Capítulo 14"Besarte se siente diferente"
"Pero yo te amo Louis... y te me estás yendo de las manos y no sé si puedo evitarlo"...
—Harry, hola? —su voz no sonó amable, era un reclamo por no tener la mirada de Harry sobre ella, pero a la luz de Louis ¿quién podría tener su atención?...exacto, nadie —¿puedes mirarme por favor?
—Dime— respondió, pero en realidad su mirada seguía puesta en el punto donde desapareció aquel hombre que calmaba sus desesperos con solo una sonrisa.
—¡Vaya que tu amiguito es un tipo grosero, ni siquiera me saludó! Y eso que soy tu novia.
—Él no es así, ni siquiera lo conoces...—su ceño fruncido le advirtió a la chica que no siguiera presionando sobre ese punto, aunque le doliera admitirlo, Amelia sabía que en aquel tema llamado Louis Tomlinson, siempre tendría desventaja —¿Qué haces aquí Amelia?
—Jack me pidió que viniera, al parecer hay rumores de que un tipo sospechoso está filmando contigo de encubierto, y para calmar las aguas, Jack cree que debemos hacer unas fotos.
¿Alguien había comenzado rumores? ¡Tretas publicitarias! Maldijo a su manager en su mente, Harry estaba cansado de los paparazzis, "calmar las aguas" significaba sesiones de fotos donde aparentarían estar enamorados, incluso una de las cosas que más rechazaba el actor, besos. Porque después de besar a Louis, finalmente, no quería ninguna otra boca sobre la suya, nada que atentara contra la hermosa sensación de los labios del castañito.
—¿Cuándo? —preguntó sin ninguna emoción, solo el cansancio de un trabajo que mermaba su vida personal.
—Mañana, tendremos la mañana para dar un paseo, iremos por algo para beber, a fin de mes nos vamos a Italia, ya tengo los boletos.
—Mañana tenemos que grabar, Jack lo sabe.
—Está arreglado, Greg está informado, así que sonríe, ¡mañana vamos a deleitar al mundo con nuestra relación!
Sonreír, aparentar, desde hacía años Harry vivía con una preciosa pero dolorosa máscara, que solo hería a quien la portaba. Amelia o cualquier otra chica no ofrecerían ni una pizca de amor porque todas querían tomar algo de él sin importar cuán vacío quedara.
Louis en cambio era diferente, él era el único que ofrecía, que llenaba, que daba a manos llenas, quien reparaba y cosía las alas rotas de Harry cada vez que salía de una nueva relación pública.
Quizá por eso lo amaba tanto, porque ¿quién no amaría a su cuidador, a su alquimista personal?
El camino a su casa fue de palabras huecas, la voz de Amelia se escuchaba lejana, monótona, era una voz plana que no alteraba ni cosquilleaba los bordes de su sistema, su corazón no se aceleraba cuando la escuchaba y su cuerpo no se estremecía con su risa. Quizá era porque ella solo marcaba los pasos siguientes o porque no intentaba compartir algo más que fama, ella estaba en una fase permanentemente vacía y Harry, habiendo sido saqueado, solo podía sentirse completo junto a quien lo hacía sentirse lleno, es decir; Louis.
Los planes no cambiaban, grabaría por la tarde, pero por la mañana saldrían tomados de la mano y harían suficientes fotos, caminaría junto a la chica pero por dentro se sentiría extraño dentro de su propio ser, ¡¿Cómo alguien puede extrañarse tanto a sí mismo?! ¿Cuándo fue el momento en que Harry se dio la espalda y comenzó a olvidarse?
Llegó a casa con la chica, permanecieron juntos por un par de horas mientras ella todavía señalaba lo que harían, no quería ser grosero pero su presencia mermaba su energía y él solo necesitaba un respiro y escuchar la voz de su cantante favorito.
Cuando la luz de la luna señaló que la noche había caído, despidió finalmente a Amelia. Se recostó y tomó su celular, quería llamarle, saber cómo estaba y si extrañaba al tipo aquel. Todavía tenía un dolor en el pecho porque su chico había encontrado quizá, alguien a quien amar, alguien que evidentemente no era él.
Dudó por varios minutos hasta que cedió a sus manos el control. Buscó el número de Louis y marcó, tres pitidos sonaron antes de que sus oídos fueran bendecidos con ese peculiar acento.
—¿Harry? Hola.
—Hola—sonrió, aquella mecha se encendió en su oído cuando escuchó la voz de Louis, su "hola" fue suficiente para que la chispa de aquella mecha viajara por todo su organismo—¿te desperté?
—Hmm, no—mintió, no diría que llevaba horas intentando conciliar el sueño hasta lograrlo, solo para ser despertado por el actor —¿Qué sucede?
—Quería saber si... ¿estás bien?... nosotros ¿estamos bien?
—Yo pienso que sí, pero hace falta saber qué piensas tú, un amigo gay se vuelve un problema para ti?
—No se trata de un chico gay, estamos hablando de mi mejor amigo, mi...—sí, lo dudó por un momento hasta que lo soltó y que el mundo se estrellara— mi alma gemela.
Louis no respondió, hubo una pausa que sirvió para apaciguar el aleteo de las mariposas enamoradas en su estómago. Quiso gritar que Harry también lo era para él, porque nadie se merecía un amor a medias, incapaz de expresar cuánto se ama, sobre todo ellos, que habían amado casi en defensa propia.
No lo hizo, sin embargo.
—¿Seguimos hablando de mí?
—¿Quién más podría ser mi alma gemela sino tú?
—Bien...
—Louis...¿él te ha llamado hoy? —preguntó con el corazón ardiendo de celos, deseando que un "No" le arrullara antes de dormir.
Louis pensó en lo tonto que era Harry, por supuesto que le había llamado, justo en ese momento estaban al teléfono.
—S-si.
La pausa se prolongó cinco segundos que parecieron eternos, un bufido le hizo saber que había escuchado perfectamente.
—¿Qué quería? —aquello no era una estela de celos, era una avalancha completa que causaba una efervescencia iracunda y posesiva, que por más que intentaba mantener a raya, no lo lograba.
—Saber cómo estoy— respondió con una tímida sonrisa, no mentía, Harry le había llamado para saber cómo estaba.
—¡Maldito infeliz! ¡Es un estúpido cretino! Todavía se atreve a llamarte ¿Qué le dijiste? Dime que no le respondiste!
—Harry...
—¡¿Qué?!
—¿Por qué te importa tanto?
—Porque él es un estúpido que no te merece, tú eres demasiado para cualquiera Louis, no puedo creer que alguien te merezca y él...él es tan ciego que no se da cuenta y lo odio!
—Harry...
—¡Sí, lo odio, lo odio tanto! Porque él tiene tu corazón y yo...—"yo te amo", eso era lo que debería haber dicho, pero no lo dijo y su silencio se volvió eterno después de tres segundos.
El corazón de ambos latía fuera de ritmo, estaban enredándose en el miedo y muriendo antes de salir al ruedo. Louis quería escuchar lo que su corazón rogaba por tener "te amo", el silencio le hizo entender que en esa llamada, su corazón era el único enamorado. Harry se estaba ahogando con todas esas palabras que no dijo y era asfixiante guardar tanto amor sin confesar, eso debería considerarse otra forma de suicidio, cuando hay tanto amor en duelo porque no encuentra la manera de salir.
—Tú qué Harry? —se arriesgó. "Dime que también sientes lo mismo, dime que tenemos una oportunidad y haré que no te arrepientas, dime lo que quiero escuchar, por favor Harry" pensó.
—Yo...bueno yo... Yo no voy a permitir que te lastimen. Eres mi mejor amigo, mi...hermano —respondió, porque algunas flores crecen mejor a la luz de la luna, sin exhibirse, igual que sus sentimientos.
No sabría decirles si la punzada en el pecho de Louis era por un posible infarto o aquello solo fue una nueva fractura que recibió su pobre corazón, a este punto ya sería un experto en heridas.
—¿Eso es todo?
—S-sí.
—Bien, entonces te tengo una noticia. El chico que quiero, no me quiere de vuelta, está a punto de comprometerse pero sabes qué? Hay un tipo, un cantante que me ha invitado a salir, él sabe que yo...bueno tú me entiendes.
—¿Quién es?
—Él sí me quiere, ¿eso está bien para ti? Si salgo con Sam que gusta de mí ¿no tendrías problemas? Eso no te molestaría ¿cierto? Porque lo que a ti lo único que te importa es que me lastimen, pues Sam no lo hará, entonces ¿eso está bien?
Sam maldito bastardo Fender entraba al juego, se conocían porque Louis los había presentado y aunque no era un mal chico, sí era un rival, con ventaja.
—No. —colgó.
No hubo mayor respuesta y Louis se sorprendió por la reacción de Harry, sabía que era un poco celoso, pero nunca le había colgado, Sam fue la causa de esa primera vez.
(...)
La mañana siguiente Louis no sabía cómo sería todo. Había pasado mala noche intentando descifrar a Harry, sin embargo, persistían espacios en su mente que no lograba conectar, él era un hombre muy inteligente pero cuando se trataba de amor, se volvía inseguro.
Rick estuvo puntual fuera de su departamento. Pasó cerca de una hora en la sesión de maquillaje para cubrir los tatuajes de sus manos y brazos. Harry no había aparecido aún y aquello solo aumentaba sus nervios.
Diez minutos después, el actor apareció, agitado y con el ceño fruncido. Por primera vez estaba llegando tarde, con una Amelia colgando de su brazo, tenía una sonrisa fría y cuando miró a Louis a través del espejo, no perdió oportunidad de estampar su boca contra la de Harry, sonrió con malicia al ver la mirada triste de Louis porque, por supuesto ella sabía todo.
Harry estaba recibiendo algunas indicaciones de Greg que ese día estaba en el set y la chica no perdió oportunidad de lucirse como la novia ejemplar. Cuando vio que todavía tenía la mirada de Louis sobre ellos, se colocó detrás de Harry, cruzó sus brazos sobre el estómago para abrazarlo mientras el actor intentó caminar, ella caminó a la par, todavía sosteniéndolo y apoyando su cabeza sobre el hombro del ojiverde.
—Vendré por ti más tarde, cariño, no me extrañes mucho ¿okay? —tomó sus mejillas e intentó besarlo, Harry apenas permaneció sin realmente devolver el beso, pero cuando notó que Louis los observaba por el espejo, se separó.
Amelia se fue, haciendo alarde de su posición en la vida del actor, no porque estuviera enamorada de él, sino porque se sentía dolida, Louis significaba todo en la vida de Harry y por mucho que ella hubiese intentado enamorarlo al principio, pronto descubrió que ese corazón ya estaba ocupado, así que hundiría el dedo en la llaga solo para demostrar su poder.
Harry lo miró por un segundo pero se sintió avergonzado, besar nunca era malo, lo malo estaba en besar a la persona equivocada, de eso sí sentía vergüenza de sí mismo. Desvió la mirada y se dirigió a cambiarse las ropas, regreso diez minutos después, listo para escuchar las indicaciones de Michael.
—No te enganches —murmuró Rob cuando le acomodaba el apuntador a Louis —por mucho que "Marion" se aferre, el favorito de Harry sigues siendo tú.
Louis se ruborizó y lo miró con miedo, temiendo que alguien más hubiera escuchado, Jack se aclaró la garganta mientras acomodaba su cámara, Rob sonrió y luego corrigió con falso arrepentimiento.
—De Tom, el favorito de Tom sigue siendo Patrick —Jack asintió en dirección de Louis como diciendo "obviamente" y se retiró.
—¡Jesús! Rob en China no te escucharon ¿quieres un micrófono?
—Lo que quiero es que abras los ojos, ya no sé qué alarma poner para que despiertes.
—Eres un idiota compañero.
—Sí, si claro. Ahora anda, vamos a cobrarle al puto Cupido una de tantas, porque el imbécil apuntó bien, pero olvidó quitarles las vendas.
—¿De qué...de qué rayos hablas?
—De cosas, cosas que tú no sabes y yo sí —restó importancia, sin mencionar que Harry, prácticamente había aceptado sus sentimientos por el castañito antes —¿Hueles eso? —dijo, mientras olfateaba en el ambiente —el amor está en el aire, pero como ustedes usan cubrebocas no lo sienten, así que voy a quitárselos.
—Rob, no entiendo.
—¡Ah tontuelo! —apretó su mejilla—algunas historias de amor son tan bellas que justifican todas las locuras que vamos a cometer hoy —en su rostro brilló una chispa de travesura —así que vamos "Dulces mejillas".
—Solo quiero terminar esto e irme a casa.
—Y hablando de casa...—señaló hacia donde Harry estaba y se dirigió a él, dejando a Louis detrás de ellos —Harry Styles, déjame acomodar tu apuntador.
—Gracias—miró por encima del hombro, divisó a su mejor amigo a unos metros evadiendo su mirada— Louis ¿te dijo algo?
Rob levantó una ceja divertido, él no era un amigo precisamente, pero había demostrado ser de confianza y quizá se estaba enganchando a la historia porque el pasado había sido un gran maestro para él, y no dejaría que su historia se repitiera.
—¿De qué?
—De mí, de nosotros.
—No, —bufó divertido, escondiendo su sonrisa detrás de unos gestos raros —está emocionado porque hoy viene Fender.
—¡¿Qué?!
—No lo sé, supongo que se trataba de él, me habló de alguien especial, alguien que tiene interés en él, supuse que hablaba de Fender pero, oye; no lo escuchaste de mí.
Harry apretó la mandíbula mientras levantaba el rostro ganando unos centímetros, Fender era alguien agradable pero jamás sería suficiente, no porque fuera menos sino porque para un Louis, solo había un Harry.
—Ayer estaba leyendo un libro ¿a ti te gusta la literatura? —Rob siguió con su discurso —Ah, es buena, aprendes mucho cuando lees. Por ejemplo; este autor dice que arriesgarse es otra forma de querer... no lo sé ¿Tú te arriesgarías por amor? No hablo de recibir una bala, sino de luchar para no perder a la persona que amas?
—Yo recibiría una granada por él.
—Entonces demuéstrale que no necesita a ningún Fender en su vida, vamos Harry, arriésgate y demuéstrale a Louis lo que sientes porque te aseguro que no lo sabe.
—No puedo.
—Sí, si puedes. La vida es muy frágil, nunca sabemos cuándo, pero se acabará y cuando recuerdas eso, pasa lo siguiente: pierdes el miedo a todo, a lo que dirán a lo que pensarán, a lo que suceda... así que piensa ¿Qué harías hoy si no tuvieras miedo?
"Le diría que lo amo" pensó.
—¡Hazlo!
—Harry, Louis —llamó Michael y ambos actores se acercaron al hombre, Louis se concentró en el rostro del director, sentía la molestia del beso que compartieron Harry y Amelia y aún si quisiese engañarse a sí mismo, estaba dolido —la última escena quedó excelente, hoy vamos a filmar otra parte importante que ya checamos que se tiene que hacer con Louis.
—¡Jack!, ¡Jack! ¡Jaaaack!
Jack no respondió, en su lugar le tocó el hombro, ganándose un grito del director.
—¡Mierda! ¡¿Por qué no me respondes?! ¡Un maldito cascabel es todo lo que pido!
Michael se abanicó un poco antes de volver a hablar sobre la escena.
—Harry, para esta escena habrá un forcejeo entre los personajes, pero lo vamos a terminar con un beso apasionado. Louis —Michael lo miró y señaló —vas a tomar las mejillas de Harry y lo llevarás hacia esta pared, hemos puesto micrófonos cerca para que el golpe sea más estruendoso, no queremos golpes reales así que solo asegúrate de no lastimarlo. Le tomas de las mejillas y, lo llevas aproximadamente tres pasos hasta chocar contra la pared. Tú Harry, vas a intentar quitártelo de encima, tomas sus muñecas y tratas de liberarte, lo empujas lo suficiente pero no quiero que caiga, cuidado. Louis, —le habló de nuevo, mirándolo —quiero que intentes acercarte a su rostro, vas a buscar su boca, son dos intentos antes del beso. Harry, en el primer intento giras el rostro a la derecha y en el segundo al otro lado, quiero ver en tu rostro dolor, miedo, vamos a confrontar sus emociones. El beso comienza un poco rudo ¿eso está bien para ti Louis? —sin mirar a nadie en realidad, solo asintió —Patrick le toma de la nuca con fuerza y el choque es rudo como si quisiera lastimarlo, poco a poco se vuelve suave, Louis —le habló más serio— quiero que dirijas el beso, yo te guiaré pero en esta escena Tom se deja hacer ¿de acuerdo?
—Rob, los protectores.
—Listo.
—¡Jack!
Jack tenía listos un par de cascabeles cuando el director le llamó.
—¡Excelente! Tengo un buen presentimiento, vamos a filmar!
Cada uno se posicionó sobre las marcas, Louis seguía esquivando su mirada y a este punto, Harry ya estaba desesperado por tener su atención. Carraspeó muy cerca pero nada, jugó con su cabello y tomó una pieza de porcelana que era parte de la escenografía, la giró dos veces y el movimiento no atrajo la atención del castañito.
—¿Estás molesto?—preguntó, mientras Jack daba tiempo y terminaba de acomodar su cámara.
—No, me gusta que me corten las llamadas. Me hace sentir especial.
—Lo lamento.
—¿Por qué lo hiciste?
—¿Por qué insistes con Fender?
—Porque es lindo.
—Parece simple y bobo —respondió con un tono de hartazgo.
—No lo es—ya el enojo comenzaba a asentarse, Harry se estaba comportando como un niño malcriado —además no lo conoces, no puedes decir eso.
—¿Lo estás defendiendo? ¿Te pones en mi contra por defenderlo a él?
—No, lo defiendo porque él no puede hacerlo ahora, además ¿Qué mierda Harry?
—Es un idiota, no me gusta.
—Pues a mí sí —Harry apretó su mandíbula a la par que su puño. Louis acomodaba su ropa, pasando desapercibido aquellos gestos —sus ojos son lindos.
—¡Son azules! ¿Qué tienen de lindos?
—Pensé que te gustaban los ojos azules —reprochó.
—Y yo pensé que tú preferías los verdes.
—Los ojos verdes, siempre serán mis favoritos... pero no puedo hacer nada para que ellos me miren.
—El otro idiota tiene ojos verdes, entiendo—soltó con más rabia —imbécil!
—Basta.
—Tienes pésimos gustos, te enamoras de imbéciles —gruñó con ira —pero volviendo con Fender, ¿Qué tiene de especial?
—¿Y a ti qué te importa? —el enojo bordeaba por cada palabra sin poder detenerlo, su mejor amigo realmente era un imbécil cuando se lo proponía —¿Acaso yo te he reclamado por el exhibicionismo de esta mañana? No solo tú tienes derecho a tener una relación Harry, no seas egoísta.
—¿Exhibicionismo? ¿Te refieres al beso? —bufó, sintiendo cómo el enojo se albergaba hasta el último espacio en su pecho— Ni siquiera la toqué, ¿por qué te molesta tanto?
—No me molesta, tú puedes hacer lo que te plazca, pero déjame intentar lo mismo.
—Pero por qué con Fender? —gruñó, con la molestia clara perforando su sistema al imaginarlos juntos.
—¡¿Qué tiene de malo?!
—¡¿Qué tiene de bueno?! —respondió en el mismo tono, era evidente hacia dónde se dirigían sin que ellos mismos pudieran detener aquel tren de reclamos y celos guardados.
—¡Le gusto!
—¡A mí también!
El mundo paró y ni un asteroide podría haber interrumpido la subida de Louis, ni la caída de Harry.
Sintió el frio desde sus huesos y tembló ante las posibilidades. Un río de emociones se revolvió en su interior, tan agitado como su corazón con aquellas palabras. Sus ojitos azules lo miraron casi desorbitados y por esta ocasión Harry no le rehuyó, se mantuvo estoico, aunque por dentro estaba muriendo de miedo, aquella confesión lo mareó y en menos de una fracción de segundo, cada uno de ellos deseó correr lejos del mundo.
—My policeman, escena noventa y seis, toma uno! ¡Acción!
Con el mismo frio que calaba sus huesos y al mismo tiempo con el calor naciendo desde su pecho, no supo controlarlo, en cuanto la claqueta sonó tomó del cuello de la camisa de Harry y comenzó a llevarlo hacia la pared como el libreto lo marcaba. El sonido cuando lo estampó contra ésta fue impulsado por el shock, la adrenalina corriendo por sus venas y sus manos temblorosas sostenían su cuello.
—¿Qué dijiste?
—¡Corte! ¿Qué pasa? ¡Louis, no tienes que decir nada!
—Me gustas —debería haber callado, pero aterrado por haber sobrepasado, corrigió y ése fue un grave error— m-me gusta que seamos amigos y-
—¡No! Eres un egoísta, ¡¿de qué se trata Harry?! ¿Por qué?!
—No quiero a Fender cerca.
—Esa no es la respuesta que merezco, maldito imbécil ¿crees que tienes derecho a joderme la vida?
—¡Basta! ¡¿Qué mierda, chicos?! —Michael se acercó, intuía al igual que Rob y Jack pero estaban trabajando y debían concentrarse, incluso quizá el estado de los actores serviría —Arreglen sus problemas fuera, ¡Jack!
—Aquí.
—¡Te odio!
Debía dominar sus emociones y no lanzar por la borda más de lo que ya había hecho. Se obligó como siempre a fingir ante los demás, a sonreír incluso y tomar de nuevo su lugar en el set, mientras Harry permanecía absorto en él, sin poder echar el tiempo atrás y arreglar ese desastre.
La claqueta volvió a sonar, pero los latidos furiosos no se calmaron. Esta vez le tomó del cuello de la camisa y con su pecho subiendo y bajando arrítmicamente caminó con Harry en reversa hasta que su espalda chocó contra la pared, sus ojos tenían un ápice de molestia y su mandíbula apretada gritaba lo que su boca no podía. Todo su lenguaje corporal era revelador y Harry supo cuánto había jodido esa declaración.
Louis se aseguró de no estamparlo esta vez, pero los puños en la ropa de Harry se cerraron con fuerza, lo miró y lo que encontró en sus ojos verdes no era agradable, aquello era una mezcla de dolor, ira y miedo. Llevó sus manos a las mejillas y tan enojado como estaba, tocó su piel con el deseo ferviente de hacerle sentir como él mismo estaba por dentro, pero nunca podría lastimarlo así, en cambio; su contacto con la piel fue contrastante con sus palabras anteriores, el reclamo estaba pintado solo en palabras de enojo pero fue tan suave como pudo.
Harry intentó quitar sus manos, le tomó de las muñecas y casi lloró cuando sintió el temblor de Louis, su piel irradiaba calor y el actor lamentó haber arruinado su confesión anterior.
Louis se acercó como Michael indicó por el apuntador, cuando sintió sus pies chocando, se levantó en sus puntas para alcanzar mejor la boca del ojiverde. Harry evadió como sabía que debía hacerlo, el contacto entre sus manos no se rompió y su pulso caótico palpitaba a través de sus dedos, nadie podría asegurar quién estaba más alterado, lo cierto es que Louis tenía la mirada fija en sus labios, porque mirarlo a los ojos sería suicidio.
El primer intento de beso fue esquivado como estaba escrito, a pesar de que él hubiera dejado su vida con tal de besarlo hasta el último aliento. Harry ladeó hacia la derecha y escuchó un pequeño gruñido de protesta de Louis, sus labios apretados en un gesto de desacuerdo por el fallido contacto le hicieron sonreír en sus adentros porque, tan enojados como estaban, ambos ansiaban liberarse del sentimiento crudo y en su lugar; arder con las llamas de un beso.
La tercera sería la vencida según el libreto... o tal vez no.
En el segundo intento, el ojiverde aflojó sus manos de las muñecas del cantante y finalmente miró sus ojos. Tenían un atisbo de desesperación que se colaba en cada respiración dura que salía de su nariz, Louis estaba apretando las mejillas con una pizca más fuerte, era su ansiedad y su enojo mezclados los que querían tirar de su amigo y decirle que nadie le interesaba porque solo era él, no había nadie más a quien pudiera amar como le amaba a él pero que estaba siendo un maldito arrogante y obstinado imbécil y que, a pesar de eso, lo estaba amando como solo se ama una vez; real y completo.
Todo su amor habitando en Louis salió en un beso, porque sí, ese segundo intento debía ser frustrado e inconcluso, sin embargo; yendo contra el libreto Harry cedió, se dejó besar cuando se inclinó hacia Louis antes de esquivarlo de nuevo. Su rostro buscó su boca con premura y desesperación, buscando que apagara los celos y que al mismo tiempo ardieran sus labios.
Louis lo recompensó con pasión y enojo, se retorció como si el toque le molestara, pero los jadeos le indicaban a Harry que iba por buen camino. El ojiverde llevó sus propias manos al rostro del cantante y su cuerpo inclinado más que suficiente para que Louis no se cansara, Louis le besaba como si intentara devorarlo y él le siguió con la misma fuerza, era una lucha que arrastraba sentimientos escondidos, ira, celos, enojo, pasión y desesperación pero sin perder el peso del profundo amor, el ingrediente secreto que servía como anclaje, era el amor lo que los mantenía en tierra cuando sus emociones fluctuaban de forma salvaje como en aquel momento.
Harry arrancó un jadeo de esos labios delgados, un jadeo que se convirtió en un gemido cuando juntó aún más sus bocas. Louis no se quedó atrás, besó con fuerza, en algún punto solo chocó sus bocas y tiró de su labio inferior, controlando apenas la fuerza necesaria para no herir a Harry, el cantante gimió en su boca y Louis se tragó el hermoso sonido. Cada movimiento tenía el peso del enojo en el que se habían atascado, ambos estaban agitados y sudorosos, con el cuerpo tembloroso y el amor pintado en cada acto.
—¡Cor-
—No,—interrumpió Rob a Michael y todo el mundo en el set no se movió —déjalos que se saquen esto.
—Que te quede claro, —susurró contra la boca de su mejor amigo —Fender jamás tendrá esto.
—¿Qué hay de Amelia? ¿Ella sí puede y Sam no?
Harry gruñó de nuevo, con la mención de ese nombre.
—Ella no es tú. Ella no importa.
—Harry...
La voz de Louis era calma, el enojo estaba filtrándose para desaparecer, mientras ese tono que solo usaba con él, volvía. Harry exhaló rendido ante ellos, juntó su frente con la de Louis y respondió tan bajo que solo ellos escucharon.
—Nadie besa como tú...es diferente. Se siente bien... hay un libreto a seguir, y sin embargo; me siento libre.
—Es que, yo construyo alas... no cadenas.
Pudo ver el océano azul, profundo, hermoso y pacífico, Harry entonces comprendió que podrían existir muchos ojos azules parecidos al mar, pero en los de Louis, él jamás se ahogaría, Louis siempre sería su salvavidas.
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"Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos..." Bertrand Russell
Hola, lamento actualizar tan tarde, créanme es el único horario que puedo. He estado escribiendo este capítulo desde la mañana y no me sentía a gusto, hasta ahora. Ojalá les guste y me dejen lindos comentarios y estrellitas.
Estoy tratando de extender un poquito la fic, pero estamos tan cerca del final.
¿Qué harían si fueran Louis o Harry?... ¿Qué harías si no tuvieras miedo?
Besos.
MAKI <3
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