7. Jamie vs Layla
*NARRA GEORGE*
Manhattan, Nueva York.
Seis años atrás...
La sala de mi apartamento se convirtió en un campo de batalla entre Jamie y Layla. Al parecer su presencia en mi apartamento alteró el ambiente aún más.
—Suéltame, Simon. Déjame darle su merecido a ésta perra. —Renegó una Jamie muy salvajemente.
Layla por su parte trató de safarse de de Jamie agarrándola de su chaqueta de cuero y empujándola.
—¡Ya déjame, Stuart! Quítame tus horribles manos de encima.
—¡No te voy a soltar! —Gritó. —¡Simon, suéltame para que pueda darle una paliza!
Simon jaló a Jamie y yo en medio de las dos para apartarlas con mis brazos. Jamie no calculó su agarre, tomó un mechón de mi cabello y lo jaló repetidas veces hasta que lo arrancó.
—¡JAMIE! —Reprendió Simon.
—¡GEORGE! —Exclamó sorprendida con mis cabellos en su mano.
—¡¡YA CÁLMENSE!! —Grité con rabia e hice una mueca de dolor.
Ambas de apartaron con dificultades. Jamie acomodó su chaqueta y Layla arregló su corto pelo.
—No tienes nada que hacer aquí. Eres una hipócrita, ahora vienes con cara de arrepentimiento a pedir perdón después de que intentaste sabotear la relación de Madie y George miles de veces ¡Púdrete, Layla! —Exclamó mostrando su dedo medio.
—¡Eres una perra, Stuart! —Reprendió Layla.
—Idiota. —Musitó Jamie.
—Estúpida. —Gruñó mi prima.
—Zorra descomunal. —Respondió la castaña.
Layla la jaloneó del brazo y volvieron a pelear, entre gritos y golpes, Simon y yo hicimos un gran esfuerzo para separarlas.
—¡YA BASTA, PAR DE INMADURAS! —Una conocida voz nos sobresalió a todos. Entró al departamento y de un jalón mantuvo separadas a las chicas.
—¡Gracias Arthur! —Dije dándole un fuerte abrazo a mi mejor amigo.
—¡Bien hecho, Fitzgerald! Lograste domar a las fierecillas. —Agregó Simon con algo de sarcasmo.
Jamie se mantuvo cerca de la encimera de la cocina y Simon la abrazó fuertemente para evitar que se le abalanzara de nuevo a Layla.
Por su parte, Arthur, Layla y yo nos quedamos cerca de la puerta. Vigilando a Layla, quien le dedicó miradas fulminantes a Jamie.
—¿Qué hacen aquí? ¿Cómo lograron encontrarme? —Pregunté.
—Fui yo la que pudo localizarte, George. —Respondió Layla. —Hablé con la tía Lily y me dijo que se habían mudado.
—Mi madre no me lo dijo...
—No te lo dijo porque le prometí que no hablaría contigo. No hasta ahora...
—Layla...
—Llegamos hace un par de semanas a Nueva York. Tu madre me dijo dónde está y sinceramente me sorprendí al saber que no viven juntos.
—Mi madre...
—Lo se todo, George. Me dijo que casi intentó matarlos, que él asesinó al padre de Madie y también me dijo lo de la empresa Thompson que ahora está a su mando ¡Es un verdadero hijo de puta! —Sollozó.
—Al menos en algo estamos de acuerdo. —Interrumpió Jamie.
Todos dirigimos nuestras miradas en su dirección y ocultó su rostro con sus manos.
—Lo siento. —Dijo en un susurro.
—Cuando tomó el control de la empresa. Obligó a mi padre a cambiar las cantidades de las inversiones para hacer un desfalco, a lo que él se negó. Días después, hombres armados en una camioneta negra llegaron a mi casa y se llevaron a mi padre. —Arthur le dio un pañuelo para limpiar sus lágrimas. —Nos dijo a mi madre, mis hermanas y a mi "Si Roland de verdad los amara, hubiese hecho lo que le pedí" . Desde ese día, no he sabido nada de mi padre. John no hizo ni una maldita llamada para pedirnos algo a cambio de su libertad. Probablemente ya está muerto y quizá yo también lo estoy y no me he dado cuenta. —Lloró desconsoladamente.
Todos nos quedamos sin palabras ante la confesión de Layla. No pude evitar tocar su hombro y comprender su situación, ya que yo estoy viviendo lo mismo pero con el amor de mi vida.
El tío Roland siempre fue muy fiel y recto a su trabajo y a su familia. Evitaba a toda costa meterse en problemas y era bastante perfeccionista. Layla siempre lo admiro y deseó ser como él, eran inseparables. Ahora que perdió a su padre, parece más vulnerable y débil que antes.
—George. Sé lo que pasó con Madie y te juro que comprendo. Estoy en la misma situación que tú y deseo que Madie esté viva y sana.
—Por favor si tú...
—Jam, cállate. —Espetó Simón.
—Lo juro por Dios y por mis hermanas que son lo único que me quedan. —Inquirió mi prima. —Deseo que puedan encontrar a Madie y si me permiten. Quiero ayudarlos a encontrarla.
—Queremos ayudarlos. —Corrigió Arthur.
Los observé repetidas veces a ambos y solté una pequeña risita.
—Están saliendo ¿No es así?
Se observaron uno al otro muy sorprendidos.
—¿¡QUE?! —Dijeron con sorpresa. —¡NO! —Respondieron al unísono.
Los observé con incredulidad y Arthur se aproximó a responderme.
—Emm... Decidimos intentarlo.
—Y veremos si funciona. —Agregó Layla.
—¡Es perfecto! Me alegro por ustedes. —Respondí con serenidad.
—Gracias. —Dijo Arthur.
—Regresando a lo de Madie. —Interrumpió Layla. —Lo digo en serio, George. Quiero ayudar a encontrarla, he sido muy mala con ella y es lo menos que puedo hacer para corregir mis errores.
Jamie intercambió un par de palabras con Simon y la castaña soltó un carraspeo. Se acercó a nosotros y dijo:
—Sabes. Nunca has sido de mi agrado, siempre pensé que eras una perra arrogante.
—¿Gracias. Stuart? —Dijo Layla con desdén.
—Pero ahora, sé que estás siendo sincera con nosotros. —Dijo con firmeza. —Cuando nos contaste como se llevaron a tu padre, me puse a pensar en el mío. El murió cuando tenía once años en un accidente de auto. —Sollozó. —No ha sido fácil para mi vivir sin él. Mi madre y mi hermano son todo lo que me queda y si me llegaran a separar de ellos. Yo no podría soportarlo.
Layla tomó una bocanada de aire y vi a Simon susurrarle algo a Jamie.
—Lo siento. Por ofenderte, no te lo mereces ¿Puedo darte un abrazo? —Preguntó Jamie a Layla.
Ella asintió y se dieron un cálido abrazo. Ambas se pidieron perdón por todo lo que habían hecho y por casi asesinarse en mi departamento.
Todos tratamos de calmarnos y aminorar nuestro dolor en un abrazo grupal.
Simon se percató de que ya era de noche, nos pusimos de acuerdo para hacer la cena y antes de poner manos a la obra...
—Hey, George. —Jamie de acercó a mi y me tendió su puño en mi mano. —Esto te pertenece. —Jamie me tendió el mechón de pelo que me arrancó hace unas horas mientras peleaba con Layla.
Los chicos observaron expectantes y curiosos.
—¿Que diablos? ¿De donde lo sacaste?
—Lo guardé después de arrancarlo de tu cabeza. —Todos soltaron una gran carcajada y no pude evitar fruncir el ceño.
—Jamie...
—Lo siento, George. Es lo menos que puedo hacer después de lo que le hice a tu cabello. Créeme, no necesito restos de tu ADN en el bolsillo de mi chaqueta, así que mejor te lo regreso. Espero me disculpes. —Jamie se encogió de hombros muy apenada.
—Descuida. —Respondí.
No pude evitar reír por la hilarante situación, sostuve el mechón en mi mano. Hice como si quisiera ponerlo en su sitio de nuevo y las risas no cesaron.
Los cinco pusimos manos a la obra en la cocina y cenamos aparentemente tranquilos. Durante el transcurso de la cena los chicos entablaron una conversación para aminorar la tensión del momento, pero mi mente sólo era capaz de pensar en Madie y en lo que tenía que hacer para salvarla.
¡Hola! Aquí tienen un nuevo capitulo de "Sin eleccion" 😊 prometí que lo subiría ayer pero ya saben, estuve festejando mi cumple con mi familia en casa❤😊
Pd: Jamie en multimedia
Este es el primer capítulo con un toque de humor, espero lo disfruten. Quiero dedicarlo a ThayleMendoza y a AsCe010 les agradezco tanto la oportunidad que me dan por mi historia, les deseo muchísimo éxito y bendiciones 👏💕
No olviden votar y comentar. Nos vemos en la proxima actualización ✌
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