
Una chispa creciente.
Kenji había entrado al establecimiento y avanza mientras que busca a Kara o a Akemi con la mirada, notando a Kara que estaba comiendo una hamburguesa como si fuera algo que hacía normalmente dándole una pequeña sonrisa, considerando lo linda que se veía haciéndolo.
Pero él solamente camina donde estaba ella.
Kenji: Vaya, vaya. Miren a quien veo comiendo hamburguesas. -Ella nota al castaño acercándose y dice con un sonrojo en sus mejillas.
Kara: B-bueno, realmente no sabía que iba a funcionar... pero veo que sí puedo comer un poco de comida humana. -Él llega donde estaba Kara y se sienta al frente de ella.
Kenji: Bienvenido a McDonalds, la cajita feliz hizo su magia. ¿Y dónde está mi gemela? -Ella dice donde estaba una de sus amistades de la Tierra.
Kara: Dijo que iría al baño pero que ya regresaba. -Ella mira hacia donde estaban unas personas, algunas viéndose de una manera extraña. Otras riéndose entre ellas y otras acercando sus bocas.
-¿Qué es eso? -Kenji mira donde estaba viendo ella, notando lo mismo y recordando que quizás los Kryptonianos quizás no sepan de eso.
Kenji: ¿Acaso en Krypton no conocían el concepto del amor? -Ella dice al escuchar esa rara palabra.
Kara: ¿Amor? -Preguntó confundida y él dice.
Kenji: En términos humanos, es una cosa que nace en un momento donde ambas partes, no saben el por qué, pero quieren estar juntas. Tanto en las buenas como en las malas, aunque a veces ese amor se puede volver malo para ambas partes, pero eso son en casos extremos.
Kara: Suena parecido a una cosa genética. -Él se confunde por eso.
Kenji: ¿Genética?
Kara: En Krypton, cuando dos muestras genéticas se parecen, es lógico que sea conveniente que ambas estén juntas. No importa si ambas partes no están de acuerdo
Kenji: Okey, eso suena raro. Me gusta la opción más terrícola. -Ella mira de nuevo donde estaban todas las parejas y una idea llegó a su mente.
Kara: ¿Tú alguna vez estuviste enamorado? -Él solo recuerda unas cosas en su cabeza, mucho antes de entrar al mundo sobrenatural y mucho antes de enterararse que su hermano de toda la vida era alienígena.
Kenji: Sí. Cuando tenía 14, quedé perdidamente enamorado de una chica, la más hermosa de la primera escuela que tuve dos años antes de a Akemi, Issei y yo. A los 16 años, la mandaron a Kuo. -Al escuchar esas palabras, a Kara le surgió una pequeña sensación de... fastidio que no entendía.
Kara: ¿Perdidamente... enamorado? -El responde con una mano en su cara, dando un suspiro recordando su etapa de lamebotas de aquella mujer.
Kenji: Digamos que yo era uno de esos enamorados completamente de una mujer, incluso se puede decir que le tuve que besar los pies un buen rato, hasta que creo que por lastima salió conmigo. -Ella sintió más molestia que no entendía, queriendo saber el nombre de esa mujer.
Kara: Y esa mujer... ¿quién era? -Él sólo recuerda un cabello oscuro.
Kenji: Se llamaba Ayano Aishi, la más hermosa Japonesa que te encontraras en ese país, y fui victima de sus encantos de sirena. -Ella no dice nada.
-Aunque claro, ella al final me puso los cuernos... con mi entonces mejor amigo. -Mencionó con asco recordando ese lejano pasado de loco por una mujer.
Causando que Kara solamente apretara con una de sus manos libres la mesa... aun no entendiendo por qué su molestia, pero la mesa solo estaba sufriendo daños.
Pero en aquel momento, se escuchó cómo la puerta se abrió. Kenji y Kara miraron hacia la puerta al igual que unas personas más, viendo un grupo de pandilleros que estaban caminando por la zona de forma muy tranquila.
Hasta que el grupo en total de 4 pandilleros estaban avanzando de forma tranquila. Hasta que todos ellos se ponen al lado de la mesa de ambos. Pero el que parecía el líder dice.
Pandillero: Vaya, vaya muchachos. Qué tenemos por aquí. Una linda chica rubia de lo mejor de Metropolis hablando con un Chino. -Kenji dice de forma fastidiada. Hacia esos idiotas.
Kenji: Nací en Japón. -Dijo, pero el líder lo ignoró y uno de sus hombres se sentó al lado de Kenji. Otro solo puso sus dos manos encima de la mesa, el tercero se apoyó también en la mesa y el jefe se sentó al lado de Kara, poniendo un brazo en el hombro izquierdo de Kara, causando molestia al castaño.
Pandillero: Estábamos pasando por aquí y vimos que estabas pasando por nuestro territorio. ¿Eres nuevo en Metropolis? -Kenji estaba en silencio, pero su mirada era seria.
-Voy a tomar eso como un sí. -Dijo mientras sus hombres ríen un poco por las palabras de su líder.
-Aquí, en esta zona de la ciudad es nuestro territorio, y claro, si se quiere pasar por el mismo... se necesita pagar un pequeño pasaje. -Kenji nota cómo Kara estaba confundida, pero claramente incómoda.
Kenji: 3... -El líder pandillero solo ignora sus palabras y dice viendo a Kara quien solo por esa acción mira donde estaba él.
Pandillero: Dime una cosa nena. ¿Este extranjero te está molestando?
Kara: N-no. -Negó ella lo más rápido posible.
Pandillero: Tranquilo chica, nos ocuparemos de este extranjero. ¿Y qué dices si luego podemos llevarte a ver la ciudad? -Kenji estaba más fastidiado con esos sujetos.
Kenji: 2... -Dijo mientras que todos lo estaban ignorando.
Pandillero: Dime hermosa. ¿Sabes lo que se siente estar con un hombre de verdad? -Dijo intentando tocar uno de los pechos de Kara. Pero el castaño ya estaba harto
Kenji: ...1. -Dijo agarrando rápidamente su mano impactando a los subordinados que no lo vieron venir. Pero el jefe da un grito de dolor cuando siente como su brazo estaba siendo aplastado.
Hasta que repentinamente es lanzado por fuera atravesando la ventana. Asustando a sus subordinados, hasta que Kenji agarra del brazo a quien estaba al lado suyo y lo lanza hacia afuera.
Mientras que los que estaban arriba son sujetados de sus ropas y lanzados hacia afuera, pero el dice hacia Kara cuando se pone de pie.
-Disculpame Kara, tengo que ocuparme de esto. -Dijo saliendo por la ventana, pero ella se sonrojo por eso. No entendía el motivo del por qué su corazón se emocionó con eso.
Mientras que Akemi sale del baño y nota la ventana rota donde estaba Kara y nota a su hermano afuera.
Akemi: Por favor, Kenji. ¿Ahora que hiciste? -Dijo su gemela un poco frustrada, hasta que un mesero dice.
Mesero: ¡Van a tener que pagar esa ventana! -Dijo hacia la Asiática quien dice sacando una tarjeta negra. Impactando al trabajador.
Akemi: Póngalo a la cuenta de esta tarjeta, créame que va a conseguir incluso que sus jefes más arriba le den un ascenso. -El mesero estaba confundido mientras que ella tras ponerle los números en un papel en la mesa del lado, solo lo guarda.
-(Gracias a Lena por esas 6 tarjetas negras, y eso que pensé nunca usarlas.) -Pensó agradeciendo a su amiga de que les diera unas tarjetas negras, las cuales LuthorCorp pagaría todo lo que ellos necesitaran, incluso si terminaban en medio de un campo de batalla y en sus propias palabras: "la empresa de mi padre tiene suficiente dinero como para darse cuenta si unos miles de dólares se van de su cuenta. Además, como la empresa será mía, básicamente ustedes tienen todo el dinero que necesiten en toda una vida".
...
...
...
...
...
Los pandilleros estaban en el suelo, quejándose del dolor luego de que fueran lanzados como bolsas de basura.
Pero todos miran a Kenji caminando lentamente, pero el castaño dice viendo a esos idiotas criminales en el suelo.
Kenji: ¿Qué esperan? ¿Van a pelear, o van a quedarse en el suelo? -Él cierra uno de sus puños esperando que se levanten. Hasta que el jefe dice sacando una pistola.
Pandillero: ¡Maldito Metahumano! -Él iba a disparar, aunque a Kenji no le importaba, le rompería la mano en menos de un segundo.
Hasta que repentinamente la pistola explota en sus manos dejándolo confundido, hasta que solo mira hacia dentro. Viendo a Kara con sus dos ojos rojos, los cuales quemaron la pistola sin que nadie se diera cuenta.
Pero Issei dice viendo lo que estaba pasando.
Issei: Kenji, ¿qué demonios está pasando? -Kenji dice hacia su hermano y cuñada viendo a esos tipos en el suelo.
Kenji: De forma resumida, estos idiotas iban a tratar de extorsionarnos a mí y a Kara. Y ahora mismo ese idiota trató de dispararme. -Dice señalando la última parte de la pistola quemada en el suelo.
-Y al parecer Kara también tiene tu visión de calor. -Susurró lo último hacia Issei, quien usando su velocidad mira donde estaba Kara notando dos ojos rojos que rápidamente regresaron a la normalidad.
Y él piensa poniendo una mano en su cara.
Issei: (Bueno, debí esperarlo, ella y yo somos familia, debe ser por eso que nuestros poderes despiertan rápido.) -Pensó mientras que a la zona llegaba una patrulla hacia la zona.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro