Las Compras
-Al día siguiente-
Miko: *Saliendo de su casa* Se me va el camión.
Papá de Miko: Miko, no regreses tan tarde.
-En la parada del camión-
Miko: *Paga su pasaje y se sienta* Ah... alcancé a subir.
-El camión comienza a andar en su ruta-
Miko: *Viendo su celular* ¿En Starbucks a las 2:00?, apenas llegaré *viendo en el buscador* debo comprar algunos rosarios.
-En eso una luz la alumbra a su alrededor-
Miko: *Sintiendo la presencia* Ah... se ha de tratar de otro demonio.
Miguel: *Se acerca junto a ella* Me sorprende que no sepas diferenciar entre mí y mis adversarios.
Miko: *Viendo a su alrededor* ¿Eh?, ¿eres invisible para los demás?
Miguel: No olvides que el Señor te concedió la visión espiritual.
Miko: *Susurrándole* ¿Cuándo terminará esto?
Miguel: Eso solo lo decide el Señor.
Miko: Me volveré loca si sigo viendo demonios junto a mí.
Miguel: *Se sienta sobre el aire* Todos creen en este momento que eres una loca, estás hablando sola al aire.
Miko: Maldición.
Miguel: Esa es una palabra muy fea.
Miko: Es lo que siento ahora.
Miguel: Podrás tomar esto como una bendición o una maldición, aquí lo importante es que sepas reconocer el propósito que está detrás de esta copa.
Miko: *Viéndolo* Podré asumir que el propósito de Dios en mi vida es hacerme ver el mal que habita en mí, y yo de cierta forma sigo ignorando a pesar de que encima lo estoy viendo frente a mis ojos.
Miguel: Eres inteligente Miko, por eso precisamente el Señor te ha hecho pasar por ello; pero si tú lo sabes y aún y con eso te quieres seguir negando a aceptarlo, estarás en una postura similar a la de un ciego que no quiere ver.
Miko: ¿Eh?
Miguel: Que el Señor te siga guiando *en un destello de luz se alza hacia los cielos*.
Miko: ¿Un ciego que no quiere ver?
-En Starbucks-
Miko: *Entra al café y se sienta en una mesa* Ah... espero que Hana llegue pronto *viendo a Miguel* ¿resguardaste todo el edificio?
Miguel: De extremo a extremo.
Miko: Perfecto.
Hana: *Llega al local* Miko... *se acerca a ella y se sienta* ¿cómo estás?
Miko: Con algo de miedo, pero bien.
Hana: La otra vez que supiste diferenciar a un hombre bueno de uno malo a través de su aura espiritual en verdad que me sorprendiste, creo que ahora tú eres mejor que yo para analizar el espíritu de un corazón.
Miko: No era precisamente de su corazón, si no más bien... de su alma, la que le permitía almacenar más presencias espirituales o demoniacas.
Hana: ¿Qué es lo que puedes ver a mi alrededor?
Miko: Lo mismo que la otra vez, dos ángeles resguardándote.
Hana: ¿Dos ángeles?, al menos me puedo sentir segura.
Miguel: Hana hace deslumbrar la presencia del Señor sobre ella.
Miko: Lo noto, pero aún así hay demonios que pretenden llegar a ella.
Miguel: Los ángeles son tan fuertes según como les permita su protegido.
Hana: ¿Estás hablando con ellos?
Miko: No, este... Miguel sigue a mi lado, con él es con quien hablo.
Hana: *Sacando una biblia de su mochila* Ten, tienes que llevar esto contigo.
Miko: *Viéndola* ¿Una biblia?, nunca en mi vida la he leído.
Hana: Nunca es tarde para empezar, tómala, te dejé una hoja en la primera página con los versículos que te servirán para echar fuera demonios.
Miko: *La toma y la guarda en su mochila* Está bien.
Hana: Te puedo ayudar a estudiar los versículos, podrás echarlos fuera cuando se vuelvan a aparecer frente a ti.
Miko: Gracias Hana, pero yo ya tengo mis planes resueltos, de una forma un poco más practica *le muestra los rosarios en el celular*.
Hana: ¿Rosarios?, ¿piensas comprar rosarios?
Miko: Si me ayudan a alejar demonios, será una buena opción.
Hana: Si compras rosarios harás completamente lo contrario.
Miko: ¿Eh?
Hana: Una simbología no te va a hacer expulsar demonios, muy por el contrario, lo que vas a hacer es atraerlos.
Miko: ¿Y unas palabras dices que me van a salvar?
Hana: Son palabras de Dios entregadas a diferentes hombres a lo largo de la historia, y su misma palabra dice que solo de la palabra de Dios el hombre podrá echar fuera demonios.
Miko: Te agradezco tu apoyo Hana, lo tomaré en cuenta, pero no dejaré atrás mi método.
Hana: Miko, estoy tratando de ayudarte, si no tienes las herramientas para hacerles frente a las fuerzas de las tinieblas solo saldrás afectada.
Miko: Llevaré tu herramienta conmigo *se pone de pie* iré a comprar rosarios.
Hana: Oye espera *va tras ella*.
Miko: *A punto de salir por la puerta ve aparecer un demonio frente a ella* Ah... *cubre su boca para que no la oiga*.
Hana: ¿Ah?, ¿Miko?
Miko: *Se hace un poco hacia atrás*.
Hana: *Entendiendo lo que pasa se acerca a ella* El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente, en el nombre de Jesús te reprendo.
-El demonio escapa a toda prisa de ellas-
Miko: *Sorprendida* ¿Eh?, se fue *viéndola* ¿cómo lo hiciste?
Hana: *Viendo a Miko* Ve la hoja, salmo 91:1.
Miko: ¿Ah?
-En tu casa con Senko-
Senko: *Termina de ver un episodio de anime* Ah... ¿qué pasará con Yoko?
Tn: *Tendiendo la cama* Aviéntate el siguiente episodio y lo sabrás.
Senko: *Toma el control* Tengo que verlo *no le sabe manejar al control de la tele* ah... ¿en qué botón es?
Tn: *Te sientas con ella* Presta pa acá *tomas el control, le das para atrás, le picas a play en el siguiente capitulo y le regresas el control* ahí está.
Senko: *Emocionada* Fascinante, eres un genio.
Tn: Sí, el más pendejo de todos.
-Senko termina de ver el anime-
Senko: Ah... verlo todo solo me hace pensar qué es lo que sucederá después *ve la puesta del sol por la ventana* ¿eh?, supongo que es hora de hacer la cena.
Tn: *Te acuestas en la cama* Ah... ya se está ocultando el sol.
Senko: *Viéndote con una sonrisa* Cocinaré otra encantadora comida para ti, solo espera; ¿hay algo que te gustaría comer en especial?
Tn: Por hoy no tengo antojo de algo en especial, me gustaría que decidieras por mí.
Senko: Mmm... es la petición más difícil de manejar, ¿qué puedo hacer? *va a la cocina y abre la alacena* vaya, ya usé todo lo que traje *toma su monedero* supongo que tendré que ir a comprar algo.
AUTOR: Si se preguntan como es que tiene monedero si ella realmente no es humana, solo responderé, que tiene poderes XD.
(No es magia, "poder", que es muy distinto).
Tn: ¿Eh?, ¿vas a ir a comprar?, no tienes por qué salir, yo mismo voy.
Senko: Relájate, aún no te recuperas del trabajo de la semana.
Senko: *Se pone sus zapatos que siempre usa y se prepara para salir* Regresaré pronto.
Tn: *Vas tras ella* Yo iré contigo.
Senko: Relájate, la mujer aquí soy yo.
Tn: Asumía que no tenías sexo.
Senko: Soy lo más apegado a una mujer estando entre los hombres.
Tn: Bueno, la cosa es que no puedes salir viéndote así.
Senko: ¿Qué tiene de malo?, ¿mi pelaje se ve mal?, ¿necesité cepillarlo mejor?
Tn: No es eso, la cosa es que no puedes salir mostrando tu figura semihumana con cola y orejas de zorro.
Senko: Te preocupas mucho, la gente solo pensará que hago cosplay.
Tn: *Le pones una gorra* Sea como sea, debemos esconder lo mejor posible tu identidad.
Senko: Mmm...
Tn: Me preocupa que vayas sola, así que iré contigo *le das uno de tus sacos de oficina para que oculte su cola*.
Senko: Bueno, sí tu quieres...
-Llegan hasta el mercado-
Senko: *Se sorprende* Oh... así que esto es un supermercado, es una tienda muy grande.
Tn: En realidad este es uno de los que se les llama express, es más pequeño que el promedio.
Senko: *Viendo sus alrededores* Pero aún así tiene diferentes comidas en un solo lugar, está hasta mucho más cargado que un Oxxo.
Tn: Ah los conoces.
Senko: Tienes uno a la esquina de tu departamento, mucha gente sale con comida de ahí.
Tn: Pues aquí nos podremos surtir mejor, aunque sea en lo mínimo.
Senko: *Viendo algunas verduras* Incluso tienen esto que está fuera de temporada.
Tn: *Viéndola* -Me llena de gozo y paz el solo hecho de estar al lado de ella-.
Senko: Bueno, comencemos con los vegetales.
Tn: Ok, ¿qué vas a ocupar?
Senko: Primero ocuparemos papas.
Tn: Papas ¿eh?
Senko: Sí, pretendo hacer sopa de papa y quizás algunas papas fritas, y quizás... algunas tortitas de papa.
Tn: Parece que sabes perfectamente lo que me gusta.
Senko: Tu ángel te conoce muy bien.
Tn: Bueno, pues no se diga más *toma una papa* esta se ve bien.
Senko: No esperate *toma otra* esta está mejor *te la muestra* para elegir una verdura no solo te tienes que fijar en su aspecto, si no también en su consistencia para saber si realmente es buena o no.
AUTOR: Eso me lo enseñó mi madre cuando era niño, todavía me acuerdo cuando se enojaba porque elegía fruta o verdura al azar y no me fijaba en la consistencia del producto, y pues uno qué va a saber :'v
Tn: ¿Cómo lo defines tan bien?
Senko: Bueno, soy la encargada de la agricultura y el abasto de los huertos en el gran jardín de los cielos, tengo siglos de experiencia.
Tn: Ya lo creo, es bueno tener ángeles del cielo de mi lado.
Senko: Preferible tener eso a tener uno que ronde en la tierra.
Tn: ¿Hay ángeles que rondan por la tierra?
Senko: Sí claro, por ejemplo... ahí hay uno *lo señala*.
Tn: *Volteas a ver* ¿Dónde?
Senko: Ahí.
Tn: *Tratando de prestar atención* ¿Dónde?
Senko: Ahí no lo ves.
Tn: Sinceramente no.
Senko: *Razonando* Ah, cierto, tú no puedes verlos; son invisibles ante los ojos de los hombres.
Tn: Lo que significa que estamos rodeados de ángeles.
Senko: Algunos que sirven al Señor y otros que sirven al desterrado Lucifer.
Tn: Satanás.
Senko: Así es.
Tn: Lo bueno es que tú sirves a Dios, con eso me podré sentir seguro.
Senko: He estado tratando de ahuyentar a los demonios que vienen sobre ti, pero muchas veces los vuelves a llamar.
Tn: ¿Cómo puedo hacer eso?
Senko: Cuando un hombre tiene deseos, pasiones, ira, miedo, rencor, coraje, celos, angustia, melancolía y muchas otras emociones que lo llevan a dañarse a sí mismo, le estás abriendo la puerta a muchos demonios que te llevan a empeorar cada vez más y más tu vida, hasta que ya no puedes más.
Tn: ¿Qué es lo que tengo que hacer para evitarlos?
Senko: Lo que tienes que hacer, es ponerte en las manos de Dios, estar tranquilo, relajarte, no alimentar esas emociones y negarte a ellas cada vez que la sientas, porque con ellas es con lo que Satanás te quiere hacer sufrir.
Tn: Ejemplo.
Senko: Ejemplo, veamos... cuando te cansas, te frustras en el trabajo, cuando tu jefe no te quiere escuchar, no te paga bien, trabajas horas extras, tus compañeros no te ayudan o tienes todo el trabajo sobre ti; los demonios sembrarán en ti el odio, coraje, cansancio, pereza, melancolía, impotencia, miedo, todas esas, son las emociones que puede sentir en numerosos momentos de tu vida, y si las alimentas, sufrirás mucho.
Tn: Ciertamente tienes razón.
Senko: Por eso es que estoy aquí contigo, no quiero que alimentes más esas emociones o Satanás pronto hará que te frustres, te des por vencido y él al final encontrará la forma de llevarte con él al lago de fuego.
Tn: Lo que me dices es que no debo escucharlo a través de lo que la vida me quiere hacer sentir.
Senko: Cada momento, cada tristeza, cada dolor que sientes en la vida, Lucifer lo usa para lastimarte aprovechándose de tu debilidad en la carne, y con ello hacerte sufrir.
Tn: Entonces es cierto el dicho de que, toda cosa mala que nos pasa, es obra del diablo.
Senko: Así es.
Tn: Entonces... cuando me enojo por el trabajo, cuando le tengo coraje a mi jefe, me molesto por las acciones de mis compañeros o quiero cambiar algo porque siento que se me trata injustamente y acumulo odio, coraje y presión en mi corazón, es claramente una forma en la que Satanás busca lastimarme por dentro.
Senko: En tu caso sí, pero opera de muchas otras maneras; como en el alcohol, las drogas, las apuestas, los negocios, las mujeres, los excesos y muchas otras cosas. Pero tú ahora que lo sabes, no sigas su juego, tú eres un hombre hecho a imagen y semejanza de Dios, lo que los demonios a través de la vida te hagan creer sobre que eres un tonto, un incapaz, un inútil de por medio, no es verdad; Satanás usa eso para hacerte creer algo que no eres, no lo escuches.
Tn: Pero... si la situación está sobre mí, ¿qué debo hacer?
Senko: Abstenerte, negarte, buscar a Dios a través de su palabra y poniéndote en comunicación con él, eso es lo que debes hacer.
Tn: ¿Comunicarme?, ¿cómo me puedo comunicar con Dios?
Senko: Te enseñaré a hacerlo *toma tu mano* por ahora, sigamos comprando.
-Continúan comprando-
Senko: *Tomando una caja con nopales* Oh... estos son buenos.
Tn: ¿Qué harás con esos?
Senko: Puedo hacer una salsa o un puré de nopales con elote, sabe rico.
Tn: Vaya que sí.
-Llegan al área de carnes-
Senko: Sí... carne de res recién cortada.
Tn: Te pones un poco infantil en el pasillo de la carne.
Senko: Aquí podremos hacer lo que sea: como bistecs, tacos, burritos, flautas, carne deshebrada, birria, fajitas, lo que sea.
Tn: Quizás se me antoje carne en su jugo.
Senko: *Sonriendo* Perfecto.
Tn: *En tu mente* -Me pregunto cuándo será mi próxima comida sin carne-.
Senko: *Comienza a llevarse varias carnes de res y de pollo* ¿Qué pasa? *nota como la observas*.
Tn: Pareces una niña en dulcería.
Senko: Ja, ¿a cuál niña le gustaría ir a comprar carne?
Tn: No, no la compran, la venden.
AUTOR: El que entendió ENTENDIÓ :V
Senko: *Trata de agarrar una salsa tabasco* Ah... mmm...
Tn: *Viéndola* -Vaya, no alcanza- Deja la agarro por ti.
Senko: No... yo puedo *se trata de estirar más alto*.
Tn: No te sobre esfuerces, a mí no me cuesta nada *estás a punto de tomarla*.
Senko: *La toma antes que tú*.
Tn: Vaya, lo alcanzaste.
Senko: *Se pone a flotar* Te dije que sí podía.
Tn: Senko, no flotes aquí vas a llamar la atención de la gente.
Senko: *Se vuelve a poner en el suelo* Está bien, nadie nos vio.
Tn: Con esas orejas y esa cola eres bastante confiada.
Senko: Quizás exageras un poco.
Una niña: *Apunta a Senko* Mamá, esa niña tiene cola.
La mamá: Sí, muchas niñas tienen cola de caballo.
Tn: *Las miras con cara de What*.
Senko: Lo ves, muchas niñas tienen cola.
Tn: Je.
Senko: Bueno, sigamos comprando, el mercado es muy divertido.
Tn: Me sorprende que te guste tanto un mercado comercial, pensé que preferirías más los tianguis que los supermercados.
Senko: No tengo muy buena experiencia con los tianguis, por lo general siempre me terminaban señalando.
Tn: ¿Por qué?
Senko: Por lo general me señalaban como una chiquilla haciendo mandados para sus padres.
Tn: Jeje, vaya que dieron la descripción más lógica.
-Saliendo del super-
Senko: Gracias por ayudar, fue divertido estar contigo.
Tn: Todo lo que hice fue cargar las cosas.
Senko: Pero ahora ya sabes que también puedo comprar por mi cuenta.
Tn: Pero igual me preocupa, si no estoy ocupado iré contigo.
Senko: ¿Ah?
Tn: El hecho de que tú lo hagas todo por mí me hace de alguna manera indiferente a lo que sucede entre los dos, por eso es que quiero hacerlo.
Senko: A mí me gusta comprar, no tienes por qué preocuparte, mientras estés feliz eso es todo lo que me importa, solo quédate en casa y relájate.
Tn: Pero...
Senko: *Viéndote de frente* Pero, si estar conmigo te trae felicidad, entonces es diferente.
Tn: Senko... *la abrazas fuertemente*.
Senko: *Te abraza* Mmm... siente en mí el amor de Dios.
Tn: *La cargas* La mayor bendición de Dios en mi vida.
Senko: *Te sonríe*.
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