
xxvi. PERSEGUIR.
RUDE.
( LIBRO DOS. )
Zayn, Harry, Perrie, Leigh, Niall y Jesy de encontraban en un Starbucks, apenas iban entrando y no se quedarían mucho tiempo ya que solo venían a comprar un café para pasar el rato y que Harry les contara a todos que pasó en la fiesta, pero lo que ellos no sabían —menos Niall— era que él había dormido en la habitación de Jade.
—Yo iré a pedir los cafés, ya vuelvo —todos asintieron—. ¡No cuentes nada sin mi, rizos! —este con una sonrisa inmensa alzó las manos en forma de defensa, esa sonrisa nadie ha podido quitársela ya que lo que le había dicho Jade esa mañana le había alegrado no el día sino el mes entero.
La morena con alegría se acercó a la caja y le sonrió amable al chico algo moreno y de ojos algo achinados, ordenó en su mente todos los cafés antes de hablar.
—Hola —lo saludó siendo cortés—. Yo vengo a pedirte unos cafés...
—Oh eso supongo, muñeca —lo interrumpió alguien a sus espaldas, con el ceño fruncido se volteó encontrándose con el chico que tanto odiaba, no solo por Jade, si no que él ama molestarla—. Yo estaba primero en la fila —dice Liam con una sonrisa burlona.
—Ay, ¿es enserio, Payne? Pues ni lo pienses, estoy muy feliz hoy y ni tú podrías amargarme el día —el castaño alzó una ceja, desafiante. Volteó a ver al cajero con una sonrisa amable—. Quiero pedir 6 cafés para llevar... —sintió la mano de Liam acariciar su cintura mientras bajaba, Leigh sabía que se dirigía a su trasero así que puso su mano sobre la suya haciéndolo creer que le estaba siguiendo el juego, ella hablaba y lo desafiaba al mismo tiempo, el gordito unió ambos cuerpos acercando su rostro al cuello de la chica, la morena suspiró al terminar de nombrar cada café, pellizcó la mano de Liam haciendo que esta se apartara de golpe—. Y que sea rápido.
Cuando iba a voltearse, él se lo impidió— Un día no te resistirás, muñeca. Yo lo sé —rápidamente mordió el lóbulo de su oreja dejándola ir, esta soltó un fuerte gruñido alejándose para esperar los cafés mientras oía a Liam reír.
Cuanto lo odiaba.
(...)
—¿¡Enserio dijo eso!? —gritó Niall formando un escándalo en medio del parque salpicando un poco de su café.
—Sí, ya lo escuchaste, nosotros tampoco nos lo creemos. Pero baja la voz —ríe Zayn hablando primero que Harry.
—¡Cállate, negro! —el moreno hizo un puchero mientras que Perrie y Leigh reían palmeando su espalda—. ¡Repítemelo! —le suplicó a Harry quien aún sonreía.
—Ella me dijo que debería seguir visitándola —el rubio cubrió su boca con sus manos luego de darle el café simulando que iba a llorar.
- Esto es muy bello, wey. No pinches mames, cabrón. Me da de todo weon, nojoda marico y yo no estaba ahí de pendejo pa' grabarlo, que vaina - todos sus amigos estallaron en carcajadas al oír a Niall hablar con acentos de otros países, aunque no lo entendieran su acento era muy gracioso.
Todos dejaron de reír al oír un llanto, Zayn fue el primero en voltear, vio a un pequeño niño en medio de la acera en el suelo, llorando. Sin duda corrió hacia él y se arrodilló, el pequeño lo miró intimidado.
—Hola, pequeño —le sonrió—. Tranquilo no te haré daño, ¿por qué lloras? —el castaño parecía más bien un bebé de dos años, por lo que Zayn prefirió tomarlo en brazos.
—¡Ernest! —el moreno volteó al reconocer esa voz a sus espaldas, sonrió con alegría al ver al castaño parado ahí— Te he estado... —Louis dejó de hablar al notar quien sostenía a su hermanito menor—. ¿Zayn?
—Hola, Louis —este sin dudarlo se acercó a él con rapidez confundiendo aún más al castaño por su comportamiento.
—¿Estas sonriendo? —el moreno no pudo evitar reír—. ¿No vas a gritarme? —él negó—. ¿Qué te fumaste, Zayn?
—Nada, te lo juro, ¿podemos hablar un momento? —él castaño asintió cargando a Ernest. Le susurró algo al oído y lo bajó, Zayn supuso que le dijo que fuera con su madre, pero no le tomó importancia—. ¿Dónde estabas?
—Oh, estaba de viaje a casa de mi abuela que había enfermado, nada serio. ¿Estas con Niall y los demás? —él asiente con energía. Zayn notó que sus amigos se acercaban por las espaldas de Louis, por lo que comenzó a alarmarse.
Ya que Louis no sabía lo de Harry y su reacción no iba a ser buena.
El chico de ojos mieles trataba de hacerle señas para que se vayan sin que Louis no se diera cuenta pero no resultaba—. Pero bueno, me alegra que hayas vuelto con nosotros —el castaño se acercó a él y rodeó los hombros de Zayn con su brazo, volteándose.
Harry y Louis conectaron sus miradas.
Segundo después, Harry se encontraba corriendo con Louis persiguiéndolo para golpearlo, mientras que los demás corrían para alcanzarlos y detener a Louis.
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