Capítulo 2
Fugaku Uchiha ahora era el jefe del clan Uchiha, se casó con su prima Mikoto Uchiha para que la sangre no se perdiera y en ese matrimonio tuvieron dos hijos.
Itachi Uchiha era muy inteligente a pesar de tener 11 años, era considerado un sabio entre los adultos que a veces le pedían opinión sobre la guerra o de soluciones del pueblo. Era un orgullo para Fugaku Uchiha que veía un gran futuro sobre el.
Mientras tanto Sasuke Uchiha apenas tenía 6 años y se esforzaba en ganar reconocimiento de su padre por esa misma razón estudiaba todos los días para ganar sabiduría. Su madre Mikoto lo ayudaba en lo que fuera y lo trataba como si fuera lo único en su vida.
La familia Uchiha no era tan amorosa, ellos vivían con los antiguos aprendizajes de sus familias. La mujer solo sirve para procrear y hacer feliz a su marido, mientras que los hombres se encargaban de todo, ese era la única ley y aunque Mikoto quisiera participar no podía ya que su marido la golpeaba si daba su opinión.
A pesar de las pesadas reglas, aun así los pueblerinos se quedaban porque se sentían más seguros y sabían que contaban con varios clanes. No podían quejarse de su suerte.
Ahora que el clan Uchiha pudo conquistar el clan Amagiri, se sentían imparables y para celebrar la nueva conquista decidieron celebrarlo con un banquete.
Los soldados festejaban en la sala con su líder y varias mujeres bailaban en el centro para capturar la atención. Las risas y los gritos se escuchaban desde afuera del gran palacio.
Un niño de cabello azabache y piel pálida, se asomó en la ventana y vio a su padre que se encontraba en su asiento.
.-Sasuke ¿Qué estás haciendo aquí?.-
Escucho la voz suave de su madre y volteó a verla.- Mamá ¿Qué está celebrando papá?.-
Mikoto solo sonrió como respuesta y cargo a su hijo sin mencionar nada.
.-¿Mamá?.-
.-Son solo cosas de adultos.-
.-Ya quiero ser un adulto, así puedo estar con papá.-
Mikoto solo lo abrazó y lo llevó a su cuarto.
.-¡Ahora solo falta que el clan Uzumaki y Namikaze caiga!.- gritó uno de los soldados, ganándose la aprobación de todos.-
.-Podemos deshacernos del heredero, así ya no existirá más futuro para ellos.-gritó otro.
.-¡¿Matar niños?! ¡Si que estas enfermo!.-
Todos empezaron a reír.
Fugaku los observo por unos minutos y luego alzó la mano para que callaran.
Poco a poco el ruido quedó en un profundo silencio, solo se escuchaban las respiraciones y las mujeres que se acomodaba en un asiento.
-Matar un niño para que no haya heredero, es algo de los Uchihas-. dijo Fugaku mirando al soldado.- no somos débiles ni por cosas pequeñas.-
El soldado inclinó la cabeza.-Lamento lo que dije mi señor.-
Fugaku sonrió.- Mi querido hermano mayor deseaba tener en sus manos a la señorita Uzumaki y siempre me pregunte el porque su obsesión por un bebé hasta que supe que en realidad deseaba matarla y él nunca se le blando el corazón ¿Aún así crees que es algo enfermo?.-
.-No señor, por favor perdóneme la vida.-
.-Soy alguien muy compasivo soldado, a la próxima que vayamos a conquistar clanes, te encargo que mates a unos cuantos niños, así ya no sentirás compasión .-
.- Se lo agradezco.-
.-Aún así ya es tiempo de saber ¿Por qué razón mi hermano se obsesionó con tener a la señorita Uzumaki? .-
Fugaku aplaudió varias veces hasta que la puerta se abrió y dos soldados entraron llevando a rastras a un anciano.
-Dejenlo.-
Los soldados lo tiraron enfrente de su líder y se pusieron a lado de él por si trataba de escapar a pesar de que no podía por las cadenas de sus pies y manos.
.- Entonces anciano ¿Qué tienes que decir?.-
El anciano no contestó.
El soldado lo golpeó de su costado.-¡Responde anciano imbécil!.-
Fugaku rió.- Dejalo, recuerda que fue uno de los grandes sabios, no es manera de tratarlo.- se levantó de su asiento y caminó hacia él.- es mejor que respondas si no quieres que los únicos sobrevivientes de tu clan mueran.-
.-¡No! ¡Por favor, suéltame!.- los gritos de una niña se hicieron presentes y el sabio tembló al imaginar lo que estaba sucediendo.
.-¡Abuelo!, ¡Abuelo!, ¡Sálvame! ¡Abuelito!.-
.-¿Escuchas la voz de tu nieta? ahora mismo la están llevando a la horca y si no quieres que muera es mejor que me digas la verdad.-
.-¡No quiero morir!.-
Los gritos desgarradores de su nieta lo hicieron temblar, pero aun así no respondió.
.-¿Así que no dirás nada? ¿La familia Uzumaki es más importante que tu propia familia?.-
.-Aunque diga algo, aún así matarás a los pocos de mi clan.- contestó el anciano.- ¿Por que detener lo inevitable?.-
Fugaku soltó una carcajada.- No por nada les dicen sabios.-
Los soldados rieron.
La puerta de la sala se abrió y otro soldado entró con un niño de cabellos castaños.
.-Taisa.- susurró el anciano.- ¿Qué..?
El soldado habló.- Él sabe sobre el secreto de los Uzumaki, señor.-
Fugaku sonrió complacido.- ¿Es así?.-
.-¡Taisa!.-
El niño no miro a su abuelo a pesar de sus gritos en cambio su mirada estaba concentrada en el líder de los Uchihas.
.-¿Tienes algo que decir?.-
.-¡Lo dire!, ¡dire lo que quiera!, pero ¡por favor suelte a mi hermana!.- gritó con desespero.- ¡por favor!.-
.-Lo haré.- hizo una seña que uno de sus soldados entendió y se retiró del lugar.- ahora mismo la soltaran, ahora dime lo que sabes.-
.- Yo... yo solo sé que el clan Uzumaki-.
.-¡Taisa! ¡No lo digas!.-
.-¡Callale la boca a ese anciano!.-
Un soldado lo callo con un trapo sucio.
.-Continua.-
El niño empezó a temblar.- El clan Uzumaki, tendrá una nación fuerte cuando el hijo de Kushina tuviera hijos.-
.-¿A qué te refieres?.-
.-Su hijo... su hijo puede concebir.-
Varios soldados empezaron a susurrar.
.-¿Un hombre dando luz? ¿Eso es posible?.-
.-Si es así el clan Uzumaki podría unir a su hijo con un clan fuerte.-
.-Escuche que el futuro heredero de los Sabaku estaba en la aldea de los Namikazes.-
.-¡Silencio!.-
Los soldados callaron.
Fugaku tomó al niño de sus cabellos.- ¡¿Espero que no me estes mintiendo!?.-
El niño lanzó un quejido y negó con la cabeza. -¡No! ¡Es lo que mi abuelo me ha dicho!.-
.-Entonces... si es así, tenemos que atacar esta noche-. soltó el cabello del niño.
Los soldados se miraron entre sí ¿Atacar? ¿a pesar de que apenas volvían de la guerra? No se atrevían a quejarse, menos cuando el líder estaba molesto.
.-¡Preparen sus armas!.-
Los soldados asintieron.
.-¿Qué hacemos con ellos?.- señalaron.
Fugaku miró al sabio y al niño.- Matenlos, ya no me sirven.-
El soldado asintió y sacó su espada.
En un cuarto oscuro llegaban los gritos desgarradores de la sala. Mikoto abrazo a sus muchachos que temblaban y empezó cantar una hermosa canción para que los gritos se callaran.
.-Todo estará bien.-
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