Visitando la Casa Presidencial
-Bueno chicos en esta historia tocaré unos temas un tanto delicados en base a la política o más bien a la ex política de mi país, quiero dejar ese tema en claro, lo mexicanos que lo vean a continuación sabrán de que hablo y los de otros países de centro y Sudamérica probablemente no lo entiendan bien; es política única y exclusivamente de México, y de la misma manera les voy a pedir a aquellos que no sean de México su respeto ante los temas que se van a tratar, sonaré mamón pero tengan el respeto de que si ustedes no son de mi país no se sientan en el derecho de opinar sobre nuestra política o ex política en este sentido, los mexicanos podremos decir lo que queramos porque la vivimos y hasta la sufrimos en su momento y aún hoy en día y podemos opinar, pero todos los que sean de otros países absténganse a dar su opinión sobre nuestro anterior sistema político, aunque lo hayamos odiado tanto tengan la conciencia de que los únicos que podemos hablar de él, somos los mexicanos-
-Llegan hasta Chapultepec-
Tn: *Le pagas al taxista* Muchas gracias amigo.
Sana: ¿Qué hacemos aquí?
Tn: Tú solo bájate *te bajas del taxi*.
Sana: Agh... *baja del taxi*.
Tn: *Tomándola de la mano* Te llevaré al parque.
Sana: *Soltándote* No me agarres.
Tn: Está bien, pero aunque sea sígueme el paso.
Sana: ¿Con esto te quieres disculpar?
Tn: Si, y sin tu apoyo será mucho más difícil, así que vámonos.
Sana: Eres de lo peor.
Tn: Con justa razón, por algo me quisiste ayudar, ahora déjame devolverte el favor *comienzas a caminar*.
Sana: *Empezando a caminar tras de ti* Oye, espérame...
Tn: *En tu mente* -Mujeres-.
-Entrando al parque-
Sana: ¿Iremos al castillo?
Tn: Tenía pensado llevarte a los Pinos.
Sana: Hay más arte en el Castillo de Chapultepec.
Tn: Si quieres vamos allá.
Sana: Bueno, si quieres primero vamos a los Pinos.
Tn: *Tomándole la palabra* Bueno... -vieja indecisa-.
-Se echan una caminata por los rincones de Chapultepec hasta llegar a los Pinos-
Tn: *Tomando el brazo a Sana* ¿Ya no te molesta que te toque?
Sana: *Sin voltearte a ver* Puedes hacerlo.
Tn: Gracias -vieja mamona-.
Sana: *Viendo la antigua casa presidencial* Así que aquí vivían los expresidentes.
Tn: Sí, para ser exactos vivieron desde Cárdenas hasta Peña Nieto en esta pequeña residencia, por así decirlo.
Sana: *Con ironía* ¿A esto llamas pequeño?
Tn: Cómo crees, esto mide 5 veces más, por no decir más que la Casa Blanca.
Sana: Diría que hasta 10.
Tn: No lo sé, pero tiene sentido, Chapultepec es el doble de grande que Central Park, obvio quisieron aprovechar el espacio para su beneficio.
Sana: *Viéndote* Me di cuenta desde la prepa que sabes bastante de historia.
Tn: *Haciendo fila para entrar con ella* ¿Qué te puedo decir?, a mis padres les gustaba y aún les gusta mucho la historia.
Sana: ¿Tus padres?
Tn: Si, de hecho, también vinieron aquí en su luna de miel, por lo que me pareció buena idea traerte.
Sana: Sabes que prefiero ver arte.
Tn: Hay mucho arte dentro de esta casa, bueno, no mucho, saquearon algunas piezas pero lo más esencial aquí sigue.
Sana: ¿Cómo qué?
Tn: *Tomándole la mano* Ya lo verás.
-Entrando a la residencia oficial-
Tn: *Mostrándole la entrada a Sana* Mira todo esto, aquí bien entra la frase "que elegancia la de Francia".
Sana: *Viendo impresionada la casa* Ya lo creo, es increíble, juzgué un poco mal, este lugar es una autentica obra de arte.
Tn: Así como lo ves, es la hermosa humildad en la que vivían nuestros anteriores gobernantes *caminas hacia adelante junto con Sana a la primera sección* mira, hay un piano ahí, espero que no sea el que la esposa de López Portillo llevaba con ella en cada uno de sus viajes.
(Este dato es neta, la esposa del presidente en turno del 76 al 82 cargaba con un piano a todos sus viajes en avión, podrán calcular el costo que significaba llevárselo de un lugar a otro).
Sana: Yo tengo ganas de ver las pinturas clásicas de la historia.
Tn: Quizá podamos encontrar más de eso en el palacio nacional, pero hay más arte que ver aquí.
-Entrando a la biblioteca de la residencia-
Sana: Mira esta biblioteca, es hermosa.
Tn: Y lo más hermoso es esta... ¿mesa de reuniones?
Sana: *Viéndola* Tienes razón, es de alta gama.
Tn: Pues se nota lo presidencial, ni con todos los bienes que tiene mi padre había visto un lujo como este.
Sana: De hecho, escuché que Peña Nieto no hacía reuniones aquí, así que sería más bien una mesa de estudios o de lecturas.
Tn: En pocas palabras ¿estaba de adorno?
Sana: Bueno, de algo servía.
Tn: *Con sarcasmo* Con lo lector que era Peña Nieto, asumo el buen uso que le dio a esta biblioteca.
-Pasan a otra sección-
Tn: Este lugar es sin duda mi favorito de toda la casa, la oficina presidencial.
Sana: Creo que aquí hacía algunas transmisiones para la televisión y daba a conocer algunos informes de gobierno.
Tn: Era aquí y en palacio nacional, ya sabes que allá hay otra oficina destinada al presidente.
Sana: Sí, pero esta oficina no se queda para nada atrás al lujo presidencial ya visto, todo, incluyendo las corinas y los muebles son de súper lujo.
Tn: A mí lo que me gusta es la silla, es hermosa.
Sana: Tan solo la silla ha de valer una fortuna, incluyamos todos los muebles de esta sala y valuaremos unos miles de millones de pesos.
Tn: Considerando la antigüedad y la buena procedencia que tienen, no lo dudo ni un poco.
-Pasan al segundo piso de la ex casa presidencial-
Tn: *Terminando de subir las escaleras* Estos escalones en verdad que son impresionantes.
Sana: ¿Cómo son los de tu casa?
Tn: *Viéndola* Ya los conoces.
Sana: Me refiero al de la casa de tus padres.
Tn: Ah, lindos para serte sincero, pero... hasta estos me sorprenden.
Sana: *Caminando a tu lado* No he ido a casa de tus padres.
Tn: *Viéndola* ¿Quieres que te los presente?
Sana: Tenemos tres años conociéndonos, al menos deberías decirles algo sobre mí.
Tn: Créeme que te he mencionado muchas veces, hasta en el quehacer para serte sincero.
Sana: Siempre te crees muy chistosito ¿verdad?
Tn: En realidad no era chiste.
-En las recamaras-
Tn: *Viendo el antiguo cuarto de Peña Nieto* Vamos a adentrarnos en lo más profundo de la privacidad de nuestros anteriores funcionarios públicos.
Sana: Por lo que veo los cuartos están vacíos, no habrá mucho que ver.
Tn: Lo que se tiene que ver son los espacios, no los muebles o lo que ellos tenían, ya que cada presidente cambia sus muebles según vaya entrando o saliendo de turno, bueno, eso era antes.
-Entrando a las recamaras-
Tn: Mira esto, aquí tenemos el humilde closet de Peña Nieto.
Sana: *Yendo hacia la habitación* Y aquí tenemos su humilde habitación.
Tn: *Viéndolo impresionado* Te juro que ni el cuarto de mis padres tiene este nivel de dimensión.
Sana: *Viéndote* ¿Qué me dices del tuyo?
Tn: Mi cuarto no es ni el cuarto de la chacha de esta residencia.
Sana: Jajajajajajaja, pobrecito este.
-En una última sección-
Tn: No mames, ¿tenían su propio cine?
Sana: Necesito uno de estos en mi casa.
Tn: Creo que le diré a mi padre que esto era una mejor inversión que ese cuarto de masajes.
Sana: No me cabe duda, con esto me ahorraría varias entradas.
Tn: Solo espero hayan tenido una buena distribución en cuanto a películas se refiere.
Sana: Para el órgano presidencial, no dudes que la hayan tenido.
-Saliendo de la residencia-
Tn: *Tomándole la mano a Sana* Que recorrido, no sé si salir impresionado al ver semejante lujo que ahora tenemos los ciudadanos de manera pública en la antigua casa de gobierno, o con coraje al ver la extrema opulencia que tenían todos los anteriores presidentes y sus familias sin siquiera tenerlo realmente merecido.
Sana: ¿Qué te puedo decir?, la investidura presidencial, de aquel entonces.
Tn: Si lo sé, por la historia que tanto les gusta a mis padres, y a mí, es por lo que me entero, menos mal que no vivíamos en un imperio, hubiéramos estado tantito peor.
Sana: Aunque me duela reconocerlo, tienes razón, podíamos haber estado peor.
Tn: Bueno, hubo dos imperios que no duraron mucho, gracias a Dios.
Sana: Si, gracias a Dios *viendo los senderos* ¿ahora a dónde iremos?
Tn: Veremos las estatuas de los anteriores presidentes... y luego iremos al castillo de Chapultepec.
Sana: Ahora apreciaremos un poco más del verdadero arte.
Tn: *Volteándole los ojos* Lo que digas.
-Pasando por los corredores-
Tn: *Viendo las estatuas* Aquí está la larga lista de los presidentes del linaje del PRI hasta el PAN, aquí tenemos a Miguel Alemán Valdés.
Sana: Leí sobre él en la clase de historia.
Tn: Trajo progreso y modernización al país, pero fue muy corrupto y provocó grandes gastos que terminaron acrecentando la deuda del país.
Sana: ¿Debería sorprenderme viniendo de un priista?
Tn: No tiene por qué, aunque su sucesor Adolfo Ruiz Cortines detuvo los endeudamientos y paró de forma necesaria las obras de altos costos que significaban una perdida en los fondos nacionales; de ahí vendrían otros personajes *acercándote a otra estatua* aquí uno anterior a él, el general Lázaro Cárdenas, muy buen presidente.
Sana: Es el mejor recordado por la historia, él junto con Benito Juárez.
Tn: *Viendo las demás estatuas* ¿Qué se podría decir de sus sucesores?, Manuel Ávila Camacho, un buen presidente, Adolfo López Mateos, también un buen presidente.
Sana: ¿López Mateos también?
Tn: Si, con el se fundó la secretaría de educación pública, los sectores de salud, la entrega de libros gratuitos a las escuelas, entre otro tipo de cosas; y a él le debo una frase muy celebre de mi día a día.
Sana: ¿Cuál?
Tn: *Bromeando* Una frase que decía... "¿qué toca hoy, viaje o vieja?".
Sana: *Confundida* ¿Qué?
Tn: *Aún bromeando* No me lo niegues, es hermosa.
Sana: Tonto.
Tn: *Viendo las últimas estatuas* Y por último aquí tenemos al demonio de Tasmania dientón que mató estudiantes en el 68, Gustavo Díaz Ordaz.
Sana: Uno de los más odiados, no solo era feo, era cabrón pa acabarle.
Tn: Sí, y aunque no hizo mal su administración económica y su celebración de los juegos olímpicos, sus sucesores si lo hicieron *viendo a los últimos* Luis Echeverría, un autentico pendejo; José López Portillo, un pendejo todavía más pendejo; Miguel de la Madrid, no tengo ningún comentario; Carlo Salinas de Gortari, un completo hijo de la chingada; Ernesto Zedillo, otro pinche pendejo hijo de la chingada; Vicente Fox, un hijo de su puta madre; Felipe Calderón, un pinche asesino de mierda; y de este mejor ni hablamos.
Sana: *Acercándose a ti* ¿Estás bien?
Tn: *Volteándola a ver un poco más tranquilo* Si, lo siento, solo me desahogué un poco.
Sana: ¿Si mejor nos vamos?
Tn: Preferible.
-Hasta aquí chicos, les dije que iba actualizar probablemente dos capítulos, pero hasta aquí me rindió el día de hoy, espero mañana publicar lo que sigue; quizás les enseñé un poco de historia de mis país, pero es verdadera, ahí antes vivían los presidentes desde el siglo XX hasta que salió Peña Nieto y entró AMLO al poder, le doy gracias a Dios que nuestro actual presidente le haya quitado ese prestigio a la investidura presidencial y ahora esa residencia se exponga al pueblo para hacernos conscientes de los privilegios absurdos que llevaban los presidentes anteriores (y no dudo que aún algunos políticos hoy en día, aunque la ley dicte que eso es ilegal) en aquel entonces, yo no he tenido la oportunidad de ir a Los Pinos, espero que en mi próximo viaje a la capital pueda ir a verlos y quedarme tan impresionado como me quedé cuando lo vi en videos; y bueno chicos en fin, no sé como esté la situación política en sus países, yo no estoy para juzgar nada si no es mi país, ni lo que pasa en Venezuela ni mucho menos en Cuba, yo solo puedo hablar por mi país y nada más, y de la misma manera vuelvo y les pido que aquellos que no son de México no den sus opiniones sobre la política de mi país aunque aunque tenga muchas cosas que mejorar, lo que compete a mi país le compete únicamente a los mexicanos así que mantengan su respeto; fuera de esto, esperen el siguiente episodio que vendrá primero Dios el día de mañana-.
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