
Capítulo 46: Reencuentro
POV Jade/Hermione
Era tal como lo esperaba, al final se les estaba haciendo algo tarde cuando los chicos fueron por Harry y ahora me encontraba en la cocina junto a Bill y Charlie, estando a punto de empezar con el interrogatorio.
Los gemelos insistieron en quedarse, pero les dije que era necesario el comprobar si su producto funcionaba, a lo que muy a su pesar, accedieron, bajo promesa de que estaría bien y no contestaría a las preguntas de sus hermanos si no lo deseaba. Percy tenía trabajo, por lo que no podía acompañarme durante el interrogatorio.
— Entonces, Hermione, dijiste que no era el momento adecuado ¿si es así, cual es el momento adecuado? — dijo Bill.
— Según Fred y George, hasta que alcancé la edad de Dumbledore — dije y comenzaron a reír.
— Bien — dijo Charlie — eso es con respecto a la opinión de ellos ¿Cuál es tu opinión?
— Bueno, nunca hay una edad exacta, pero solo me interesaría estar en una relación si estoy realmente enamorada, cosa casi imposible, porque soy algo complicada — dije y ambos alzaron una ceja.
— ¿No te ha gustado nadie? — dijo Bill algo incrédulo.
— Gustar y amar son cosas diferentes — dije con simpleza y sonrió alzando una ceja.
— Así que, si te han llegado a gustar, pero nunca das el paso porque le tienes miedo al amor — concluyó mientras tomaba nota ¿de dónde sacó eso?
— Puedes tomarlo de esa manera — dije encogiéndome de hombros, tal vez una parte de mi piensa eso tras lo de Tom. — no me gustaría lastimarlo o salir lastimada.
— Entiendo… tu forma de pensar es curiosa, pequeña Herms — dijo Bill mirando a su hermano no sabiendo que decirme.
— pero recuerda que es parte de la vida — dijo Charlie. — es parte del encanto de ser amado en su totalidad. — ante eso su hermano sonrió y asintió.
— Exacto, no puedes cerrarte, tienes que experimentar el amar por completo a alguien y ser amada de la misma manera…
— Ya lo sé, nunca va a existir una relación donde salgan ilesos, lo entiendo, pero sigo sin entender el por qué me dicen esto ¿ya tienen pareja? — dije y ambos carraspearon incómodos mientras se removían en su silla. A lo que también alcé una ceja con incredulidad — están hablando de este tema con una jovencita de catorce años… ¿Cuántos años tienen ustedes? — el silencio volvió y desviaron las miradas — son mucho mayores que yo, están solteros, ¿y se encuentran frente a una chica de catorce años, incitándola a tener pareja? ¿Creen que esta situación tiene sentido? — ambos se miraron entre si buscando el apoyo del otro.
— ¿no? — dijeron con cierta duda.
— Dudo que estén interesados en mí, ¿con quién me quieren emparejar? — dije y ambos abrieron los ojos con sorpresa — ¿qué? no son nada sutiles, pero les aviso de una vez que estoy peleada con Ronald, y solo lo veo como un amigo. — aclaré y ellos rieron.
Pronto escuchamos el sonido proveniente de la chimenea, por lo que detuvimos él interrogatorio, los chicos me acariciaron la cabeza despeinándome un poco.
— Vaya que eres una leona, y una muy inteligente, que pena que ya no estoy tan joven — dijo Bill y Charlie rio.
— ¿Es eso una insinuación acaso? — dije provocándolo, pero antes de que me contestara aparecieron mis gemelos favoritos.
— Hermione ¿Cómo te fue? ¿espero que no se hayan pasado de la raya? — dijo Fred y los miré inocente.
— Para nada, creo que en medio del interrogatorio se cambiaron los papeles — dije con gracia — ¿y cuál es su tipo de chica ideal? — dije y ambos mayores tosieron atragantándose con su propia saliva, las expresiones de Fred y George eran para retratar, quedaron helados y no se movían, no podían decir nada. — bien, iré con Ginny, seguro que ella me responde — dije guiñándoles el ojo para después salir corriendo. Pero al hacerlo choqué con alguien y caí estrepitosamente al suelo.
— ¡Bill Weasley! ¡¿Qué demonios le dijiste?! — exclamaron los gemelos detrás de mí para arremeter contra sus hermanos, tenía que huir.
Pero por lo menos ese par de Weasley aprenderían a no meterse conmigo.
Al alzar la mirada me encontré con un adolorido Harry, por lo que me levanté como resorte y corrí escaleras arriba para ocultarme en el cuarto que compartía con Ginny, cerré sin pensar y proseguí a ocultarme dentro de mi maleta por instinto, no me atrevía a verlo.
Suspiré. Mejor escribiría. Justo cuando me senté a escribir, me detuve abruptamente, un pedazo de pergamino doblado se encontraba en mi escritorio, la tomé mientras fruncía el ceño para abrirla y leer el contenido, el cual era un corto y sencillo, “¿me extrañaste?” que broma de mal chiste ¿Annabelle acaso? Pensé mientras hacía bola la hoja.
— ¿me extrañaste? — apenas escuché eso giré y grité golpeando al intruso, quien chocó estrepitosamente con uno de mis estantes.
— ¿Quién eres y como se te ocurre meterte en mi territorio para matarme de un susto? — dije tomando mi arco.
— ¿así me tratas después de todo este tiempo que llevas sin verme? — dijo quitándose los libros y levantándose mientras llevaba su mano a su mejilla, donde sangraba un poco y estaba inflamado.
— ¿Kyle? — dije sin creerlo — ¡¿Qué haces aquí y por qué recreas escenas de películas de terror en mi santuario?!
— Primero, estoy aquí porque vine a verte y verificar tus avances, aunque ya te dije en su momento, puedo venir cuando quiera.
— Si, sí, porque eres mi amigo de la infancia/acosador que me persigue incluso desde antes de nacer en mi vida pasada — dije restándole peso a sus palabras.
— Prometido — dijo aclarandolo con cierta molestia — por otro lado, no entiendo lo de la película de terror, necesitaré más contexto.
— Olvídalo — dije mientras me volvía a sentar.
— Así que… ¿tuviste novio en mi ausencia? — dijo alzando una ceja.
— No es de tu incumbencia — dije para después comenzar a escribir, aunque sentía su molestia.
— Si lo es, recuerda que soy — antes de que terminara lo interrumpí.
— Mira, no me interesa, tengo suficientes problemas como para tener que soportarte a ti también. — dije y entonces jaló mi silla hacia atrás, sosteniéndome y mirándome fijamente.
— Dime que pasa y te ayudaré — dijo seriamente.
— ¿por qué lo haría? Además ¿por qué te importaría? — dije molesta.
— Me importa porque te importa a ti… tu me importas, y mucho. — dijo con esa mirada imperturbable.
— Es… son cosas de la escuela, está bien, ya lo resolveré… — dije y entonces mi estomagó rigió en petición de comida, haciéndome desviar la mirada algo avergonzada.
— Bien, primero comerás, puedes escribir después Jade — dijo me sentí extraña… solo Tom me decía así hace poco, y por supuesto, mis amigos, pero ellos tendrían que llamarme Hermione cuando nos volviéramos a ver. Salí de mis pensamientos cuando un platillo de tacos se presentó frete a mí.
— ¿Y esto? — dije mirándolo incrédula.
— Te gustan, yo los hice, creo que están bien para ser la primera vez que los hago — dijo encogiéndose de hombros.
— Tendré que probarlos primero — dije y él sonrió arrogante. Luego soltó la silla; antes de aterrizar como saco de papas al suelo, hice una voltereta cayendo en cuclillas. Suspiré. — ¡¿por qué demonios hiciste eso?!
— Te estaba probando, te lo dije, con lo suicida que eres tengo que asegurarme, no puedes morir, no lo permitiré de nuevo — dijo, y creo que esas palabras eran más para él que para mí.
— Está bien… ¿podemos probar tus tacos? — dije y mi estomago volvió a rugir, por lo que el rio suavemente.
— Claro. — dijo y al chasquear los dedos la mesa se despejo y las cosas comenzaron a colocarse adecuadamente para comer. — pero si comes ahora, no podrás comer la comida de tus anfitriones. — dijo pensativo.
— No creo poder ir con ellos a comer, con Ron era una cosa, pero a Harry le quité la oportunidad de ser feliz al lado de su padrino, todo para controlar lo más que pudiera el futuro, y que no hubiera grandes cambios en él… pero de ser necesario, tengo suficiente estómago para comer.
— Esa no es una vida común de una estudiante de tu edad — dijo y rodé los ojos.
— Ya nada es común desde que recordé mi vida pasada — dije y enarcó una ceja.
— Supongo que en eso llevas razón — asintió.
Después de eso la comida fue tranquila con él, los chicos aparecieron y me dieron reportes de todo lo que consideraron relevante, comenzando con pociones, ya que todavía no tenía un conocimiento amplio del alcance de mi poder, y por supuesto, mis armas, modificadas para que tuvieran una precisión.
Cuando volví, había pasado la discusión de Molly y el regaño de Arthur, todo estaba más tranquilo, pero parecía ser que no solo habían regañado a Fred y George, pues Bill y Charlie también tenían la cabeza agachada frente a Molly, mientras Arthur tenía una mirada de completa sorpresa, y los gemelos sonreían con complicidad. Ron y Harry se encontraban en Shock.
Creo que ambos chicos habían exagerado la situación, solo estábamos jugando, tal pareciera que si se lo tomaron enserio, pues Molly aun después de haber descargado gran parte de su furia, parecía seguir muy molesta.
Estaba por volver a la habitación para esconderme, cuando choqué con ¿Percy Jackson? no es cierto, era el hermano de Ron, (jajaja si es que volvieron a caer) antes de caer una mano viajo al barandal y la otra a Percy, quien sujetó mi mano al instante.
P.D. solo quería asegurarme de que prestaban atención.
— Hermione ¿estás bien? — dijeron los gemelos mientras subían y Percy me ayudaba a enderezarme.
— Si, estoy bien, solo fue la impresión — dije con cierta gracia.
Le hubiera hecho caso a Kyle, y pensar que, aunque me tarde pasando en rato con él, voy a tener que cenar con ellos, la comida no era un problema, mi estomago resultaba ser un hoyo sin fondo, el problema era la incómoda compañía… ¡tierra, trágame y escúpeme en otro lado!
— Vamos a comer en el jardín — dijo la señora Weasley en nuestra dirección, mientras Harry y Ron salían ignorándome. — Aquí no cabemos once personas. ¿Podrían sacar los platos, chicas?
Ginny y yo asentimos. Bill y Charlie estaban colocando las mesas.
— Ustedes dos, lleven los cubiertos — les dijo a Ron y a Harry.
Con más fuerza de la debida, apuntó con la varita a un montón de patatas que había en el fregadero, y éstas salieron de sus mondas tan velozmente que fueron a dar en las paredes y el techo
— ¡Dios mío! — exclamó, apuntando con la varita al recogedor, que saltó de su lugar y empezó a moverse por el suelo recogiendo las patatas — ¡Esos dos! — estalló de pronto, mientras sacaba cazuelas del armario. Harry comprendió que se refería a Fred y a George — No sé qué va a ser de ellos, de verdad que no lo sé. No tienen ninguna ambición, a menos que se considere ambición dar tantos problemas como pueden.
— Pues yo creo que, si tienen ambición, solo que es distinta de lo normal — dije sonriendo.
A lo que ella depositó ruidosamente en la mesa de la cocina una cazuela grande de cobre y comenzó a dar vueltas a la varita dentro de la cazuela. De la punta salía una salsa cremosa conforme iba removiendo.
— No es que no tengan cerebro — prosiguió irritada haciendo caso omiso de mi comentario, mientras llevaba la cazuela a la cocina y encendía el fuego con otro toque de la varita — pero lo desperdician, y si no cambian pronto, se van a ver metidos en problemas de verdad. He recibido más lechuzas de Hogwarts por causa de ellos que de todos los demás juntos. Si continúan así terminarán en el Departamento Contra el Uso Indebido de la Magia.
— No cree que tal vez sea solo su forma de compartir su felicidad, ellos solo tienen aspiraciones distintas — dije y me miró frunciendo el ceño, a lo que Ginny se puso nerviosa. pero sonreí recordando a mi madre en mi vida pasada. — el valorar esos pequeños detalles… que causan alegría y risa en el hogar… es importante, pues cuando se desvanecen solo queda una profunda soledad y arrepentimiento… — dije y su mirada se suavizó poco a poco y vio a ambos gemelos. — ambicionan compartir esos momentos con los demás, no creo que tenga nada de malo, tan solo necesitan hablar y poner ciertas reglas de uso. — dije y el señor y la señora Weasley sonrieron.
— Entiendo Hermione… lo tomaré en cuenta — dijo la señora Weasley y asentí para llevar los platos restantes a la mesa.
Afuera, Charlie y Bill estaban jugando con las mesas, levitándolas y haciéndolas chocar, siguieron así mientras los demás veían como jugaban, Percy rodó los ojos y sonrió, sentándose junto a Ginny, al final todo terminó cuando la mesa de Bill perdió las cuatro patas. Posteriormente, la arreglaron y le colocaron los manteles encima.
A las siete de la tarde, las dos mesas crujían bajo el peso de un sinfín de platos que contenían la excelente comida de la señora Weasley, y los nueve Weasley, Harry y yo tomamos asiento para cenar bajo el cielo claro, de un azul intenso. Al otro extremo de la mesa, Percy ponía a su padre al corriente de todo lo relativo a su informe sobre el grosor de los calderos.
Estaba consiente de que su amor por su trabajo no cambiaría, pero por lo menos ahora lo podría equilibrar y darle el tiempo que merece su familia, sin dejarla de lado ni descuidarla.
— Le he dicho al señor Crouch que lo tendrá listo el martes — explicaba Percy con autosuficiencia — Eso es algo antes de lo que él mismo esperaba, pero me gusta hacer las cosas aún mejor de lo que se espera de mí. Creo que me agradecerá que haya terminado antes de tiempo. Quiero decir que, como ahora hay tanto que hacer en nuestro departamento con todos los preparativos para los Mundiales, y la verdad es que no contamos con el apoyo que necesitaríamos del Departamento de Deportes y Juegos Mágicos… Ludo Bagman… — contaba con cierta emoción.
— Ludo me cae muy bien — dijo el señor Weasley en un tono afable — Es el que nos ha conseguido las entradas para la Copa. Yo le hice un pequeño favor: su hermano, Otto, se vio metido en un aprieto a causa de una segadora con poderes sobrenaturales, y arreglé todo el asunto…
— Desde luego, Bagman es una persona muy agradable —repuso Percy algo contrariado — pero no entiendo cómo pudo llegar a director de departamento. ¡Cuando lo comparo con el señor Crouch…! Desde luego, si se perdiera un miembro de nuestro departamento, el señor Crouch intentaría averiguar qué ha sucedido. ¿Sabes que Bertha Jorkins lleva desaparecida ya más de un mes? Se fue a Albania de vacaciones y no ha vuelto…
— Sí, le he preguntado a Ludo — dijo el señor Weasley, frunciendo el entrecejo — Dice que Bertha se ha perdido ya un montón de veces. Aunque, si fuera alguien de mi departamento, me preocuparía…
— Por supuesto, Bertha es un caso perdido — siguió Percy — Creo que se la han estado pasando de un departamento a otro durante años: da más problemas de los que resuelve. Pero, aun así, Ludo debería intentar encontrarla. El señor Crouch se ha interesado personalmente… Ya sabes que ella trabajó en otro tiempo en nuestro departamento, y creo que el señor Crouch le tiene estima. Pero Bagman no hace más que reírse y decir que ella seguramente interpretó mal el mapa y llegó hasta Australia en vez de Albania. En fin — Percy lanzó un impresionante suspiro y bebió un largo trago de vino de saúco — tenemos ya bastantes problemas en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional para que intentemos encontrar al personal de otros departamentos. Como sabes, hemos de organizar otro gran evento después de los Mundiales. — Se aclaró la garganta como para llamar la atención de todos, y miró al otro extremo de la mesa, donde estábamos sentados Harry, Ron, yo y los gemelos, antes de sonreír y continuar — Ya sabes de qué hablo, papá — levantó ligeramente la voz — el asunto ultrasecreto. — realmente habla demasiado de su trabajo.
— Ha estado intentando que le preguntemos de qué se trata desde que empezó a trabajar. Seguramente es una exposición de calderos de culo delgado. — le dijo Ron a Harry.
Aunque evidentemente estaba consciente de lo que se trataba ese asunto ultrasecreto, el torneo de los tres magos. Ese evento en vez de causarme emoción me causa estrés, pero eso es cuento para otro momento, Charlie sonrió también en nuestra dirección.
En el medio de la mesa, la señora Weasley discutía con Bill a propósito de su pendiente, que parecía ser una adquisición reciente. Para mi se veía muy bien en él.
— … con ese colmillazo horroroso ahí colgando… Pero ¿qué dicen en el banco?
— Mamá, en el banco a nadie le importa un comino lo que me ponga mientras ganen dinero conmigo — explicó Bill con paciencia.
— Y tu pelo da risa, cielo — dijo la señora Weasley, acariciando su varita — Si me dejaras darle un corte…
— A mí me gusta — declaró Ginny, que estaba sentada al lado de Bill.
— Tú estás muy anticuada, mamá. Además, no tienes más que mirar el pelo del profesor Dumbledore… — pero entonces una plática llamó mi atención.
— Va a ganar Irlanda — pronosticó Charlie con la boca llena de patata — En las semifinales le dieron una paliza a Perú.
— Ya, pero Bulgaria tiene a Viktor Krum — repuso Fred.
— Krum es un buen jugador, pero Irlanda tiene siete estupendos jugadores —sentenció Charlie y asentí de acuerdo con él.
—no es solo bueno, Viktor Krum es un exelente jugador, se nota que se ejercita, pero es cierto que un equipo necesita mas que solo un jugador estrella para ganar — dije y las miradas de los chicos se centraron en mi.
— parece que te interesa mucho el quidditch — dijo Bill mirando con burla a loa demás. — ¿te gusta Viktor Krum?
— más que gustar, diría que lo respeto como jugador — dije y Fred carraspeo.
— Ojalá Inglaterra, hubiera pasado a la final. Fue vergonzoso, eso es lo que fue. — dijo cambiando de tema.
— ¿Qué ocurrió? — preguntó interesado Harry mientras los demás and salian del momento incómodo.
— Fue derrotada por Transilvania, por trescientos noventa a diez — repuso Charlie con tristeza — Una actuación terrorífica. Y Gales perdió frente a Uganda, y Escocia fue vapuleada por Luxemburgo.
Poco después terminamos de cenar, ya era algo tarde.
— Miren qué hora es — dijo de pronto la señora Weasley, consultando su reloj de pulsera — Ya tendrían que estar todos en la cama, porque mañana se tendrán que levantar con el alba para llegar a la Copa. Harry, si me dejas la lista de la escuela, te puedo comprar las cosas mañana en el callejón Diagon. Voy a comprar las de todos los demás porque a lo mejor no queda tiempo después de la Copa. La última vez el partido duró cinco días.
— ¡Jo! ¡Espero que esta vez sea igual! — dijo Harry entusiasmado. Yo me limité a sonreír y desviar la mirada. Fue entonces que me percaté de que Percy perdía color ante eso, supongo que no quiere acumular trabajo.
— Bien, entonces a descansar — dijeron los gemelos en mi dirección y yo rodé los ojos divertida.
Será una larga noche…
* .:。✧*゚ ゚・ ✧.。. * * .:。✧*゚ ゚・ ✧.。. *
Gracias por leer, espero que el capitulo haya sido de su gusto, mucho trabajo, pero lo logré.
Espero sus comentarios.
¡Ya vamos al Mundial de Quidditch! ¿Qué sorpresas creen que nos deparan?
Nos leemos pronto 💜💜💜💜
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