
Cielo
Jonah recibía un par de postres cada semana como parte del cortejo de Daniel y este recibía una flor cada tres días, era divertido para ellos tratar de hacer un buen cortejo por que siendo honestos con ellos, sabían que su cortejo no tenía propósito más que sentirse orgullosos cuando el otro les llamara alfa sabiendo que habían hecho lo posible para merecer ese título.
No tendrían una marca, no se harían tener sexo después de que se acabara el cortejo, no se mudarian juntos y no tenían edad para proveer un hogar al otro, al menos no uno en forma material.
La noche del baile, ó su primer cita formal, donde irían a un baile a actuar como una pareja convencional y no como eran realmente. Ó al menos harían eso por diez minutos por que Daniel y Jonah no podían actuar por tanto tiempo, les gustaba ser quienes eran, punto.
Habían decidido que como Autumn no tendría pareja para el baile, ya que había estado evitando a Almendra, la omega los llevaría al baile y después los dejaría solos mientras ella hacía su actividad favorita, molestar personas.
Jonah tenía un gallardete en la solapa de su traje y llevaba un corsage en una cajita de plástico trasparente adornada con un moño mientras caminaba por su casa, esperando. Esto era un trato que tuvieron ambos alfas, ambos le darían al otro un corsage y usarían su gallardete. Por que generalmente se le daba el corsage a los omegas, pero ambos alfas querían usar uno, así que esta fue la decisión final.
Autumn estaba emocionada, podía oler los nervios en Daniel mientras iban a la casa de Jonah, honestamente pensaba que Daniel en un traje era adorable, lucia algo demasiado serio para ser Daniel, por como pasaba de aflojar su corbatin a volver a atarlo sabía que no estaba demasiado cómodo con lo que usaba.
Al llegar por Jonah este salió corriendo de su casa antes de que uno bajara a tocar la puerta, entró al auto, se inclinó desde el asiento trasero para besar la mejilla de Autumn quien rió, después Jonah se sentó en el asiento bien y se volteó para besar a Daniel, quien no tuvo otra opción más que cerrar los ojos y dejarse llevar.
- Te ves lindo- susurró cuando Jonah se separó del beso.
- Gracias- puso atención a lo que usaba Daniel, era un traje negro, un corbatin del mismo color, esa tinta en los labios, esta vez había hecho su delineado de color, un ojo con rosa y el otro con morado. Tenía algo que brillaba en la punta de su nariz, sus pómulos y cerca de sus lagrimales, lo que sea que fuera Jonah lo amaba- Tu te ves hermoso- usaba cinco piercings en una de sus orejas, en la otra solo dos.
Puso su mano acunando el lado derecho del rostro de Daniel, acariciando su mejilla con su pulgar suavemente. Era tan extraño verlo en un traje negro.
- Esto es para ti cielo- Jonah sonrió tomando el corsage con su mano, Daniel susurraba, siempre lo hacía cuando sentía que era demasiado dulce con Jonah y no quería que Autumn escuchara todo el tiempo.
- Aquí esta el tuyo- Daniel tomó la cajita con ambas manos.
Autumn hizo una pregunta acerca de si querían pasar por algo de comida después del baile y así Jonah había empezado a hablar con la omega mientras Daniel veía el corsage que a Jonah le había traído. Eran rosas entre color amarillo y naranja, con un par de margaritas, algunos toques verdes por las hojitas.
Al llegar a la escuela bajaron juntos del auto, Autumn se había adelantado un par de pasos, volteó a ver a los alfas y Jonah le hizo una señal para que se adelantara. Cuando Autumn ya estaba un poco más lejos Jonah se detuvo frente a Daniel y este frunció el ceño.
- Dímelo-
- ¿Qué?-
- Que quieres hacer- Daniel vio alrededor y le hizo una seña a Jonah para que se acercara. Jonah se acercó.
- Quisiera haber venido en jeans y una playera- Jonah se alejó sonriendo, conocía a su alfa.
- De acuerdo, cambiemos un poco esto- se sacó su saco y lo dejó sobre un auto que parecía limpio- Dame tu chaleco, te daré el mío- Daniel frunció el ceño- Anda cupcake-
El alfa se quitó su saco y tomó el chaleco color verde esmeralda realmente oscuro de Jonah, se quitó su chaleco y se colocó el de su alfa. Vio a Jonah sonreír y acercarse a él.
- Ahora vamos a quitar esto- tomó el corbatin y deshizo el amarre para quitarla, desabotonó un par de botones de la camisa de Daniel- Tu muñeca- dijo quitando el gallardete del saco de Daniel para ponerlo en el chaleco que ahora usaba el alfa.
- ¿Qué planeas?- dijo levantando su mano izquierda.
- Tu confía en mi y esa no, la otra- ató el corbatin en la muñeca derecha de Daniel, dio un paso atrás para ver si ese look le gustaría a su alfa- Creo que te gustará- sacó su celular de su bolsillo y tomó una foto de Daniel.
Le enseñó la foto a Daniel, el alfa sonrió de inmediato, en definitiva se veía más como él mismo, levantó la mirada y antes de decir gracias, Jonah negó, mientras se ponía el chaleco de Daniel.
- ¿Te gustó?- Daniel asintió, Jonah se puso su propio saco antes de tomar la mano de su alfa y empezar a caminar.
Al entrar vieron a Autumn sentada en el piso hablando con Almendra, Jonah les sonrió antes de seguir su camino con su mundo entero tomando su mano. Dentro del gimnasio donde ya había comenzado el evento, Jonah sólo podía concentrarse en Daniel, el resto parecía un poco borroso, como desenfocado.
Escuchó a Daniel susurrar en su oído toda la noche, ambos habían durado alrededor de una hora pretendiendo ser como los demás, lo cual era un récord, hasta que Daniel hizo que Jonah tomara su mano y fueron a una zona donde no había mesas, ni estudiantes bailando. Empezaron a dar vueltas y saltos, ignorando completamente la existencia de los demás.
Cuando esta parte de Daniel, que le pedía alejar a Jonah de todos, apareció, se apoderó de él, es cuando salieron del gimnasio y fueron hasta el campo de fútbol. Brincando para bajar de las gradas, corrieron un poco en el pasto. En un punto Daniel se sentó en el pasto y se quedó viendo como Jonah caminaba sobre la línea blanca marcada alrededor.
Jonah recorrió todo el contorno del campo, de vez en cuando bailando haciendo reír a Daniel, empezaron a tararear canciones juntos cuando Jonah se sentó al lado de Daniel. No pasó mucho tiempo para que ambos se recostaran en el pasto, que por milagro no estaba húmedo por la lluvia del día anterior.
- ¿Sabes qué me gusta de ti?
- Me doy una idea- contestó Jonah y Daniel rió suavemente mientras se giraba, quedando de costado para ver a Jonah.
- Eres la mejor persona que he conocido y estoy bastante seguro que serás la mejor persona que conoceré en mi vida- Jonah giró solamente su cabeza, para ver a su alfa- Eres la estrella más brillante de mi galaxia-
- ¿Lo soy?- Daniel asintió, su mente conectando palabras para que Jonah entendiera lo que era para él, en el idioma de Jonah.
- Cada parte de tu persona es un color y eso significa que eres mucho más que el amanecer y atardecer más hermoso que jamás veré, eres los colores de una galaxia y una nebulosa, me haces ver una aurora boreal cada día cuando me haces reír y no puedo dejar de verte y pensar en que partículas del sol chocan con mi atmósfera y me hacen ver algo tan surreal, místico y perfecto como tu-
Jonah se giró por completo, colocándose un poco sobre Daniel, bajando para besar al alfa, sintiendolo relajarse ante el tacto de sus labios, no dejaba de pensar cuanta suerte tenía de haber encontrado tan pronto en su vida a su alfa, el ser más perfecto con quien se sentía seguro todo el tiempo y hacía que esta sensación de mariposas en su estómago y en su piel aparecieran, cada día.
Las manos de Daniel se aferraron a la solapa del saco de Jonah, una de las manos de Jonah bajó para quedarse anclada en la cintura de Daniel. Mordió levemente el labio inferior de Daniel antes de romper el beso. Sus respiraciones estaban acereladas, Jonah sonrió y recargó su frente en la de Daniel. Este último rió, aún sintiendo la mano de Jonah en su cintura.
- Eres mi mundo- susurró Jonah, sintió como Daniel besaba su mejilla.
- Lo sé, tu eres todo para mi cielo- Jonah bajo un poco para besar la marca de nacimiento de Daniel- Eso no, me da cosquillas- dijo mientra reía puso una de sus manos sobre el pecho del alfa para alejarlo de ahí.
- De acuerdo- decidió sentarse sobre la cadera de Daniel y ver hacia abajo para sonreírle a su alfa.
- Por la luna, eres un tonto- murmuró Daniel haciendo a Jonah reír- Muévete-
Jonah negó, tal vez supo que Daniel estaba de acuerdo con tenerlo sentado en él cuando una de sus manos se posó en el muslo de Jonah. Quien ahora tenía ambas manos en la cintura de Daniel. Perdidos en el otro una vez más conectando sus labios de vez en cuando, riendo más por pena por las dulces palabras del otro.
- ¡Alfitas!- ambos giraron sus cabezas y vieron a Autumn con Almendra, la omega tenía la mano alzada- ¡Odio interrumpir pero vamos a ir por pizza, ¿vienen?!-
Jonah volteó a ver a Daniel quien ahora cubría su rostro, quitó las manos del alfa descubriendo así el rostro y ladeo la cabeza en modo de pregunta. Daniel asintió.
- ¡Ya vamos!-
- ¡Los veo en el estacionamiento!- la omega se alejó con la alfa siguiéndole.
Jonah se quitó de encima de Daniel y se levantó, se quedó viendo a su alfa quien seguía tendido en el pasto.
- ¿Alfa?- preguntó Jonah llamando la atención de Daniel, parecía un poco perdido- ¿Vienes?-
Daniel asintió, Jonah tomó las manos del alfa para ayudarle a pararse, empezaron a caminar al lado del otro sus manos unidas, Daniel amó cuando Jonah lo besó de repente frente a un grupo grande de gente. Siguieron caminando al llegar a donde estaba el auto de Autumn pudieron verla hablando con la alfa, solo esperaban que su omega no saliera lastimada de eso.
En fin, todos subieron al auto, la pareja de alfas estaban sentados en el asiento trasero, tratando de averiguar que asunto se traía Autumn solamente al escuchar la conversación que tenía con Almendra.
Al llegar al lugar Almendra se ofreció a ir por las pizzas, realmente nadie se opuso a eso ya que no podían lidiar apropiadamente con el resto del mundo en ese momento. Daniel y Jonah se acercaron a la omega quien solo rió al voltear y verlos tan cerca.
- ¿Y a ustedes dos, que mosca les picó?- dijo extrañada al verlos sonriendo- Parecen maniáticos-
- Queremos saber- susurró Daniel- Si tu y ella son algo- Autumn se sonrojó pero rió un poco más, esos alfas serian su perdición algún día y eso lo sabía desde el primer día.
- No- negó para darle un poco más de credibilidad a su respuesta- Solo somos amigas, solo eso-
- Que aburrido- dijo Daniel para dejarse caer en el asiento trasero, no interesandole la explicación que Autumn les daría.
- No es aburrido, ¿no creen que sería injusto estar con ella para que nos separemos cuando entremos a la universidad?, ustedes saben, yo no cederé a no ir a donde quiero ir por miedo a que una relación a distancia nos separe- Jonah volteó a ver a Daniel, ambos parecían preocupados, Autumn podía oler la preocupación en los aromas de los alfas, trató de solucionarlo- Pero a ustedes no les va a pasar, eso solo les pasa a quienes no les interesa realmente la relación y ustedes, por favor, ustedes pueden con todo-
- Claro- dijo Jonah, la duda reflejada en su voz, se sentó bien en el asiento sintiendo la cabeza de Daniel recargandose en su hombro.
- Vamos tontos- dijo la omega- Ustedes se aman demasiado, no les va a pasar eso- los alfas asintieron.
- Esta bien Au, lo sabemos- dijo Jonah, en un intento para calamar a la omega, sonriendole, sabía que Autumn se controlaba para no llorar en ese momento, sabía que no era su intención hacerlos pensar que lo peor pasaría al distanciarse.
Pero no sabía cómo habían evitado pensar eso antes, Daniel siempre dijo que por la presión de su familia tendría que ir a la universidad en Francia, por que querían que el alfa viviera una parte de su vida en Francia. Jonah por otro lado era bastante afortunado al saber que sus padres no le forzarian a nada, pero también sabía que no les haría gracia alguna que se mudara a Francia de la nada.
Alrededor de las doce de la noche Daniel y Jonah caminaban a la casa del primero, Jonah tenía permiso de quedarse en casa del alfa esa noche. Daniel sostenía la mano de Jonah con más fuerza de la usual. Las palabras de la omega enserio los había puesto a pensar.
- Sabes, puedo no mandar mi aplicación a Estrasburgo, pretender demencia y todo estará bien- dijo Daniel después de unos minutos caminando. Jonah rió un poco.
- La última vez que hablaste sobre Estrasburgo estabas hablando de su programa de estudios, dijiste que era muy bueno-
- Si, pero el programa de Oxford y la City es bueno también-
- Pero no es justo-
Daniel bajó la cabeza, al llegar a casa de Daniel, ambos saludaron a las madres del mismo y subieron con todo y la pizza que cargaban al cuarto del alfa, dejando la puerta abierta. Comieron en silencio, lo cual era extraño hablando de ellos, pero este asunto los sobrepasaba.
Jonah levantó la mirada, vio a Daniel con lágrimas cayendo de sus ojos, dejó caer la pizza en la caja y se acercó a su alfa, rodeandolo con sus brazos.
- No llores, estaremos bien amor, Autumn nunca se equivoca, puedes ir a Estrasburgo y nada pasará, te llamaré cada día, nos veremos en las fiestas, encontraré la forma de verte en tu cumpleaños y estaremos bien-
- Pero ¿que si no?-
- No dejaré que algo pase Dan, eres mi mundo ¿recuerdas?, no puedo imaginar mi vida sin ti, créeme, no dejaré que algo nos separe-
Y Daniel confiaba completamente en las palabras de Jonah, pero dolía que la pequeña posibilidad de perderlo estuviera ahí presente. Cuando enviaron las solicitudes, cuando recibieron las cartas, cuando tuvieron hicieron el amor por primera vez, cuando Jonah ayudó a Daniel empacar y cuando lo abrazó con todas sus fuerzas, susurrando las mismas palabras al dejar a Daniel en el aeropuerto.
- Hola, ¿cómo fue todo?-
- Bastante bien, acabo de recordar que olvidé mi abrigo en casa-
- Suena a que te veré antes de lo planeado- Daniel rió dejándose caer en su nueva cama.
-¿Crees que me irá bien?-
- Amor, serás el mejor-
Y tal vez la distancia no afectó en nada por que Jonah cumplió su palabra, llamadas, mensajes y video llamadas a diario, seguían estudiando juntos y riendo de las historias que Autumn les contaba cuando se unía a sus video llamadas. Y la omega siempre estuvo en lo correcto.
En las vacaciones Daniel siempre viajaba a Londres y pasaba la mayor parte del tiempo posible con Jonah, llevándole el regalo de cumpleaños que cada año compraba para su alfa. Jonah visitaba a Daniel en el cumpleaños del alfa, se quedaba con él un par de días antes de volver a Londres. Ambos había conseguido empleos donde les dejaban tener tiempo para estudiar.
Y no todo fue perfecto, a veces Daniel llamaba a las tres de la mañana a Jonah llorando, haciendo sentir a su alfa triste por no poder estar ahí para Daniel. Jonah temía que Daniel se enamorara de algún francés, pero Daniel siempre le decía que jamás encontraría a alguien mejor que él y eso tranquilizaba un poco a Jonah.
A Jonah le gustaba contarle a Daniel las aventuras que Almendra le contaba que tenía con Autumn esas veces que viajaba a Manchester para visitar a la omega. Ambos sabían que esas dos acabarían juntas no importaba cuanto tiempo pasara.
♧♧
Hola
Hasta yo sentí que crecieron muy rápido jsksj
Gracias por leer
K.
♡☆
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro