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Capítulo 9 "Pruébame y verás que soy adictivo"

Dedicado a @-Annamnanskndnanan-   / @maybe_vera   / @liziana0w0   /@jugodelulot91 /@PaulinaAriceaga  / @26aLELOPEz07  / @cinthivrb2525  / @PaolaRodrguez839 / @JacquelineDominguezH  / @Nare-L  / @lgstylinson28  /@fallingymissyou


Louis se acomodó sobre el objeto en el suelo sintiendo sus rodillas temblorosas no quiso mirar a Harry, no aún. Escuchó las indicaciones de Rob a través del apuntador.

—Déjame demostrarte cuán heterosexual es Harry, este es tu momento Campanita, ¡brilla!

El aire se cortó por un breve periodo cuando escuchó aquellas palabras, Rob era el director de las escenas íntimas, ellos no eran amigos, pero se había autoproclamado una especie de Cupido, empatizando con los sentimientos del castañito y allí estaba, permitiendo que Louis actuara sin realmente actuar.

Levantó su vista y observó a Harry desde un ángulo bajo, parecía tan grande e indestructible, con el marco de su mandíbula cuadrada capaz de romper huesos y su torso a su entera disposición. Louis estaba totalmente sumergido en aquella imagen y ni siquiera había comenzado, "es injusto" pensó, porque la belleza de su mejor amigo es irreal.

Su sistema estaba colapsando bajo mil sensaciones que disparaban fuegos artificiales cuando llevó sus manos temblorosas hasta el abdomen de Harry y sintió su alma abrumarse exactamente en el momento en que el actor dio un pequeño brinquito que fue captado por el lente de Jack.

Louis tuvo que esconder el temblor de sus manos al presionar la piel del vientre de Harry, sus dedos fueron ahora los que se hundieron en aquella musculatura y entonces una ola de calor se concentró en su mano, transfiriendo esa temperatura a la piel ajena.

—Mueve tus manos Louis —escuchó por el apuntador.

Se acomodó mejor sobre sus rodillas y llevó la otra mano un poco más arriba hasta rozar uno de los pezones del actor. El toque fue tímido y casi sintió que era prohibido, contrajo su mano que todavía ardía por el contacto y quiso besar la palma de su mano porque en ella guardaba la sensación pulsante de aquel contacto inauditamente privilegiado. Levantó su mirada y lo vio, Harry tenía los ojos sobre él, sus labios entreabiertos lucían resecos a causa de los primeros jadeos que soltó.

Por un momento quiso levantarse y salir corriendo a esconderse, ofreciendo disculpas e implorando que olvidara aquello, pero se detuvo en la mirada del actor, Harry no parecía enojado u ofendido, él estaba tan concentrado en lo que estaba sucediendo que una chispa brilló en ellos y una sensación extraña cosquilleó en el vientre de Louis.

—Louis vamos, vamos mueve tus manos por todo el torso ¡Disfruta! —escuchó a Rob en su oído.

Volvió a situar su mano sobre el vientre de su amigo y nuevamente sintió cómo todo el músculo se movía debajo de sus palmas el toque de sus manos todavía era tentativo, tímido, manteniéndose bajo control porque su mente peleaba recordándole que esto no era real, que esto era solo una actuación y él no debería olvidarlo. Las manos se quedaron casi en el mismo espacio y no se extendieron más allá, la cámara captaba las facciones de Harry, por lo que no era imprescindible maniobrar más allá, pero no era esto lo que demostraría el punto de Rob, así que intervino.

—¡Corte!

Harry le tomó de una mano y le ayudó a levantarse, lo situó casi detrás de sí cuando ambos directores se acercaron.

—¿Qué sucede?

—¿Louis, todo bien?

—S-si.

—No lo parece —comentó Michael, el ceño fruncido no lo hacía más fácil —creo que por hoy es suficiente Louis. Harry —se dirigió esta vez solo a él, ignorando al castañito —volveremos a intentar esta escena hasta que consiga lo que quiero.

La idea de lo que pudo haber pasado por la mente de Harry es lo que más dolió, pensar que tal vez Harry estaba arrepentido a llevarlo a él, tal vez Harry preferiría que fuera Amelia quien lo tocase para poder sacar lo que Michel quería. Su pecho se hundió al sentirse insuficiente, no lo había conseguido, se sintió menospreciado y la amargura corrió a través de su torrente. Buscó la mirada de Harry y encontró preocupación y un atisbo de miedo en sus ojos.

—Ven cariño —dijo, y extendió su mano para llevarlo hasta donde Rick lo estaría esperando para llevarlo a casa.

—No —respondió, totalmente decidido a no marcharse así.

—¿Lou?

—No Harry. Michael, yo-yo puedo hacerlo... —cuando el director no respondió, buscó el apoyo del otro hombre —¿Rob?

Ambos directores se miraron entre sí, Rob casi saltaba de gusto por la reacción del castañito, pero no lo haría tan fácil, se cruzó de brazos y respondió indiferente.

—No lo sé Louis...¿Harry? ¿crees poder solo? o ¿prefieres darle una nueva oportunidad a tu amigo?

Harry no supo cómo responder, quería a Louis por encima de su piel y debajo de ella también pero, todo dependía del castañito, buscó una respuesta en sus ojos y al ver cuán angustiado se veía, le tomó de la mano y se escabulló con él a su roulette mientras gritaba.

—¡Necesitamos un minuto!

Cerró la puerta detrás de ellos cuando entraron al remolque, Louis sentía todas las emociones a flor de piel, miedo, angustia, desesperación y ansiedad, todo golpeándole a la vez sin poder controlarlo, por un momento pensó que Harry estaría enojado o avergonzado, pero no fue así.

Lo primero que sintió fueron los brazos del actor rodeándole con fuerza, bajó su nariz hacia el hombro del castañito y sin proponérselo dejó un besito en la piel tibia. Louis se relajó en cuanto sintió aquel toque y se aferró de vuelta, sus torsos desnudos se tocaron entre sí pero lo que los envolvía a ambos era amor, sin rastro de lujuria, era la pura necesidad de sostener.

—¿Estás bien amor?

"Amor"...amor, ¡Amor! Iba a matarlo un día de estos, Harry siempre le había llamado Bebé, Cariño, pero no "Amor", ese nombre solo le hizo cosquillas en el corazón enamorado a juzgar por su sonrojo.

—Nunca me habías llamado así, Edward.

—¿Cómo?

—Así...

—Así cómo?

—Amor...

—Te molesta?

—No.

—Hey, —se agachó un poco para estar a la misma altura —mírame, cariño habla conmigo, Louis no tienes que hacer esto, yo puedo hacerlo solo.

—No puedes...Yo sí.

—Te da miedo tocarme —dijo, y la tristeza con la que salió aquella frase estremeció el corazón del castañito.

—No. No es así.

—¿Entonces?

—Tengo miedo de...lastimarte.

Harry aguantó la risa por dos segundos y luego echó la cabeza hacia atrás mientras explotaba en risas, después solo negó, lo enfocó hasta que tomó una de sus manos y lentamente la llevó hasta su propio pecho.

—¿Sientes esto? —preguntó con una actitud coqueta mientras comenzaba a deslizar la mano de Louis sobre su torso desnudo —¿Crees que me voy a romper?

—N-no— tartamudeó porque nunca había tocado apropiadamente, algunas veces mientras jugaban se daban leves pero nunca tocó su pecho con intención, como en ese momento.

—No, exacto. Puedes tocar tanto como quieras Amor, prometo que no me harás daño...prueba.

Ahora sí cambió la temperatura dentro de aquel sitió tan pequeño, sus respiraciones lo demostraron cuando las exhalaciones se volvieron pesadas.

—Eres un idiota —empujó. Harry no se rindió y volvió a tomar su mano hasta dejarla de nuevo en su pecho.

—Bebé...Loueh, soy yo...te lo estoy diciendo claramente, puedes tocar cuanto quieras, no me romperé.

—¿No me despreciarás después? —preguntó sin atreverse a mirarlo.

—Nunca podría —le tomó del mentó con dos dedos hasta que sus miradas conectaron —¿Tú... vas a huir de mí?

Louis mordió su labio y Harry apretó el agarre tan solo un segundo después, cuando aquella acción encendió uno de sus botones internos.

—No.

Instintivamente juntaron sus frentes mientras sus manos se enlazaban entre sí, exhalaron un suspiro de amor que ninguno quiso admitir y solo el cielo cuánto se estaban controlando a sí mismos en aquel momento.

—Promételo una vez más —dejó un beso en su frente y, mientras esperaba la respuesta dejó uno más en la punta de su nariz.

—No huiré de ti, Amor. —Harry sonrió cuando escuchó aquel adjetivo.

—¿Por qué? —acarició su cintura y sus dedos tamborilearon coquetos, y Harry sonrió cuando sintió la piel de su amigo erizarse, por lo que escondió su rostro en el cuello ajeno.

—Porqu- porque eres mi mejor amigo, —Harry sonrió y asintió en total acuerdo —... ¿Y yo?

—Tú eres mío...

Louis hubiera dado su vida por responder que él también era suyo, si aquello fuera una tonta película de amor, Louis se habría desmayado en un acto dramático tan solo para que Harry le despertara con un beso y allí se habrían confesado su amor, pero esta era la realidad y en asunto del amor, los callados son los más sinceros si logras entender su lenguaje mudo.

—Basta Harry —respondió, pero su pedido contrastaba por completo con la forma en que sus brazos se enroscaron en el cuerpo de su amigo.

—¡Chicos! ¿Están ensayando solos de nuevo? —preguntó Michael desde fuera.

Se separaron y Harry volvió a esconderlo entre sus brazos, la piel de Louis era demasiado suave para su propio bien y el ojiverde se sentía flotar entre las partículas de su aroma. La puerta fue abierta y se encontraron con los directores, esperando, con una mirada cómplice.

Volvieron al set y mientras le secaban el rostro a Harry eliminando el sudor, Michael daba las últimas indicaciones y Rob se limitaba a observar sin decir nada.

—Louis, necesito tus manos paseando por todo el cuerpo de Harry, no te contengas, no está hecho de azúcar. —enfatizó Michael, como si él también se diera cuenta del miedo a tocar que mostró antes —Harry, recuerda que Tom está experimentando su casi primer encuentro con la persona que ama, ¿cómo sería eso? Necesito pasión, deja que tu cuerpo hable y se mueva por ti ¿de acuerdo? Yo te voy a indicar cuándo cerrar los ojos, y...—revisó rápidamente su libreto —hay un par de jadeos, por eso pusimos los micrófonos tan cerca, vas a moverte un poco y cuando te lo indique echas la cabeza para atrás y ahí me das un gemido ¿entendido?

—Louis —habló Rob— necesitamos que tus manos vayan desde aquí hasta aquí —señaló en el cuerpo del actor—ayuda a Harry para que nos dé lo que queremos y nos iremos a casa después. Harry, Louis va a tocar como yo le indique ¿de acuerdo? No habrá toques debajo de la línea de la ropa interior...aún. Pero si hay algo con lo que no estés de acuerdo será mejor que lo digas ahora.

—Nada.

—¿Escuchaste eso Louis? Harry es carta abierta —guiñó, sin que los demás se dieran cuenta.

Michael dio otras indicaciones a los presentes, pero Harry solo lo miraba y sonreía de lado, se posicionaron en donde ya sabían y mientras las luces volvían a ser tenues, Harry le dijo "hazlo" con el movimiento de sus labios.

La claqueta sonó, indicando que la escena comenzaba a rodarse. Sus rodillas dobladas no lograban toda la estabilidad que necesitaba, pero se había propuesto no arruinar aquello, dejó su mano sobre el estómago desnudo de Harry y comenzó a subir con lentitud pero no le miraba, se estaba guiando únicamente por su propio conocimiento acerca del cuerpo humano pero sus manos se movían todavía un poco inquietas y torpes.

—¡Corte! —Michael se acercó de nuevo con menos paciencia que la vez anterior —Louis, necesito que lo mires, necesito que veas dónde posicionar tus manos, y por amor a todo lo bueno ¡usa ambas!

Rob se acercó un poco y se agachó hasta estar a su altura impidiendo que Harry lo hiciera también, mientras que con su mano le alejaba un poco; lo suficiente para que no escuchara la conversación.

—Louis, que su cara de ángel no te engañe, Harry quiere esto tanto como tú, así que por una maldita vez en tu vida pórtate mal! Total, nadie sale vivo de la vida.

Louis resopló, esbozó una sonrisa pero la escondió de prisa, casi incómodo al mirar a Harry muy cerca. Tragó con dificultad y dio la espalda a ambos hombres, con mil pensamientos en su cabeza y el corazón alborotado. Pero decidido.

Rob le tomó el hombro a Harry y esta vez le habló solo a él.

—Dime algo Harry, si yo te dijera que justo en este momento Louis es fuego, ¿qué estarías dispuesto a hacer?

—Estaría decidido a quemarme.

—Eso es todo campeón! —palmeó su espalda con emoción y una gran sonrisa ladina, luego fingió compostura —Pero bueno, somos profesionales, así que ¡a trabajar!

—Lou...—le habló, tan solo unos segundos antes de comenzar —¿nosotros...podemos. Si tú, bueno yo... ¿Lo intentamos?

—¿Todo o nada? —respondió, sintiendo el corazón salírsele debido a la contención de sus emociones.

—Todo. Porque a medias no sirve —respondieron ambos.

Harry le regaló una sonrisa coqueta acompañada de un guiño —Te reto Bebé, —mojó sus propios labios en un gesto que sabía era positivamente seductor —pruébame... y verás que soy adictivo.

—No me retes Edward... nunca me echo atrás.

—¿Entonces?...

"Que pase lo que tenga que pasar" se dijo a sí mismo, mientras por tercera vez se acomodó sobre la almohada.

El set quedó en completo silencio y la luz del reflector azul volvió a brillar sobre su piel y supo que la escena se comenzó a rodar. Esta vez estaba dispuesto a tocar y disfrutarlo, de todas maneras, el castigo sería el mismo si lo disfrutaba o no, así que decidió aceptar el reto de Harry.

Acarició lentamente la piel desnuda de su vientre, cerca de la línea en V que nacía desde sus caderas, la sensación abrumadora les aturdió a ambos y pudo sentir cómo los músculos se tensaron de nuevo bajo sus manos que subían lentamente en un camino visible hasta encontrar su pecho brioso. Louis lo miraba sin desviar la vista y, aprovechando que la cámara no lo enfocaba a él, decidió guiñar un ojo a su amigo cuando su mano se posó sobre su pezón, hubo un jadeo precioso que surgió del pecho de Harry cuando la mano de Louis lo rodeó en un tiempo dolorosamente lento y cuando la otra mano comenzó a moverse igual de lento por su costado y las yemas de sus dedos bailaron firmes sobre los pectorales. El castañito decidió jugar sucio, acercó tan solo un poco su boca y sopló sin tocar la piel del vientre de Harry, una mano pellizcó aquel borde rosado lo que le produjo el primer y más hermoso gemido al actor.

Louis mordió su labio inferior cuando lo escuchó y juró que aquel sonido eran las notas perfectas para la mejor canción jamás creada, quiso escribirlas y cantarla para que todo el mundo supiera que Harry Styles tenía los acordes perfectos.

Sus manos recorrieron la piel a su paso con la misma tortuosa lentitud y sintió cómo el cuerpo de su mejor amigo hizo movimientos involuntarios, el estremecimiento de Harry es hermoso en cada sacudida y cuando Louis abandonó momentáneamente sus ojos para apreciar la piel, aquella sensación era como acariciar el cielo, con las mismas manos con las que tocó a Harry. Volvió su mirada hacia el norte para buscar sus ojos, y encontró el rostro perlado de gotas de sudor que antes no estaba allí, Harry aún tenía los ojos cerrados pero debe haber sentido la mirada sobre él porque los abrió en el mismo instante.

El contacto visual fue explosivo pero silencioso, había fuegos artificiales quemando cada fibra, cada célula respondiendo al tacto y las mejillas demostrando que el temblor de sus cuerpos no era por frío, sino por aquel calor que colmaba hasta desbordar, amor y pasión.

Louis era como un diez pero en la escala de Richter, era caótico, intenso, logró sacudir los muros de Harry desde los cimientos con solo algunos toques.

Harry tropezó una respiración agitada, lamiendo entre sus labios aquella sensación de las manos de Louis sobre su cuerpo, una brecha en el tiempo en el que estaba permitido todo, sentir, amar, disfrutas sin culpa, ya habría tiempo para llorar, en ese momento él solo quiso disfrutar.

La escena terminó de grabarse después del segundo gemido que el actor lanzó al aire, expulsando a través de sus pulmones lo que todo su cuerpo sentía. Agradeció infinitamente a Rob aquel protector para evitar una penosa erección frente a Louis.

El torrente de adrenalina recorrió su piel y expuso sus sonrojos como banderas orgullosas que se agitaban saludando a Louis, como diciendo "es por ti, tú hiciste esto".

—¡Jack!

—Presente.

—¿Lo tienes? ¡Joder esto es oro! ¡Felicidades muchachos! ¡Quedó excelente!

—¿Lou?

—Harry.

—Vamos —Harry tomó una bata que tenía para él y con ella envolvió a Louis, posó su brazo sobre el hombro del castañito y caminaron hacia su roulette de nuevo.

Tenían la mente agitada pero trataban de mantener la respiración en orden, Harry cerró su mano en un puño porque no quería que el temblor lo delatara, lo que no sabía con certeza es que Louis estaba tan afectado como él, si tan solo hubiese volteado a verlo, habría visto el amor asomándose por sus ojitos azules.

Entraron al remolque en silencio, Harry se sentó frente a él y le tomó de las manos, no quería que aquel momento terminase, no quería separarse de él. Allá afuera habían echado a andar un sueño, una rueda que ahora giraba y giraba a su alrededor, haciendo un ruido masivo que se componía de una sola frase: te amo.

—Dime algo...

—¿Qué?

Harry se sentó a su lado y cruzó su brazo por detrás, acurrucarse era una cosa normal, un movimiento que nunca fue planeado entre ellos, sucedió tan natural como el arcoíris a la lluvia, dejó un beso sobre su cabeza de la misma manera: natural, igual que el día que sigue a la noche.

—Lo que sea...solo dí algo.

Louis sintió su corazón más agitado que momentos antes, la distancia entre ellos se estaba acortando peligrosamente, Harry desvío apenas su rostro hacia su oreja para susurrar.

—¿Estás bien?

En otro movimiento no ensayado, Louis solo asintió e inmediatamente descansó su cabeza sobre el pecho de Harry mientras éste colocaba el libreto sobre sus piernas, comenzaron a hojear el libreto al mismo tiempo que sus manos se acariciaban de forma natural, tierna y sin segundas intenciones. El simple deseo de estar cerca.

—¿Cómo te sientes después de...nuestra escena?

—¿Cómo debería sentirme?

—No se responde con otra pregunta Bebé, es de mal gusto.

—No es como si realmente tuvimos intimidad.

Harry lo mira con un gesto de sorpresa y lo aprieta —¿No lo entiendes? Tú y yo hemos tenido intimidad desde hace mucho, y no, no me refiero a sexo. Hemos tenido intimidad desde que me hablaste de tu infancia y de tus hermanas, de tus miedos, de lo que duele y lo que te gusta.

—Deberías escribir una canción.

—Ese es tu trabajo cariño.

—Eres un tipo bastante romántico Edward.

—Tengo mucho amor para dar, últimamente me siento "enamorado"... —Harry se refería a él pero no lo aclaró y aquello solo hizo crujir el corazón del castañito.

—Tu novia es afortunada —dijo, y una hilera de dolor se deslizó en su voz. Quiso levantarse pero el actor lo ciñó más.

—No te vayas Amor.

—Harry, tengo que vestirme...—respondió con resignación a perder.

—No, así estás bien.

¿Luchar? Sí, claro. Pero contra sus propios deseos, tenía ganas de correr, pero antes quería gritarle cómo se sentía, como un tonto, alguien que solo servía para ser utilizado por el actor, aunque en el fondo sabía que él mismo había aceptado todo, sin leer.

—¿Qué sucede Cariño? —buscó su mirada pero sin éxito.

—No pasa nada —cerró sus ojos, suspiró y una lágrima descendió pero la limpió rápido para que no la viera.

—¿Tienes algo que hacer o solo estás huyendo de mí?

—Prometí que no lo haría.

—Entonces quédate conmigo —dejó un besito nuevamente sobre su sien.

Harry lo miró de reojo y sonrió, ellos eran amigos, confundidos y tontos, hacían cosas de novios como éstas, pero sin serlo y eso solo los envolvía más en un laberinto. O quizá era que el título de novios, les quedaba corto, pero cuando uno miraba al otro, el amor brillaba.

—¿Bebé?

—¿Si?

—Helena...—refiriéndose a la novia del castañito —¿la amas?

—¿Y tú? ¿cuánto amas a Amelia?

—¿Es una competencia?

—No...pero no puedo decir que siento lo mismo por ella que por...—se calló antes de decir "por ti" —no es igual.

—Pero... te casarías con ella?

—NO, jamás.

Harry soltó una exhalación de alivio en cuanto escuchó aquello y luego buscó algo con qué rellenar el momento, quería escarbar un poco más pero quizás no era el momento oportuno.

Había una pila de hojas impresas, era el libreto en físico porque para Harry era mucho más práctico así, lo tomó con una mano mientras que con la otra ceñía por la cintura a Louis que optó por permanecer inmóvil, tratando de calmarse para poder salir entre sus brazos sin que Harry notara sus ojitos rojos.

—¿Sabes lo que sigue? —pregunta con picardía, ignorando cómo el vendaval de emociones entristecía a su amigo, él solo quería más tiempo con Louis, nunca tenía suficiente de él —veamos.

Harry inhaló cerca de su cuello, con la comodidad y complicidad que siempre les seguía. Aquello se estaba convirtiendo en una burbuja impermeable, irrompible hasta que Louis desvió la mirada y encontró un ramo de flores con una tarjeta a medio hacer.

"Gracias por la grandiosa noche amor, no puedo esperar a nuestro viaje a Italia, eres el novio más consentidor" Pd. Llega temprano a casa, tengo una sorpresa que te encantará Grr...AMELIA"

—Mañana vamos a filmar una escena importante ¿quieres ver?—dijo, siendo inocente de aquel objeto que rompió el corazón de su mejor amigo y la burbuja que tenían, Harry ignoraba por completo que aquella chica envió el arreglo y dejó indicaciones precisas para que la tarjeta quedara a la vista.

No respondió, no se movió, solo su pecho subía y bajaba mientras una parte dentro de su cerebro le gritaba que corriera, sentía que las paredes lo engullían como si fuese una pluma y el ambiente tan íntimo que habían mantenido se volviera asfixiante de pronto.

No pudo decir realmente cómo se sentía, sabía que él no era la pareja de Harry, pero se había conformado con un pedacito de su corazón, una migaja que mitigara un poco el hambre de él.

—¿Llevarás a Amelia a Italia? —preguntó, con el nudo apretando su corazón y no solo su garganta.

—S-si.

Louis se separó de él como si su piel picara, como si el contacto lo intoxicara de pronto.

—Dijiste que Italia solo era para comprometerte...es eso? —su voz tembló, ira y tristeza cubriendo cada fonema que producía —¿vas a comprometerte con ella?

—Louis...

La puerta de abrió y fue precisamente Amelia Winston quien entraba por ella sin anunciarse, con un Rick nervioso detrás, disculpándose por la intromisión.

—¡Mi amor! —gritó, mientras se lanzaba a los brazos de Harry haciendo que Louis casi cayera.

—¡Hey! —respondió Harry, soltándose de su agarre y corriendo hacia Louis —¿estás bien Lou?

—Sí, si no te preocupes.

—Harry —llamó con voz enérgica —¿ya puedes darme atención? Has estado todo el maldito día grabando y me has ignorado, ¡Soy tu novia!

—Estoy trabajando y por favor Amelia, ten más cuidado con Louis, no lo vuelvas a tocar—reclamó mientras inspeccionaba que su chico estuviera bien, sus manos exploraron tan rápido como sus ojos, buscando alguna herida.

—Harry, está bien —dijo el castañito —debo irme.

—Déjame llevarte a casa Bebé.

—¿Disculpa? —cuando la chica intervino, no lo hizo con dulzura, su tono era arrogante y colérico, como si estuviese siendo humillada —¿Cómo lo llamaste? Te recuerdo que tu novia soy yo.

Ninguno le respondió, Harry recorrió el espacio a la puerta del remolque mientras Louis terminaba de arreglar su camisa.

—Cariño —dijo, como si el reclamo anterior de su novia no existiera —¿Puedo llevarte?

—No Harry, tienes asuntos más importantes aquí —señaló hacia el interior del lugar donde Amelia parecía enjaulada.

—Por supuesto como nuestro viaje a Italia que me prometiste "Bebé" —respondió con cinismo.

Louis se encaminó pero Harry le tomó del brazo —Tú eres lo único que importa Louis.

—¿La amas?

—No...—susurró apenas audible.

Louis dejó que un par de lágrimas corrieran bajo sus ojos sintiendo pena por su corazón y limpió las mejillas de su mejor amigo mientras se alejaba. Harry siempre sería su estrella favorita, sin importar en qué firmamento brillara, él sería la única estrella que querría en su propio cielo y para el que construiría una galaxia entera

Harry estaba colmado de aquella situación desgastante, tenía un contrato del que no podía hablar y sin embargo todo se ponía en su contra. Él no la amaba, Harry amaba a Louis y Louis a él, y en este mundo que se cae a pedazos, gana, siempre gana el que ama, aún si no es correspondido.

—No te preocupes mi amor, ya tendremos otra vida para encontrarnos y quizás todo funcione —murmuró cuando se dirigía lejos del remolque.

—¿Otra vida? —escuchó una voz conocida detrás de él —No señor, vida solo hay una y Amelia solo es pasajera, tú eres permanente. Daremos buena pelea. —Rob le abrazó de costado mientras lo subía a su propia camioneta...algún plan trazaría que desenredara este lío.

—Rob...

—Silencio, ella es una arpía pero sabes qué? Yo también y odio a la gente homofóbica, vamos vamos, las próximas escenas harán que alguno se queme, todavía no sé quién, así que avante!


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"Mucho cuidado con pensar que toda la gente es reemplazable, hay personas que no se encuentran dos veces en la vida".

Así que...busca una excusa y ámate, porque tú eres irremplazable.

Gracias por los comentarios, aprecio que lean y voten pero déjenme  muchos comentarios, esos son vida!

¿Opiniones de la historia, vamos bien?

Feliz noche mi amor, donde quiera que estés.

Besos.

MAKI<3

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