
Capítulo LIII
Freen llegó a casa con una pequeña sonrisa. Siempre había escuchado sobre las fiestas, su madre era una persona que salía mucho en su juventud por lo que pudo divertirse antes de acabar encerrada y maltratada por Minwoo. Ella le relataba de sus divertidas aventuras en las fiestas, la rica comida que se servía, el gran ambiente que se formaba y las preciosas sonrisas que nunca faltaban en dichas celebraciones.
Freen vivió algo parecido esta noche.
Si bien no fue una fiesta sino una cena formal fue lo más cercano que ha experimentado acerca de estas. Los invitados no parecían tan malos, algunos incluso tenían cierto parecido físico con Becky, sobre todo una prima de ella ¿Marissa?, Freen no recordaba si así se llamaba.
Descubrió a la susodicha por un pequeño accidente. Freen había ido momentáneamente al baño a refrescarse y alejarse de toda esa gente, aún no asimilaba a tantas personas desconocidas rodearla. Lo primero que hizo al salir fue ir en busca de su novia y cuando creyó encontrarla sólo se posicionó silenciosamente a su lado. La chica se encontraba hablando con otras personas, casi ignorando la existencia de Freen y eso incómodo a la mayor por lo que no se contuvo y llamó a su novia por su nombre para informarle que estaba incómoda.
Al momento en el que pronunció el "Becky" las tres personas que estaban hablando voltearon a verla notando así su presencia por primera vez. Las cuatro personas se miraron entre sí y Freen entendió que se había equivocado de persona cuando notó el vestido que llevaba la persona, este cubría todo el cuello y su novia llevaba uno con escote en V.
Por suerte, la castaña logró encontrar a Freen a tiempo, antes de que suceda algo que no quisieran y amablemente se disculpó con su prima, Freen escuchó el nombre Marissa salir de los labios de Becky. Freen se tomó una media hora observando a ambas primas hasta que por fin logró identificar el rostro de su novia al rostro de Marissa.
Una vergonzosa anécdota, pero se alegraba de tener al menos una.
Freen no entraba por la puerta de su casa, lo hacía desde la ventana de su habitación para evitar ruidos que logren despertar a su padre. En menos de dos minutos logró posicionarse en su cama, dio un suspiro agotado, aunque Becky haya tenido el detalle de llevarla hasta su casa en uno de sus autos (sólo hasta la mitad del puente, pues la misma Freen prefería no adentrar tan lujoso auto a unas calles tan horrendas como lo era donde vivía) no quitaba el hecho de que se agotaba rápido.
Miró al cielo nocturno y las estrellas la saludaron como todas las noches. La luna iluminó el cielo al igual que su pequeña sonrisa iluminaba su rostro cansado.
—Mamá —Habló en susurros —Becky me presentó como su novia a su familia, ella estuvo conmigo todo el tiempo y me tomó de la mano cada segundo. Sus padres son muy amables, me hubiera gustado que los conocieras —Su tono de voz era pausado, tranquilo y con un leve toque de nostalgia. —Había mucha gente, pero no pasó nada malo, logré cruzar algunas palabras con unas cuantas personas, incluso confundí a Becky con una de sus primas —Rio ligero.
Su sonrisa poco a poco iba decayendo, no porque esté triste, sino porque ya estaba cansada de hacerlo
—Mamá, Becky es la mejor novia del mundo —Comunicó.
"Cuando no esté aquí y quieras decirme algo, solo tienes que mirar al cielo y decirlo, te estaré escuchando, mi amor"
Freen le hizo caso a las palabras de su madre, se arrepentía mucho de no hablar con ella mientras estaba con él, pero le tranquilizaba el hecho de saber que ella la estaba escuchando, de que seguía con ella a pesar de ya no existir en el mundo mortal.
Lo último que la adolescente vio antes de cerrar los ojos fue la brillante luz de la luna acompañada de los titilantes brillos de las estrellas.
⋯⋯⋯ ⊰ ᯽ ⊱ ⋯⋯⋯
Para la mañana siguiente, Freen se sentía mejor que otros días, se sentía feliz y plena.
Despertó temprano, preparando el desayuno de su padre y el suyo propio. A los pocos minutos fue cuando se vio acompañada de Minwoo en su aburrido y silencioso desayuno, aunque prefería que siguiera así antes que estar acompañada de cierta persona.
Freen le temía a su padre, le temía en demasía.
El mayor simplemente pasó de su hija en toda la mañana, como lo hacía siempre. Solo tomó unas cuantas cosas y se fue de casa dejando un portazo tras él. Freen se puso a pensar y sin duda sintió raro el hecho de que, a pesar de vivir con él toda su vida, jamás supo de qué trabajaba.
La soledad a veces la relajaba, siempre prefirió estar sola a soportar las miradas cargadas en desprecio, los golpes dolorosos y palabras hirientes. Freen sentía cada vez más esas acciones pues el conocer a los padres de Becky le había hecho entrar en razón de cómo es una buena comunicación y un buen ambiente con los padres, algo que Freen perdió hace mucho y echa de menos a pesar de no recordarlo.
Aseó su casa como de costumbre, con la ligera diferencia de que esta vez su ánimo era considerablemente más alto. Incluso comenzó a menear sus caderas al ritmo de una canción que tarareaba.
Confession of a friend de 2AM.
Esa canción se había vuelto importante para Freen, pues fue la canción con la que Becky se le confesó. Cada palabra era un precioso recuerdo para ella, único y valioso recuerdo que la motivaba a seguir adelante mientras pueda.
⋯⋯⋯ ⊰ ᯽ ⊱ ⋯⋯⋯
Cuando el azote de la puerta resonó Freen supo que debía estar alerta, desafortunadamente fue muy lenta para ello. Freen descubrió que, si se escondía en el closet, su padre no hacía mayor esfuerzo por buscarla más.
Esta vez, Freen se encontraba en la cocina, terminando la cena. No siempre era un azote que anunciaba la llegada de su padre, cuando el sonido estruendoso no estaba presente Freen se sentía solamente un poco segura, sabía que su padre no estaba del todo enojado y tal vez ni ganas de recordar su existencia tenía. Tal parece que Freen no estaba de suerte.
Corrió a toda velocidad a su habitación, donde estaba el armario, pero no logró llegar a tiempo. Su padre la tomó de la muñeca antes de que siquiera sus pies lleguen a tocar el frío suelo de su habitación. Su corazón se aceleró de sobremanera al recordar que no se había quitado el brazalete, mismo que ahora era aplastado por una mano más grande.
Minwoo se dio cuenta de ello y abrió su mano, liberando la muñeca de Freen, pero ella tenía tanto miedo que sus pies no podían ni moverse. El mayor miró fijamente el accesorio, reconociendo aquel dorado y bonito material, su sonrisa no se hizo de rogar, con ese brazalete podría conseguir más dinero de lo usual.
Trató de quitarlo de la muñeca de Freen pero, por primera vez en su vida, la adolescente se enfrentó a su progenitor e impidió que le sea arrebatado ese bonito símbolo de amor entre Becky y ella.
—Dame ese puto brazalete —Habló notablemente enojado.
Freen sostenía su muñeca cerca de su pecho, negando repetidas veces, negándole algo a su padre por primera vez.
Minwoo mentiría si dijera que no estaba sorprendido por ello, Freen no perdió su toque sumiso y temeroso, pero tampoco se dejó doblegar lo suficiente como para entregarle un objeto de alto valor emocional para ella. Cuando los ojos del mayor tomaron un oscuro y temeroso aura fue cuando Freen pudo coordinar sus movimientos con su cerebro.
Sus largas piernas corrieron de regreso a su habitación, con la intención de salir por la ventana. Notó de nuevo su poca velocidad al correr cuando sintió una mano en su tobillo para que ella cayera, cosa que se logró. Su padre comenzó a golpearla con sus puños en el rostro, provocándole lágrimas y gritos de dolor, provocándole marcas rojas que pronto se pintarían moradas.
—¡Si digo algo, tú obedeces! —Gritó con furia, sin dejar de estampar sus puños en su rostro.
Freen no vio el momento en que su padre sacó una navaja de su bolsillo, pero sí sintió el filo clavarse en su muslo izquierdo, arrancándole tiras de sangre y un grito desgarrador. Forcejeó, luchó contra su propio padre, quien intentaba hundir más aquel objeto afilado, mientras ella buscaba detenerlo con todas sus fuerzas.
Freen perdió la batalla al sentir cómo la navaja atravesaba su carne centímetro a centímetro. Las lágrimas brotaron de sus ojos sin control, y en un acto desesperado, volteó la cabeza en busca de algo que pudiera salvarla. A una distancia prudente, localizó una botella de cerveza. Estiró uno de sus brazos —el otro aún luchaba por detener a su padre— y, con dedos temblorosos, logró agarrar la botella de vidrio. Con un movimiento rápido, la estampó contra la nuca de Minwoo. El golpe en una zona tan sensible lo dejó inconsciente, y Freen finalmente pudo dejar de luchar.
El silencio en la habitación solo fue interrumpido por sus sollozos y su respiración agitada. Su pierna ardía, y la sangre seguía fluyendo. Con cuidado, se deslizó fuera del cuerpo de su padre, evitando clavar más la navaja en su carne. Minutos después, logró escapar, arrastrándose hacia la ventana de su habitación. Lo único que quería en ese momento era ver a Becky.
Freen solo quería ver a Becky cuando se sentía cerca de la muerte.
⋯⋯⋯ ⊰ ᯽ ⊱ ⋯⋯⋯
El destino parecía empeñado en arrebatarle su felicidad en cuestión de segundos. Algunos días se sentía bien, llena de ánimos y feliz de estar con Becky. Otros días, solo quería morir y dejar todo atrás, sin fuerzas para seguir, ni por ella ni por Becky. Pero ahora, en medio del dolor y la desesperación, no quería rendirse. Quería quedarse ahí, desangrarse y morir de una vez por todas, pero las ganas de ver a Becky, de tal vez salvarse, seguían latiendo en su corazón. Su amor por la menor era cada vez más fuerte, y en ese momento, creyó que incluso podía ser más fuerte que sus ganas de dejar de existir.
Al llegar arrastrándose a la gran casa, Freen no miró a Heng. Prefirió dirigirse directamente a las escaleras que la esperaban. Pero al poner su pie en el primer escalón, se dio cuenta de que no podría subir. Un dolor horrible se apoderó de su pierna al doblar la rodilla para intentar avanzar.
Pensó en otras alternativas. Gritar por Becky no era una opción; la noche era demasiado silenciosa, y sin duda despertaría a toda la cuadra. No quería alarmar a nadie, solo quería estar con Becky.
Finalmente, pensó en una solución: entrar de la forma "normal". Llamar a la puerta y pedir que fuera Becky quien abriera. En ese momento, hubiera dado cualquier cosa por tener su teléfono a mano para avisarle a su novia de su llegada.
Se deslizó de su suéter (que en realidad le pertenecía a Becky), fue un día frío por lo que lo traía desde temprano. Ató las mangas a su cadera y cubrió lo mejor que pudo la navaja aún en su muslo. Con cuidado y con ayuda de Heng volvió a tomar rumbo a la calle, que pareciera que estaba llegando de ella y no de un lado de la casa. El personal de seguridad la reconoció al instante y la dejaron pasar.
Freen tocó un tanto suave la puerta, teniendo cuidado de no manchar la blanca puerta con sangre que escurra de sus manos, agradecía la poca iluminación del lugar ya que era más complicado observar su estado.
Pidió con todas sus fuerzas que sea Becky la que abra, no quería que los padres de Becky la vean así o aún peor, que Richie la vea así.
La puerta se abrió a los minutos y Freen creyó que era alguien del personal de limpieza ya que lo primero que observó fue un sacudidor. Sus esperanzas cayeron cuando observó el esbelto cuerpo de una mujer frente a sus ojos.
—¿Freen?
Era la madre de Becky.
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