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—Tanner —dijo Milo tratando de llamar la atención del más grande.
—¿Sí? —contestó.
—Te odio así de mucho —dijo abriendo los brazos de par en par.
Tanner lo miró divertido, y le pidió a Milo que le contara lo que pasó con Thaigo.
Milo lo explicó un poco exaltado y con las mejillas sonrojadas.
Y un chico bajito puede que haya escuchado una pequeña parte de la conversación sin querer.
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