Capítulo 11 "¿Qué dijiste Louis?
Dedicado a @Iza_Stylinson @LarryAdoptenmexfa @_CassandraG_ @elMocodeHarryYLouis @cinthivrb2525 @28spdgdk_didi @PaolaRodrguez839
—¿Qué son estas cosas?
—Una "Bolsita de la modestia"... —Rob rodó los ojos y exhaló para explicarse —Protectores.
—Okay, y...?
—Te los colocas allí —señaló su entrepierna —y evitas que tu amiguito salga a saludar.
—¡¿Q-qué?! ¡¿Estás jodiéndome?!
—Humm, déjame pensar... No, te estoy haciendo un favor, te colocas esto y salimos a comernos a Harry.
—¡¿Disculpa?! —preguntó, en su inmensa bondad haciendo que Rob se retractara de aquella ofensa mortal, Louis frunció el ceño esperando, hasta que Rob corrigió divertido.
—Tú. Me refiero a que tú sales y tú te comes a Harry, ¡Joder, con estos celos! —rió— ¡date prisa! ¿o necesitas ayuda?
—¡Ni en un millón de años!
Estaba sudando, su frente y sus manos sudaban mientras su pulso se aceleraba y sentía la textura de aquel curioso accesorio. Los conocía, había escuchado de ellos, pero nunca había usado uno y precisamente lo usaría con Harry. La vida lo odiaba.
Se colocó aquella prenda, un suave calcetín fue su elección, quizá el protector de plástico hubiera sido más efectivo.
Regresó al set, el sofá todavía estaba erguido en medio del lugar esperando y todos parecían estar ajenos a la revolución que se libraba dentro de su cabeza, ¡volvería a besar los labios de Harry y además lo tocaría! Algo muy bueno o muy jodido debió hacer en su vida pasada para que esto le sucediera. La camisa que le habían proporcionado seguía arremangada y Louis agradeció que el maquillaje en sus manos fuera de tan buena calidad, de lo contrario ya habría hecho un desastre.
Harry estaba de espaldas mientras le retocaban el maquillaje y acomodaban su cabello. Louis lo observó a cierta distancia, dejando que su amor creciera en su pecho cuando sintió a Rob acercarse.
—¿Listo?
—Ehmm, sí... no,Rob no puedo hacer esto, nunca estaré listo.
—¿De qué hablas? Naciste listo, naciste para besar a Harry.
—No, no, no esto es una locura, no puedo hacerlo, me voy a desmayar, quiero vomitar y,y...dile que me enfermé, que me fui, que me secuestraron los extraterrestres, eso está de moda ahora y seguro lo cree —intentó caminar pero Rob le detuvo.
—Alto ahí Capullito.
—¿Qué mierda tienes con los apodos? —rezongó, por el simple hecho de desviar la presión —Antes fui Campanita, ahora Capullito ¿es un fetiche o qué?
—No, pero Harry te llama "Bebé, Mi Lou, y Cariño" ¿por qué yo no?
—Porque Harry puede.
—¿Por qué? —Rob quería escuchar la respuesta, quería a Louis declarando los derechos que su corazón enamorado adjudicaba al ojiverde, quería oírlo decir que lo amaba —¿Humm?
Louis miró a Harry, lucía tan hermoso, tan completo, como si nunca hubiera estado agrietado como él se sentía, Harry debe haber sentido la mirada porque alzo la vista y se encontraron en un espacio intermedio: Louis estaba cayendo un poco más por él, pero Harry estaba elevándolo, enamorándose más del hombre que ha sido su mejor amigo los últimos cinco años.
¿Masivamente jodidos no? O afortunadamente mutuo.
—Lo malo de las miradas ,—dijo Rob, sonriendo satisfecho —es que siempre dicen de más. Incluso aquello que la boca jamás dirá.
A la distancia, Michael le hablaba a Harry, seguramente algo importante pero su atención estaba en Louis, siempre en Louis, y como respuesta, el castañito bebía sus miradas y las guardaba en sus memorias.
Louis le sonrió como mejor respuesta a su mirada, Harry entonces murmuró algo solo con sus labios, Rob desvió ligeramente su mirada intentando no ser tan invasivo. Por su parte; Michael bufó cuando comprendió que era inútil seguir intentado hablar con alguien que miraba a otra persona y decidió por Jack.
"Contigo", fue lo que el ojiverde murmuró. Louis no comprendió al principio, su ceño se frunció un poco, lo suficiente para que Harry entendiera que no quedó claro, así que el actor negó mientras su sonrisa de lado aparecía, entonces murmuró totalmente distinto "Estás precioso". Guiñó.
Eso sí lo entendió, a pesar de que no fue audible, Louis lo escuchó fuerte y claro a juzgar por su sonrojo. Harry sonrió complacido.
Ninguno de ellos fue indiferente al otro y eso fue lo que multiplicó su amor secreto, porque lo nutrieron a través del tiempo, con atención, pequeños detalles, compañía y camaradería aunque este era un nuevo y sutil nivel de coquetería.
Harry se había relacionado con muchas mujeres, pero siempre fue un espejismo, solo una pobre nube de humo para cubrir lo evidente. En los años acompañado por decenas de chicas nunca se sintió completo, real, u honesto, todo era parte de un plan. Por eso era tan refrescante estar con Louis; porque a su lado jamás se sintió como un fantasma, con Louis aprendió lo que era estar acompañado, supo lo que era morir por tomar la mano del otro, entendió que nunca nadie lo sustituiría porque él era irreemplazable.
La tela del pantalón seguía cubriendo su cuerpo, pero aquella prenda por debajo solo era un recordatorio que nada podía ser controlado totalmente, a veces se requiere algo más que fuerza de voluntad.
—Mi madre decía que al final, ganan los que se atreven —murmuró detrás de su oreja, como si fuera un ente —el amor no es para cobardes.
Louis lo ignoró, aparentemente porque en realidad aquella frase siempre cercenaba su mente, recordándole que la mayoría no se atrevía a amar por miedo. Aquella mañana Louis decidió ser valiente, ya había sido frío alrededor de Harry, pero ese día estaba dispuesto a quemarse.
Harry estaba por quitarse la camisa para la continuación de la película pero Rob le detuvo, argumentando que filmarían a partir de ahí. Louis escuchó la voz de Rob y cuando se acercó a su mejor amigo susurró cerca de su mandíbula:
—No te desnudes, me gusta desenvolver mis regalos.
Harry tragó grueso cuando lo escuchó, pero sonrió y mordió su propio labio mientras asentía.
—Espero que te guste lo que encuentres debajo...y que sepas manejarlo —siseó cuando pasó junto a él.
Michael repitió por enésima vez las indicaciones ante una pareja conectada y ansiosa por empezar. Las luces del set comenzaron a desvanecerse igual que las voces en su cabeza. Cuando la claqueta sonó, el lado arriesgado y valiente tomó su lugar en el cuerpo de Louis.
Miró a Harry fijamente a los ojos y se acercó a su cuello, olisqueando como él lo hacía siempre con el castañito, abrió su boca para buscar la fuente de su felicidad mantenida en la piel de su cuello, aquel movimiento abrió un canal de sensaciones que le hicieron estremecer en anticipación. Sus palpitaciones se fueron al cielo cuando la lengua de Louis acarició cerca de su pulso y su mano comenzaba la tortuosa tarea de desvestirlo botón por botón.
El aire que golpeaba contra el rostro de Harry era caliente porque Louis estaba respirándole tan cerca que podía sentir cada inhalación y cuando exhalaba, el actor sentía un fuego creciendo desde sus entrañas, todo lo que Harry podía sentir, oler y escuchar era Louis.
Sus dientes jugaron con la piel, pasearon bordeando se forma tan deliciosamente seductora que el dolor comenzó a sumergir su virilidad y sucedió; el primer gemido de la boca de Harry escapó, echó la cabeza hacia atrás mientras Louis se posicionaba sobre él, tan lento como cada pizca de arena en un maltrecho reloj. Llevó su mano para tantear la superficie de aquel sofá y plantó fuerza en el brazo para sostenerse mientras el cuerpo de Harry comenzaba a descender sobre la superficie aterciopelada del mueble. Louis no despegó su boca, solo arrastraba sus labios perezosamente de un lado a otro, subiendo eventualmente a la mandíbula y pellizcar con sus dientes el encuadre.
Ya no era sangre lo que corría por sus venas, sino deseo y amor, un fuego como nunca antes sintió comenzó a consumirlo cuando Louis abrió su boca, aún escondido en su cuello, sintió la lengua más caliente recorriendo ese espacio tan pequeño y juró que en su vida, había acumulado tantos gemidos, reprimidos en su boca.
Louis sintió el pálpito de Harry cuando comenzó a descender hacia el sur, alzó su rostro para asegurarse de que todo estuviera bien, pero jamás se imaginó la imagen que encontró: Harry tenía los ojos cerrados mientras mordía su labio inferior con fuerza. La imagen era hermosa, Louis quiso escribir una canción sobre ella, pero entonces Harry abrió los ojos, eran brillantes y sus mejillas teñidas de rojo hacían juego con sus labios hinchados de tanto morder para callar.
Louis lo miró por una fracción de segundo en que todo se detuvo, una fracción de segundo en que el corazón de Harry tiró de él para lanzar un tercer gemido, pero ahora mirándolo directamente, diciendo con aquel bellísimo sonido que aquello era mutuo, real y dolorosamente callado.
Registró aquella hermosa imagen, una fotografía mental, para guardar en los días oscuros.
Louis lo contempló desde arriba, con un set en silencio y casi a oscuras, con un reflector que dejaba ver el lado más perfecto de su rostro. Él estaba tan afectado como Harry, lo supo cuando llevó su mano hasta su pecho y tocó el músculo cardíaco que por momentos parecía que iba a salirse.
El mundo había desaparecido, dejándolos solos como un preludio. El movimiento de su cabeza fue minúsculo pero suficiente para decirle a Louis que estaba totalmente de acuerdo con todo, su mano tiró del castañito para acercarlo, a pesar de que ese movimiento no estaba en el guion. Louis dejó sus labios abiertos y Harry apretó su mano sobre su pecho hasta acercarlo, como si tuviese miedo de que se alejara repentinamente.
Louis obedeció una orden silenciosa, una demanda que solo su inconsciente interpretó en los ojos de Harry, su boca; ansiosa se abrió un nuevo camino sobre la piel de su pecho, arrastrando años de un amor inconfeso, sus labios recorrieron sus pectorales buscando un interruptor que hiciera explotar la garganta de Harry y le regalara el tesoro apretado de sus gemidos.
La cámara todavía se distinguía por el rabillo de sus ojos pero nada se movía excepto ellos. Louis se irguió un poco más cuando Harry se retorció debajo de su lengua, el caos recorriendo su sistema, como un líquido viscoso. El actor llevó sus manos hasta el cuello del cantante mientras éste besaba su vientre e incendiaba sus miedos, quemándolos en un bosque seco que, tal vez ardería más tarde devastadoramente.
La cámara hizo un movimiento lento desde el ángulo contrario y el reflector azul comenzó a mezclarse con la luz blanca de dos luminarias. Louis tenía la respiración pesada y aquella barba incipiente rozaba la piel del estómago de Harry, lo que enviaba miles de sensaciones a su sistema y hacía que solo apretara la parte baja del sofá, necesitaba asirse de algo porque Louis lo estaba llevando a la locura.
Mientras el toque de Louis se extendía por su piel y su aliento golpeaba suave cada centímetro de su abdomen hasta subir a su pecho, Harry sentía asfixiarse de forma tan exquisita que sus ojos se cerraban con fuerza y su boca buscaba una bocanada de aire cuando Louis apareció cerca de su rostro y mordisqueó su oreja, su mano se enroscó en la cintura del actor y cuando sus yemas exploraron respetuosamente la curva de su centro a la par que su lengua se hundía debajo de la oreja, Harry gimió fuerte, mandando a la mierda el libreto y tomando con su otra mano la nuca de Louis.
Sus dedos tomaron su escaso cabello y lo alejó de su oreja, Louis pensó; con pánico, que había sobrepasado los límites, pero Harry detuvo sus pensamientos cuando fue él quien buscó su boca. Y por segunda vez, lo besó.
Todo su autocontrol desapareció cuando sintió aquella boca preciada sobre la suya. Había ansias y anhelo subyugado, pero también había amor, un hilo de aire puro colándose entre las breves respiraciones que consentían, porque era una sensación volcánica. Extraña pero magnífica sensación de adrenalina, el escalofrío que repuntó en su espina dorsal le llevó a hacer un movimiento de caderas, igual a una ola de mar agitado. En todo momento sintieron el calor quemando desde dentro, arañando sus pieles y dejando que sus bocas fueran las únicas que llevaban agua a aquel incendio.
Lo besó....y su lengua fue como un bálsamo sanador, sí, su misma boca fue aquella medicina que cicatrizó las heridas que le causó cada vez que besó a alguien que no era él.
Cada movimiento de sus labios eran apenas voces de los años de amor en silencio, no era un movimiento desesperado y sucio, Tom y Patrick tenían mucho de Harry y Louis, y pese a que ellos eran reales, el beso fue tan esperado por ambas parejas que solo pido catalogarse como perfecto.
El libreto había marcado pobremente lo que en realidad sucedió, ellos podrían fingir que era solo profesionalismo pero, ningún movimiento, ningún toque fue al azar en realidad. El amor fue el motor que impulsó cada desplazamiento. Sus bocas solo coronaron lo que allí había pasado.
—¡Corte!
Uno, dos, tres, cuatro respiraciones pesadas desde que la voz de Michael se calló. Louis levantó la cabeza para apartarse pero Harry lo detuvo un momento más, tomando su mandíbula mientras sus frentes se sostenían uno al otro.
—Te lo dije antes...esto solo es contigo.
Louis lo entendió, aquello fue lo que murmuró antes. Harry estaba diciendo que solo con él podría hacer esto. Su cabeza dio vueltas de forma vertiginosa sin saber qué responder.
Abrió sus ojitos azules para encontrarse con la mirada de su mejor amigo. Eran ellos, aquellos dos mejores amigos que se conocieron años atrás, aquellos chicos que compartieron sueños sobre una cama de autobús, aquellos dos que visitaron hoteles en giras y promociones mientras buscaban un refugio del vertiginoso mundo.
Louis sentía su amor explotando en su boca, con el fantasma de la memoria muscular que jamás le haría honor a la realidad de su mejor amigo, su chico.
—Harry...
—Soy yo Lou, soy yo.
—Dime algo.
Su mente estaba abrumada todavía y sus labios palpitaban por la separación, dijo lo que tenía en mente sin medir consecuencias —He leído muchas obras, pero tú no tienes comparación.
—¿Qué significa?
—Que eres la lectura más bonita que vi —sonrió— ¿Qué dices a eso?
Louis también sonrió y apartó la vista por un momento mientras suspiraba —Tengo tanto qué decir pero, siento que no puedo. Deberías aprender a leer mis ojos.
Aquello, aunque romántico; era imposible, porque el amor requiere también de palabras, y sin embargo; sus cuerpos gritaban y su piel ardía bajo el toque más sutil ¿Cómo ocultar toneladas de amor? Si su boca no hablaba, su cuerpo lo hacía.
—Créeme cariño, lo intento cada día.
—No lo entiendes y yo, no puedo explicarlo.
—¿Qué sientes?
—A ti...literalmente.
—¡Mierda! —Harry se levantó mientras las luces tenues no terminaban de encenderse, gracias Rob por eso. La erección era evidente. Harry se volvió absolutamente rojo, la vergüenza pintada y quiso correr y cabar el túnel más lejano, pero en medio del caos mental, recordó lo que una vez Louis dijo "Si no hay amor y bondad por el otro, no hay forma de estar.
—Me haces sentir como alguien bueno para ti —sonrió y Harry supo que no había burla detrás de sus palabras, desvió la mirada mientras se ponía de pie y cubría con sus manos aquella evidencia —Hey, mantén la cabeza en alto amor, no mires a nadie más.
—¡Joder! Perdón Louis, perdón, yo...
El castañito interrumpió su frenesí con impaciencia, era una situación que no debía volverse bochornosa, de lo contrario Harry se encerraría en sí mismo, además; ¿cómo podría juzgarlo? si él mismo estaba a punto de lo mismo.
—Harry, basta.
—Perdón, joder, perdón Louis, soy un idiota, perdón.
—Basta Edward, estamos bien. No me molesta, esto es normal? está bien, yo... —Louis se apresuró a aclarar, él no quería sus disculpas, Louis quería otro beso, pero no pudo pedirlo.
—Por favor, no pienses que yo...—se sentía desesperado por aclarar, tenía miedo de que Louis huyera de él e hizo lo primero que se le ocurrió, negar —yo no, nunca. Contigo no, contigo nunca.
Mentira, absoluta mentira salió de su boca, con el miedo respirándole en la nuca. En su desesperación no se dio cuenta cuando el semblante de su mejor amigo cayó.
—Bien muchachos —habló de pronto Michael, quien regresaba de donde sea que Rob lo hubiese llevado —estoy encantado con ustedes, vamos a ir a edición, necesito una prueba de esto. Pueden tener el resto del día libre.
La sensación de confort se desvanece tan rápido como llegó en cuanto Harry pronunció aquella disculpa innecesaria. Louis se sintió pequeño y estúpido. Se había ilusionado de una quimera, era como sostenerse del aire, era endeble y una sentencia segura de caer, no había nada seguro aún cuando el beso tocó sus almas, y contra eso...nada.
Caminó de prisa al roulette, sintiendo que cada paso lo arrastraba en la miseria.
—Louis.
—Me voy a casa Rob.
—¿Estás bien?
Se volvió contra el hombre mayor y dejó salir su corazón roto —¡Estoy jodido! ¿Escuchaste? ¡Jodido! estoy cansado de esto, de callar y luego aventurarme y salir herido, estoy harto!
—¿Qué pasó? Louis, lo que vimos allá no es una cosa de amigos, algo está pasando entre ustedes y tienes que-
—¿Sabes qué es lo que pasa Rob? —interrumpió con fastidio y dolor —Que me tienes harto con tu palabrería, y he sido un imbécil por hacer lo que sentía...yo no actué, nunca podría actuar porque lo amo! ¿Lo escuchaste? Y no puedo hacer esto con mi mejor amigo porque me imagino que no es mi amigo, porque cerré mis ojos y me imaginé que era él, el chico que amo, no Harry mi amigo. —sorbió hasta que continuó —Este secreto me está asfixiando, porque odiarlo no puedo, y amarlo me está matando. Desde que descubrí q estoy enamorado de un hombre, he estado como flotando, estoy cansado y asustado y ya no puedo seguir ocultándolo. Que se entere el mundo, amo a un hombre maravilloso y solo pude pensar en eso mientras filmaba esa maldita escena!
—¿Qué dijiste Louis?
Harry estaba salió del lado derecho del roulette, con la expresión más impactante que hubiera visto.
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"Salgas o entres en una vida, sé amable al cerrar".
Demasiado texto narrado y pocos diálogos, ¿eso les cansa? sorry, el capítulo debía ser narrado en su mayoría.
Dos capítulos y final...
Besos.
MAKI <3
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