La Nueva Esposa
-En los vestidores de chicas-
Miko: *Voltea a ver a Hana mientras se viste* ¿Qué pasa Hana?
Hana: Viste... ¿viste lo que pasaron por la tele?
Miko: ¿Qué cosa?
Hana: *Exasperada* ¡Lo de esa cabeza cortada en el congelador de un refri!, que asco, ¿cómo se les ocurre trasmitir eso en la tele?
Miko: ¿Cómo voy a saber eso?
Hana: *Bajando la mirada* No hay regulaciones.
Miko: Realmente no toleras el terror ¿verdad Hana?
Hana: Cuando vi esa escena de miedo, vomité toda la sopa de espinaca que había cenado.
Miko: En dado caso te ayudó con algo.
Hana: *Viéndola* ¿Qué tienes en contra de la sopa de espinaca?
Miko: Me refería a que te ayudó a conservar tu figura.
Hana: Ah eso; pero en serio, ¿cómo pueden permitir eso?, que tal si un niño lo ve en pleno horario vespertino, eso no es de Dios.
Miko: De 10 de la noche para arriba ya es considerado horario nocturno.
Hana: La pasaron a las 8 no mames.
Miko: *En su mente* -Viendo la sensibilidad de su situación, no puedo comentarle sobre que puedo ver ángeles y demonios, al menos no ahora-.
Miguel: *Hablándole a Miko* Hay varias presencias aquí, investigaré *comienza a registrar la habitación y todo el piso*.
Hana: Por cierto, Miko.
Miko: ¿Eh?
Hana: ¿No piensas comentarme nada sobre lo que me querías decir?
Miko: Ah... no, ya no es necesario Hana, tranquila.
Hana: No te lo guardes, yo puedo ayudarte.
Miko: No creo que este sea el lugar correcto *voltea a ver a un demonio frente a ellas*.
Hana: Bueno, ¿a dónde vamos?
Miko: Vamos al salón.
Hana: Está bien.
-En el salón en un piso arriba del que estaban-
Miko: *Se sienta en su mesabanco*.
Hana: *Viéndola estando ella de pie* Bueno, dime.
Miko: *Voltea a ver a todas direcciones y solo ve a Hana, a sus ángeles y a Miguel detrás de ella* Está bien, déjame te comento...
Hana: Te escucho.
Miguel: *Toca el hombro de Miko* Miko espera.
Miko: *Sin voltearle a ver solo le escucha* ¿Ah?
Miguel: Hay una fuerza perteneciente a una de las legiones de las tinieblas oculta en alguna parte de aquí.
Miko: *Susurrándole* ¿Dónde...?
Miguel: Solo la presiento, investigaré *Miguel con suma velocidad comienza a registrar los alrededores*.
Hana: ¿Qué dices Miko?
Miko: Eh... te decía...
Hana: *De tanto esperarla se sienta en su asiento* ¿Tiene algo que ver con lo que te pasa Miko?
Miko: Es precisamente eso.
Hana: *Sacando unos cuadernos debajo de su pupitre* Bueno... si tiene algo que ver con un problema que tengas, para eso estamos las amigas, tu estabilidad para mí es primero.
Miko: *En eso logra apreciar la mano de un ente demoniaco anexado a los cuadernos de Hana* ¿Eh?
Hana: ¿Qué? *en eso el demonio trata de atacar a Hana, pero los dos ángeles cercanos a ella la protegen y neutralizan a dicho demonio*.
Miko: *Tratando de aparentar que no vio nada se queda con la mirada perdida*.
Hana: Miko, ¿qué es lo que te pasa?, dímelo ya.
Miko: *Se pone de pie y la toma de la mano* Hana, vámonos de aquí, este tampoco es un sitio seguro.
Hana: ¿Eh...?, ¿seguro?
-Se salen del salón y comienzan a andar por los pasillos-
Miguel: *Alcanza a Miko y se pone a volar sobre ella* Al parecer encontraste al susodicho demonio.
Miko: *Viéndolo y hablándole a susurros* Y llegaste muy a tiempo para neutralizarlo, nótese mi sarcasmo.
Miguel: Había más demonios que neutralizar en este piso que está arriba del otro, cumplí con la parte más grande.
Miko: *Siendo sarcástica de nuevo* Que bien cumples tu trabajo en apoyarme.
-Ambas llegan hasta la enfermería-
Miko: *Revisa a los alrededores* ¿No hay nadie aquí?
Hana: *Mira la habitación* Creo que no.
Miko: No te lo decía a ti.
Hana: *La voltea a ver* ¿Eh?
Miguel: *Al lado de Miko* No detecto nada, ya neutralicé a los demonios del piso de abajo y también este, y ese último que viste lo cubrieron los ángeles de Hana, aquí no hay nada.
Miko: ¿Estás seguro?
Miguel: Absolutamente.
Hana: *Viéndola raro* Miko ¿a quién le estás hablando?
Miko: *Se acerca a ella y la toma de los brazos* Escúchame bien Hana.
Hana: *La mira medio asustada* Ah... ¿qué haces?, ¿por qué me traes hasta la enfermería a puerta cerrada sin la enfermera y me tomas así?
Miko: No malpienses esto, quiero que sepas... que puedo ver el mundo espiritual.
Hana: *Quedándose tanto abrumada como sorprendida* ¿Ah...?
Miko: Puedo ver ángeles y demonios, y están por todas partes.
Hana: *Sintiendo algo de presión mira a su alrededor* ¿Eh?, ¿dónde?
Miko: En realidad estás volteando hacia ellos pero creo que no los ves.
Hana: ¿Eh?, ¿cómo es que puedes verlos?
Miko: El Señor me dio la visión a voz de un arcángel llamado Miguel.
Hana: ¿En serio?, ¿el arcángel Miguel te habló?
Miko: *Señalándolo* Está al lado de nosotras.
Hana: *Poniéndose feliz* ¿En serio?, me gustaría verlo.
Miko: Créeme que te asustarías si lo vieras.
Hana: ¿Tan aterrador es?
Miko: Hana, tienes más conocimientos bíblicos que yo respecto a estos temas, necesito de tu ayuda.
Hana: Ah... pero... me agarras muy de sorpresa.
Miko: Esto también me cayó de sorpresa y te necesito amiga.
Hana: *Quitándose de con ella* Miko, lo primero que siento que debes hacer es calmarte, de otra manera no podríamos avanzar.
Miko: Si lo vieras entenderías lo que te digo, están por todas partes.
Hana: ¿Los ángeles y los demonios?
Miko: Sí, ahorita tienes dos a tu lado, Miguel está junto a mí y todos... toda la gente lleva como mínimo un demonio siguiéndolos.
Hana: Había escuchado sobre eso, pero ignoraba la inmensidad del asunto aquí en la tierra.
Miko: Miguel me explicó que los demonios y Satanás no viven en el infierno, viven aquí en la tierra y están entre nosotros.
Hana: *Algo confusa* ¿No lo sabías?
Miko: ¿Tú si lo sabías?
Hana: Eso lo dice la biblia, irán al infierno una vez que Dios haya dado el juicio sobre la tierra y los juzgue a ellos junto con toda la humanidad.
Miko: Si es así, entonces... ¿por qué hacen todo esto si los van a condenar de todos modos?
Hana: Lo que hacen es tiempo, como no tienen de otra se intentarán llevar a todos los hombres que puedan con ellos para que compartan su mismo destino; eso se lo dispuso Satanás desde que Adán y Eva, nuestros primeros padres desobedecieron a Dios, y tras eso, el diablo gobierna la tierra y la gente directa o indirectamente sigue los pasos de quien los gobierna.
Miko: *Volteando la mirada* Entonces por eso la gente vive asechada por los demonios día y noche.
Hana: Ellos están ahí, eso es lo que sé, aunque no los veamos ahí están y asechan a todos los incautos que se niegan a seguir a Dios.
Miko: Un demonio quiso llegar a ti, pero tus ángeles lo detuvieron, quizás es por eso que dices que los demonios no llegan a ti.
Hana: Ignoraba que fuera completamente así conmigo en especial, ¿qué me dices de ti?
Miko: *Bajando la mirada* No sé antes, pero... ahora está Miguel que me resguarda mientras tenga la visión.
Hana: Si necesitas de mi apoyo yo te lo puedo dar cuando gustes.
Miko: Gracias, amiga.
Hana: Bueno, ya casi es hora de clases, vámonos *adelanta paso y luego la voltea a ver* por cierto...
Miko: ¿Qué?
Hana: ¿Por qué te esperaste a que estuviéramos solas para decírmelo?
Miko: Trataba de ahuyentar a todos los demonios que nos pudieran oír, Miguel y tus ángeles están aquí para protegernos, pero... no quiero que ningún demonio sepa de esto o de lo contrario lo aprovecharan para venir sobre mí en mayoría; Miguel me dijo que los ignorara y así los mismos me pasarían de largo.
Hana: Oraré por ti amiga *se va*.
Miko: *Aún manteniendo preocupación* Gracias.
-Horas antes despiertas en tu cama y apagas la alarma-
Tn: *Te levantas de la cama* Ah... debo ir a trabajar *volteas a tu alrededor* -no hay nadie, al parecer solo lo soñé, debí haber estado muy cansado- *te diriges a tu closet*.
Senko: *Aparece junto a la puerta flotando* Buenos días.
Tn: *Das un brinco del susto* Ah... ¿estás aquí?
Senko: ¿Esa va a ser tu pregunta de siempre?, sí aquí estoy.
Tn: ¿Puedes flotar?, ¿eres un fantasma?
Senko: *Baja al suelo* ¿Estás de broma?, los fantasmas no existen.
Tn: ¿Ah no?
Senko: Eso es más falso que tu solo existir.
Tn: ¿What?
Senko: Estoy bromeando, ¿quieres que te haga de desayunar?
Tn: Ahórratelo Senko, ya me tengo que ir a trabajar.
Senko: No dejas de sorprenderme, trabajas hasta tarde pero te levantas super temprano, ¿no es muy pesado para ti?
Tn: Claro que lo es, pero el deber llama, así que tengo que estar presente en la oficina *comienzas a prepararte para salir.
Senko: *Se acerca a ti mientras te abrochas la camisa y te anudas la corbata* Bueno, ciertamente me parece que no dormiste lo suficiente.
Tn: Ya estoy acostumbrado a ello.
Senko: *Baja sus orejas representando angustia* ¿En serio?
Tn: *Terminas de vestirte y te diriges a la salida de tu casa* No te preocupes por nada, estaré bien el día de hoy.
Senko: *Siguiéndote* Claro que lo hago, hay mucho sobre que preocuparse.
Tn: Estaré bien, te lo juro.
Senko: Si tienes que luchar contra tu problema de sueño, deberías quedarte en casa.
Tn: Me gustaría dormir más, pero tengo que ir a trabajar, ya que de lo contrario me darán recorte y no me refiero de cabeza.
Senko: *Preocupándose, pero sin anteponerse a tu decisión* Podría prepararte de desayunar algo rápido.
Tn: Gracias chaparra, pero se me hace tarde, ya me voy.
Senko: Tn... espera.
Tn: *Te vas y cierras la puerta*.
Senko: *Moviendo sus orejas de forma preocupada* Él es algo terco.
Senko: De alguna forma tengo que hacer algo para que baje el ritmo *poniéndose a pensar* veamos... ya sé.
-Senko abre la puerta del balcón con sus poderes espirituales y saca el colchón de tu cama para que le pegue el sol-
Senko: *Acomodándolo* Sí... esto servirá *te voltea a ver mientras caminas por la acera* y cuando regreses te mimaré hasta que quedes satisfecho.
-Tú por tu parte tomas el metro y te diriges a la oficina-
Tn: *Te alojas en uno de los vagones apretado entre tanta gente* -Ah... la dejé sola en la casa, ¿estará bien?, no lo sé-.
-Devuelta con Senko-
Senko: *Viendo lo desordenado que tienes tu cuarto y toda tu casa en general* Bueno, entonces ¿por qué no ordeno un poco? *saca sus utensilios de limpieza de uno de tus closets* muy bien...
Senko: *Se arremanga su traje, se pone mandil y se prepara para hacer las labores de casa* Bien, es hora de hacer mis labores como la señora de esta casa.
-Senko se dirige a la cocina y comienza a inspeccionarla-
Senko: *Viendo las vajillas de cerámica* Un juego completo de vajillas y muchos utensilios de cocina; su estilo de vida parece tan al azar, pero parece que en un momento pensó en un anfitrión *viendo las vajillas y sacándolas* supongo que serán de utilidad desde ahora *las saca y las comienza a fregar para retirarles el polvo y todo lo que pudieron acumular del tiempo de no usarse-.
-Las horas y los minutos pasan y Senko pasa a tu dormitorio-
Senko: *Viendo alrededor* Muy bien, empecemos a limpiar *comienza a retirar el polvo de las paredes y de ahí sigue con el piso* dejaré las cosas muy limpias.
-Luego de unas largas horas de trabajo, Senko termina de hacer la limpieza del departamento-
Senko: Ah... al fin terminé, ahora a preparar la cena.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro