8
Estoy seguro de que mi peor pesadilla es verla herida.
—¡¿QUÉ PASÓ?!— Grité al abrir la puerta y ver su ojo hincado y su labio roto. Llevaba una maleta en una mano y en la otra a Dori, el gato.
—P-papá... él y yo tuvimos una discusión o-otra vez por...por...— Se largó a llorar.
—¿¡Él te golpeó!?— La pasé rápidamente al departamento. Ella asintió.— ¡Voy a matar a ese desgraciado!
Fui por las llaves de la puerta dispuesto a encarar a ese pedazo de mierda que se hacía llamar su padre.
—¡NO CHANGBIN, POR FAVOR!— Gritó aferrándose a mi brazo para que no saliera.
—Ese hombre te volvió a maltratar, ¡No se va a quedar así!
—Te lo suplico Changbin, yo...yo... Prometo poner la denuncia, pero hoy no. Estoy agotada, solo quiero descansar a tu lado.
La miré alterado, sus ojos me suplicaban que la entendieran. Y después de unos minutos así lo hice.
— Está bien, pero desde ahora vivirás conmigo. No te dejaré en esa horrible casa.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro