⊰⊹(8)⊰⊹
⚠️ Capítulo con contenido delicado sobre maltratos ⚠️
.
.
No se puede luchar contra el destino, más aún cuando el instinto y la voluntad están en complicidad.
.
.

Jin no podía conciliar el sueño, ya sería media noche y ahí estaba revolcándose en su cama. El sexo por chat que había tenido esa noche había sido hasta el momento, el mejor.
A causa de ello, su ansiedad por tener al Omega entre sus brazos también había aumentado.
-¡Mierda!- lanzaba un grito de frustración - voy a tener que pedir más información a Min, acerca de cómo puedo ver al Omega- susurraba frotando su rostro, tenía que dejar su orgullo a un lado y le estaba costando.
Lastimosamente, no parecía haber otra opción.

Taehyung se había tardado demasiado en las habitaciones de grabación, por culpa del exquisito sexo por chat que había tenido con el Alfita llorón.
Se alistó rápidamente, mientras iba al edificio principal -una pagoda en pésimo estado-donde se encontraban sus habitaciones, se dedicaba a borrar esos últimos mensajes. Porque si le pescaban, sería algo muy malo.
Cuando llegó a la pagoda, vio que los centinelas de Jung ya habían recogido los celulares que les eran entregados para sus transmisiones y todo el trabajo en la página.
-¿Dónde estabas?- Uno de los zorros que salía con la caja llena de celulares, le gruñó en represalia.
-Estaba dándome un baño- Tae mintió sin dudar para que no ser descubierto.
-Dámelo- ordenó, refiriéndose al celular que Tae llevaba en las manos.
Un escalofríos le recorrió el cuerpo pues juraba que no había logrado borrar todos los mensajes.
El centinela no esperó a que le entregara, se lo arrebató de las manos y lo empujó dentro para cerrar la pagoda.
El miedo en Tae creció en sobremanera, lastimosamente no tenía a Jimin en ese momento para pedirle consejos o simplemente para desahogarse, porque ese día le tocaba atender a los clientes y tenía un show que presentar.
Esperando que pase un milagro para que el viejo Jung no leyera los mensajes, se fue a dormir, o al menos internarlo; porque su cabeza era un completo caos en esos momentos.

Al día siguiente, como de costumbre se levantó temprano y no encontró a Jimin, eso le había asustado en sobremanera.
En la gran sala común, dónde recibían el escaso desayuno tampoco encontraba a Jimin, por lo que decidió preguntar al único Omega mayor en el que tenía algo de confianza.
-MinHo-San...perdone- le jaló tímidamente de la yukata azul que traía puesta, su porte siempre tan elegante y para ser Omega era bastante intimidante, pero nunca se había negado a ayudarlo en todo su tiempo en ese lugar.
-¡Vante! Precioso y pequeño Tete, ¿Qué se te ofrece?- dejó su charola con tasas de té y volteó para tener frente a frente a uno de los Omegas más jóvenes del lugar.
-Perdone, quería saber si...¿Usted sabe dónde está Jimin? Creo que no durmió en la habitación y no lo encuentro por ningún lado- su tono era bastante preocupado y triste.
-No te preocupes, pequeño- le acarició el rostro con ternura- Jimin no está, porque ayer uno de sus clientes compró un día con él, así que no lo verás hoy- el rostro de Tae estaba más triste- Oh, no te pongas así. Estará acá por la noche, ¿Está bien?-
Taehyung sólo asintió, estaba muy triste que justo cuando más necesitaba a su amigo, no estuviera allí para desahogarse.
-Ahora ve a desayunar y luego nos vemos en tus clases de danza, debes perfeccionar tus pasos para tener tu propio show- le guiñó el ojo y se fue.
MinHoo era un excelente maestro de música y de danza tradicional de las Geishas, que era uno de los atractivos principales del negocio de fachada que tenía ese lugar.
Por lo mismo, todos los Omegas eran entrenados desde los diez años para convertirse en una Geisha perfecta.
Lo cual era bastante duro, tenían que aprender sobre poesía, baile, tocar instrumentos, manejar correctamente los abanicos y lo más complicado, aprender la ceremonia del té.
Después de todo ellos estaban para entretener a las personas que los visitaban, claro que estas actividades eran para mantener la fachada, la cual llamaron Chashitsu.
Las personas de todas partes iban a verlos-Alfas, Betas y hasta Omegas- turistas que querían aprender sobre la cultura japonesa. Pues era una casa de té, donde las y los Omegas Geishas, eran quienes atendían a los invitados.
Así fue como el viejo Jung, había logrado el poder que tiene ahora, fingiendo ser algo legalmente establecido.
Aunque la realidad era completamente diferente, pues en las noches era cuando ese lugar mostraba su verdadera esencia.
Taehyung por el momento no participa en nada de eso, porque aún no cumple la mayoría de edad y no es como que al viejo Jung le interesara cumplir la norma de no emplear a menores de edad, sino que Tae le era más importante para él mismo.
Por ese motivo no lo ponía en el Host Club ni en la Casa de Té, optando por sólo hacerlo generar dinero en la página de Sweet Temptations. Además de cuidar que su rostro no se viera ante el mundo exterior, pues aún tenía miedo de que alguien lo reconociera y eso le traería muchos problemas.
Lastimosamente, nada suele salir según lo planeado y el viejo Jung acababa de descubrirlo.

-¡Vante!- gritaba uno de los centinelas asustando a todos en el salón de música por su forma tan abrupta de ingresar -¡Ven conmigo ahora!- el grito resonaba por toda la habitación.
-No es necesario que grite así, ¿No ve que asusta a mis muchachos?- MinHoo reclamaba evidentemente enfadado por el comportamiento del Alfa y aunque también le dio miedo, estar allí por casi treinta años le había dado cierta maña y pericia para tratar este tipo de situaciones, con esos estúpidos Alfas.
-No te metas en esto, florecita de pantano. No es asunto tuyo- Respondió en medio de gruñidos.
-Claro que lo es, entras gritando como loco interrumpiendo MI clase, alteras a mis muchachos- volteó a verlos, notando que Taehyung estaba al borde de las lágrimas- ahora sal de acá, termino esta lección y Vante podrá ir contigo- ordenó firme, rezando a la Madre Luna porque el Alfa odioso cediera a su ruda mirada.
-¡Tienes cinco minutos!- salió azotando la puerta de bambú casi sacándola de su lugar.
Todos incluyendo a MinHoo exhalaron el aire que habían estado reteniendo.
-Muy bien, cálmense... Sigamos con las partituras, Soobin por favor pasa adelante y muéstrales cómo se cambia de acordes- invitó a uno de los Omegas jóvenes que brillaba por su habilidad en tocar el Koto-un instrumento tradicional muy difícil de dominar-
Mientras Soobin estaba a cargo de entretener a la clase-y al Alfa que de seguro estaría escuchando- fue hasta Taehyung que se encontraba al fondo aún con ese miedo en el rostro, razón por la que había echado a ese Alfa del lugar.
-Vante, querido ¿estás bien?- lo tomó de las manos y sintió que estaba temblando.
Se lo llevó con cuidado a un pequeño compartimento donde guardaban los instrumentos.
-Dime, ¿Qué pasó? ¿Por qué estás así? ¿Hiciste algo malo?- indagaba con ternura.
-Yo... - Taehyung dudaba si contarle o no, pero por culpa de la ausencia de Jimin y su necesidad de desahogarse con alguien, optó por contarle su situación - Si, hice algo que nos dijeron que no se debe hacer. Tengo miedo- confesó con los ojos llenándose de lágrimas.
-Pequeño, no creo que hayas hecho más travesuras de las que hiciste. A nadie nos gusta los castigos que el cochino y viejo Jung nos da- abrazó a Tae, porque él era el único de entre todos los Omegas que sabía el verdadero origen del pequeño, pues prácticamente lo había cuidado como a su propio hijo.
Al menos eso intentó hacer, con sus limitaciones, pero hizo lo que pudo por tener a ese niño lo más sano y feliz que se pudiera ser en ese lugar.
MinHoo estaba seguro que Tae no correría ningún riesgo fuerte, pues era muy necesario para ese viejo Alfa.
-Es que, creo que esta vez sí metí la pata - sorbía su nariz tratando de calmarse - no alcancé a borrar todos los mensajes en la aplicación de Sweet Temptations, un Alfa me habla mucho por ahí y... le pasé fotos un poco...- las mejillas de Tae se tiñeron de rojo al recordar las imágenes calientes que se habían mandado.
MinHoo lo miró asombrado, era obvio que ya dejó de ser un cachorro, pero eso implicaba que algo más riesgoso y feo le esperaba. Si el viejo Jung se daba cuenta que estaba listo para el sexo, ya no tendría escapatoria de sus asquerosas garras.
Como respuesta sólo lo abrazó, le limpió los ojos y con su pañuelo le pidió limpiarse la nariz. Dándole calma, diciéndole que no pasaba nada, que quizás sólo le iba a dar un sermón y listo.
No quería alterarlo más, porque ni él sabía qué se le ocurriría a ese viejo loco.
Taehyung salió del lugar ya más calmado, siguiendo al centinela que lo fue a buscar. Pasaron por los largos pasillos de madera hasta salir al extenso jardín, cruzando un pequeño puente, llegaron a la gran casona donde el viejo Jung vivía con su único hijo-que rara vez era visto por los alrededores- esa era la única casa de lujo, sin contar con los lugares de entretenimiento que estaban muy bien cuidados y adornados con lujos que mantenían el aspecto tradicional del lugar.
El centinela lo llevó a un gran salón donde sólo se veía una mesita de té, con almohadones a su alrededor. El viejo Jung era muy tradicional en todos los aspectos, no solamente como fachada para el turismo o para el morbo al ofrecer Omegas en kimono, en las noches.
Taehyung tomó asiento en una de los almohadones, con la espalda bien recta, sentado sobre sus rodillas. El viejo Jung no tardó en aparecer con la compañía de su único hijo.
-Vante, ¡¿Se puede saber por qué estás hablando con un Alfa, enviándole fotos de tu culo para que se haga las pajas que quiera?!- le reclamó de inmediato, la irritación era tal que Taehyung se sentía muy pequeño, lleno de miedo, sin poder responder.
-¡Sabes que no está permitido que envíes fotos en privado, porque esos Alfas deben pagar si desean tocarse mientras ven tu bonito culo!- golpeó la mesa tan fuerte que resonó en todo el lugar, Taehyung dio un saltito de miedo.
-Lo... lo siento. Sólo quería ser amable porque me dio buenas propinas- confesó la verdad a medias, porque si le decía que también tuvo sexo por chat, estaría lanzándose de lleno a la horca, afortunadamente había logrado borrar las fotos de ese delicioso sexo y las que él envió metiéndose un dildo, sino otra sería su historia en este momento.
-¡¿Quieres ser agradecido con él?! Pues no se nota, en tus conversaciones no lo estás tratando con mimos, ni eres tierno como te dije que deben ser los Omegas, si querías agradecerle, debiste hacerte ver como un puto necesitado Omega, hacerte ver frágil y delicado. ¡No como un salvaje! A ningún Alfa le gusta que sean así, nos gusta saber que son frágiles y que podemos quebrarlos en cualquier momento. Eso es lo que nos prende, tener en nuestras manos su puta vida- le dijo lo último tomando su rostro, apretando sus mejillas con toda la fuerza que sus envejecidas manos le permitían.
Taehyung sintió rabia, asco, de que lo tratara así. No cabía duda que el Alfita llorón era un verdadero tesoro en medio de este mundo de porquería. Su corazón comenzó a extrañarlo en demasía.
-Muy bien, como parece que estás listo para entregar tu flor y ese Alfa se nota que se muere por cogerte. Voy a venderte a él, vamos a vender tu virginidad y le vamos a sacar el triple de lo que cobro. Porque sabes que eres mi preciado Omega, además tendrás que comenzar a trabajar en el club y en la casa de té, también deberás aprender a dar buenas mamadas y de eso me encargaré yo. No quiero que des una mala impresión a ese Alfa - se levantó de su lado y se fue a sentar al frente de Taehyung.
Tae estaba que se le revolvía el estómago, no quería ni de chiste tocar al asqueroso miembro del viejo. Por otra parte, escuchar que lo entregaría a ese Alfa, lo hizo feliz aunque no entendía bien la razón.
-Antes que nada, cúrame. Ya estamos en diciembre y necesito fuerzas y más si te voy a quitar esa virginidad, aunque sabes que no lo habría hecho de no saber que tienes un Alfa tras tu culo. Eres mío y te debo enseñar que es así, aunque me arriesgue a que pierdas tus poderes- se relamía los labios imaginando las mil formas de cómo profanar a ese pequeño cuerpo.
Taehyung quedó helado, ¿No sé suponía que lo daría al Alfita llorón?
-¿Qué? ¿Por qué esa cara? No te preocupes sé que amas tus poderes y yo los amo más, pero ni modo, hay que arriesgarse a que los perdamos para siempre ¿O estás así por ese estúpido Alfa con el sobrenombre más estúpido y denigrante del planeta? No te preocupes, sí te venderé a él. Le haremos creer que realmente le venderé tu virginidad, sin embargo te colocaré un collar y no le diremos que ya no serás virgen- soltaba la carcajada más irritante y repulsiva que Tae había escuchado.
Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, de ninguna manera quería ser tomado por ese viejo, mil veces prefería mamarle la polla las veces que quiera. Pero muerto, antes de que ese asqueroso depravado lo tocara.
-Vamos, cariño. Cúrame-
Taehyung no quería, si lo hacía se lo follaría y eso le causaba pavor. Pero no podía decir que no, sino un castigo mucho peor le esperaría.
Con todo el dolor en el alma, se acercó y puso sus manos en la cabeza del viejo Jung, comenzando la sanación.

Después de media hora que le tomaba una curación-de las más rápidas- cayó rendido al piso. Como siempre su energía había sido absorbida, en ese estado no podía ni sostenerse en pie y con mucho esfuerzo podía pronunciar palabras.
El viejo Jung era justo lo que quería, pues sabía que ese Omega era un salvaje que de seguro no se dejaría tomar por él. Sin embargo si estaba débil, era la presa más fácil y perfecta.
Se levantó y comenzó a desatar su hacama -unos pantalones anchos tradicionales de tela fina- quedando sólo en ropa interior.
-Hoseok, párate frente a él- ordenó a su hijo, quien no estaba de acuerdo con lo que parecía querer hacer su padre, sin embargo obedeció.
-Tómalo de la cabeza, saca tu pene y que te la chupe. Quiero verlo, así me pondré duro para poder cogerlo- tomó asiento frente a ellos y comenzó a manosearse.
Hoseok rodó los ojos, pero no podía negar que se moría por ese Omega. Siempre le había llamado la atención y ahora lo tenía al fin, a su disposición.
Se agachó y lo levantó con cuidado, lo tomó del rostro y le dio un beso. Uno simple, dejando besos en dirección a su oído -pequeño, no temas. No dejaré que mi viejo te haga daño, sólo sígueme el juego ¿Si?- pidió volviendo a besar su oído, para que su padre no se de cuenta de nada.
Taehyung se sentía aún aturdido, apenas y logró entender lo que el Alfa le había dicho. Quería mover la cabeza para responderle, pero su cuerpo simplemente no respondía. Internamente rogaba a la Madre Luna para que lo salvara de las garras del viejo Jung.
Hoseok siguió besándolo, mientras se frotaba el miembro. Estaba decidido a no dejar que su padre tocara al Omega, pero también tenía que por lo menos hacer lo que le pidió y de paso aprovechar esta oportunidad de sentir esos tentadores labios que tanto llevaba deseando.
Los besos no pararon, poco a poco ingresó su lengua hasta adueñarse por completo de la cavidad ajena. Hoseok estaba delirando, la boca del menor se sentía demasiado bien, era dulce tal y como lo había imaginado.
Taehyung por su parte, no sentía nada, la debilidad de su cuerpo no le permitía ni responder al beso. Sólo sentía una gratitud hacia el Alfa, por ser tan amable con él y no quejarse de la ausencia de respuesta al beso.
-Lo siento, pequeño. Me puse muy duro con este beso. Sé que no está bien, me vuelves loco, pero no me quiero aprovechar de tu debilidad- confesaba sus sentimientos mientras daba besos cortos por todo su rostro- ahora, pondré mi miembro en tu boquita, sé que estás débil. Sólo usa tu lengua, no me importa. Sólo no hagamos que mi viejo se enoje, que disfrute el show, yo haré todo el trabajo, sólo saca tu hermosa lengua- le ordenó dulcemente mientras volvía a comerse esa boca.
Taehyung sentía que recobraba las fuerzas y mil veces prefería complacer a ese Alfa que hasta ahora no sabía que era así de bueno, que estar lamiendo bolas viejas. Al parecer habían más Alfas buenos en el mundo.
Hoseok se puso de rodillas y sostuvo el cuerpo de Tae para que no gaste fuerzas, colocó su miembro duro a la altura de la boca del Omega. Taehyung sacó la lengua como le dijo, lo pasó por esa punta que se veía brillante.
Tenía miedo, si. Pero de alguna forma esa manera gentil de Hoseok le estaba ayudando a cumplir con su labor. El Alfa sostenía su miembro con una mano y con la otra tenía abrazado el cuerpo de Tae, para que se sintiera cómodo.
Las inexpertas lengüetadas de Tae, estaba llevándolo al cielo, no era la mejor mamada que le dieron, ni siquiera estaba chupándolo. Pero, la forma tímida y lenta en la que su lengua recorría su adolorido miembro, estaba causando una deliciosa electricidad que hacía endurecer más su miembro.
Se sentía ya a punto y no podía luchar contra su instinto de Alfa que le pedía follar esa dulce boca-por favor, abre la boca. Seré gentil- pidió ronco.
Taehyung obedeció y Hoseok se hundió en esa boca lentamente, de a poco, entrando y saliendo. Era la follada más deliciosa que le hizo a alguna boca antes, su instinto le pedía atragantar al muchacho con su polla. Pero su corazón no quería lastimarlo, así que luchando por no dejarse dominar por su zorro, folló esa boca lento y tortuoso. Notó que ya entraba más al fondo, al parecer Tae aprendió a manejar su lengua para permitirle más espacio.
Esa fue la señal para aumentar el ritmo de las estocadas, al escuchar la arcada que le provocó su última estocada, más los ruidos obscenos, fue el detonante y se corrió en el bello rostro del Omega, soltando un ronco gemido.
-Eso fue delicioso, Vante precioso- confesó entre jadeos acercándose a ese rostro que para él se veía más bello con su semilla sobre él-ahora, finge un desmayó, sólo así te salvaré el culo- le ordenó mientras tomaba su pañuelo para limpiar ese rostro que lo miraba agradecido, con lágrimas en los ojos.
El viejo Jung también se había corrido, le encantaba ver a un frágil Omega ser tomado sin tener todos sus sentidos activados.
Taehyung obedeció a Hoseok y fingió desmayarse, cayendo en los brazos del Alfa que acababa de guardar su miembro.
-¿Vante?... ¡Mierda!... Padre, debo llevarlo a que lo atiendan, está pálido. Creo que fue mucho exigirle un sexo oral después de que le pediste que te cure- su actuación era digna de un premio, su rostro se veía preocupado y lleno de miedo.
-No le va a pasar nada, es mejor así me dejara cogerlo hasta que le deje más abierto que pozo de agua- se relamía los labios y volvía a masajear su flácido miembro.
-¡Padre! ¿No te das cuenta que si haces eso, con él en este estado, podría morir?- ahora la indignación en Hoseok no era para nada actuada.
El viejo Jung lo miraba con disgusto.
-¡Piensa con la cabeza de arriba! Deja que se recupere y después podrás hacer lo que quieras con él- se levantó con Tae en sus brazos y caminó rumbo a la salida.
El viejo Jung resopló, estaba harto de que su hijo siempre tenía razón. Era mejor esperar, sería fatal perder esa fuente de juventud.
Aunque no quiera admitirlo, aún tenía miedo de que ese rumor que escuchó sobre el clan de Taehyung, de que cuando un Omega perdía la virginidad y era impregnado de la semilla de un Alfa; podía perder más del cincuenta por ciento de su poder o incluso perderlo en totalidad.
Decían que era dependiendo del Alfa que lo tomaba, si era el destinado entonces hasta podía potenciar su poder. Sin embargo si el primero en manchar el cuerpo puro del Omega, no era el que la Madre Luna destinó, como castigo les quitaría ese poder.
El viejo Jung no era tonto, nunca le había interesado ni creído en eso de los destinados, pero tampoco creía en la existencia de ese clan. Hasta que enfermó de gravedad y las circunstancias le obligaron a dar con ellos. Por lo tanto, si ese poder existía, también podía ser cierto lo de la advertencia.
Ya con la cabeza fría, prefirió solamente martirizar al muchacho, humillarlo y aunque se moría de ganas de llenarlo de su semilla. Decidió solamente esperar, ya habría tiempo, tal y como dijo su hijo, al fin y al cabo Taehyung no iría a ninguna parte.

-Min, necesito que vayas por el auto. Saldremos- le ordenó a su guardaespaldas mientras ordenaba los papeles que acababa de firmar.
Yoongi asintió con la cabeza y salió de inmediato de la oficina de su jefe. Preguntándose a dónde saldrían, pues se suponía que en menos de una hora llegarían unos potenciales clientes, dueños de una cadena de hospitales en busca de una buena oferta para el suministro de los supresores.
-Señorita Chou, cancele todas mis reuniones hasta el día lunes, saldré de viaje por negocios importantes - llamó por el intercomunicador a su asistente, la Beta no pudo ocultar su asombro el señor Kim nunca había salido de viaje por más de un día, ahora le estaba pidiendo que cancele todo por más de tres días.
Con la voz temblorosa la Beta contestó que lo haría de inmediato.
Después de dejar todas las órdenes para que la empresa siguiera su rumbo mientras él no estaba. Salió del edificio, luciendo como siempre su porte, aunque ahora se veía más prolijo que antes, traje color azul eléctrico, saco corto que dejaba admirar todas las facciones del empresario, chaleco que marcaba su estrecha cintura, pantalón algo ajustado que resaltaba sus caderas y sus perfectas nalgas que se veían cómo se movían en ese ajustado confinamiento. Peinado a un costado, con la frente al descubierto. Literalmente estaba hecho un Dios griego y todas y todos los Omegas y Betas lo miraban con deseo, los Alfas tampoco eran excepción, pero ellos deseaban tener algo de ese porte que emanaba poder y sensualidad, sintiendo inevitablemente mucha envidia.
-¿Ya terminaste de modelar y hacer que todos se corran de sólo verte?- le molestó Yoongi cuando al fin lo vio salir del edificio.
-No seas idiota, Min. Yo no hice tal cosa- ignoró los ojos blancos que puso el guardaespaldas, e ingresó a la Limosina Hummer blindada color negro.
Yoongi aún no entendía cómo no notaba todo lo que provocaba y eso que ahora se arreglaba mejor que antes. Sólo lo atribuyó a la ausencia de su lobo, al no tenerlo las feromonas no le causaban ningún efecto.
-¿A dónde vamos? Jincito- dijo lo último sólo para molestar y no perder la costumbre.
En cambio Jin ésta vez no le tomó importancia, su cabeza estaba lejos de ahí en esos momentos.
-A un centro comercial, no me importa cuál, el más completo. Sorpréndeme- Jin ordenó sin siquiera mirarlo, se aflojó la corbata y lanzó su saco lejos.
Abrió la tablet que tenía siempre en la Limosina, de inmediato se fue a la página Sweet Temptations y comenzar con su interrogatorio hacía Min, para que lo ayudara.
-Min ¿Cómo puedo ver a mi... al Omega?- se corrigió de inmediato, sorprendiéndose por lo que casi salieron de sus labios.
-Jincitoo~~ me esperaba esa pregunta como en tres o cuatro semanas más- respondió juguetón, Jin sólo rodó los ojos-está bien, no me mires así. La forma más directa es que recibas un ticket, una invitación. Pero como te dije eso sólo tenemos los de membresía Platino-
-Lo sé, no seas un presumido. Necesito llegar de otro modo porque obviamente no tengo esa estúpida membresía- sonaba bastante frustrado y Min estaba algo confundido por verlo así, pero le gustaba que ahora su jefe se haya vuelto más expresivo.
-Calma, calma, estaba por explicarlo y me atropellaste con tus quejas - se defendió mientras ingresaba a la gran avenida que lo llevaría al corazón de Seoul, dónde había lo que Jin le pidió.
-Entonces dilo de una vez- demandó tajante.
Min seguía agradeciendo que no tenga lobo porque de seguro ya estaría muerto en algún basurero, Jin era tremendo cuando se enfadaba.
-Entra a la página, chashitsu.jp- le dijo antes de explicar todo.
Jin obedeció, ingresando a una página que se veía más turística que otra cosa.

-Antes de que me preguntes nada, quiero decirte que el Omega que tanto buscas está en ese lugar. Ahora ve el video promocional que se encuentra en la parte superior derecha, da click a ese botón que dice...-
-Se leer japonés, no me creas idiota- se defendió antes de dar click al vídeo promocional del lugar.
<Video promocional>
-No entiendo, al principio se ve tan turístico. Pero luego en la última parte...-
-La última parte es el Host Club, el verdadero rubro del lugar. Chashitsu sólo es su fachada para que la ley no caiga sobre ellos. El Host Club lleva por nombre Tsuki Night Club y como habrás notado, el eslogan que manejan o las palabras clave es «cuando la Luna Azul sale, comienza el verdadero entretenimiento», es su forma de avisar en silencio que el lugar ya es un Host Club, cuando sus faros que dan a la calle se ilumina de ese color-
Jin escuchaba atento, sin poder creer todo lo que la gente hacía por llevar a cabo algo ilegal.
-Ahora ingresa al menú y da click en la luna azul-
Jin obedeció y este le llevó a otra página.

-Vaya, éste sí se ve como lo que esperaba- comentó al momento de navegar por la página.
-Ese es en sí, el sitio oficial. Hay una opción dónde puedes ver cuáles son los Omegas que se presentarán ese día y cuáles son los más populares. Tengo entendido que cada día intercambian, o lo hacen dos días seguidos. Aún no me queda claro eso, nunca he ido- admitió algo apenado.
Jin no podía creer que él siendo tan de ese mundo, no haya ido a visitarlo -¿Por qué no fuiste?- preguntó inocentemente.
-¿Será porque mi jefe me da máximo un triste día de vacaciones? Y sólo son en mis periodos de celo- se quejó fingiendo indignación.
-Lo...lo siento- se sintió culpable, no se había dado cuenta que tenía a Yoongi en su vida 24/7.
-No hay problema, sigamos- no quiso seguir tocando más el asunto, porque realmente no se sentía mal por estar todo el tiempo con el extraño Alfa.
Jin sólo asintió y siguió indagando la página-¿también hay comida?- preguntó incrédulo, creyó que sólo había bebidas y ya.
-Claro que sí. Es un Host Club, no un prostíbulo. Al menos no a simple vista- se encogió de hombros- en la parte superior del lugar para escoger al Omega que te sea de compañía, ponen otra lista que es la venta de la virginidad de los Omegas disponibles-
Jin se estremeció, aún le parecía algo asqueroso y lo peor es que sí quería comprar la del Omega lo antes posible, sólo porque la idea de que otro lo tomara le hacía enfurecer y sentir el estómago revuelto.
Buscó a V en esa lista, al no encontrarlo sintió un alivio, suspirando inconscientemente.
-Es obvio que el Omega que deseas no está en ninguna lista. Sólo los ponen a trabajar ahí, después de su mayoría de edad- dijo algo obvio pero sintió necesario por la cara que Jin traía.
-De todas formas quiero ir allí, digamos que como regalo de cumpleaños-
La seguridad y determinación en la voz de Jin, dejó asombrado a Yoongi, el interés por ese Omega no parecía del tipo solo lujuria y estaba temiendo por su jefe, esperando que no se esté enamorando realmente de alguien de ese lugar.
Porque era prácticamente imposible sacar a algún Omega de ese tipo de establecimientos.

🐺🐯🐺🐯🐺🐯🐺🐯🐺🐯🐺🐯🐺
Holas pixelitos de mi corazón 💜 al fin les traigo el capítulo 8, me quedó muy largo. Lo siento 🙈
Me tardé en sacar este capítulo porque primero debía acabar la edición del vídeo promocional del Host Club. Qué les pareció?
Es la primera vez que edito algo, así que me disculpo si no les gustó (no salió como lo tenía en mente, pero fue lo que mejor pude hacer 🤧)
Las "páginas" también las edité yo, como que me dió muchas ganas de editar para este FanFic 😅 seguiré practicando para mejorar y darles algo de calidad 😌
Cuídense mucho, espero les haya gustado.
Las amito 😘 Bye 💜
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro