Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

6

Aquel encuentro no fue lo que esperaba. Absolutamente nada de lo ocurrido podría haberlo siquiera imaginado. Ahora que yacía de espaldas sobre la cama, podía darse a la tarea de relajar solo el cuerpo, porque en su mente no dejaba de repetirse, una y otra vez, aquella escena en la que sintió su orgullo herido como nunca.

El nuevo no es para lo que aparenta y lo aprendió en el primer encuentro. Detrás de aquella deliberada pantomima de fragilidad existía un rival casi tan monstruoso como él mismo. Un potencial némesis con el cual rivalizar en busca de una supremacía que, en su ideario, le pertenece solo y únicamente a él.

Porque pensaba que un chico con un talante de afeminado, como el que portaba Jeremy, no debía poder siquiera igualársele en nada, y menos en lo atractivo. Las miradas debían buscarlo a él y solo a él, porque así había sido siempre, porque a eso se había acostumbrado.

– Alguien como él no puede vencerme –musitó mientras se deshacía de la camisa del uniforme.

Se miró al espejo con atención, la misma que solía prestarse cada día antes de salir de casa, pero esta vez se sintió extrañamente inseguro de sí mismo.

–No hay nada malo contigo, Caleb –sentencia con una sonrisa mientras resbala sus dedos por el oscuro cabello que le adorna la cabeza– No seas estúpido. Él no podrá vencerte. Ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Jeremy apenas y se ha dado una pausa. No ha terminado de dejar la mochila en su habitación cuando ya está saliendo de ella. Sus pies se mueven con la ligereza acostumbrada a pesar de ser una nueva casa.

Se dirige al patio trasero solo para saludar y atender a su anciano can, Chopper. Se asegura de recoger todas sus gracias, le cambia el agua y le deja aperitivos junto a esta en un platoncito traslúcido de color verde.

Regresaría luego a la casa y se encargaría de juntar las cajas marcadas con su nombre. Las llevaría consigo, una a una, hasta su habitación y empezaría a organizarlo todo dentro de aquel nuevo y enorme santuario.

Era como si el primer día no hubiese ocurrido. Como si la primera mañana escolar se hubiese fugado por completo de su memoria mientras se hacía cargo, principalmente, de acoplarse a su nueva vida, su quinta nueva vida.

Estaba a punto de terminar cuando sintió el ruido que hace la puerta principal al cerrarse de golpe. Pausó sus tareas ornamentales y salió de la habitación con un impulso de enojo repentino.

–Si quieres la desprendes de una vez –expresó cruzándose de brazos.

–Solo ven y ayúdame. Es demasiado para mí solo.

–Te lo dije esta mañana, Mickey, y no hiciste caso.

–Sí, sí. Soy el hermano ignorante y testarudo, ya lo sé. Ahora deja de mirar y usa las manos.

Su vida ya estaba bastante ajetreada como para preocuparse por simplicidades superfluas. Caleb no le causaba idea alguna, siquiera le movía la intranquilidad.

Pero, para Caleb, la cosa era muy distinta. Jeremy se había convertido en un blanco. Un objetivo que era indispensable eliminar para, así, reparar el increíble daño que éste le había causado a su orgullo de niño ególatra.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro