El Juicio de Senko
-En el cielo-
Miguel: *Hablando con Dios puesto de rodillas* Mi Señor, sé que esto es de suma urgencia para usted como para mis hermanos, pero mi protegida, ya ha pasado más de un día sola, necesita de mí.
Dios: *Viéndolo* Miguel, ella estará bien, has ahuyentado a sus demonios y mi ley ha triunfado por encima de la de nuestro adversario en común, que ahora es también su enemigo; ahora solo necesita librarse de sus demonios internos y para ello su arcángel no será necesario.
Miguel: Confiaré en su divino play y propósito mi Señor.
Gabriel: *Caminando junto con Senko y Shiro por el corredor en dirección a ver a Dios* Saben bien que llevar humanos a la playa secreta está prohibido por nuestras leyes, ¿cómo se les pudo ocurrir hacerlo?
Senko: En mi defensa fue idea de Shiro.
Shiro: Yo solo quería darles un momento de paz sin interferir fuera de los planes de Dios.
Gabriel: Han llevado esto demasiado lejos, y Dios juzgará su acción conforme a su ley y no a las nuestras, tendré fe en él, pero para nada les deseo lo peor a ninguna de las dos.
Senko: Eso es suficiente para nosotros Gabriel, es nuestra falta y debemos atender a ella.
-Llegan hasta los aposentos de Dios en donde Miguel también los esperaba-
Miguel: *Se pone de pie y desenfunda su espada* Su excelencia, las arcángeles y defensoras de sus respectivos protegidos en la tierra, Senko y Shiro; os pido a ambas postrarse delante de vuestro Señor.
Shiro/Senko: *Se postran delante de Dios y también de Miguel como su comandante*.
Gabriel: *También se postra delante de Dios, pero no de Miguel pasando por encima de él*.
Dios: Pónganse de pie hijos.
Shiro/Senko/Gabriel: *Se ponen de pie*.
Miguel: *Vuelve a enfundar su espada* Me retiro mi Señor.
Dios: *Viendo a Miguel* Espera Miguel, tu presencia será necesaria en este juicio, tus conocimientos respecto a la lucha contra las potestades de las tinieblas en la tierra serán de vital ayuda para Senko y Shiro en esta ceremonia.
Miguel: Lo entiendo mi Señor, pero mi protegida...
Dios: ¿Tienes alguna oposición?, puedes retirarte si lo deseas.
Miguel: No mi Señor, perdóneme *vuelve a su lugar*.
Senko: *Agacha su cabeza* Mi Señor.
Dios: *Hablándoles* Hijas mías, me he enterado de su falta a la ley de sus hermanos al permitir el acceso de dos hombres a las puertas de la playa privada de los arcángeles. Siendo uno de estos su protegido que se les encomendó.
Shiro: *También con la cabeza baja* Sí mi señor.
Dios: ¿Ustedes entienden la gravedad de su falta?
Senko/Shiro: Sí Señor.
Dios: Es bueno a primera instancia que os la reconozcan, pero... siendo ya presentes del motivo por el cual estamos aquí, ¿por qué lo llevaron a cabo?
Shiro: Mi Señor *mira a Miguel* comandante y jefe de los ángeles *mira a Gabriel* Gabriel
*mira a Dios* nuestra intención nunca fue faltarle al respeto a nuestros hermanos ni mucho menos a usted al traer a esas dos nobles almas a las ventanas de los cielos, solo queríamos hacerlos sentir su gracia Señor.
Miguel: *Viéndolas* Haya sido así, traer seres humanos aquí antes de su defunción y antes de pasar por el juicio de nuestro Señor es un pecado grave.
Dios: *Lo detiene* Miguel, la determinación de una acción como esa solo puede ser definida por mí una vez y tus hermanas estén confesas y manifiesten delante de mí sus motivos detrás de su acción.
Miguel: Os ruego me disculpe mi atrevimiento Señor.
Dios: *Las mira a ambas* Pueden proseguir.
Senko: Mi Señor, yo dudé de igual manera de la acción que pretendía llevar a cabo mi compañera Shiro al llevar a esos dos hombres ahí, y no me excuso ya que la acción también fue mía.
Dios: Es clave reconocerlo.
Senko: Sí señor, yo lo que quería es poder darle a mi protegido una experiencia celestial que solo a través de lo que usted ha construido con su divina presencia aquí en el cielo es posible, y todavía en más yo... quería compartir con él esa experiencia.
Miguel/Gabriel: ¿Ah...?
Senko: Sí mi Señor, no me guardo mis deseos delante de usted, porque yo sé bien que los sabe y no lo puedo engañar.
Dios: *Pasa su atención a Shiro* ¿Y tú Shiro?
Shiro: Mis intenciones Señor estaban... más allá de con mi protegido, darle un gusto a esa humana de la cual me hice amiga los últimos días que he estado con ella en la tierra.
Dios: Shiro, ¿te amistaste con una humana dejando atrás tu deber con el protegido que compartes con Senko?
Shiro: *Negándolo* No, para nada mi Señor, solo... al ser presente de que Senko tenía ya todo controlado con él y a mí solo me necesitaría en alguna ocasión especial, realicé esa amistad.
Senko: *La mira* ¿Qué tal si lo dices como es?, confiesa que huiste de tu misión y te ocultaste detrás del departamento de la vecina de tu protegido por ser egoísta con él.
Shiro: *Se enoja* Senko...
Senko: Esa es la verdad y no se la puedes ocultar a Dios.
Dios: *Mira a Senko* Y tú no puedes hablar contra tu prójimo señalando un error que solo yo puedo juzgar.
Senko: *Baja la cabeza* Perdóneme.
Dios: *Mira a Shiro* Shiro, ¿me asumes y das por verdad lo que me estás diciendo?
Shiro: Sí mi Señor, se lo juro por completo.
Dios: Estás jurando delante de tu Señor, ¿conoces lo que eso conlleva?
Shiro: *No responde*.
Dios: ¿No responderás?, de acuerdo *se pone de pie encandilando a sus cuatro presentes* Shiro, por haber incumplido tu llamado, poner a otra alma por prioridad y venir delante de tu Señor jurando en su nombre una verdad que corrompe aquella que se ha escrito, serás despojada de tus rangos, no podrás volver a la Tierra y asumirás un rol de trabajos especiales hasta que pagues tu deuda en contra del cielo y contra mí.
Shiro: *Se pone a llorar* No, pero Señor...
Miguel: *Toma acción como comándate* El Señor ya ha dado su juicio sobre ti *manda a los guardias a llevársela* ahora tendrás que rendir cuentas por tus faltas Shiro, llévensela.
Shiro: *Se va con los guardias llorando de vergüenza*.
Senko: *También llora por su amiga* Ijih...
Dios: *La mira* Senko.
Senko: *Se pone de rodillas asumiendo su destino* Mi Señor, me dignaré a rendir cuentas delante de usted confiando en su voluntad, así como también en su castigo justo que por deshonra a su nombre merezco.
Dios: Senko, ponte de pie, aún no he culminado mi juicio sobre ti, tranquila.
Senko: Gracias Señor *se pone de pie*.
Miguel: Hable usted Señor.
Dios: *Viendo a Senko* Hija, sé por lo que estás pasando, y sabes que no ignoro que tus hermanos más de una vez llegaron a llevarlo a cabo, y aquello trajo sus consecuencias durante los primeros años de la Tierra que cree.
Senko: *Mantiene la cabeza baja*.
Dios: Pero con todo y ello, he de decir que has llevado a cabo tu encomienda a pesar de que tus métodos han dejado mucho que desear.
Senko: Si he incumplido sé que no puedo escudarme porque lo he hecho a consciencia.
Dios: ¿A consciencia de qué Senko?
Senko: De que yo realmente amo a ese humano.
Miguel/Gabriel: *Mueven las cejas, pero no asemejan nada raro*.
Dios: ¿Lo amas en el amor de Cristo?
Senko: Sí, no lo aparto de ese amor puro y sin mancha, pero... hay algo más aparte de eso.
Dios: Te escucho.
Senko: Yo... estoy enamorada de él, y él de mí.
Miguel/Gabriel: ¿Ah...?
Gabriel: ¿Cómo es posible?
Miguel: Eso es inaudito para nosotros los ángeles.
Dios: Os ruego guarden silencio.
Miguel/Gabriel: *Agachan sus cabezas*.
Dios: *Mira a Senko* Senko, ¿estás consciente de lo que me estás diciendo?
Senko: *Viéndolo* Sí mi Señor.
Dios: ¿Estás consciente de que esta acción es una que ya tomaron otros de tus hermanos anteriormente y estos fueron expulsados?
Senko: Sí mi Señor.
Dios: ¿Entonces?
Senko: Señor, no lo pensé conscientemente en un principio, pero... si puedo tener la oportunidad de poder estar con él, aceptaré ser expulsada del paraíso.
Miguel/Gabriel: *Se sorprenden y hasta tiemblan al escucharla decir eso*.
Dios: Senko, ¿estás anteponiendo tu amor al padre por el de un hombre?
Senko: No Señor, mi amor por usted es puro y autentico, pero sin embargo ese hombre me ha hecho feliz de otra manera que me ha vuelto sensible y a la necesidad de él.
Dios: Lucifer vio su necesidad en estar por encima de mi autoridad y hacerse con el poder del altísimo, ¿un deseo como ese ves en tu interior?
Senko: *Con algunas lágrimas* Señor, no niego que pueda ser egoísta, yo sé que estoy cometiendo un fallo y la gravedad de este sentimiento no permite ser llamada un ángel.
Miguel: Los ángeles no tenemos ese tipo de vínculos.
Gabriel: Las relaciones conyugales es algo propio de los hombres.
Dios: Y siendo ese el caso *se acerca a ella* ¿cómo ves posible solucionar esto?
Senko: Señor, quiero ser humana.
Miguel/Gabriel: *Se vuelven a sorprender* ¿Ah?
Senko: Lo pensé desde antes de tomar esta encomienda, lo sentí en mi interior casi al momento en que lo vi y hasta lo conocí; estoy dispuesta a dejarlo todo, a abandonarlo todo, mi hogar, mis títulos, mis siglos y milenios acampando y trabajando para el beneficio de mi Señor y muchas almas que corrieron hacia su rebaño gracias a su infinito amor, pero ahora... quiero vivir una vida mortal al lado de este hombre, no puedo vivir conteniendo lo que siento y estar con él hasta que la muerte se lo lleve y se aparte de mí hasta el día postrero.
Miguel: Senko...
Gabriel: ¿Acaso te has vuelto loca?
Dios: Silencio, no os permitiré que juzguen delante de mis atrios y delante de un juicio que solo dirijo yo.
Miguel/Gabriel: *Vuelven a callar*.
Dios: Senko, si esto es lo que en verdad amas, si esto es lo que en verdad buscas y en verdad te llena a ti, en ese caso... tendré que acceder a tus peticiones siendo que es verdad que no puedes continuar siendo un ángel mostrándote así.
Senko: ¿Me dejará ser humana Señor?
Dios: No tan rápido hija, tendrás que volver a tus aposentos aquí en el cielo, te buscaré dentro de tres días y te daré un veredicto final haciendo pie a que tu postura se mantiene y realmente quieres abandonar todo esto por lo cual has venido sirviendo.
Senko: *Poniendose triste* ¿Tres días?, Señor para cuando eso pasé él ya habrá muerto.
Dios: No tres días de nosotros, sino terrenales, por lo que para él solo será un adiós y para ti un periodo de reflexión.
Senko: *Con su cabeza baja* Sí señor.
Dios: Ahora vuelve a tu morada y espera a mí, hasta entonces no podrás ir a la tierra.
Senko: *Suelta unas lágrimas y se retira* Ijih... Tn...
Miguel: *Se acerca con Dios* Señor, ¿está seguro de lo que hace?
Dios: Mi palabra y mi juicio son siempre justos Miguel, sobre este está lo que conlleva el día postrero.
Miguel: Lo sé Señor, y sé que no está en mí saber cómo ni en qué día será el fin de la Tierra, pero... esto traerá deshonra a mis filas de arcángeles, ni yo ni Gabriel habíamos tenido otro caso así desde hace milenios.
Dios: Las cosas no pasan dos veces de la misma manera, ni mucho menos en periodos sin importancia. Si un hombre y un ángel se unen nuevamente y de una forma como la que ven, es parte de un propósito, y de él solo yo he de saber.
Gabriel: Tiene razón, y a sus conocimientos y planes estamos a merced, sea cual sea el motivo afrontaremos las batallas y el fuego cruzado que tenga que venir.
Dios: Bien dicho Gabriel, vuelve a tus encargos.
Gabriel: Sí mi Señor *vuela con suma velocidad de vuelta a la tierra*.
Dios: *Mira a Miguel* Y tú Miguel, vuelve con tu protegida, ella nuevamente te necesita.
Miguel: *Poniendo el puño en su pecho* Como ordene mi Señor *vuela también hacia la tierra con suma velocidad*.
Dios: *Vuelve a tomar asiento* Bien... ahora... yo también debo hacer acto de presencia.
-De vuelta en la tierra-
Miko: *Caminando junto con Sana entre algunos puestos* ¿Crees que la podamos encontrar con ella?
Hana: Ella me la dio, estoy segura de que la conoce.
Miko: ¿Y si no?
Hana: Nos podrá dar una pista de a quién, en qué lugar y en qué sitio la consiguió.
Miko: Ok...
¿?: *En el puesto de los rosarios* Por favor señora, permítame ser su aprendiz.
Medium: Ah... ya te dije que no estoy buscando aprendices.
Miko/Hana: *La miran* ¿Ah?
¿?: Se lo suplico, necesito aprender más sobre espiritualismo y el más allá.
Medium: Cualquier cosa que busques, no creo que lo encuentres aquí *mira a Hana y a Miko* mira, ellas creo que te podrían ayudar.
Miko/Hana: ¿Eh?
¿?: *Las mira* Oh gracias *va con ellas*.
Medium: *Cierra en chinga su puesto bajo llave*.
¿?: Hola, perdón si esto es algo apresurado, pero me presento, mi nombre es Yuria Niguredou, encantada.
Hana: *La mira medio nerviosa*.
Miko: Encantada, yo soy Miko y ella es Hana.
Hana: Hola.
Yuria: Miren, la señora de los rosarios me dijo que ustedes podrían ayudarme en temas del espiritualismo y el más allá.
Miko: Quizás esa señora está loca.
Hana: Nosotras en realidad no velamos por esas cosas.
Miko: Será mejor decir hasta luego *se va caminando con Hana*.
Yuria: No esperen *se va tras ellas*.
Hana: *Apresura paso* Ah... deja de seguirnos...
Miko: *Mira un demonio frente a ella* Hana a las diez.
Hana: *Entiende y se para* Ah...
Un ángel de Hana: *Va por encima del demonio y lo despedaza*.
Miko: Ya tranquila, se fue.
Hana: Uf...
Yuria: *Se da cuenta* ¿Eh? *se acerca a Miko* ¿puedes verlos?
Miko: *La mira sacada de onda* ¿Eh?, ¿de qué hablas?
Yuria: A esas cosas, a todos esos monstruos, ¿los puedes ver?
Miko: No, no sé de qué me hablas.
Hana: Miko está mal mentir.
Miko: Hana cállate...
Yuria: Entonces los puedes ver, Dios esto es increíble, sabía que yo no era la única que podía verlos.
AUTOR: Esta chica tiene un parecido con otra individua la cual hice aparecer en otra historia algo contraria a esta, seguro saben a quién me refiero; pero no es la misma, esto ocurre como cuarenta años después de esa historia.
Miko: ¿Ah?
Hana: ¿Eh...? *se acerca a las dos*.
Yuria: Mira, si somos iguales, si ambas podemos ver este...
Miko: El invisible mundo espiritual.
Yuria: Eso, podremos llevar esta carga juntas.
Miko: Dirás más bien tú convertirte en mi carga.
Yuria: No te lo tomes así, he vivido con esto durante toda mi vida, y créeme que ya no les tengo miedo, solo quiero... quiero saber qué me sucede, ¿qué es todo esto?
Miko: *Se le queda viendo impresionada*.
Hana: *La mira* ¿Has sido así desde que naciste?
Miko: *En su mente* -Esta niña dice que tiene los mismos poderes que yo, puede ver el mundo espiritual desde mucho antes de que yo pudiese verlo, esto... es... es... increíble, ella podría ayudarme a llevar el peso de la prueba, y si nos ayudamos entre nosotras mejor, pero...- Yuria, ¿qué sabes sobre el mundo espiritual?
Yuria: He tratado de aprender sobre este, he aprendido a hacer conjuros, hechizos, trato de exorcizar, seguro tú has de saber de eso.
Miko: ¿Qué?
Hana: No... nosotras no hacemos nada de eso, nosotras los alejamos no los atraemos, nosotras lo único que hacemos es ponernos en las manos de esto *le muestra su biblia* y del autor que la inspiró, fuera de ahí no busques esa clase de más allá con nosotras.
Miko: Me duele darle la razón a esta, pero la tiene.
Hana: *La mira* ¿Cómo que esta?
Yuria: Mmm... lo que sea, si me hace comprender y hasta saber manejar esto para cumplir mi propósito como vidente si es que me puedo llamar así, lo aceptaré.
Miko: ¿Eh?, ¿estás segura?
Yuria: Muy segura.
Hana: Oye, seguir a Dios y escudriñar su palabra no es algo fácil, se necesita cierta disciplina y madurez espiritual para...
Yuria: No me subestimes, ninguna de las dos, seré capaz de seguir y conseguir lo que sea para derrotar a las huestes del más allá, por favor ayúdenme.
Miko/Hana: *Se miran entre ellas y luego la voltean a ver*.
Miko: Ok, solo... solo porque tenemos un problema en común.
Hana: Te ayudaremos.
Yuria: *Da un brinco* Sí... daré lo mejor de mí, ¿con qué empezamos?
Miko: ¿Qué tal con resolver esto? *le muestra las fotos de Senko*.
Yuria: *Las mira* ¿Eh?, ¿qué son esas fotos?
Miko: Asumen ser las fotos de un ángel, no sabemos si sea verdad o no.
Yuria: He visto cosas similares a eso varias veces.
Miko: Yo también, pero me entra una gran duda, ¿por qué se dejaría ver en el mundo real, en el mismo lugar y con antecedentes de apariciones documentadas?
Yuria: No todos los ángeles son inteligentes.
Miko: Es cierto, pero también a algunos no les importa dejar rastro.
Yuria: Y hay otros que dejan una línea para un plan mucho más elaborado.
Hana: Parece que sabes sobre eso.
Yuria: He tenido una vida para aprenderlo en cabeza propia.
Miko: Pero ese es un error, los ángeles no hacen eso, esos son los demonios.
Yuria: Para mí todos parecen demonios.
Hana: *Apurándolas* Chicas... tenemos que ir a ver a mi tía.
Miko: *La voltea a ver* De acuerdo *mira a Yuria* escucha, te enseñaré a diferenciar a los ángeles y demonios en el camino, iremos a descubrir el origen de esta foto.
Yuria: Bien.
(Hasta aquí chicos, iba a escribir un poco más pero creo que lo posterior a esto lo voy a dejar para después, y tranquilos, ya tengo las ideas y lo que se viene preparado, no habrá una ausencia tan larga como la anterior, estoy a nada de acabar esta historia, quizá no será tan larga como otras que he venido haciendo pero siempre las hago de corazón y para que las disfuten cada vez que puedan; hasta entonces comenten, dejen su voto y compartan este capítulo en sus perfiles, UN SALUDO ;V)
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