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Debilidad

Esta es un extra sobre el nuevo video sobre el acosador en mi perfil, tendrá varias partes porque tengo muchas ideas con esto, esta es la primera. (Le puse nombre esta vez, ustedes serán Addison)

pdt: disfrutenlo

El frío se encierra en toda la habitación, Addison trata de taparse con las sabanas, pero aún sentía como todo su cuerpo temblaba por el hielo del aire que se colaba por debajo de su cobija, bajó la tela que le cubría la cara para ver su ventana totalmente cerrada, las cortinas tapaban la vista a la carretera, las calles llenas de huecos con agua estancada y el olor a tierra mojada que tanto estaba picando debajo de su nariz.

Se levantó, haciendo que las sabanas silbaran contra el rose de su cuerpo descubriéndose, el cabello rubio le tapó una parte del rostro y besó la piel erizada de sus hombros descubiertos, sus ojos aún estaban puestos en la ventana, con los pensamientos revoloteando en su cabeza, tocó sus labios y presionó las yemas contra la carne cuando un pensamiento o bueno, un recuerdo invadió su mente. Soltó un gruñido al tomar la decisión que la estaba atormentando hace días, guio sus pies fuera de la cama, tocando la fría baldosa bajo su piel.

Al llegar frente el ventanal corrió las cortinas, una vista a la ciudad es lo que tenía, y la lluvia caía con agresión contra la ventana, golpeando el cristal mientras el cielo se iluminaba con una luz cegadora. Sin más abrió las ventanas, dejando que el viendo apartara su cabello, mojando con gotas de lluvia sus piernas descubiertas, sintiendo el aire fresco en su rostro. Se dio la vuelta para volver a la cama, hundiéndose entre las sabanas gustosa por el calor que estas le daban.

Otro ruido escandaloso hizo que diera un respingón que asalto su pecho, la lluvia mojaba el piso de su habitación y las puertas de la ventana se cerró en un instante, muy rápido y fuerte para poder asimilarlo. Inmediatamente supo que no estaba sola en ese lugar, las sabanas se desplazaron de su cuerpo, deslizándose hasta acabar sobre el suelo. Unos ojos de un color indescifrable por la oscuridad la miraban con una dulzura, una capa que escondía el verdadero depredador que estaba debajo de esa fachada, Addison ni siquiera se sorprendió de ver allí, pero si la rapidez en que su mensaje fue captado por el desconocido que había estado dejándole cartas, notas y mensajes en todas partes.

—¿Me has extrañado acaso, dulzura? — Su voz estaba siendo una tortura para ella, porque realmente esa no era de él, era la puta máquina que hacia cambiarle hasta el tono. Su máscara esta vez había cambiado, cuando lo vio por primera vez había usado la de Ghost Face, lo cual había sido un detalle gracioso, pero ahora llevaba otra, una de que solo le hacía notar sus ojos —. ¿Deseas que nuevamente te toque?

Su mano atrapo su tobillo para jalarla hasta que quedo debajo de su cuerpo, ella solo lo miraba, su respiración estaba cada vez más acelerada y ella solo negó, divirtiéndose con verlo molesto o rezongar, a pesar de sus nervios no iba a permitir que el control solo lo tuviera él.

—¿Esta vez vas a concederme verte la cara?

El desconocido negó, divertido con ella y su insistencia de saber exactamente de quien era, al principio solo era para darle miedo, asustarla porque podría gustarle mucho, pero imaginarla temblando de miedo hacia que tuviera pensamientos inapropiados con ella. El paso la palma de su tibia por la fría piel de sus piernas hasta subirlas hasta sus muslos, Addison cerro sus piernas como un acto de reflejo y eso solo lo divirtió más, con la otra mano tomo una de sus rodillas separándolas para poder hacer mejor el trabajo.

—Has sido una muy mala persona conmigo, dulzura. ¿Sabes qué significa eso? — Negó moviendo la cabeza mientras dejaba que su mano se deslizara por la costura de sus bragas, y con fuerza las arranco, con la misma facilidad con la que ella soltó un jadeo de sorpresa. Ghost aplasto sus dedos en el centro de ella, cerro sus ojos y el movió sus dedos por sus pliegues robándole el aliento —. Significa que no tienes voz ni voto para pedirme que te diga quién soy.

Las palabras no podían salir de su boca, no cuando él aplastaba su pulgar contra ese punto sensible que estaba latiendo por ser atendido, y esas suplicas silenciosas fueron tan escuchadas que él no dudo en volver a tocar su clítoris, arqueo su espalda debido al placer que eso le estaba provocando, el desconocido deslizo el dedo índice por su abertura, enterrándolo en su interior mientras le robaba un sollozo silencioso de sus labios a ella. Parecía que fuera algo tan normal como pintar sobre un lienzo o hablar en clases porque el parecía tan tranquilo con la situación que la estaba frustrando.

—Me tocas y... y, ¿no eres capaz de decirme tan siquiera tu nombre? — Se quejó con la voz entre cortada por la manera en que sacaba su dedo y lo volvía hundir en ella con fuerza, escurriendo liquido por su palma. Ghost introdujo el dedo del medio también profundamente en ella, arrancando un grito de placer de su garganta, sus nudillos chocaban con el límite de su coño mientras el enterraba hasta lo más profundo, sus paredes apretaban sus dedos al sentir la invasión repentina. Al fin soltó un gruñido de frustración, al aparecer también le estaba jodiendo al torturarla —. Eres muy cruel Ghost.

— Volvamos a jugar a las adivinanzas, dulzura. — La hablo al oído, lamiendo una parte de su oreja, su respiración estaba tan descontrolada como la suya —. Te vendare los ojos, escucharas solo mi voz, mi voz real, y vas a tener que usar tú cerebro para conseguirme.

Aparto la mano de su sexo y ella casi llora al sentirse tan vacía, tomo su mano para guiarla entre sus piernas nuevamente, mirándolo con los ojos cristalizados, él le pareció una imagen tan jodidamente caliente que la erección en sus piernas no podía ser más evidente.

—Tranquila, se paciente. — Saco del bolsillo un pañuelo y ella lo conocía muy bien, era el mismo que uso para taparle los ojos cuando estaban en el lago. Apoyó las rodillas sobre la cama, una en cada costado de su cuerpo, acercándose a su rostro, ella solo lo miro fijamente, mordiendo su labio inferior nerviosa con lo que él estaba haciéndole. Llevo el pañuelo a sus ojos jodidamente preciosos que tanto le gustaban para tapárselos quitándole la habilidad de verlo —. Así puedes concentrarte solo en mis manos. Primera pregunta dulzura, ¿has visto mi rostro alguna vez?

Llevo las manos para subir la camiseta, levantándola hasta que sus tetas se mostraron y quito la tela para tirarla lejos de su cuerpo. Addison suspiro temblorosa, las manos suaves de él tocaban la desnudez de su abdomen y subían por sus costillas hasta llegar a sus senos. Negó con la cabeza, y una palmada a su muslo la hizo soltar un chillido de sorpresa.

— Error, estas muy equivocada.

El ardor escocia en su piel dándole un placer que ni ella podía entender.

— Nos hemos conocido, ¿te di clases? — Ghost ya se había quitado la máscara, mostrando el cabello negro y sus ojos oscuros tan intensos para poder deleitarse. También había quitado su camiseta mostrando algunos tatuajes que tenía por el abdomen, se acercó a su pecho y paso la lengua por uno de sus senos mientras amasaba el otro, sus caderas chocaron contra las de ella dándole una fricción a el bulto de su erección aun cubierta con el sexo desnudo de ella —.

— Sí, me diste clase. — Siguió restregando su erección contra su coño, haciendo que soltara jadeos indescriptibles de placer, Ghost bajó su mano a su pantalón para abrir la correa y sacar su polla erecta, rosandola en los pliegues de ella —. Y desde que te vi supe que estaba jodido contigo. Escuchando tú voz se me puso tan dura que pensé que iba a estallar y luego imaginármela de rodillas mientras le metía la polla en la boca hizo que me corriera.

Los gemidos obcenos de Addison resonaban por toda la habitación, conteniendo el deseo de apretar sus piernas en sus caderas para jalarlo hacia ella y hacer que por fin la prenetara.

—Otra pista...  — Pidió sin aliento y el desconocido bajo hasta su boca rosando los labios con los suyos —. Por favor...

—Seré el que mejor te coja, esa es otra pista.

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