Me esclavizaste. ☆
Te suplico,
te ansio,
te anhelo,
hacia el viento.
Si así tu deseo es,
me arrodillo a tus pies.
Pues ya me hiciste tu esclava,
en el tiempo
en el que,
Cervantes,
desprendía palabras.
Fue en ese momento,
cuando mis corcheas
cayeron,
en románticas baladas,
olvidando su presto,
rebelde y frío,
sólo entonces,
ellas fueron conquistadas.
Mi corazón,
drogado quedó,
pues no lo inmuce,
de las pupilas,
de tus ojos.
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