Estaba en mi hora de almuerzo en el trabajo, había recibido algunas felicitaciones de parte de mis compañeros y en la universidad fue igual, además, los chicos me habían escrito a mensajes felicitándome advirtiendo que saldríamos esta noche a celebrar mi cumpleaños, pero a pesar de no querer ir tengo que admitir que tampoco quiero quedarme encerrada, será peor. Revisaba constantemente mi celular esperando alguna señal del chico, pero él parecía no tener intenciones de escribirme, no lo culpaba, le había dicho que se olvidara de mí, ¿Qué puedo esperar?
De regreso a mi puesto de trabajo suspiré pensando sin evitarlo en el fin de semana, en esa última gran noche, miré la pantalla de mi computador con el diseño sin completar que mi jefe esperaba, sólo pude pensar en JungKook en cómo sus manos sobre mí me hicieron olvidar de los problemas, sus labios por mi cuello, sus movimientos suaves y dulces, su...
— ¿Señorita Yoon?
— ¿Sí? —levanté la mirada.
— El señor Kim lo espera en su oficina—anunció una de sus secretarias antes de retirarse. Suspiré levantándome de mi silla caminando con paso seguro, acomodé mi blusa y sacudí mi pantalón, era extraño que mi jefe me llamara, pero al entrar por la puerta noté algunos de mis compañeros de clase allí, algunos alumnos de Diseño Gráfico habíamos sido asignados a esa empresa, aprendíamos y compartíamos nuestros conocimientos recientes. Nuestro jefe siempre estaba interesado en escucharnos, él quería dar una nueva imagen a la empresa quien en mi opinión se encarga de prácticamente cualquier cosa. Junto a la silla del señor Kim estaba sentado un chico joven, cabello negro algo alborotado, rasgos duros o quizás fue mi impresión, labios carnosos pero rosados y....mirada algo... ¿Arrogante? El punto es que se parecía a mi jefe, era primera vez que veía a ese chico en la empresa, aunque tampoco es que tenga mucho tiempo en el lugar.
— Bien, creo que todos están aquí—comentó a los minutos—Primero que nada, he seleccionado a cinco de ustedes porque son los que yo considero los mejores en el grupo de estudiantes que tengo—comenzó. El chico desconocido pasó su mirada por todos nosotros, vestía de forma casual y que de alguna manera me recordó a JungKook—Chicos, les quiero presentar a mi hijo Kim YuGyeom—este se levantó. Era el chico que veía por primera vez.
Por alguna razón me hizo recordar a cuando conocí a Kai, aclaré mi garganta colocando atención-En su academia de baile y canto necesitan nuevas ideas para algunos diseños que encajen con la nueva imagen del lugar.
Asentí escuchando luego las palabras del chico y no lo niego, tiene algo que me recuerda a JungKook. De nuevo miré mi celular por casualidad sin obtener nada, respiré profundo resignándome a no esperar más.
♥♥♥
— ¡Nos emborracharemos! —escuché gritar a Jennie a todo pulmón.
— Te recuerdo que debemos trabajar mañana—sonreí burlonamente guardando todo para irme, las personas ya se retiraban de sus oficinas, mis compañeros incluso se habían ido ya—Sólo beberemos un poco...
— Es tu cumpleaños, Danbi.
— Por eso no quiero pasarme de tragos—tomé mi bolso y otro más pequeño donde solía llevar el almuerzo, caminé al ascensor con el celular en mi oreja— ¿Nos veremos en el club?
— Creí que Hobi iba a buscarte.
— No me dijo nada.
— Bueno, no importa, debe estar esperándote, nos veremos en el club, Danbi—colgó. Sonreí de lado negando con la cabeza esperando el ascensor con paciencia, cuando llegó entré con otras seis personas más...y entre esas...
— ¿Usted es la señorita Yoon?
Levanté la cabeza mirando junto a mí a YuGyeom.
— ¿Joven Kim? ¿Necesita algo?
— Feliz cumpleaños, mi padre me dijo que hoy era su día—sonrió tímidamente— ¿La están esperando?
— Gracias, no lo sé—contesté. El silencio entre ambos se hizo en lo que llegábamos a planta baja. Salí del ascensor acomodando mi bolso en mi hombro tomando mi celular del bolsillo.
— ¿Se encuentra bien?
— ¿Por qué lo pregunta? —fruncí el ceño. No podía ser grosera con el hijo de mi jefe, afuera la brisa era fresca pero algo fría, estaba anocheciendo.
— Mi padre dijo que ha estado algo...diferente...
— Su padre le ha dicho muchas cosas de mí, ¿No cree? —lo miré seria— ¿Necesita algo?
— No, sólo...quería decirle eso—volvió a sonreír dulcemente. Era lindo, no lo niego, asentí extrañada mirando a lo lejos a Hoseok.
— Debo irme, lo veo luego, joven Kim—me despedí. No le di tiempo a decir nada más, me alejé notando que Hobi venía acompañado de TaeHyung y YoonGi.
♥♥♥
— ¡Nuestra Danbi está creciendo! —Tae me abrazó fuertemente, reí entre sus brazos sabiendo lo dulce que podía ser. Besó mi cabeza sin soltarme.
— Ah, Tae, estás sofocándola—se quejó Hobi mientras conducía.
— ¿Quién era ese chico con el que hablabas? —preguntó un YoonGi serio interrumpiendo la tranquilidad del momento. Tae me soltó poco a poco mirándome.
— Es el hijo de mi jefe.
— ¿Pasó algo? —se mostró preocupado el chico de sonrisa cuadrada junto a mí.
— No, sólo me deseó un feliz cumpleaños, es todo—me encogí de hombros— ¿Y las chicas? —miré a Hobi.
— Jennie estará con Jimin, Nam, Jin y Rose en el club—contestó mirando al frente deteniéndose en el semáforo—Dejaron a la bebé con su niñera.
— ¿Y JiSoo?
— Iremos a recogerla en casa de su madre, ella había ido a visitarla unos minutos.
Asentí siendo consciente de algo, ninguno de ellos dijo JungKook, Jennie debió haber solucionado las cosas con Jimin o al menos parte de ellas. ¿Por qué quiero saber de ese chico si le pedí olvidarse de mí?
♥♥♥
Habíamos tomado una mesa VIP que Nam y YoonGi tuvieron el lujo de pagar. Éramos diez personas por lo cual necesitábamos un gran espacio para nosotros. Rose y Jin se sentían algo extraños de no tener a la bebé cerca, era adorable verlos así, Jennie me había pedido sentarme junto a ella, necesitaba hablar conmigo, cuando los chicos bajaron a buscar las bebidas fue que aprovechamos para hablar.
— ¿Y bien? —miré a Jennie.
— Bueno, primero dime, ¿Qué pasó con JungKook?
— Sí, cuéntanos—Rose junto a JiSoo estaban esperando ansiosas. Claro, yo no les he dicho nada, pero... ¿Los chicos tampoco sabrán?
No hizo falta decirlo con palabras, simplemente negué con la cabeza mirándolas y ellas comprendieron. Jennie me abrazó fuertemente, quise llorar allí pero no lo hice, este era mi cumpleaños, no debería estar triste, pero es imposible pensar en él cuando este mismo día el año pasado me entregué a él por primera vez y nuestros amigos hicieron una fiesta en casa. Joder, era casi imposible no llorar.
— ¿Cómo están las cosas con Jimin? —pregunté cuando me soltó.
— Normal, no todo es fácil, creo que...simplemente estamos mejor como amigos—se encogió de hombros sonriéndome de lado.
— Somos un desastre, Jennie.
— Totalmente—volvió a abrazarme.
Los chicos regresaron a los minutos con bebidas, hicimos un juego de beber pequeños tragos de Soju a ver quién aguantaba más, Jin y Rose no participaron, ellos prefirieron mantenerse lejos del alcohol esa noche. Como no estaba acostumbrada a esto después de cinco pequeños tragos ya me sentía mareada y algo acalorada.
Bailé con casi todos menos YoonGi quien prefería estar sentado tranquilamente. Las bebidas fueron rindiendo a medida que pasaba la noche e hice lo primero que le dije a Jennie que no haría, estar ebria. Subí las escaleras al venir del baño, tropecé en unos escalones, pero antes de sentir el impacto alguien sujetó mi brazo.
— No deberías andar sola si estás así.
Levanté la cabeza de inmediato encontrando un rostro conocido entre las luces de colores. ¿En qué momento había llegado?
— JungKookie, ¡Viniste! —sonreí abrazándolo fuertemente. El chico no correspondió porque era claro que estaba ebria y no pensaba con claridad.
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