Señora Hinata 💕 III
Señora Hinata 💕
Tragué saliva mientras tocaba el timbre de la casa de Sasuke.
La última vez que estuve en esta casa y me masturbé pensando en la madre de mí amigo, fue aproximadamente hace un mes. Después de lo que sucedió me sentí tan sucio y depravado que no quise volver más, simplemente evitaba las reuniones en la casa de él. Pero hoy no podía faltar, era el cumpleaños de Sasuke y si no me presentaba iba a ser sospechoso. Lo que era más incómodo aún era tener a Shion conmigo.
La miré de reojo, su cabello rubio largo y lacio se movía suavemente con el viento. Ella estaba muy bonita con una simple camisa y pantalones vaqueros y unas botas. Era el fin de semana que nos veríamos y le pregunté si quería ir al cumpleaños. Rece para que me dijera que no y tener una escusa para no presentarme.
Pero ella quiso venir...
Shion me ayudaría a permanecer normal. Quería creer que mí reacción con la señora Hinata sólo había sido exagerada porque hace mucho no tenía sexo con mí novia. Cualquier hombre sano se excitaría si ve a una mujer como Hinata masturbarse. Yo sólo estuve en el momento y lugar equivocado.
Mí sonrisa se tensó cuando comenzó a abrirse la puerta y murió completamente cuando un hombre de cabello plata y tan alto como yo, abrió.
—Hola, son los amigos de Sasuke ¿no es cierto?
—Hola, mí nombre es Naruto y ella es mí novia, Shion— saludé extendiendo mí mano.
El hombre sonrió, sus ojos celestes se volvieron muy pequeños.
—Mi nombre es Toneri y soy el novio de Hinata, pasen por favor— dijo haciéndose a un lado.
Con disimuló, miré más fijamente a Toneri mientras pasaba al lado de él. Era delgado y alto, tal vez unos 1,80 (yo tenía unos 1,83 así que no era tan bajo), sus ojos claros eran amables y sus facciones agradables. Me lo imaginé, sin poder evitarlo, al lado de la señora Hinata y no me cuadraba mucho. Él era atractivo, pero no le hacía justicia a la mujer que tenía al lado.
Era como acompañar una hamburguesa con galletas saladas. Hinata sería la carne y el la cosa molesta y sin sabor.
Hice una mueca y sonreí al hombre una vez que estuvimos dentro.
—Por favor, pasa. Están en la sala.
—Gracias.
Cuando me giré para guiar a Shion conmigo me detuve en seco cuando Hinata bajaba por las escaleras. Mí mirada la recorrió, y no me importó tener a mí novia agarrada de mí brazo, fue simplemente algo que hice sin darme cuenta. Llevaba unos pantalones oscuros pegados a sus piernas, que marcaban el redondeando de sus caderas y terminaba en su fina cintura. Arriba llevaba una simple remera holgada, pero atada en su cintura. Su cabello estaba suelto y brillante como la había visto la última vez.
—Oh, Naruto—, mí corazón se agitó cuando ella me miró y sonrió—. Que bueno verte de nuevo— dijo mientras bajaba los últimos escalones. Miró a Shion, mí novia se puso tan tensa que parecía una figura de yeso—. Hola querida—, ella se detuvo a unos pasos nuestro y no me asombro darme cuenta que era más baja que mí novia en zapatillas.
Carraspeé.
—Hola, señora Hinata. Ella es mí novia Shion.
Hinata sonrió y se acercó para darle un beso en la mejilla, Shion tuvo que agacharse un poco y soltarme para devolverle el saludo. Cuando la madre de Sasuke se volvió hacia mí para saludarme de la misma forma, mí corazón estaba a punto de salir por mí garganta. Ella apoyó su pequeña y pálida mano, esa misma que había usado para tocarse cuando la vi la última vez, para tocar mí brazo y alzarse de puntillas para ponerme un suave e inocente beso en mí mejilla. Intenté con todas mis fuerzas que el calor que sentía en mí cara no se notará cuando ella le dió un suave apretón a mí bíceps, pero por la mirada que me dió Shion, supe que no lo había logrado.
— Veníamos...
—Para el cumpleaños de Sasuke, si lo sé— dijo cuando dió un paso atrás sin borrar su sonrisa.
Shion volvió a mí lado, tomando mí brazo y apretándolo tanto que sentí sus uñas a pesar de la chaqueta. Force una sonrisa.
—Pasen, pasen— dijo haciendo una seña hacia la puerta de la sala.
Toneri llegó trás ella y le pasó los brazos por la cintura y le dió un beso en la mejilla. El rostro de Hinata se sonrojó un poco por la muestra de cariño y yo prácticamente arrastre a Shion conmigo a la sala.
Porque...
A mí me hubiera gustado estar trás ella y sentir su perfume de lavanda en su cuello y su suave piel. Y por qué no, también restregar mí erección contra su grandioso trasero.
Agradecía que la chaqueta fuera lo suficientemente larga para ocultar mí polla dura a su hijo, a su novio a la mía... Y a la propia señora Hinata.
Continuará...
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