Rose.
Me alejo de él, para que puedan tomarle fotografías a él solo y ahora sí, ingresó al club pensé que no vendría por la discusión que tuvimos ayer yo solo estoy aquí para apoyar a Brian, puede que esa sea la misma razón por la que Ian está aquí, lo único que anhelo es que no me vaya a encontrar a Adele
Un camarero se me acerca y me entrega un nuevo cóctel, me encuentro en la zona VIP a mi izquierda está Lea mientras a mi derecha Brian ellos dos también reciben los cócteles, mi mejor amigo mencionó que con ayuda de expertos en el tema se crearon diferentes bebidas alcohólicas para el uso exclusivo de los clubes, en dónde se mezclan sabores dulces, pruebo un poco del que me acaban de entregar y es sabor agridulce, pero en este resalta el sabor de frambuesa con Vodka, siendo exquisito.
—¿Cómo se llama? —le susurro a Brian para que me pueda escuchar, porque la música retumba en todo el lugar, aunque en esta zona no es tan fuerte.
—Éxtasis. —me responde.
Desde hace unas cuantas horas llegamos, uno que otro hombre me ha invitado a bailar no lo rechazó, me quiero divertir, pero me controlaré en cuanto a las bebidas, sin embargo, he probado varias bebidas. Todavía no ha hecho efecto el alcohol en mi sistema y agradezco ello, porque para estar ebria significa que llegue a mi límite.
Una de las canciones de Calvin Harris sale por los diferentes equipos de sonidos que hay en el club, Víctor y Lea se levantan de la mesa porque van a ir a la pista de baile que queda en la primera planta, nosotros estamos en la tercera.
De la cuarta hacia arriba se encuentra una zona algo privada, para aquellos clientes que quieran buscar otra manera para disfrutar. Hay habitaciones, muchas dirían yo, aunque no es un sitio para ningún menor de edad.
Brian se levanta de la mesa porque uno de los meseros se le acerca para comentarle algo, entonces quedó sola en la mesa. Agnes está en la pista divirtiéndose, repito la misma acción de mi mejor amigo y me acerco hacia la baranda que es como un balcón donde puedes observar la primera planta. Llevo en una de mis manos la copa en dónde me sirvieron el Éxtasis.
Me abrazan por detrás, me giro y es Sophie, le devuelvo el gesto.
—Pensé que no ibas a llegar. —le digo.
—Claro que sí, hay que apoyar a Brian. me contesta y trae un vestido fucsia que es ajustado, ella es hermosa. —además te traje una sorpresa.
Deja de abrazarme para mostrarme la sorpresa y es otro de mis mejores amigos, específicamente «Liam». Me acerco a él para abrazarlo y el chico de ojos marrones claros, me levanta haciéndome reír, me baja y lo empujó.
—Me preguntaba si en algún momento ibas a regresar. —habla Liam. —O ibas a dejar de ser un fantasma.
—Ya estoy de regreso y está vez será permanente. —le aseguro.
—Debes venir a nuestra casa algún día. —propone Sophie uniéndose a nuestra conversación.
—Me parece una muy buena idea.
—Tenemos muchas cosas pendientes por habla pequeña gigante.
Otro de los meseros les entrega bebidas a ambos, tienen diferentes sabores probablemente sean otro tipo de bebidas, ellos las beben. Colocamos cualquier tema al azar, en especial el primero en que hablamos sobre el club y al parecer cada uno es inversionista de la línea de clubes de Brian, pero que Ian y yo somos los mayores benefactores y por supuesto Brian también. Ellos dicen que irán a la pista de baile, por si no me llegaría a molestar y claramente que no, me vuelvo a quedar sola, le solicitó a uno de los meseros una botella de Vodka.
Y no tardan en traerla siempre será mi bebida alcohólica favorita, porque es fuerte, agria y puedo combinarla con sabores dulces. Sin duda es exquisita, bebo todo el contenido de la copa que tengo en mi mano y me dirijo hacia la pista del baile, camino con normalidad en dónde me confirma que todavía el alcohol sigue sin hacer estragos, bajo las escaleras con pasos firmes. Me topo con Jayden.
—Señora Evans no se olvide que mañana llegan sus hijas. —me recuerda.
—Se perfectamente que mis hijas llegarán mañana. —le respondo cortante, por su comentario.
Más tarde cuando esté en mi casa me duchare y luego beberé algún zumo, para retroceder el efecto de alcohol, aunque puedo utilizar la técnica que usaba Emily. No lo hacía antes, porque me gustaba estar bajo los efectos de este tipo de bebidas, ya que soy algo atrevida, me divierto aún más es como si fuera libre y podía hacer todo lo que yo quiera, porque era yo contra al mundo y me daba igual lo que opinen los demás sobre mis acciones y decisiones.
Camino por medio de la multitud buscando a mi hermana y me doy cuenta de que está con los chicos, bailando, siendo ella. Aunque por las tonterías que está diciendo puede ser evidente que está ebria, me acerco a ella.
—¡Llegó mi hermana fiestera! —me grita Agnes.
Con su brazo rodea mi cuello trayendo hacia ella.
—Te amo hermana. —me susurra y está es una de las facetas de Agnes, cuando está ebria se coloca sentimental.
Luego el Dj mezcla una de las canciones en mi idioma natal, con uno de los cantantes más conocidos de Latinoamérica específicamente J Balvin y su canción Tranquila es la que comienza a sonar en todo el lugar, Agnes me da la espalda empieza a bailar al ritmo de la canción, me uno a ella en dónde ambas lo hacemos como la canción demanda luego siento a alguien moviéndose a mi espalda y me río al ver a Lea uniéndose a nosotras, bailamos sensualmente, moviendo nuestras caderas, paso mis manos por la silueta de mi abdomen, subiendo un poquito el vestido corto.
Sophie no tarda en unirse a nosotras haciéndolo delante de Agnes, solo faltaba Megan ella queda frente de Campbell y las cinco estamos dando un espectáculo llamando la atención de la mayoría de los chicos que se encuentran en el club, los halagos no dejan de escuchar, cierro los ojos por unos cuantos segundos extrañaba hacer este tipo de cosas.
Luego a mi hermana menor se le ocurre una idea, terminamos de bailar al instante que termina la canción y las cuatro apoyamos la idea de Agnes, entonces la seguimos mientras caminamos detrás de ella, nos damos cuenta de que Lea y Megan también están ebrias, las únicas excepciones es Sophie y yo.
Esto será divertido.
Ian.
Víctor se sienta a mi derecha, suelta un suspiro dramático tomó otro vaso del Borbón, desde que llegué no he parado de beber, no comprendo porque lo estoy haciendo siempre debe haber un motivo por lo cual me esté desquitando, bebiendo, pero no la encuentro y eso es algo frustrante.
Probablemente mi cuerpo no tardé en hacerme efecto el alcohol, llega mi actual "novia" el aroma de su perfume es cítrico.
—¿No deberías parar? ¿Ian? —menciona preocupada al reparar la botella que tengo frente de mí y que sigo bebiendo.
Ignoró por completo su comentario, bebo de un solo sorbo el contenido que tenía el vaso.
—Víctor ayúdame. —le dice Adele a Robinson.
—Deberías dejarlo. —este le responde tranquilo, quitándole importancia. —él no es de beber, entonces es inusual que haga este tipo de cosas.
Siento la mirada de ambos sobre mí, Adele se levanta de la silla derrotada y antes de marcharse menciona que irá al baño. Le deposita un beso en su coronilla para restarle importancia de cómo me encuentro y mi mejor amigo tiene razón, pensando en el rey de Roma. Se levanta del sillón para asomarse en el balcón que es lo que está sucediendo, porque empezaron a haber gritos y repito su acción, debemos estar alertas de cualquier tipo de situación. Dejó el vaso en la mesita de noche y caminó hacia donde está Víctor quedando en su lado izquierdo.
Por todo el lugar comienza a sonar una mezcla entre dos canciones específicamente la primera es Unholy, pero la segunda no comprendo cuál no logro identificarla porque solo se escucha el ritmo, la mezcla de ambas canciones se complementan perfectamente, todo se oscurece aún más de lo que era el sitio y se encienden los reflectores en la tarima donde se encuentra el Dj.
El Dj deja la segunda canción y la he llegado a escuchar es de Don Omar. Y ya entiendo porque los reflectores están apuntando hacia una dirección, porque las cinco chicas que conozco están precisamente ahí, las cinco comienzan a bailar al ritmo del reggaetón haciéndolo a la perfección, no estamos tan lejos de la tarima esto hace que pueda detallar cualquier movimiento.
La mirada de la mujer de ojos verdosos se topa con la mía, no para de bailar al ver que toda mi atención está sobre ella, una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro al notar que está obteniendo su objetivo, apartó mi mirada de la suya, se me tensa la mandíbula y cierro los ojos por unos cuantos minutos, al recordar cada uno de los momentos lujuriosos que llegue a compartir con ella.
Empiezo a sentirme apretado en una zona específica, vuelvo a abrirlos y Rose vuelve a mirarme directamente, no para de bailar me seduce con cada uno de los movimientos de sus caderas, el vestido corto de vez en cuando se sube, haciendo que sus muslos sean más visibles, le entregan un coctel y riega este mismo por sus senos, el líquido se desliza por su cuerpo, dando una escena rijosa, ella lo baja y sin importar lo que pasó el día de ayer, la tensión sexual entre nosotros no desaparece al contrario aumenta, trago grueso, no tengo ni la más mínima idea sí soy el único que la sienta o si las personas que se encuentran a nuestro alrededor pueden notarlo.
—Al parecer tu esposa y las chicas llaman bastante la atención. —murmura Víctor y me saca de mis pensamientos. —Deberíamos bajarlas de ahí ¿no?
Señala el lugar y al finalizar la canción las cinco se bajan de la tarima, desde aquí se puede observar cómo Liam, Richard y Brian se acercan a ellas, así como la chica que continúa siendo mi cuñada ignora a Clarke que, aunque ya no están juntos, todavía hay sentimientos de por medio ojalá pudieran solucionar su relación amorosa, porque ambos hacían una muy buena pareja.
Mañana tengo mi día de descanso y no quiero ir a la mansión, después que termine esto porque sé que recibiré los sermones por parte de mi padre al llegar ebrio, me acerco a la mesita para servirme otro vaso del Borbón y Adele llega para tomar la botella.
—No beberás más. —menciona y se larga con la botella en la mano.
No protesto, porque no estoy de humor para una discusión cierta mujer que llegó a ser importante en mi vida jamás me controlaba, porque si yo no lo hago nunca me ha gustado ser un hombre tóxico o controlador, exijo que también no lo hagan conmigo.
Varias horas después...
Rose.
Suelto pequeñas risitas al ver cómo un morenazo me está coqueteando, ahora sí el alcohol se está apoderando de mi sistema. Me muerdo mi labio inferior al ver lo bueno que está, pero podré estar ebria y eso no significa que cometeré algún adulterio.
—No estoy disponible. —le contestó.
Y frunce el ceño, estamos sentando frente a la barra donde están los distintos bartenders mis palabras fueron suficientes para alejarlo, ya están cerrando el lugar porque es bastante tarde. Me sirven un mojito, entonces lo bebo después busco la manera de no caerme mientras camino hacia la zona VIP, no paro de reírme me encuentro con Mike y este está pendiente de que no me vaya a caer mientras subo cada peldaño de las escaleras después se une Jayden y hace lo mismo que mi otro guardaespaldas.
Cuando llegó noto que mi hermana está discutiendo con su exnovio, se me acerca Lea y Víctor.
—Nos tenemos que ir. —me dice Robinson.
—Sí amiga ¡Porque hoy habrá starkes Geschlecht! —grita Lea en alemán «Sexo fuerte», me río por su comentario y Víctor le tapa la boca, para que no siguiese hablando.
—Compórtate Lea. —le dice su esposo.
—Me excuso cuando tengo bastantes copas encima, —se ríe antes de continuar hablando. —nadie me puede detener y menos en otras cosas.
Ahora sí me despido de ellos y se largan rápidamente antes de que mi mejor amiga, siga mencionando palabras inadecuadas. Me doy cuenta de que los únicos que están en sus cinco sentidos son los hombres a excepción de uno. Liam y Sophie se marchan antes de hacerlo se despiden al igual que Richard y Megan, por último, me quedo con mi hermana menor, Brian y mi supuesto esposo.
—Me llevaré a Agnes a mi casa. —me dice Brian y asiento.
—Cuídala por favor. —le digo trato sonar seria, cómo lo he hecho ahora último, pero no funciona.
—Por cierto, Ian te llevará a tu casa. —vuelve a hablar Clarke antes de irse con Agnes, me despido de ella.
Mi corazón se detiene por unos cuantos segundos tratando de asimilar las palabras que acaba de mencionar Brian, vaya a estar unos minutos con ese hombre será un reto bastante grande saber qué hace unas horas baile como nunca buscando la forma de seducirlo. «Bueno somos dos adultos civilizados», nada sucederá las acciones hablan por sí solas así que lo sigo a él, los ocho guardaespaldas que tenemos en total incluyendo a los dos de confianza.
Salimos de la zona VIP luego pasamos por la pista de baile que se encuentra vacía y ahora sí estamos afuera del club, llegan tres vehículos dos camionetas negras en dónde se movilizan. Trago grueso al ver el BMW de solo dos puestos en dónde estaré con él, Rose tú puedes solo será un momento que estarán con hombre que es como tu amigo, Ian me abre la puerta de copiloto y me adentro en aquel asiento, él cierra la puerta cuando ya estoy cómoda dentro del vehículo rodean la parte del capo para poder ubicarse en su lugar de conductor.
Ingresa y el aire entre ambos se torna tenso vuelve a relucir esa tensión sexual, el vehículo comienza a moverse, hay un silencio abrupto para distraerme me concentro en la ventanilla de la puerta observando pasar, edificios, restaurantes, autos.
Por un instante desvío mi vista hacia el hombre de ojos azules claros que está conduciendo me muerdo el labio inferior, al quedarme absorta en cada uno de sus movimientos, huele tan bien, su porte serio es tan... atractivo.
—Deja de acosarme. —habla. —O si quieres me puedes tomar una fotografía.
Bufo escucho como suelta una risa, ruedo los ojos él está conduciendo con moderación porque también está ebrio, aunque él lo sabe ocultar mejor que yo, aprieto la cartera que tengo sobre mis muslos desnudos. La razón no ayuda al recordar cómo me movía sobre él o cada uno de esos movimientos que me encantaba que hiciera, esas embestidas, sus jadeos, ese color azul claro tornándose oscuro, esos músculos de su torció contrayéndose.
Rose cálmate, mis hormonas están a mil, noto el cómo aprieta la palanca de cambio del vehículo, ¡Al demonio el control! Aprovecho que el semáforo está en rojo y me quito el cinturón de seguridad, subiéndome a horcajadas sobre él quita sus manos del volante ubicándolas en mi cintura.
Lo beso y no rechaza aquella acción al contrario la intensifica, sus manos descienden hacia mi trasero lo aprieta pegándome más a él, suelto un gemido al sentir lo duro que está, ubicó ambas manos en su cuello y no quiero dejar de besarlo, nuestras respiraciones están hechas un caos.
Mi cuerpo reacciona por sí solo a cada tacto que él hace, me muevo lentamente incitándolo más, suelta un gruñido entre nuestros labios. Nos detenemos al escuchar las bocinas de los vehículos, vuelvo a mi lugar acomodó mi vestido y él arranca el vehículo.
—No quiero ir a mi casa. —soy honesta y al mismo tiempo impulsiva. —quiero ir a un hotel.
—Está bien te dejaré en uno de los hoteles que tiene nuestra fami...
—Pero quiero que estés conmigo en ese lugar. -no lo dejó hablar.
—Rose sabes muy bien que lo llegaría a suceder si ambos estamos en una habitación ¿Solos? —vuelve a hablar mientras conduce, no pierde la vista de la calle.
—Lo sé perfectamente, solo será hoy. —determinó. —porque siempre que estamos juntos, hay daños colaterales lo sabemos desde que empezamos nuestra relación y ahora serían mayores, solo será hoy, Hottie.
Su rostro se suaviza al escuchar que lo volví a llamar por el apodo que tenía y asiente cómo respuesta, mientras llegamos a uno de los hoteles lujosos de Nueva York que casualmente nos pertenece me acomodo el vestido, me observó por la pantalla del móvil como se encuentra mi maquillaje, está impecable.
Y como lo habíamos acordado al llegar la mayoría de los empleados nos saluda, con el debido respeto ambos somos amables por sus comportamientos, adicional Ian aprovecha y pregunta cómo está todo en el hotel, el gerente le hace un resumen rápidamente. Evans menciona que estaremos en una de las suites y nos entregan la tarjeta de la habitación sin ningún problema alguno.
Mientras tanto solicitó a nuestro anillo se quede en el hotel y no vaya a estar pendientes por completo de nosotros, porque sabemos cuidarnos por si algo llega a suceder. Todos captan la orden e ingresamos al elevador y al instante que se cierran las puertas, dejamos a un lado la razón.
Ian me besa y con mis brazos rodeó su cuello, luego el ubica sus manos bajo mis muslos desnudos para levantarme en el aire, me pega contra la pared, dejó caer la cartera al suelo con mis piernas rodeo su torció y sin dejar de besarlo subo lentamente su camiseta nos separamos por un segundo para que esté salga sobre su cabeza.
Cuando las compuertas se abren, con una mano me sostiene y con la otra recoge lo que había caído en el suelo, mi cartera y su camiseta. Me baja soy quién abre la puerta de nuestra suite, luego de que cerramos la puerta a nuestras espaldas queda en esas paredes y en nosotros lo que sucedió esa noche.
En dónde fue una noche bastante larga, pero al mismo tiempo efímera porque la aprovechamos como solíamos hacerlo, preferíamos quedarnos despiertos que dormir y transcurría algo rápido.
Y puede que haya sido un error, pero estoy segura de que no me arrepiento de haber cometido aquel error, también una parte de mi anhelaba que volviese a suceder ese pequeño incidente, sin importar los daños colaterales que podía ocasionar esto.
Continuará ...
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