
V
La preocupación crecía en el interior de su pecho con el correr de los minutos, sintiéndose más nervioso cuando veía pasar a los médicos de aquí allá, su lobo se encontraba inquieto bajo su piel, queriendo salir de ese espantoso lugar que solo le traía recuerdos amargos, oscuros y dolorosos. Afortunadamente, para su paz mental mantenía unos auriculares puestos en sus oídos, estaban un poco dañados, pero cumplían con su función, la música lo relajaba, envolviéndolo en una burbuja de melodías, llenas de notas dulces con instrumentos.
Agradecía que dentro de los hospitales se mantuviera la regla de inhibidores de olor en el personal médico para no incomodar a los pacientes y el resto de personas, de lo contrario sería peor de controlar los recuerdos amargos.
"Lo lamento tanto, el cachorro no sobrevivió."
Se prometió a sí mismo que no volvería a un lugar así a menos que fuera extremadamente necesario y eso ocurrió cuando Eunyeong comenzó a presentar más fiebre, mientras que ella no dejaba de quejarse del frío que sentía. Después de largos minutos intentando auxiliar a la omega mayor, el hecho de que su alfa no llegara casi de inmediato lo alarmó, no quería dejarla sola, pero sabía que si ella estaba así era porque Seok se encontraba en alguna parte de la casa sufriendo de igual o peor forma. El olor amargo del alfa lo invadió al salir de la habitación, se guio por su olfato hasta llegar a la sala donde el sonido de la televisión opacaba los jadeos del hombre mayor postrado en el suelo.
"En los últimos años, se ha visto una disminución en la tasa de muertes por lazo y un incremento en la mortalidad de omegas gestantes, todo por la misma razón. Expertos aseguran que el alejamiento de las viejas costumbres trae consigo efectos negativos, la población joven disminuye y menos parejas buscan tener cachorros"
Muy convenientes las noticias de ese momento, parecía ser un mal augurio de la tormenta que se estaba desatando en el lugar al cual llamó su lugar seguro. Un escalofrío recorrió su cuerpo, pues debido a esas costumbres de crear un lazo, un vínculo permanente a través de una marca era que el matrimonio Choi ahora agonizaba.
Taehyung entró en pánico cuando vio al alfa tendido en el suelo, su primer instinto fue llamar a su hyung y este lo trató de tranquilizar, una vez más estable hizo que llamara a una ambulancia. Fueron los minutos más atemorizantes que pudo haber vivido en esos cortos años de convivencia con el matrimonio mayor y el sonido del aparato frente a él no le daba un mejor panorama, eran las noticias de la tarde, con las peores estadísticas de natalidad y fallecimientos.
"El miedo ante la muerte por un lazo roto es la respuesta común ante la falta de compromiso de algunos casos donde los alfas se niegan a dar su marca a los omegas. Esto solo ha provocado que muchos de esta jerarquía se vean expuestos a situaciones críticas"
Sangre, dolor, gritos de desesperación, dolor agonizante e incluso llegar al punto de morir era lo que más recordaba del tiempo que estuvo en el centro de ayuda porque no todos los omegas sufrían de rechazo, existían otros muchos que vivían en un infierno desgarrador.
Sus recuerdos se vieron interrumpidos gracias a la seguridad que sintió al alzar la vista. Pronto una silueta conocida se hizo presente devolviéndole un poco de tranquilidad. La sonrisa de Hoseok le brindó un poco de calidez, se quitó uno de los auriculares para así recibirlo de mejor forma, siendo invadido por los murmullos del lugar.
— ¿Cómo estás?
— Asustado – no tenía por qué mentirle a él, Hoseok sabía de primera mano el odio que tenía el omega hacia el lugar – no pude hacer nada, en cuanto llegamos me apartaron.
— ¿El registro...?
— No lo hice – un suspiro fue lo único que recibió como respuesta, no era uno cansado, más bien parecía melancólico – intenté... quería hacerlo...
— Iré a hacer el registro, ¿está bien? – Taehyung asintió avergonzado, quizá más porque el lugar era una más de sus metas a lograr, pero para él era demasiado pronto para completar –. Uno de los doctores es un buen amigo mío. Quizá obtenga un poco más de información con él.
Taehyung asintió volviendo a colocarse el auricular una vez fue dejado solo. Hoseok volvió sobre sus pasos, observando al omega por algunos segundos, perdido en su propio mundo, siendo descubierto por el mismo. Le brindó una sonrisa y murmuró unas palabras que el omega no pudo comprender mucho menos escuchar, estaba un tanto alejado y su vista no era del todo buena a esa distancia.
Mientras estaba solo la ansiedad iba creciendo, sus uñas eran víctimas de ello, las había prácticamente arrancado con sus dientes hasta llegar al límite, cuando sintió el sabor metálico en sus labios se alarmó, su dedo anular izquierdo sangraba de manera escandalosa, presa de su propia acción llevó el dedo a su boca, sintió el ardor característico por el contacto de la saliva con la herida, pero prefería eso a ser descubierto por su hyung en un actuar tan desagradable.
Tenía un año y medio de no recaer en eso, tendría que borrar su cuenta de días en la pizarra de logros, colocándole en un enorme cero. Estaba teniendo una crisis, no como las que normalmente sufría, pero sí le provocaba tener actitudes del pasado que creía superadas. En terapia le habían dicho que no se procurara si recaía, que era normal tener malos momentos, aunque ahora dudaba incluso hasta de sí mismo.
"¿Acaso no te puedes controlar? Haces que me avergüence"
Subió el volumen de la música con el fin de opacar esos horribles recuerdos, él no estaba ahí, no más, jamás lo encontraría, estaba a salvo, al menos eso era algo que le repetían constantemente. Sin embargo, eso no detenía sus movimientos, sus dientes tenían mente propia, seguían arrancando lo poco de uña que sobresalía, se encontraba en desventaja al verse en un lugar donde no muchas personas prestan atención al resto, todos ensimismados y preocupados cada uno por sus problemas.
Una mano firme tomó su muñeca, no con movimientos bruscos, pero sí lo suficientemente severo para sobresaltarlo y hacer que alejara su mano de sus labios. Hoseok lo veía con decepción, quizá melancólico, torció sus labios en un gesto que daba a entender su desagrado. De su bolsillo sacó un pañuelo y envolvió sus dedos magullados. Sostuvo las manos del omega como un recordatorio de su silencioso mandato. Taehyung comenzó a tener temblores, con ojos cristalinos rogando para que no le dijera nada, Hoseok le dio una respuesta afectiva, llevó su mano libre a la glándula en el cuello del omega, dejando ciertas caricias, un método relajante que aprendió en sus años de trabajo, algo que siempre funcionaba con el pequeño omega asustadizo.
Para su sorpresa, en vez de relajarlo, el cuerpo contrario se tensó recibiendo un manotazo de inmediato, una actitud muy normal de cualquier omega protegiendo un área tan íntima, pero con Taehyung ya habían pasado la etapa de la desconfianza, sus ojos se encontraron con los azules zafiro que tenían un reproche silencioso por el atrevimiento.
El lobo de Taehyung no quería que nadie más tocara ese lugar, sentía que profanaban el lugar de su alfa, ese que, con tanto gusto, fue olfateado y recibió mimos durante una noche entera.
— ¡Hyung! – habló Taehyung sorprendido de su actuar, su lobo se estaba pasando de sobremanera en controlar cada acción a su alrededor, eso era una falta de respeto grave, cosa que no pasó de ganarse un reproche por parte del animal al ser reprendido –. Lo siento mucho, no fue mi intención lastimarte.
— Tranquilo Taehyung-ah, no lo hiciste – le sonrió cálidamente buscando minimizar el acto tan repentino – solo quería ayudar un poco, pero veo que alguien no está de acuerdo o de buen humor para recibir mi tacto. ¿Qué tiene tan alterado a tu lobo? Sé muy bien que no es por los Choi, ¿ocurre algo?
— Ha estado muy extraño los últimos días, más a la defensiva, hasta con estímulos mínimos – Hoseok no quería que sus sospechas fueran ciertas, esperaba que el lobo de Taehyung no se viera afectado por pasar un celo con ese alfa, su mandíbula se tensó definitivamente lo había dañado de nuevo, ver cómo el castaño mordía su labio insistentemente no le agradaba –. Hoy incluso... – Taehyung notó cómo el agarre en su mano era cada vez más fuerte, ahora hacía consciente el temblor en el cuerpo contrario, la mandíbula apretada, mirada impasible y una extraña aura –. Hyung me lastima.
Hoseok lo soltó inmediatamente, dejando a la vista las marcas rojizas en la muñeca ajena, estuvo a punto de disculparse, pero una de las enfermeras se acercó a ellos, se veía un tanto incómoda y apenada.
— Disculpe, señor, está incomodando al resto de personas en la sala. Debo pedirle que salga un momento hasta que se calme. – una olfateada rápida le hizo darse cuenta o más bien hacer consciente que su esencia se había vuelto más notoria, agria y molesta para el resto de personas.
— Una disculpa. – se levantó del asiento haciendo una reverencia rápida, excusándose por su comportamiento tan fuera de lugar, algo que la enfermera agradeció y se retiró del lugar.
El omega no comprendía la actitud de Hoseok, tenía tantos años de reglas y normas instauradas en su cerebro que a veces no podía separar la verdadera realidad de la cápsula en la que él vivió. Su ceño se frunció debido a los pensamientos que rondaban en su mente. Algo de lo que el alfa frente a Taehyung ignoraba.
Hoseok era un médico respetable que siempre hacía bien su trabajo, estaban dentro de un hospital, lo que significaría que también el personal de ese lugar le debería cierto grado de obediencia. ¿Cierto? Su hyung no parecía molesto por lo recién ocurrido; sin embargo, Taehyung no podía evitar que su mente lo llevará a un punto oscuro de su pasado donde todo era regido por una orden y jerarquía.
—Hyung, ¿Por qué la enfermera dijo que estaba incomodando al resto de personas? – el murmullo del omega detrás de él lo desconcertó, en especial la pregunta que se le había hecho. Ciertamente, Hoseok no era consciente que su enojo tan repentino provocaría el esparcir de esa forma sus feromonas, pero ¿Taehyung tampoco lo había percibido? –. Eso fue grosero de su parte, yo...
— Los inhibidores ya perdieron efecto Tae, estoy esparciendo feromonas por todo el espacio – una mirada de confusión fue su respuesta –, creí que tus sentidos habían mejorado Taehyung-ah. ¿Acaso no puedes sentir mi olor?
— Percibo su aroma hyung – contestó el omega seguro de su respuesta, vio incertidumbre en el alfa y lo detuvo antes que pronunciara palabra alguna –, soy culpable de que esto ocurriera, puedo resistir... – la sonrisa rota del omega le hizo estrujar su corazón con dolor, ¿Cuánto más tendría que ocultar su propio dolor? –. Está bien que yo...
— No. – le reprendió, no iba a soportar que siguiera con ese monólogo robótico instalado en su cerebro cada vez que se perdía a sí mismo –. Tú estabas hablando de algo importante, me dejé llevar por las emociones. ¿Puedes decirme qué fue lo que pasó hoy con tu lobo?
— Siempre eres muy paciente conmigo – volvió a sonreírle sin que la acción llegara a sus ojos –. No fue nada importante, quizá solamente es efecto de mi celo. Estoy feliz que vuelva de nuevo, han pasado muchos meses. No más pastillas para evitarlo, quiero vivirlo, solo espero tenga piedad de mí.
Ver esa imagen rota en los omegas siempre era la peor parte de su trabajo, estaba orgulloso de que Taehyung se sintiera en paz consigo mismo. Años de irregularidad en su propio cuerpo podía verse como una prisión para los lobos en su interior. Las últimas palabras del omega hicieron eco en su cabeza haciéndolo preguntarse una cosa, ¿su cuerpo tendría verdadera piedad con él? Además, ¿lo pasaría solo? ¿Su lobo sería agresivo en ese estado tan vulnerable? ¿Pediría un alfa?, si era así, ¿buscaría a ese alfa?
— Taehyung-ah – el menor lo volteó a ver dándole a entender que tenía toda su atención – necesito que regreses al centro.
— ¿Por qué?
— Tenemos que controlar tus síntomas de celo, si eso es cierto. No pienso arriesgarme que suceda de improviso y mucho menos luego de tanto tiempo sin que este Eunyeong a tu lado para ayudarte.
— Hyung – le tomó las manos tratando de tranquilizar al alfa sobreprotector – es solo una corazonada, no está sucediendo. Entiendo que te preocupe que todo ocurra tan repentino, pero no es seguro. – el alfa confirmó las palabras del castaño con pesar, no era la primera vez que tenían una falsa alarma de eso.
— De acuerdo.
Ambos se quedaron en silencio, uno un tanto incómodo como si hubiera palabras atrapadas en cada uno. Taehyung se sentía inquieto por conocer el estado de las personas que consideraba su única familia, esperaba que todo saliera bien, un mal presentimiento pasó por su mente cuando mencionaron que el color en la marca solamente era una advertencia de lo sucedido, estar atado a la otra persona siempre provocaba compartir mucho más que sentimientos.
Su cuello cosquilleó justo en su glándula, por inercia llevó su mano al lugar, le provocaba una sensación extraña, paz, tranquilidad y calidez, algo muy diferente de lo que evocaba la marca temporal en su hombro. El recuerdo de Jungkook lamiendo y cuidando de ella lo hizo ruborizarse, no era suya, pero el alfa se empeñó en curarla, dando de vez en cuando gruñidos bajos cuando se encontraba con las hendiduras más pronunciadas.
Alfa.
Un escalofrío recorrió su cuerpo al escuchar ese susurro, era una palabra latente en su interior que le provocaba demasiadas emociones ¿Qué sucedía con su lobo? Jamás había pedido un alfa, no al menos de esa manera tan suplicante y necesitada.
"Omega... mío, mío, mío"
El alfa también había pedido por él incontables veces, todas y cada una de ellas lo reclamaba de una manera poco usual porque lo estaba llamando ¿suyo? Taehyung se sentía cómodo cada vez que repetía que le pertenecía.
— Familiares de Choi Seok y Eunyeong – la dulce voz de una enfermera invadió el espacio, reventando la burbuja en la que se había metido, Hoseok fue el primero en reaccionar ante el llamado.
— ¿Cómo están?
— Es un tema delicado – murmuró la beta frente a él, se veía muy apenada por lo que estaba a punto de decir –. El señor Choi se encuentra en un estado vulnerable – Hoseok llevó su mirada hacia el omega que esperaba pacientemente a unos pasos. Decidió que ese no era un tema del cual podría soportar el contrario, le hizo una señal a la enfermera para que bajara más el tono de voz, y la chica aceptó entendiendo, así como empatizaba con la situación – me temo que no es un panorama alentador, el señor se encuentra en observación y su esposa apenas está empezando con los síntomas de una ruptura de lazo.
— Quiere decir que...
— Es muy posible – confirmó las suposiciones del alfa, un gran peso cayó sobre sus hombros al entender lo que eso provocaría.
— ¿Cuánto tiempo?
— Cada caso es diferente, todo dependerá de la salud del señor Choi, de lo contrario, debido a la edad de ambos, podría ser cuestión de días, luego del suceso. Si me lo permite, en situaciones como estas, lo mejor es que todo el proceso se lleve en el hogar junto a sus familiares más cercanos, puede ser doloroso, pero mucho más llevadero que en un hospital.
La palabra familia no entraba o encajaba con el matrimonio Choi, porque su único hijo se encontraba en el extranjero, sus nietos no mantenían una relación cercana y sería difícil contactar con alguno. La única persona que consideraban familiar cercana era Taehyung.
— Gracias – la enfermera hizo una reverencia para retirarse, pero fue detenida por el fuerte agarre del alfa –. Por favor no mencione nada, yo me encargaré.
La enfermera sonrió asintiendo a la petición del contrario, y con eso logró liberarse del agarre en el que la tenía atrapada el alfa. Hoseok comenzó a maquinar una idea que le permitiera al omega sobrellevar lo que pasaría en unos días. Las posibilidades eran escasas, tampoco se arriesgaría a sacar a Taehyung de su lugar seguro. La solución llegó como una llama casi extinta, dando su último brillo.
Sus pasos fueron seguros, debía demostrar eso si no quería alertar al omega, lo vio morderse los labios esperando una respuesta para calmar sus pensamientos y la sonrisa que le brindó causó el efecto deseado, un suspiro de alivio hizo que su pecho tuviera un poco más de paz ¿Era justo mentirle de esa forma? Si podía protegerlo, era más que necesario.
— Ellos están bien.
— Es un alivio, hyung, ¿cuándo podrán regresar a casa?
— Me gustaría llevarlos a uno de los centros por unos días si no te molesta – el ceño fruncido era algo que esperaba recibir – es muy posible que necesiten atención médica, nos encargaremos de cuidar de ellos y tú podrás pasar los síntomas de celo en casa.
— Dices, que fue mi culpa esto. – se alarmó pensando que quizá el dejar libre su esencia provocó un desequilibrio en el matrimonio mayor, llevando sus manos a su boca por la impresión – yo solo me distraje por unos minutos... no esperaba que esto les afectara así.
— Recuerda que son mayores Taehyung, basta un desequilibrio y pueden pasar cosas así.
— Eunyeong estaba conmigo cuando mi lobo tomó el control – Taehyung comenzó a unir piezas en su cabeza con los sucesos previos al colapso de ambos ancianos, no permitiría que el matrimonio se quedasen alejados de su hogar mientras él estaba en la comodidad de su habitación–. Si es así, yo me iré al centro.
A Hoseok le dolía mentirle de esa manera, la manipulación de sus emociones con las personas que más quería era el golpe más bajo. Pero había logrado su cometido, el matrimonio podría pasar el proceso doloroso en casa y él podría controlar los síntomas del celo de Taehyung. Tendría que mantenerlo lo más alejado del lugar, esperaba que con el pasar del tiempo le perdonara tal acto egoísta.
Llegaron hasta la modesta casa del matrimonio Choi luego de una lista de mentiras por parte de Hoseok, el omega había preguntado si podría ver a los ancianos, recibiendo una negativa porque en esos momentos necesitaban descansar, luego se agregó la mentira de no poder verlos pasados algunos días, Taehyung esperaba que luego de su prueba de fotografía poder verlos y comentarles su día como siempre lo hacía, pero de nuevo una negación fue su respuesta, con la excusa de dejarlos solos por unos días debido a su pronto celo y la última, un tanto más descarada, fue el mencionar que debía quedarse en el centro por mucho más tiempo para controlar su pre-celo y post-celo. La Diosa lo iba a dejar sin su gracia por decir tantas mentiras.
Por su parte, Taehyung no mencionó más al respecto y una vez frente a la puerta le dio paso a su hyung para ingresar a la casa, la esencia de ambos ancianos seguía en el ambiente como un recordatorio de que era su hogar. Se sintió culpable por incomodarlos, pero jamás mencionaron algo al respecto, incluso Eunyeong lo felicitó por su mejoría. Seok era alérgico a las fresas, pero siempre le recibía gustoso dándole halagos por lo bien que olía cuando estaba feliz, dejando salir más de la esencia a frutos rojos, siempre le mencionaba que gracias a él ahora podía percibir un ápice del sabor a la fruta silvestre.
¿Por qué no le mencionaron nada sobre que les estaba haciendo daño?
Perdido en sus lamentaciones, no se percató que el alfa le seguía el paso mientras subía a su habitación, su andar se detuvo abruptamente a mitad del pasillo cuando su propia esencia, la poca que se podía percibir, se veía corrompida, profanada por la del alfa. Se giró para encararlo, sorprendiendo a Hoseok por la actitud tan repentina, el ceño fruncido, sus ojos brillando en advertencia y un leve gruñido que fue inútil esconder.
— Hyung, ¿puede esperar abajo?
Hoseok abrió los ojos sorprendido y culpándose a sí mismo por invadir de esa manera el lugar, se podría decir que era lo único que consideraba propio, el espacio al cual Taehyung llamaba lugar seguro. Así que con una disculpa breve dio unos pasos hacia atrás y lo dejó solo para que empacara un poco de ropa, algunas pertenencias importantes, lo que fuera necesario para que su estadía fuera más placentera, eso le había dicho.
El omega entró a su habitación, la oscuridad invadía el espacio, antes de encender la luz se dejó llevar por la sensación acogedora que le daba ese lugar. Fue testigo, una vez más, de cómo todo cobraba vida en esas cuatro paredes, luego de verse invadido por la brillante iluminación, las pinturas pegadas en la pared, algunos lienzos agrupados en una de las esquinas, sus implementos de arte como pinceles, pinturas, crayones de diferentes tipos se encontraban esparcidos en una pequeña mesa. La cama estaba hecha un desastre. Lo único que podía agradecer era el hecho de que su ropa siempre se mantenía guardada y no precisamente en el closet.
Tomó una pequeña maleta, que contenía la mayor parte de su ropa, entre sus manos, su cuaderno de emergencia, donde podía anotar sus metas logradas si no tenía la pizarra cerca, el estuche con su cámara y por último sus pinturas. Se podría decir que entre sus manos se encontraba lo más preciado para él, la cámara, que le fue donada por Choi Seok, y los implementos para realizar cada dibujo, que eran como un ancla para mantenerlo en el presente, eran su recordatorio de lo que verdaderamente importaba. Miró por última vez su lugar, suspirando, reacio a dejar por unos días su refugio, pero como le había dicho su hyung sería una estadía corta, esperando la mejoría del matrimonio Choi.
Con mucha dificultad bajó los escalones, logrando llamar la atención del alfa que estaba en la sala familiar, sentado en el sofá de dos plazas, a su espera.
— Hyung, no te sientes ahí, tendrás problemas con Seok-ssi, es su lugar – el alfa se levantó no por lo antes mencionado, sino para ayudarle, ir a su rescate, había pensado que bajaría con una pequeña mochila con sus pertenencias, pero la imagen del omega cargando todo eso le pareció divertida – ¿Puedes ayudarme con mi ropa? – lo vio hacer un ademán ante la pequeña maleta, mientras que en sus manos tenía una enorme caja de herramientas y otro estuche con la cámara, intentó tomar el objeto más pesado, cosa que no fue tomada de buena manera –, no Hyung, yo cargo con esto.
— Déjame ayudarte, Taehyung-ah parece pesado.
— He dicho que no. Son mis cosas para pintura. Es mío, ¿comprendes? – le vio con súplica para que entendiera su punto. Hoseok vio cómo tomaba con recelo las cosas, algo en particular llamando su atención, un lienzo cubierto, resguardado bajo el brazo de Taehyung. Quiso tomarlo de igual manera, con el fin de ayudar, cosa que también le fue negada y el omega lo escondió de su vista –. Yo puedo con esto.
Rendido ante el pedido del pequeño castaño, no tuvo más opción que dejar de lado su instinto de protección y no ayudarlo con el resto de cosas más pesadas. Taehyung agradeció que no mencionara nada más para convencerlo de lo contrario, sonrió satisfecho por haber hecho valer lo que quería, realmente se sentía emocionado que sin temor habló en alto frente a un alfa, bueno, algo así. Hoseok era su hyung, sin embargo, eso no le quitaba que fuera un alfa, contaría para su lista de logros, un punto más para esa meta.
Regla #11: "Nunca levantarle la voz a un alfa, mucho menos contradecirlo"
No me quedé callado, hice valer mi palabra frente a un alfa
Meta: Hacerlo con un alfa que no sea Hobi hyung
Al cerrar la puerta de la casa se aseguró de encontrar la llave extra debajo de una de las plantas que Eunyeong tenía en la entrada, sabía que nadie se atrevería a entrar a menos que fueran ellos mismos, sin embargo, eso no evitó que la llevase consigo. La bocina del auto lo trajo de nuevo a la realidad y pudo ver a Hoseok esperando por él para subir el resto de cosas.
Sonrió ampliamente aferrándose más al lienzo bajo su brazo, su lobo le había pedido llevarlo para sentirse cómodo, cosa que le parecía extraño, sin embargo, fue un gusto que no le negó a su animal, porque muy internamente, en el fondo de su dañado corazón a él también le inundaba de una calidez inmensurable el tenerlo cerca.
El omega subió sus cosas, acomodándolas muy bien en la parte trasera del auto, cuando llegó el momento de dejar la pintura mordió sus labios pensándolo seriamente, se sentía intranquilo, estaba dejando su hogar, sus cosas, su lugar seguro, ese lienzo era como un ancla firme para que no perdiera el control. Bajo la atenta mirada de Hoseok se lo llevó hasta el asiento del copiloto para llevarlo consigo. El alfa estaba extrañado al notar la actitud de Taehyung, quizá sí se trataba de un posible celo. ¿Tendría algo que ver ese alfa?
Taehyung sentía que sus párpados le pesaban con el correr de los minutos, se fijó en la hora que aparecía en el tablero del auto, sus ojos se abrieron en sorpresa, eran las tres de la mañana, ¿Cuándo había pasado el tiempo? El recorrido tampoco ayudaba, su hyung manejaba a una velocidad constante, gracias a la falta de vehículos las calles estaban despejadas, el paisaje a través de su ventana pasó de ser edificios, a un túnel interminable y por último unos árboles gigantescos que formaban parte de la naturaleza. El ambiente favorito de su lobo, que bajo su piel se regocijaba por regresar tan pronto.
Inconscientemente, abrió la ventana para llenar sus pulmones del aroma particular a bosque. Su nariz comenzó a moverse, inhalando profundamente, buscando algo que no estaba, no estaría ahí, porque el portador no se encontraba ni cerca del lugar. ¿La habitación tendría aún su olor? Sus mejillas se ruborizaron por sus pensamientos que lo hacían tener ensoñaciones con un aroma a bosque lluvioso, con tonalidades dulces, inconscientemente mordió su labio inferior ante los pequeños flashes de los recuerdos, sus brazos tomaron con más fuerza el lienzo que no había soltado en todo el trayecto, acto que llamó la atención del alfa.
— Taehyung-ah – el omega murmuró un sonido afirmativo para dar a entender que le escuchaba, Hoseok suspiró pensativo ante sus palabras, porque podía percibir el cambio en la intensidad de la esencia del menor, no quería incomodarlo, pero quería quitar cualquier duda de la relación que tenía ese alfa con lo que estaba ocurriendo – ¿estás emocionado por regresar al centro por unos días? – se arrepintió, no tuvo el valor de preguntar más al respecto –. Es decir, tu lobo podría salir libre a dar sus paseos en el bosque.
— Lo sé, él parece estar muy emocionado – lo notó, claro que fue fácil de leer, su boca decía que se encontraba bien con esto, pero su esencia decía estar desanimado, algo que llamó su atención. Taehyung no era de expulsar sus feromonas, incluso se sentía cómodo con su condición pasando desapercibido, pero ahora, esto era nuevo – supongo que puedo hacerlo por las mañanas.
— Es buena idea, así estarás menos estresado con el cambio.
— Sí.
Otro enorme silencio fue puesto en el medio de ambos, no es como si el castaño hablara mucho, pero con él al menos siempre mantenía una conversación extensa, le comentaba cosas, le preguntaba mucho, argumentaba datos interesantes sobre sus nuevos gustos adquiridos, pero ahora solamente era silencio, de nuevo con ese horrible ser que eran sus miedos e inseguridades que lo hacían encerrarse en su propio mundo, autodestruyéndose en pequeños pedazos.
— Ese cuadro – tomó una larga inhalación sin voltear a verlo, atento a cualquier cambio en su esencia – parece que es nuevo, ¿aún no lo terminas? ¿Es por eso que lo traes contigo?
— ¿Eh? ¡Oh!, sí es nuevo. Me falta agregar pequeños detalles – sonrió pensando en su pequeña mentira, había pasado toda una noche despierto para terminarlo.
— Espero poder verlo esta vez.
— Ya hemos hablado de eso hyung – le mencionó escondiendo su rostro entre el lienzo –, no son para exponer.
— Pero eres muy bueno, Tae – un vistazo rápido le dio a entender el silencio en el que se había sumido el omega, podía apostar que se encontraba sonrojado –, puedes hacer la exposición bajo un seudónimo.
— ¿Al igual que con las fotografías? – argumentó de forma dudosa. Hoseok se sintió confundido ante la mención del pasatiempo favorito del omega –. Supongo que podría utilizar el mismo, ya que ahora tendré un trabajo como fotógrafo y Bogum me convenció de utilizar un seudónimo para que nadie me reconozca, ¿no es muy inteligente?, es como un nombre artístico y así puede pasar desapercibido mi nombre real. Sería conocido por dos cosas que me apasionan sin estar expuesto, ¿cierto, hyung?
El alfa sonrió ante las palabras del castaño, definitivamente ese era el Taehyung que recordaba de hace unas semanas, no es que no pusiera atención, pero le enorgullecía saber que estaba haciendo algo por él mismo, incluso iba a tener una especie de prueba de trabajo, según lo que le comentó Park, aunque en un inicio lo hizo sentirse preocupado el resultado de eso ¿Qué tal no era seleccionado? Aunque conocía al chico Park, no dejaría que se sintiera triste en el lugar, lo protegería, más le valía hacerlo.
Por su parte, Taehyung continuaba con su conversación sobre la forma tan espontánea en la que se dieron las cosas. Él se había negado prácticamente a hacer algo así, incluso cuando Bogum le dijo que llenara el contrato temporal, el pánico lo invadió cuando notó que tenía que escribir su nombre, dirección, número de teléfono, existía un apartado que decía tipo de sangre ¡¿Por qué preguntarían eso?! ¿Por qué habría una emergencia por la cual tendría que colocar el nombre de alguien más?
Sin embargo, Bogum lo convenció de nuevo de encontrar un nombre que no fuera el suyo, fue una búsqueda exhaustiva de una hora, el alfa le daba nombres extraños que en lo absoluto eran de su gusto. Luego de agotar todas las posibilidades de un seudónimo a Bogum se le ocurrió pensar en algo que le gustara demasiado para convertirlo en una especie de nombre artístico.
Taehyung comenzó a recordar sus gustos llegando por fin a uno importante, durante su juventud y años oscuros fue amante de las obras de Dante Alighieri, el famoso poeta italiano, quien era uno de los pocos alfas que admiraba de la historia del pasado.
Su historia favorita era Vita Nuova había sido escrita dos años después de la muerte de su amada Beatriz, una hermosa beta que robó su corazón, que para la época la unión de sus jerarquías se trataba de un escándalo, sin embargo, con la muerte de su musa, la obra se centró en el amor cortés y platónico de Dante hacia Beatriz, tras conocerla con tan solo nueve años. Una historia de amor platónico, algo que disfrutaba en demasía, justo como en estos momentos y sus divagaciones con Jungkook, que se había convertido en su inspiración de muchos de sus dibujos y ahora de la pintura en sus manos. Por supuesto que esa última parte la obvió, no diría que tenía una especie de musa con un alfa.
Al final de la noche decidieron combinar el nombre del poeta con algo representativo para Taehyung, el número cinco en romanos se escribía con una "V" quedando así el nombre Vante.
— Así que, Vante es tu nombre artístico.
— ¿No crees que es realmente ingenioso, Hoseok hyung? – el alfa asintió en respuesta haciendo que la emoción en el castaño creciera por la aceptación por parte del contrario, eso lo valoraba muchísimo, siempre fue ignorado, sus palabras nunca fueron aceptadas y ahora le estaban mostrando que él también podía opinar, decir sus sueños, anhelos, contar historias sin importar que se desviara del tema central en muchas de las veces –. Significa mucho para mí ese nombre, además nunca se me hubiera ocurrido cambiar el cinco por una V – sonrió ampliamente, aunque se sintió avergonzado por ser tan "exagerado" en lo que estaba hablando –. Lo siento, hyung no quería aburrirte con esa historia.
— Disfruto escucharte Taehyung-ah, no te limites en hablar sobre lo que te gusta – Hoseok tomó con fuerza el volante y de nuevo suspiró con inquietud al momento de entrar al desvío del camino que los llevaría por fin al centro de apoyo – Tae, siempre te apoyaré, sabes eso ¿no? – un sonido afirmativo fue su respuesta, obviamente esa frase encerraba mucho más que solo apoyarlo con sus gustos ¿lo perdonaría por ocultarle tantas verdades? –. Bien, entonces, quiero que estés seguro de esto...
— ¿Sí? – Taehyung era un tanto impaciente y el notar la incertidumbre en su hyung le hacía saber que lo que diría era algo importante.
— Cuando decidas enseñarme tu pintura estaré realmente emocionado.
— Oh, eso. Gracias, hyung, espero sorprenderte el día que lo termine.
Lo que realmente quiso decir Taehyung era que no estaba en sus planes mostrar esa pintura en específico, suficiente había tenido con Eunyeong descubriendo el deseo de su lobo, porque, aunque él nunca haya visto el lobo contrario, el suyo pudo plasmar entre pinceladas torpes, desordenadas, descuidadas y un tanto confusa la imagen interna del animal. Él logró darle una mejor continuidad a la pintura, dando como resultado una imagen con rasgos delicados, la forma de la mandíbula menos imponente y mucho más dócil.
Sería egoísta con el mundo, no le importaba cuánto le rogaran que mostrara aquel lienzo, ese era suyo, le pertenecía y el solo pensar que alguien más lo admirara le hacía sentirse de malhumor. Quería al menos tener ese pedacito del alfa para él, solo para él.
A lo lejos las luces de la cabaña en el medio del bosque les dio la bienvenida, el lugar no aparentaba cuál era su verdadero fin, como esa cabaña, había muchas más edificaciones, pero para el omega esa sede era su favorita. Por las noches el bosque se llenaba de neblina densa, lo que lo hacía perfecto para su lobo cuando cambiaba, la humedad ocultaba su aroma, perfecto para evitar ser olfateado a kilómetros.
A simple vista parecía una casa de retiro o descanso, pero era mucho más, era un refugio temporal para cualquier omega de paso, hasta que fueran capaces de empezar de cero en su nueva vida. Al entrar al lugar fue recibido por la sala común, el espacio perfecto para las noches frías, el sofá era un enorme círculo, en el centro había una hoguera a gas que simulaba muy bien la sensación de un campamento, recordaba todas esas veces que el amanecer lo recibió con sus deslumbrantes colores vistosos desde el ventanal enorme que daba justo hacia las montañas.
Caminaron por los pasillos del primer nivel en silencio, la habitación del fondo siempre fue la suya, la número cinco, algo con lo que se sentía cómodo. Ingresaron cargados de las cosas del omega, viendo todo justo en su lugar, tan silencioso, muy pulcro, demasiado desodorizado, no existía un olor diferente que perturbara la paz de los huéspedes. Era entendible, siempre que llegaba un omega víctima de algo, los olores parecerían una pesadilla activando recuerdos, así que ser recibidos en una habitación sin una pizca de olor era reconfortante.
— Bien, Tae, acomoda tus cosas. Dejaré que descanses, ya es demasiado tarde – el alfa dejó la maleta sobre la cama, no se molestó en preguntar si le ayudaba con el resto de equipaje porque ya sabía la respuesta – descansa.
— Descansa Hyung.
Taehyung esperó a que saliera el alfa para colocar el seguro en la puerta, dejó el estuche de su cámara en la mesa que se encontraba al lado de la ventana, luego hizo espacio para colocar su "caja de herramientas" donde había metido todas sus pinturas, pinceles, lápices, carboncillos, un estuche nuevo de acuarelas y por último algunos pigmentos. Estaba todo ahí, sano y salvo, esperando para ser utilizados al siguiente día o lo que sería en unas horas.
Se dirigió a la ventana para poder abrirla y respirar el aire puro de las montañas y el bosque, por supuesto que no encontraría ni un ápice de esos tonos dulces de árboles de arce, su lobo lloriqueó por no hallar de nuevo eso, sus esperanzas por encontrar aún la esencia del alfa se vieron derribadas al momento de poner un pie en el lugar. Siempre se encargaban de limpiar muy bien los olores extraños, mucho más los de un alfa en celo.
La niebla era espesa, pero no le impedía ver el cielo, uno que estaba iluminado por muchas estrellas, constelaciones preciosas, llenas de luz que no se apreciaban en la ciudad, pero que, en un lugar tan apartado, siempre eran las acompañantes principales junto con la luna. Notó la estrella más brillante, esa que parecía una fiel compañera de la reina de la noche, su lobo comenzó a aullar desde el fondo de su ser, era una súplica ante ambos astros, una segunda estrella brilló, destacando y se preguntó por qué nunca la había notado. ¿Se trataría de una constelación? Su lobo siguió llamando, pidiendo, enviando un mensaje el cual esperaba que fuera escuchado.
Alfa.
Jungkook se encontraba en lo que llamaba habitación, en ese vacío espacio al cual le decía casa, el lugar no era diferente al resto del apartamento, solamente había un colchón en el suelo, una pequeña librera donde guardaba sus libros de arte y fotografía, lo que abundaba en el lugar eran las cajas, llenas de sus cosas con simples etiquetas, algo que sería normal los primeros días de una mudanza, pero él tenía un año de haber llegado. Lo único que se encontraba en un lugar específico era su ropa y zapatos, los cuales eran guardados metódicamente en el closet empotrado de la habitación.
El singular sonido de las teclas hacía eco en las paredes blancas, el joven alfa trabajaba arduamente en la propuesta del proyecto de invierno, con el cual harían las pruebas de fotografías. El computador reposaba sobre sus muslos, la montura de sus lentes resbalaba por el puente de su nariz, pero eso no lo detenía de estar concentrado escribiendo, dando los últimos toques al documento en la pantalla, dejando apuntes importantes que servirían para presentar la idea frente a todos los socios. Cualquiera pensaría que era fácil. Pero no lo era.
Jungkook trabajaba para el grupo empresarial Beyond, el lema era "Una visión más allá", eran conocidos por ser la mejor empresa de publicidad porque siempre lograban tener un impacto de mayor alcance, sobrepasando las expectativas, como por ejemplo el homenaje. Le parecía cruel jugar con las emociones y sentimientos de las personas, pero una de las empresas socias quería dar un impacto diferente, tomando en cuenta las tasas elevadas de mortalidad de omegas y cachorros, se habían enfocado solamente en ellos. Al alfa le pareció desconsiderado no incluir a las minorías como alfas y betas, pero ellos no tenían voz en eso, solo hacían la publicidad.
Era esa la razón de esforzarse tanto en este último proyecto del año, ellos se encargarían de todo, él, sobre todo.
Una punzada en la cabeza lo hizo desconcentrarse el trabajo, desviando la vista un momento lejos de la pantalla, dejó de lado la laptop y quitó los anteojos para poder masajear el puente de su nariz, dio un largo bostezo cansado de su ajetreado día, ya estaba listo para dormir lo único que falta era que él por fin decidiera dormirse. No había sido su culpa tener insomnio y su mejor forma de combatirlo era refugiarse en el trabajo para no pensar.
Su pecho cosquilleó extraño y su lobo se inquietó bajo su piel, a su mente vino la imagen del pelirrojo que le robaba suspiros, porque esas sensaciones solo las podría atribuir con el omega, desde que había pasado con él su breve celo. De pronto algo tiró de él, sintió la necesidad de acercarse a la ventana de su habitación, detestaba que en ese apartamento no le permitiera abrirla, pero la vista en lo alto valía la pena, observó el cielo nocturno lleno de estrellas acompañando a la Luna. Diosa, solo lo quería ver una vez más, la tercera vez sería la vencida. Lo prometía, esta vez no pediría más. Un escalofrío le recorrió el cuerpo.
Alfa.
Ese susurro en lo profundo de su mente seguía estando tan presente como la primera vez que lo escuchó salir de los labios rosas del omega. Entendía que no podía suplicar tantas veces a la Luna por su regreso, pero en el momento que lo vio todo volvió a tener movimiento, nada se detenía a su alrededor; moría por darle un beso, uno que le quemase el alma, uno que fuera suficiente para permanecer hasta el día de su muerte, su piel se había vuelto el mayor de sus vicios, durante toda esa noche no buscaba más que estar cerca, le dolía la distancia, quería mirarle a los ojos y perderse en ese océano profundo.
Llevó su vista hacia el brillo de la luna, anhelando no volver a sentir ese vacío, la soledad, ni el abandono. Entendía que estaba roto, pero ahora solo buscaba recuperarse en la cuna de las curvas del cuerpo del omega. Diosa. Se sentía como un volcán dormido en el fondo del mar, quería alzar en alto esas aguas que lo mantenían cautivo. Los fantasmas del recuerdo de su tacto hacían que acelerara su corazón, la fiebre delirante volvía a él porque solo así podría explicar las imágenes latentes, el fuego en su interior quemaba, volvía a extenderse, pero en el momento que abría los ojos se consumía por la ausencia del otro.
Kim Taehyung, omega. Te encontraré.
"Entiendo que no puedo suplicarle a la luna por tu regreso"
"Ahora todo está en movimiento, incluso mi lobo te llama"
"Deseo un beso para calmar el vicio de tu piel"
"Luna, no me abandones"
"Soy como el fuego que se consume por el dolor de tu ausencia"
Hola a todos, estamos de regreso con un capítulo más. La verdad varios estaban pidiendo actualización y eso me llenó de mucha alegría porque significa que sí les está gustando.
Estoy un poco dudosa con este cap, porque quedó un poquito más largo de lo normal y no sé qué les vaya a parecer. No estoy muy convencida, puede que por lo mismo intente actualizar otro.
Nos vemos personitas, eso era todo lo que quería decirles y nuevamente agradecerles por el amor y comentarios que dejan en cada apartado de la historia, de verdad disfruto cada uno de ellos. Purple Hearts para todos. 💜💜💜
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