
quince♡
Quiso abrazarlo con demasiada fuerza apenas escuchó esas palabras, Luke tenía el semblante serio, pero su mirada reflejaba algo de tristeza y Chelsy pudo percibir eso. No quería decir nada erróneo o algo que fuese a hacerlo sentir mal, pero tampoco podía quedarse callada, viéndole con lástima, eso sería peor.
—Quita esa cara, no es tan trágico —habló el rubio antes de que siquiera ella pudiese hacerlo, provocando que la castaña se sintiera mal por alguna razón. Luke le vio de reojo, casi dándole una mirada amistosa para aliviar el ambiente seguido de ofrecerle una sonrisa, marcando su hoyuelo.
—Lo siento —Chelsy quiso decir más que eso, trató de pensar en algo grato para expresar, pero el hecho de que el rubio hiciera una mueca de desdén con su mano, hizo que ella apretara sus labios en una delgada línea.
—Te lo digo, no es la gran cosa —insistió a la vez que se encogía de hombros. Ella observó cómo este retrocedió unos cuantos pasos, yendo hacia el centro de la sala, justo al sillón donde había dormido. Dudó unos segundos en su lugar, pero al instante le siguió y tomó lugar en el sofá al frente de él. Por algún motivo, ese lugar era seguro para ella aunque solamente hubiese una pequeña mesa entre ambos.
Se cruzó de brazos y en silencio se dedicó a ver a Luke de manera prudente. No pudo impedir comenzar a pensar en distintos escenarios tristes que pudo haber pasado Luke en su niñez, se le hacía algo triste toda la situación. No conseguía ni imaginar todo lo que él había pasado a tan corta edad.
Después de un rato de mudez absoluta, donde él había comenzado a revisar su celular, con el ceño ligeramente fruncido, el rubio optó por fin bloquear el aparato para luego alzar la mirada para toparse con la de ella, quien le daba una mirada preocupada. Chelsy al darse cuenta que había sido descubierta, apartó la vista hacia otro lado, sintiéndose apenada.
— ¿Sigues pensando en eso? —cuestionó él, guardando su celular en el bolsillo de su pantalón para dirigir toda su atención en la castaña.
Chelsy abrió su boca para refutar aquella pregunta que hizo sonrojar sus mejillas, pero supo que sería en vano así que la cerró. Ciertamente el tema de la adopción le había sentado mal y eso era obvio para el rubio, podía ver la expresión de pena que le ofrecía no intencionalmente ella.
— ¿No lo recuerdas? —soltó sin pensar la castaña una de las preguntas que estaban rondando por su mente, Luke frunció su ceño y observó directo a los ojos a Chelsy, quien inmediato se percató de su gran error. Estaba considerando ir por la cinta adhesiva y colocarse un gran trozo en la boca—. Agh, no, disculpa, soy una tonta, si no quieres hablar de eso está bien, soy una entrometida... —trató de disculparse rápidamente, se llevó ambas manos a su rostro, estaba sintiendo la cara arder de la vergüenza.
—No, está bien, Uhmm... —expresó, dándole una sonrisa gentil a la castaña para restarle importancia al asunto—. Tenía cuatro años, así que sí recuerdo algo, digo, un niño de esa edad no recuerda mucho, si soy honesto, solamente son como lagunas.
Chelsy asintió tratando de procesar aquella información, vio cómo el rubio hizo un mohín a la vez que se encogía de hombros y sintió que debería preguntarle más aunque no debía por muchas razones.
— ¿Y tus padres biológicos?
Mala idea. En serio que Chelsy tenía que aprender a pensarla dos veces antes de hablar.
Luke se encogió de nuevo de hombros y se inclinó sobre su codos apoyados en sus piernas para luego posar su barbilla en sobre sus puños. Ella se sintió algo intimidada porque tenía esa mirada azul más cerca, evaluándola.
—Nunca conocí a mi padre, y bueno, la que se supone que era mi madre biológica tenía problemas con el alcohol, por lo que los deservicio infantil me apartaron de ella y como no tenía otro familiar a quién contactar, me pusieron en adopción y no duró mucho para que una familia me adoptara —contó con cierto aire de tristeza y Chelsy se odió por provocar ese sentimiento en él al hacerle preguntas. Y sí, algo dentro de ella había dolido al escuchar todo eso, no podía creer todo lo que Luke había enfrentado a tan corta edad, le partía el corazón.
—Lo siento tanto, Luke, yo no sé qué decir, me siento mal por hacer que recordaras eso, no fue mi intención...
—Chelsy, relájate, estoy bien con esto, nunca le diría algo a alguien si no quisiera compartirlo, ¿Okay? —alegó, se apoyó en el respaldar del sillón, sin despegar su mirada de la de Chelsy y sonrió levemente. La castaña asintió y le devolvió el gesto. El malestar de culpabilidad se fue después de las palabras del rubio, se sintió bien al saber que él le tenía algo de confianza y eso le agradó bastante.
Palpablemente, se había hecho un ambiento agradable entre ellos, donde solamente se veían sin decir nada, por primera vez a Chelsy no le incomodó la mirada profunda y azul de él.
— ¡Odio respirar! —se escuchó el estruendo de una puerta siendo azotada, enseguida toda esa atmosfera se rompió, haciendo que el rubio y la castaña rompieran su contacto visual para ver a la persona que venía refunfuñando de mala gana.
Un Calum con el cabello hecho un desastre y marcas de la sábana en su rostro se presentó entre ellos, tenía el ceño fruncido y la mirada adormilada. El moreno se dejó caer en el sillón, a la par de Luke y tardó varios segundos para percatarse de su entorno, vio a su mejor amiga y luego giró el rostro para ver al rubio, quien le dio una sonrisa, divertido.
—Te ves fatal —bromeó Luke, Chelsy soltó una risa pequeña al ver la cara de Calum, de confusión.
—Tú te ves fatal —devolvió el moreno. Este miró a la castaña y alzó ambas cejas—. Chelsy, me parece una falta de respeto que no estés preparando algo de comida para tus huéspedes.
— ¿Disculpa? —cuestionó divertida. Luke miró ambos totalmente entretenido.
— ¿Comida? —se escuchó detrás de ellos una voz ronca. Todos miraron a Preston que venía caminando con una manta envuelta en toda ella, solamente se podía ver su cara, con delineador corrido debajo de sus ojos.
—Siempre me consuela ver a Preston luciendo peor que yo —expresó Calum, haciendo un mohín de superioridad fingido. La aludida le vio mal y se encaminó a la pequeña cocina a pasos lentos.
Eso hizo que Calum también se encaminara hacia allá. Chelsy puso los ojos en blanco y se levantó del sofá, siendo seguida por Luke.
—Hay pasta en la refrigerada, caliéntala —informó la castaña a la rubia, Preston asintió.
Después de que Calum convenciera a Luke de comer también, los cuatro comenzaron a desayunar a la vez que comentaban la noche anterior. Preston contó distintas cosas raras que vio estando en la pista de baila, una de ellos un chico con una máscara de Bambi, Calum también se unió a hablar sobre cómo la había pasado. Todos rieron cuando confesó que casi se caía bailando. Chelsy y luke compartieron miradas cómplices en todo ese tiempo que hacía que el corazón de ella se volcara.
En medio de todo ese parloteo, el celular del rubio sonó con una llamada de Ashton, avisando que iría a traerlo como había prometido que haría, eso hizo confundir a Luke.
—Oh, eso, Ashton prometió que te recogería a la mañana ya que no pudo dejarte en tu casa anoche...
—Entiendo —le dijo a Chelsy asintiendo. Este miró a su teléfono que refleja el registro de llamadas y luego a los demás—. Lo que no entiendo es por qué Melanie se fue así por así ayer.
Calum frunció su ceño y le dio una mirada a Chelsy, quien comenzó a sentirse nerviosa sobre ese tema otra vez.
—Deberías llamarla —aportó Preston para luego llevar una cucharada grande de comida a su boca, Luke le vio y asintió.
—Lo intenté, tiene apagado el teléfono.
Él se encogió de hombros y apartó su plato casi vacío. Chelsy le observó en silencio, con un nudo en la garganta porque ella sabía la verdad y le incomodaba verle afligido.
Después de unos minutos, Ashton se anunció con la bocina de su auto. Luke se despidió de todos con un abrazo y cuando llegó el turno de Chelsy, ella juró desmayarse porque Luke la abrazó con fuerza, sintió la barbilla de él sobre su cabeza y las manos en su espalda baja.
Luego de eso, el apartamento quedó con Calum quejándose porque debió irse con Ashton y Preston burlándose. Chelsy se incorporó a sus amigos, sentándose en el taburete.
—Chelsy, ahora que los miré juntos en un ambiente más calmo, vi la potencial pareja que harían tú y Luke —dijo Calum, con la manos entrelazadas sobre la mesa, con semblante serio, como si hubiese sentenciado algo, esto hizo que la castaña pusiera los ojos en blanco, sin poder controlar el leve sonrojo. Preston asintió estando de acuerdo.
—Miré cómo te miraba durante todo el tiempo —agregó la rubia, moviendo ambas cejas de arriba abajo—. Umh, me huele a boda.
Y aunque eso era algo tonto, Chelsy empezó a reír y por un momento eso hizo que se sintiera mejor.
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