por el lado bueno; JungKook no está en el pueblo así que no tendrás que lidiar con ver su cara.
—Tiene razón— coincidió HoSeok —Una vez también me enamoré de alguien en un sueño, se me pasó en unos días. Verás que todo eso que sientes ahora desaparecerá de inmediato.
Lo que decían ambos chicos en realidad tenía bastante sentido, lo mejor sería dejar de pensar en el asunto por un par de días, de esa manera no tendría presente las acciones de JungKook en su sueño y estas no le atormentarían por horas.
Definitivamente podía con ello, tenía el resto del verano para olvidarse de Jeon JungKook y de las amorosas caricias que le había brindado en su sueño, era simple ¿Verdad?
Por supuesto que no, iluso se suma a la lista de adjetivos que usaremos para describir a nuestro Tae, si esto fuera fácil en realidad ni ustedes ni yo estaríamos aquí así que, bienvenidos a Sunnybrook Falls, lugar de cosas ordinarias.
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