Capitulo 37. Viaje (parte 2)
EEEmmm sí, todavía estoy viva. Tenía este capitulo empezado desde el año pasado, lo había dejado a mitad por falta de tiempo...bueno, y de ideas también, no sabía como terminarlo pero hoy si pude hacerlo. Espero que todavía se acuerden de la historia.
La brisa era fresca, pero en comparación con la de Londres se podría decir que es cálido, el sol brillaba en todo su esplendor. Cuando bajamos del avión y pasamos por todo el proceso exhaustivo en el aeropuerto tomamos un taxi, Isa nos iba contando un poco sobre los alocados que son sus familiares, de cómo debíamos comportarnos. También, le enseñaba a chanyeol como actuar frente a sus padres, al parecer son muy tradicionales con algunas cosas. Yo iba muy emocionada a mirar los diversos paisajes que hay en ese país, la tierra y los arboles eran diferentes en cada zona por donde pasábamos. El taxista era muy simpático y alegre, reía a carcajadas y hablaba en un tono de voz muy alto, tenía puesta música a todo volumen y nadie lo detenía por eso. Isa nos explicaba que no era ningún problema y que mucha gente anda así por las calles de su país. La música era tan pegajosa que todos bailábamos y reíamos. Era merengue, pero según Isa era un tipo de merengue tradicional, y que generalmente lo escuchaban en esas épocas del año. La letra hablaba sobre un burro y un pavo, era muy gracioso.
Al cabo de un par de horas más, al fin llegamos, Isa estaba muy nerviosa, pero no más que Chanyeol, que estaba sudando de la preocupación que tenía sobre si iba a ser aceptado por la familia de su novia.
Nos bajamos del taxi y todos a nuestro alrededor se quedaban mirándonos. Isa nos advirtió que eso pasaría, así que tratamos de actuar natural. Saludamos sonriendo y ellos nos respondieron igual. De repente un niño corrió hacia dentro de la casa gritando mientras que una señora con un peinado extraño abrazó a Isabel con mucho cariño, y cuando Isabel nos presentó nos dio un abrazo a cada uno de nosotros también. Para mi era extraño recibir abrazos de desconocidos y creo que para Chanyeol lo era aún más porque sonreía como si estuviera estreñido. Kael, sin embargo, parecía no importarle.
Diez segundos después entramos a la casa, no se si era porque tenía hambre, pero olía muy bien. Vimos al niño insistiendo y jaloneando a la mamá de Isa, cuando nos señaló la señora cubrió su boca abierta de la impresión. De inmediato empezaron los gritos y los abrazos con algarabía, llegaron más familiares y amigos y todos reaccionaban sorprendidos y alegres al ver a Isabel. Algunos la cargaban y le daban vueltas, otros la exprimían tanto que le iban a romper los huesos. Era la escena más linda que había visto en años.
Isa nos presentaba con sus familiares y recibíamos un fuerte apretón de cada uno de ellos, son gente muy cariñosa en verdad. También son bulliciosos, todos hablan con un volumen de voz muy alto, pero se siente realmente bien ver gente tan alegre.
Chanyeol había pasado la prueba de fuego, le había caído bien a sus suegros, pero aún seguía nervioso cuando ellos trataban de comunicarse con él. Es que los padres de Isa no saben nada de ingles y Chanyeol solo sabe unas pocas palabras en español.
A la hora de comer la casa estaba llena, no entiendo como había comida para tanta gente, si ni siquiera sabían que íbamos a estar ahí. La comida estaba exquisita, la mamá de Isa cocina delicioso. Había comido arroz antes pero no mezclado con habichuelas. Dios, que le den un premio al que inventó el Moro de habichuelas negras.
Algunos familiares de Isa, como sus primos José, Engel y Katherine habían viajado desde Nueva York para pasarse las fiestas con la familia, ellos para suerte nuestra hablaban inglés, al igual que los hermanos de Isabel, Carolina y Juan, que aunque no pronunciaban muy bien las palabras bien podían lograr una conversación en nuestro idioma. Kael al cabo de unas horas ya estaba coqueteando con Katherine, aunque ella no parecía ser una inocente paloma, la chica sabia como lidiar con él. Yo por mi parte, ignoraba los coqueteos de Danny, otro primo de Isabel.
Había música muy alta y todo un escandalo de risas, gente tomando refrescos, cerveza y ron, otros jugaban dominó y una pareja bailaba bachata de manera muy sensual.
Isabel estaba muy feliz, no dejaba de agradecerme por su regalo y sus padres tampoco. Sus padres son muy amorosos, ahora entiendo porque extrañaba tanto su familia. Todo aquí es alegría.
De repente el papá de Isabel llegó con otros hombres que cargaban instrumentos musicales y empezaron a tocar tambores y güira, todos cantaban y bailaban alegres. Yo reía a carcajadas mirando a una anciana sin dientes bailar mientras abrazaba una botella de alcohol. Esa señora estaba realmente ebria, encima intentaba conquistar a Chanyeol. El pobre estaba asustado, si no hubiera sido por la señora Cata, la mamá de Isabel, hubiera recibido un beso en la boca.
-Tenía años que no reía de esa manera.
-Fue muy gracioso ver a Chan huir de "La Chana". Me pregunto cómo le estará yendo con mis primos, si se duerme podría amanecer en el baño.
-¿Por qué?
-No conoces a esos chicos, Kara-Dijo Katherine mientras se ponía su pijama para meterse a la cama.
A mi me tocó dormir con Isa y Katherine en la habitación de Isa y a los chicos les tocó dormir en la sala amontonados junto a los primos y el hermano de Isa. La señora Cata dispuso que las chicas durmieran en las habitaciones y que los chicos durmieran en la sala.
La casa estaba llena y solo había tres habitaciones en la casa, que ya estaban ocupadas por los adultos.
-Nuestro lema en navidad o reuniones familiares es "Si te duermes, perdiste"- dijo Isabel mientras me pasaba una almohada.
-¿Y que pasa si te duermes?- pregunté curiosa.
-Pues duérmete y lo sabrás.
Las chicas se miraron de manera sospechosa, rieron con cierta malicia y luego se acostaron. Yo quería saber que pasaba y batallé con el sueño por un par de horas. Aproveché para coordinar con Evan, Sally y Dan nuestro próximo encuentro. Ellos acordaron pasar fin de año conmigo y que mejor lugar que una isla del caribe para hacerlo. Llegaban al día siguiente muy temprano. Pasaríamos el día en la playa y para eso debíamos recogerlos en el hotel donde se hospedarían.
Cabeceaba intentando no dormirme, pero ya no aguantaba más, estaba demasiado cansada.
Al día siguiente desperté un poco adolorida, no acostumbro a dormir con dos personas más en la misma cama, en mi familia eso es algo imposible. Noté que las chicas ya estaban despiertas, las escuchaba reír dentro del baño, alargué mi mano para tomar mi celular y ver la hora, pero antes de eso noté que tenía rayas por todo el brazo, me miré al espejo y tenía el rostro lleno de corazones y caritas felices, además de tener pintados unos largos bigotes de gato.
-¡Rayos!-mascullé. En ese momento entendí porque la risa malévola de las chicas.
Ambas aparecieron frente a mí frescas como lechugas, se burlaban y tomaban fotos mientras yo juraba que iba a vengarme de ellas.
Cuando ya casi terminaba de quitarme toda la pintura del rostro escuchamos un grito. Recordé lo que dijo Katherine sobre los chicos y corrí a ver cómo les había ido a ellos.
Y ahí estaba Chanyeol cubierto de crema de afeitar y pasta dental verde, además de tener la cara maquillada y los brazos llenos de dibujos porno. No dejaba de gritar, provocando que Kael despertara desorientado.
-¿Qué rayos pasa? ¡Demonios, Chan! ¿Qué te pasó?
-Lo mismo que a ti por lo visto.
Kael empezó a notar que todo su cuerpo estaba pintado y su cabello estaba cubierto de pasta dental verde. Al igual que Chan tenía dibujos porno en sus brazos.
Los demás reían a carcajadas igual que yo, era realmente gracioso ver la cara de los chicos y además tomarle fotos. Yo incluso grabé un video. Lo que me hicieron a mi no era nada en comparación.
Reconozco que es la primera vez que soy victima de esta clase de bromas, generalmente soy yo quien hago este tipo de cosas. Quien iba a decir que Isabel tenía un lado oscuro...Esa chica me agradaba cada vez más.
Más tarde, luego de un rico chocolate caliente y pan tostado salimos de casa, Sally me había llamado para decirme que ya habían llegado al hotel y que se preparaban para ir a la playa.
Su hotel quedaba en el mismo camino a la playa y nos detuvimos para recogerlos. Yo me acerqué a la recepción para esperarlos ahí. Mientras esperaba miraba alrededor y de repente me pareció ver a alguien conocido. Creí ver a Adam...Admito que lo extrañaba, él no me había enviado ningún mensaje después de la ultima vez que nos vimos. Resoplé y pensé que lo más seguro es que estuviera con Britany esperando año nuevo.
-¡Hey, Kara!
Volteé y corrí a abrazarlos. Extrañaba tanto a esos retrasados mentales que cuando los vi casi lloro. Bueno, se me salieron unas lágrimas nada más. Es que en verdad deseaba estar con ellos.
Después de tanta emotividad les presenté a Chanyeol y a Isabel, y partimos a la playa. Nos esperaba un día realmente divertido puesto que los primos de Isa también estaban en la playa y en la noche tendríamos fiesta con fuegos artificiales para esperar el año nuevo.
La playa era genial, el sol brillaba y la arena era increíblemente blanca. Todo un paraíso tropical, pero sentía que algo me faltaba. Estaba feliz en compañía de los chicos, pero no podía dejar de pensar en Adam.
-¿Pensando en él?
Evan se sentó junto a mi luego de darse un chapuzón. Su cabello negro caía sobre su cara derramando agua, se veía sexy, así como un actor de cine.
-¿Yo? Ppff naah, para nada... Seguro que esta con la esquelética esperando año nuevo, ¿Por qué tendría que pensar en él?
-¿Entonces como sabes que estoy hablando de él?-sonrió de manera burlona y yo hice una mueca. Había sido descubierta de la manera más torpe—Kara, es mejor que aceptes que estás enamorada.
Me puse de pie sin responder a eso y me metí al agua, quería dejar de pensar en todo lo que me había sucedido últimamente, pero no podía. Estaba tan mal que lo imaginaba en todos lados...Creí verle en la recepción del hotel y también desde el agua vi un chico muy parecido a él tomando fotografías al mar. Era realmente frustrante.
Mas tarde, fui a comer con los chicos. El sol se calentó un poco más y la música no dejaba de sonar. Todos se la estaban pasando genial, Isa le enseñaba a Chanyeol a jugar Dominó y para sorpresa de todos ganó tres partidas seguidas en contra de los primos de Isa. Kael seguía intentando conquistar a Katherine, pero ella sabía bien como controlarlo. Yo ni siquiera tenia apetito, y odiaba sentirme así. Solo pensaba en Adam, preguntándome una y otra vez si él está pensando en mí igual que yo en él.
Más tarde, los chicos iniciaron un juego de voleibol playero pero yo no tenía ganas de jugar, preferí irme a caminar a la orilla del agua. Todos mis recuerdos pasaban por mi mente, mi nuevo papá, mi nueva hermana, mis abuelos, mi tía, mamá...y Adam.
Sentada en la playa mirando hacia el mar vi algunos chicos surfeando, pedí una tabla prestada y entre al agua. Hace mucho tiempo que no lo hacía, pero aun podía mantenerme firme sobre la tabla, aunque eso fue solo segundos antes de ver un chico muy parecido a Adam. Caí de la tabla y al Salir a la superficie sentí un fuerte golpe en mi cabeza que me hizo perder el conocimiento.
Una hora después abrí los ojos sintiendo mucho dolor de cabeza, cuando me quejé de inmediato Isa se acercó y escuchaba un habladero detrás de las cortinas que me perturbaba aun más.
-¡Kara! ¿estas bien? ¿Cómo te sientes?
-¿Qué sucedió? Recuerdo que caí de la tabla y luego algo me golpeó, aghhh, duele.
-Un bote te golpeó la cabeza. Por suerte Liara se dio cuenta y te sacó del agua antes de que te ahogaras.
-¿Qué dices? Liara no esta aquí.
-Sí está aquí y si no hubiera sido por ella habrías muerto.
-No entiendo nada, ¿y porque hay tanto ruido afuera?
-Es que nada más permitieron la compañía de una sola persona y como los chicos discutían quien entraba yo lo hice.
-Pero...
En ese momento alguien apartó la cortina del centro de salud en el que estaba, reflejaba angustia en su rostro y antes de que yo pudiera mencionar alguna palabra se acercó más y me abrazó fuerte.
-¡Adam! ¿Cómo entraste? Sabes que solo puede haber una persona aquí.
Isa susurró con alarma y preocupación mientras que yo no podía controlar los latidos descontrolados de mi corazón.
-¡Dios! ¡estás bien! –ahuecó mi rostro en sus manos mirándome a los ojos—¿estás bien, verdad?
-S-sí—dije con voz casi inaudible, confundida.
Un doctor entró en ese momento, yo no entendía lo que decía pero se notaba algo molesto. Entonces Isa hablo con el y con señas hizo que Adam saliera. Él no quería salir pero Isa dijo que el doctor quería evaluarme para poder darme de alta, al parecer el golpe no era tan grave y además necesitaban la camilla para un niño que llegó con una crisis de asma. La sala de emergencia estaba llena y no era necesario que me quedara. Solo me dieron calmantes para el dolor de cabeza y me indicaron guardar reposo.
Al salir del centro de salud me encontré con toda una multitud de personas preguntándome como estaba. La familia de Isabel, mis amigos, Kael, incluso Liara, que aunque no dijo nada pude verla de lejos entre las personas. Quise agradecerle lo que hizo por mi pero aún no me sentía muy bien y subí al auto para ir al hotel donde estaban hospedando los chicos. Después de saber que estaba bien podíamos seguir con los planes de fiesta que teníamos
Luego de ducharnos, me miraba al espejo detenidamente, me preguntaba cómo es que pude olvidar llevar ropa para la fiesta en la noche. No me quedó de otra que ponerme un vestido de Isa, era blanco y muy femenino...con escote. Me veía tan femenina que asustaba, aun así me sentía linda. Además, Isa invitó a Adam y a Liara a la fiesta por haberme salvado la vida. Según lo que me contaron Liara fue quien llegó nadando hacia mi y me sacó del agua con ayuda de Evan, y también fue la que me dio respiración boca a boca mientras que Adam presionaba mi pecho.
Saber que Adam iba a estar en la fiesta me hacia sentir un poco nerviosa y emocionada.
- ¡wao! Llevas un lindo vestido blanco jajaja.
- Sip, ya me di cuenta.
Evan siempre bromeaba conmigo, me conocía tan bien que sabia perfectamente que nunca elegiría un vestido así.
- Te extrañé, Karacola—me abrazó fuerte y yo le correspondí. Si que extrañé a ese chico – no vuelvas a asustarme así, ¿quieres?
- ¿Y para mí no hay amor?
Sally se había sumado al abrazo apretándonos a ambos, o mejor dicho exprimiéndonos. En ese momento también llegó Dan reclamando acciones en el abrazo grupal y se lanzó encima de todos haciéndonos caer. Fue reprendido por Sally porque yo todavía estaba convaleciente según ella.
Ya en la noche la brisa del mar se hizo más fresca, pero al lado de la fogata que hicieron los primos de Isa era cálido, había mucha más gente que en el día y la música no tardó en sonar a todo volumen. No quise alarmar a ninguno de ellos, pero mi cabeza me dolía mucho. Decidí apartarme a un lugar más tranquilo, me quité las sandalias y caminé en la arena descalza. Me quedé parada frente al mar, escuchando las olas...
-no estas pensando en meterte al agua ahora, ¿o sí?
Voltee a ver a Adam con sus manos en los bolsillos y una sonrisa pintada en su rostro.
-¿Qué haces aquí?—pregunté intentando ocultar lo nerviosa que estaba sintiéndome.
-¿yo? Bueno, me invitaron a la fiesta de fin de año y...
-Sabes que no hablo de la fiesta. Dime a que viniste. Pensaba que ibas a pasar año nuevo con tu primer amor.
- Sí, por eso vine hasta aquí, solo para pasar año nuevo con la chica más linda que conozco.
-¿trajiste a Britany?—le dije indignada.
-¿Qué? Ahahaha ¿de que hablas? No traje a Britany. Yo vine detrás de la única chica que me ha golpeado, la que me vuelve loco y me ha hecho actuar como imbécil enamorado mas de una vez.
Se acercó hasta poder sentir su respiración encima de mi.
-Vine porque te amo y ya no puedo estar lejos de ti.
Lo que escuchaba era demasiado, mis rodillas temblaban y estuve a punto de besarlo con locura, pero un impulso me hizo empujarlo hacia atrás.
-¡ha! Yo... yo..am... no... tu eres... es que yo...
Yo no sabía lo que decía, quería pensar que el dolor de cabeza me nublo los pensamientos pero no, estaba muy nerviosa y asustada.
-¡Rayos, Kara! !Se que sientes lo mismo que yo!. Por favor no sigas negándolo—sostuvo mis brazos y buscó mis ojos que desesperadamente trataban de huir de los suyos— ya no te engañes más y acepta que me amas.
Entonces fue cuando por primera vez me mostré frágil e indefensa ante el amor. Me consideré vencida en esta guerra de mi conmigo y lo miré a los ojos como una pequeña niña asustadiza.
-Tengo miedo. La única persona a la que le dije que la amaba era mamá y yo...no sé qué hacer—bajé la mirada sin poder evitar las lágrimas.
-Kara, mírame. Yo tampoco tengo idea de que hacer. Lo único que sé es que ya no puedo seguir lejos de ti, que quiero estar contigo todo el tiempo.
Lo miré por unos segundos, por primera vez decidí asumir la responsabilidad de aceptar mis sentimientos y lo besé. El recibió mis labios con suavidad, luego colocando sus manos en mi cintura fue más intenso, con lentitud pero con firmeza su boca y la mía ya no querían separarse. Mis manos sobre su pecho arrugaron su camisa cuando apreté mis puños al sentir que mi piel se erizaba. Estaba definitivamente enamorada de él.
Ya mis pulmones le reclamaban a mi boca solicitando aire, por unos pequeños segundos tuve que dejar sus labios. Me di cuenta de que Adam también tenía el pecho agitado, sin embargo, eso no nos impidió volver a besarnos como si en nuestros labios hubiera imanes que nos forzaran a mantener nuestras bocas pegadas. Era como si nos estuviéramos cobrando todos los besos que antes no nos dimos. No se cuánto tiempo pasó mientras nos besábamos, nos mirábamos y nos volvíamos a besar, de repente empezaron a explotar fuegos artificiales, por todos lados en el cielo, era hermoso.
-Feliz año nuevo— me dijo Adam con una sonrisa que iluminaba su rostro.
En ese momento mi cabeza empezó a dolerme y lleve mis manos hacia la parte golpeada, me sentía un poco mareada...Adam quería llevarme a emergencias otra vez pero yo lo convencí de que era un pequeño mareo que se me iba a pasar luego de que tomara el calmante. Así que fue corriendo a buscar agua para mí. Se sentía muy lindo que me cuidara de esa manera. Cuando volvió traía con el un mantel, un abrigo y dos vasos de te caliente.
-¿Piensas que me quedaré toda la noche aquí?
-Sí, para eso traje estas cosas.
-Los chicos se van a preguntar dónde estoy.
-Ya le dije a Isabel que estarás conmigo y ella les dirá a los demás que te fuiste a descansar.
-Calculaste todo muy bien, ¿verdad?
-Te juro que no planee nada, pero hay que aprovechar las oportunidades.
Me sonrió con picardía y me dio un corto beso luego de pasarme un vaso de té caliente. Colocó el mantel sobre la arena y el abrigo sobre mí. Él se recostó de un árbol de almendras y yo sobre él. No pensaba pasar la noche con él, pero se sentía tan cómodo y cálido estar así que empezaba a dudarlo.
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Holaaaaaaaaaaa, después de meses sin publicar nada espero que al menos les haya gustado el capitulo. ¿Que piensan de estos dos que al fin están juntos? Bueno, no importa si me lanzan tomates, se que lo merezco por abandonar la historia por tanto tiempo.
Intentaré escribir algo más pronto. Si no lo hago piensen que estaré sufriendo con mi tesis. Adios!!!
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