Regulus es Derrotado
-Momentos antes en el centro de la ciudad-
Julius: *Llega hasta la escena junto con su equipo* Roy Alphard...
-De pronto un fuerte estruendo de luz y poder ilumina la catedral de la ciudad con un fuerte impacto; se trataba del golpe que le dio Reinhard a Regulus con su espada en la catedral-
Roy: *Apareciendo de forma inmediata en escena* ¿Quién osa llamarnos en pleno momento triunfal de nuestra causa?
Julius: *Viéndolo en posición de defensa* Seguramente mis compañeros me han olvidado, pero tú, tú maldito arzobispo, tienes mis recuerdos en ti y sabes bien quien soy.
Roy: Oh cierto, tú eras aquel que supo tan bien hace una noche atrás, fuiste de mucho beneficio en mi alimento, pero ahora, no eres más que una miseria andante sin nada más que una espada y un vacío interior.
Julius: Siendo que ya no soy nada y no tengo un nombre establecido en esta realidad *sacando su espada* recuperaré mi nombre y mi honor como caballero al destruirte a ti y a todo lo que resta de tu autoridad arzobispo.
Roy: ¿Cómo te atreves a blasfemar tan gravemente contra nosotros ser sin vida?, podrás decir lo que sea de mí, pero nada contra mis hermanos, somos uno solo, y si los ofendes a ellos, doblemente me ofendes.
Julius: Yo no hice ninguna ofensa, dije que te destruiría y lo mismo harán mis compañeras con tu proclamada hermana, porque es lo que haremos.
Roy: *Empezando a tambalearse como loco* No, no... no lo tolero, una humillación como esa y una falta de comprensión tan grande contra nuestra autoridad no se puede tolerar *viéndolo con todo su enojo* tú serás destruido en lo que te queda físicamente, te destruí como ser viviente pero ahora te destruiré como ser andante, te arrepentirás de habernos subestimado de esa manera... *se lanza agresivamente contra Julius visualizando las dagas de sus muñecas*.
Ricardo: *Aprovechando el movimiento poco racional de Roy, hace un movimiento estratégico de sus patas de lobo dando una patada imprevista a Roy mandándolo a volar, no lejos, pero si con gran fuerza*.
Julius: *Yendo tras él* No baje su defensa soldado.
Ricardo: Tengo mis dos ojos bien abiertos.
-En los jardines del ayuntamiento-
Whilhelm: *Ataca sin cesar una y otra ves mientras mantiene su preocupación de repeler los ataques de la que alguna vez fue su esposa*.
Theresia: *Utilizando su espada de una manera magistral casi a un grado envidiable para el mismo Whilhelm, roza su espada por el lado del cuello de Whilhelm llegando casi a centrarlo*.
Whilhelm: *Logra zafarse casi de forma milagrosa y aprovechando una pequeña partitura en la defensa de la chica, le tira una fuerte patada con la que la manda a volar*.
Theresia: *La chica cae al suelo, pero se recupera sin el mayor remordimiento y vuelve a la pelea*.
Whilhelm: *Recobra su defensa con sus dos espadas ambidiestras al mismo tiempo, pero Theresia logra repeler de forma estratégica con su misma espada ambos ataques haciendo a su exesposo hacia atrás* -Demonios, por más habilidad que tenga por mi titulo como ex espadachín mi nivel es muy diferente comparado al de Theresia-.
Theresia: *Aprovechando el baje de guardia de su oponente, lanza un ataque sigiloso de forma horizontal con el cual por poco corta a la mitad a Whilhelm*.
Whilhelm: *Usando un movimiento acrobático, salta dando una pirueta hacia atrás haciendo que la espada de Theresia roce de forma mínima su vientre*.
-El intercambio de golpes de espada contra espada continuó mientras Garfiel corría entre los alrededores del ayuntamiento alertando a la gente para que huyera del campo de batalla-
Garfiel: ¡Corran todos... estos arzobispos son muy peligrosos, refúgiense en sus casas o en cualquier lugar seguro, pero corran...!
Kurgan: *El gigante anterior de los ocho brazos encontrando a Garfiel comenzó a corretearlo*.
Garfiel: *Escuchándolo llegar por su obvio sonar al caminar, lo ataca salvajemente*.
Kurgan: *Utilizando únicamente uno de sus brazos lo bloquea y lo manda a volar*.
-Por el otro lado, tú continuabas junto con Regulus intercambiando ataques, o más bien, Regulus atacando mientras tú los esquivabas-
Regulus: *Atacándote una y otra vez con sus poderes*.
Tn: *Saltas una y otra vez de un pedazo de hielo a otro del río esquivando los ataques de Regulus*.
Regulus: *Ardiendo cada vez más de la rabia* Tú y todos ustedes, ¿qué es lo que no pueden entender aún?, el hecho es que somos diferentes, lo que tenemos desde que nacimos es diferente, ustedes no pueden alcanzar ni competir con mi completo YO, acepten que son incompletos, quédense satisfechos con eso y mueran; estoy harto de lidiar con malos perdedores que no saben cuando rendirse, tal brecha tan absoluta no podría desmedirse, ¿por qué es tan difícil para ustedes entenderlo?
Tn: Quizá tú no entendiste que pude herir tus piernas y casi matarte, te hemos hecho parar el corazón mucho tiempo obligándote a usar tu autoridad cada vez más, estoy seguro de que te has sobres-forzado contra nosotros.
Regulus: ¿De qué hablas maldito ser inferior a mi estatus?, yo no he recibido ni un solo daño en todo este transcurso de usar mi habilidad de corazón de león, cuando me hacen usarla más de 5 segundos en batalla, una de mis esposas muere, y por si te lo preguntas, ya han muerto algunas en el proceso, y todo, gracias a ti y a tus amigos.
Tn: *En ese momento te detienes* ¿Qué?
Regulus: Sí... ¿acaso creíste que en todo ese rato que me enterraron en el hielo y azotaron contra todos esos edificios yo me estaba aguantando la respiración?, claro que no, mientras más me golpeaban más sacrificaban la vida de alguna de mis esposas; por lo que al final, terminaron destruyendo más de lo que pretendieron salvar.
Tn: *Viéndolo con sumo coraje* Tú gran maldito...
Regulus: *Haciendo sus típicas ironías* Enójate contigo, el único irresponsable hasta ahora has sido tú.
Tn: Entonces dejaré de ser un irresponsable y empezaré a tomar medidas más drásticas *volteando a tu derecha* Reinhard...
Regulus: *Voltea instintivamente hacia la derecha*.
Reinhard: *Ataca a Regulus por su lado izquierdo llevándoselo con él*.
Tn: *Viéndolos irse* Hasta luego *tomando rumbo hacia la iglesia* tengo que hacer algo al respecto.
-En otro lado cercano al centro de la ciudad-
Otto: Julius y Ricardo me dijeron que me moviera hacia este lado de la calle, ¿en serio necesitaban mi distracción?, a mi parecer solo querían sacarme del camino para que no estorbase.
-En eso, una serie de gritos de espanto y desesperación de los citadinos comienza a dirigirse hacia la dirección de Otto-
Otto: ¿Qué es lo que pasa?, ¿quién está atacando este lado de la ciudad?
Roy: *Acercándose hacia Otto mostrándole el esplendor de sus dos dagas* Estaba esperándote amigo mío, por alguna razón la preocupación de tus amigos me hizo tener que llegar hacia ti, eres el próximo manjar en turno de nuestra cena, serás recibido honorablemente en nuestro banquete.
(Ya sé que el de la imagen no es Roy, es Ley Batenkaitos, el pedazo de mierda que todos odiamos, pero como aquí el personaje de Ley ya está muerto, bendito sea Dios, en su lugar colocamos a Roy Alphard que sería prácticamente igual).
-Corriendo por las calles en dirección a la iglesia, te encuentras a Emilia-
Tn: *Gritándole* ¡Emilia...!
Emilia: *Se detiene volteándote a ver* Tn...
Tn: *Llegando hasta ella* Tenemos que llegar a toda prisa a la iglesia, es super urgente.
Emilia: Estaba en eso.
Tn: No perdamos más tiempo, sube a mi espalda *la montas en tu espalda* llegaremos por las azoteas, será más rápido.
-Comienzas a correr entre las azoteas de los edificios estilo parkour de uno a otro-
Emilia: *Sobre tu espalda* ¿Estás seguro de lo que estás haciendo?
Tn: *Corriendo lo más rápido que puedes* Es parte de mi trabajo del día a día...
Emilia: ¿Y qué pasa si nos caemos?
Tn: *Das un salto de más de 6 metros de un edificio a otro entre calles*.
Emilia: ¡Ahhhh...!
Tn: *Llegas hasta el otro lado del edifico y continúas corriendo* Ahí tienes tu respuesta.
Emilia: No sé quién me matará primero, ¿Regulus o tú?
Tn: Que tal si mejor matamos a Regulus y nos evitamos que él te pueda matar a ti.
Emilia: Si, pero... *volteando a ver que te acabas de pasar la catedral* Tn... acabas de pasar la iglesia.
Tn: *Te detienes y volteas a ver* Ah sí ¿verdad?, ya me pasé.
Emilia: Tenemos que volver.
Tn: Ahorita corrijo el rumbo *sosteniendo nuevamente con fuerza a Emilia, saltas hasta la cima de una torre y bajas a Emilia en ella* bájate aquí.
Emilia: *Bajándose* La iglesia está al frente.
Tn: Para llegar más rápido y evitarme tener que saltar toda esta enorme plaza, crea un camino de hielo entre esta torre y el edificio de la catedral para llegar más rápido.
Emilia: ¿Sabes lo que haces?
Tn: *Viéndola* Ya me resbalé por uno de tus toboganes en la catedral de la capital, podré volver a hacerlo y estando a tu lado.
Emilia: Tn, este no es el momento para ponerse romántico.
Tn: Solo hazlo.
Emilia: De acuerdo *usando sus poderes crea un tobogán similar al que construyó en su batalla contra Sirius para deslizarse hasta la catedral*.
Tn: *Preparándote para deslizarte* Vamos princesa Elsa de Frozen, es hora de irnos.
Emilia: *Confundida* ¿Quién es Elsa?
Tn: Una chica que tiene los mismos poderes que tú y prácticamente la misma historia de que congeló el bosque de su mundo y afectó a todo su pueblo yéndose a resguardar a lo profundo del bosque, sola y sin nadie que le hiciera compañía, incluso la tacharon de bruja como a ti.
Emilia: Eso es horrible, me compadezco con ella al haber pasado mí misma situación.
Tn: Tocaremos ese tema después, siéntate y vayamos por esas chicas.
Emilia: *Se sienta por delante de ti y se pone segura entre tus piernas*.
Tn: *Abrazándola frente a ti* Sujétate cariño *te deslizas a toda velocidad por el puente de hielo llegando hasta la catedral*.
-Con Otto y Roy Alphard-
Roy: Que jugoso banquete me voy a apetecer el día de hoy... *se pone en postura de atacar*.
Otto: Maldito arzobispo, al parecer no te das cuenta de con quién te estás enfrentando.
Roy: *Riéndose* Jejeje, claro que me doy cuenta pequeño ser de ropas verdes, eres un enclenque promedio sin músculos y sin experiencia alguna en el combate contra nuestra autoridad y afán de comer. Tu aura es de carácter sumamente puro, más sin embargo tu ser es de carácter mediocre, si yo fuese mi apreciado hermano Ley te expulsaría de mi bufet, pero mi afán está en la cantidad y no en la calidad del usuario, por lo que es mi deber devorarte y acabar con tu existir.
Otto: *Usando una habilidad de sonar telepático, llama a un águila hacia su brazo* Quizás oses verme como un combatiente promedio, pero, aunque difícil te sea poder notarlo *el águila se para reposando en su brazo* soy más poderoso de lo que crees.
Roy: *Confundido* ¿Eh?
Otto: *En eso, en una millonésima de segundo, un enorme ejercito conformado entre animales de campo y ciudad como aves, reptiles, asnos, bueyes, caninos, felinos y de más comenzaron a atacar a Roy de manera casi descomunal* Atáquenlo...
Roy: *Siendo atacado por todas las criaturas* Ahhhh... quítenseme de encima *comienza a atacar una a una lo mejor que puede con sus dagas* no me van a vencer unos simples animales...
Ricardo: *Apareciendo por sorpresa entre la multitud* ¿Qué me dices de este animal? *lo ataca deliberadamente sacándolo de entre la multitud y mandándolo a volar de forma vertical hacia el cielo*.
Roy: *Es disparado con mucha fuerza hacia el cielo, siendo detenido por un ejercito de halcones que con las garras de sus patas lo punzaron con fuerza de vuelta hacia el suelo* Ahhhh... *cae con mucha fuerza al suelo*.
Ricardo: *Se prepara para envestirlo con el filo de su espada teniéndolo en el suelo* Hasta aquí llegaste arzobispo de mierda.
Roy: *Se defiende escudándose con una de sus dagas y desvía la espada de Ricardo usando la otra*.
Ricardo: *Vuelve atacar con precisión al haberse cubierto con su espada*.
Roy: *Da un giro hacia atrás en tono de burla* Jajajajajajaja... ¿eso es todo lo que pueden hacer?, ¿acaso creen que un perro y unas aves serán suficientes como para detener mi gula?
Julius: *Atacando de forma casi perfectamente imprevista* ¿Qué tal yo? *le clava su espada desde sus espaldas perforándole el centro de su cráneo con mucha fuerza* ¿he sido suficiente como para detenerte por completo?
Roy: *Comienza a escupir sangre por la boca y por sus fosas nasales* Agh... ajah...
Julius: *Sosteniendo el cuerpo de Roy con la fuerza de su espada, lo mantiene colgando de manera vertical como si se tratase de un pez enganchado al anzuelo de una caña de pescar* Muere maldito arzobispo, siente como mi antigua espada caza demonios perfora hasta lo más profundo de tu ser... saciando con ello mi venganza y la recuperación de mi nombre.
Roy: *Termina de dar sus últimos suspiros y suelta su cuerpo mientras quedaba este enganchado a la espada de Julius*.
Julius: *Lo desprende de su espada dejando caer el cadáver de Roy al suelo y volviéndola a enfundar* Su autoridad y los nombres con los que se alimentó, han sido consumados y liberados.
-En ese instante muchas personas comenzaron a levantarse del suelo y otros comenzaron a recordar a sujetos que pocos segundos antes no reconocían-
Ricardo: *Enfundando también su espada* Julius... eres tú amigo.
Otto: Ahora te reconocemos.
Julius: *Bajando su cabeza* He recuperado nuevamente mi nombre y he saciado mi venganza en contra de la autoridad de la gula, espero y con ello le hayamos quitado un problema de más a este mundo.
Ricardo: Aún no, quizás Alphard y Batenkaitos estén muertos ahora, pero aún queda una más.
Otto: Louis Arneb, aún queda ella.
-En la catedral contigo y Emilia-
Tn: Tú entra Emilia, yo me quedaré a hacer guardia.
Emilia: Nuestro único enemigo es Regulus.
Tn: *Viendo hacia tu alrededor* Suficiente motivo como para hacer guardia aquí afuera.
Emilia: Bien, iré adentro a convencerlas de romper su sello con Regulus.
Tn: Solo diles que renuncien a su contrato con ese maldito y lograremos acabar con él.
Emilia: Trataré de convencerlas, por mientras, cúbreme las espaldas.
Tn: Eso haré.
-Emilia hace entrada a la iglesia, en donde 184 la esperaba-
Emilia: Chicas... escúchenme todas, esto es muy importante.
-Las chicas no le hicieron caso, pero 184 que la esperaba se le acercó-
184: ¿Cómo está el honorable esposo?
Emilia: Regulus está afuera, todavía estamos peleando con él, lamento no haber podido derribarlo.
184: Lo entiendo, y no me extraña *sonríe de manera hipócrita*.
Emilia: ¿Acaso intentaste sonreír?, esa es la sonrisa menos sincera que he visto en una mujer tan recatada como tú.
184: Mil disculpas, el honorable esposo prohíbe este tipo de expresiones, solo mostré un poco de lo que no suelo mostrar.
Emilia: No te disculpes, no debes estar limitada a hacerlo, la sonrisa es el encanto femenino más importante de una mujer, no tienes porqué ocultarlo, pero... he venido aquí a explicarles como detendremos a Regulus. Vamos a vencerlo, y para eso quiero que todas me ayuden, lo vamos a derrotar.
184: Puedes preguntarme a mí lo que sea, toma mi respuesta como la de todas.
Emilia: De todas las que estamos aquí, tú eres la que menos de acuerdo está con todo esto ¿verdad?, quizá me salvaste antes al momento de llegar, y me enseñaste a lidiar con Regulus, de haber sido de otro modo, seguramente no habría sobrevivido. Yo quiero creer en ti, eso es lo que he elegido, porque das la cara por aquellas que callan, porque a pesar de la sumisión en tus ojos me ayudaste.
184: Por favor, vete tan pronto como puedas, si el honorable esposo nos ve hablando contigo, todas moriremos.
Emilia: Escúchame, yo soy una medio elfa, en realidad, hasta ahora, tú y yo hemos sido completamente ajenas la una de la otra; tenemos gustos diferentes, orígenes diferentes y cualidades diferentes, pero, nunca pensaríamos en algo por lo que somos tan diferentes como que ni tú ni yo tenemos algún tipo de conexión; pero aún y con todo eso, las cosas que vemos tú y yo son seguramente las mismas, cuando estás triste seguramente querrás llorar, cuando encuentras algo que probablemente no puedes resolver te enfadarás, cuando encuentras algo que te haga feliz reirás con alegría, hacemos lo mismo ¿no es así?
184: *Quedándose casi asombrada* ¿Qué tratas de decirme?
Emilia: Dime, tú y yo también tenemos nombres, ¿cuál es el tuyo?
184: *Bajando su cabeza* ¿Por qué de pronto luego de decir todo eso, de repente dices algo como que podemos ser humanas de nuevo?, ese hombre nos ha maquillado y jugado con nosotras como si fuéramos sus muñecas, ¿y ahora me dices tú que puedo volver a ser humana de nuevo?, ¿acaso tratas de hacerme sentir peor de lo que ya estoy?
Emilia: Nada de eso, que Dios reprenda al desgraciado de Regulus por todo lo que les hizo, porque a pesar de que este ser despreciable las secuestró, jugó con sus mentes y les quitó su libertad de elección, ustedes siguen siendo amables y han trabajado duro para poder aguantar, pero sé que ustedes piden a gritos ser salvadas, todas ustedes lo dicen, así que las salvaré, las liberaré de las manos de Regulus y para lograrlo necesito que me presten su fuerza, por favor, rompan su contrato de unión con ese infeliz, háganlo por mí y por ustedes.
184: *Mirando en general a todas las esposas* Me gustaría preguntarles a todas, ¿hay alguien a quién realmente le guste ese hombre?
Una de ellas: *Respondiendo con un sumo coraje en sus palabras* Lo odio.
-En eso las voces de las esposas quejándose y liberando su verdadera visión sobre Regulus se hizo escuchar por toda la catedral-
Otra de ellas: Yo también lo odio, lo odio...
Una más de ellas: Siempre lo he odiado.
Otras más de ellas: Lo odio, lo odio...
Una ultima de ellas: Es de lo peor, le gusta la pizza con piña, lo odio, debería morir.
(OK, ESO ÚLTIMO YA FUE COSA MÍA XD).
Otra de ellas: Lo odio, ¿cómo podría gustarme si me secuestró por la fuerza?
Una más de ellas: Ningún humano en este mundo podría amarlo.
184: *Viendo a Emilia ahora con una sonrisa verdadera* Odio a ese hombre, por favor libéranos.
Todas: Firmamos nuestra carta de divorcio en este momento...
-Afuera de la iglesia-
Tn: *Viendo caer un ataque de Regulus* Mierda *lo esquivas justo al momento de caer sobre la estructura*.
Regulus: *Llegando hasta ti* Otra vez te encuentro aquí, parece que tú nunca le harás el favor a este mundo de designarle tu vida como el fracaso que eres, ya me tienes hasta la madre.
Tn: ¿Me culpas a mí de no haber muerto hasta ahora?, ¿por qué no te culpas a ti por no conseguir matarme?
Regulus: *Volviéndose a enojar* ¡Calla maldito ignorante...! *te ataca una y otra vez a su manera*.
Tn: *Saltas de un lado a otro esquivando todos y cada uno de sus ataques mientras este destruía cada cosa que tocaban sus ráfagas de viento*.
Regulus: *Enojado todavía* ¡¿Si en serio crees que no voy a poder darte?, estás muy equivocado!
-Dentro de la iglesia-
Emilia: *Terminando de explicarles como consistían los poderes de Regulus* De esa manera él puede usar su habilidad sin morir al usarla de más.
Una de las esposas: Jamás habíamos escuchado de esa habilidad llamada corazón de león, nunca creímos que la razón de la muerte de tantas de nosotras se pudiera deber a que Regulus usara una parte de nuestros corazones al utilizar esa habilidad.
Otra de ellas: Eso puede explicar porque tantas de nosotras morimos en cuestión de minutos al solo pasar de toda esta pelea.
Emilia: ¿Cuántas de ustedes murieron el día de hoy?
184: Según cuentas exactas, morimos 13 el día de hoy.
Emilia: *Tanto asustada como sorprendida* ¡¿Mató 13 de ustedes en tan solo una hora?!
-En eso las chicas comienzan a correr desesperadas por la catedral-
Una de ellas: Tengo miedo.
Otra de ellas: No quiero morir.
Otra más de ellas: Él nos va a matar a todas.
-Afuera contigo y con Regulus-
Tn: *Permaneces corriendo entre un edificio a otro mientras Regulus te correteaba sin parar intentando centrarte*.
Regulus: *En eso lanza un ataque para nada preciso, pero sí lejano en el que destruye el punto del edificio en el que vas a caer, haciendo que tú te desvíes y caigas mal al momento de pisar el tejado*.
Tn: *Caes con el peso de tu velocidad al suelo del tejado* Ah... *intentas levantarte a prisa ignorando lo mejor posible el dolor*.
Regulus: *Se para frente a ti* A pesar de que me hiciste correr de aquí para allá, debo admitir que eres bastante aburrido por haber caído así, bueno, era de esperarse, no habría podido ser de otra manera. Estoy a un nivel tan por encima de ti, que no cabía esperar otro resultado, finalmente se acabaron las distracciones absurdas y al fin ha llegado tu fin *prepara su ataque para centrarlo sobre ti mientras intentas desesperadamente levantarte*.
Tn: *Levantándote de forma desesperada* Aún no he caído, tu autoridad buscó de forma desesperada el querer acabarme, y sin embargo fallaste en dejarme rendido en el suelo ante tus pies, ahora estoy de pie y mis fuerzas se han recobrado para seguir, y así como me ves, verás que te detendré y morirás sin poder compartir más tu corazón con el de tus esposas.
Regulus: Hasta donde yo lo veo, tú estás a punto de morir en mis manos, y yo, aún tengo un numeroso grupo de esposas que me permitirán seguir usando mi poder en caso de que llegases a escapar de esto.
Tn: Eso dices tú, pero si en serio quieres que tus esposas te sigan supliendo el corazón, quizá deberías cerciorarte de que lo sigan compartiendo contigo.
Regulus: *Detiene por un momento su ataque* ¿Qué dices?
Tn: Te has vuelto a confiar amigo mío, ¿en serio creíste que la voluntad de tus esposas estaría siempre cegada a tu favor y nunca responderían por todo lo que les has hecho?, vives tu propia realidad Corneas, si crees que el miedo será un factor que nublará permanentemente el juicio de a quienes tienes sometidos, ya has fallado desde ahí, porque ahora, tus esposas están rechazándote, y poco a poco la lista que mantiene en pie tu corazón quedará vacía *señalándolo* y tú, no serás más que un combatiente más.
Regulus: *Estando al borde de estallar* ¡¿Qué has hecho...?!
Tn: *Poniéndote en posición de cubrirte* Reinhard... comprueba su nivel de usuario...
Reinhard: *Apareciendo al instante frente a Regulus* A la orden... *lo golpea fuertemente en el rostro mandándolo a estrellarse entre un gran número de edificios con el fin de comprobar el corte del pacto de sus esposas con él*.
Tn: *Hablándole a Emilia a través del metia* Emilia, las chicas ¿rechazaron su pacto matrimonial con Regulus?
Emilia: *Contestándote* Lo hicieron todas casi al mismo tiempo, han separado sus corazones con el de Regulus firmando su compromiso de divorcio ante su autoridad, si es que alguna aún no lo ha hecho lo comprobaré al instante, aquí sigo con ellas.
Tn: Bien hecho Emilia, cuando estés segura, libéralas y llévalas hasta un refugio cercano, no permitas que este maldito se les acerque otra vez.
Emilia: Lo haré de inmediato, ahora Regulus es un combatiente común, al ritmo al que van, no tardarán mucho en derrotarlo.
Tn: Lo haremos lo más rápido posible, esté mundo no puede seguir con el aquí.
Emilia: Y por cierto, llama a los demás, quizás nos necesiten en otros puntos de la batalla.
Tn: Claro, cuídate Emilia, pronto iré por ti.
Emilia: Gracias, adiós *termina la llamada*.
-Por otro lado en el punto en donde terminó por caer Regulus-
Reinhard: *Apareciendo fuera del último edificio bodega con el que Regulus chocó dentro de él* -¿Dónde estás gran maldito?, si ya no tienes más esposas ya estarías muerto o cuando menos asfixiándote por la falta de aire-.
Regulus: *Escuchándose desde dentro de la bodega* Agh... ah... uf... que dolor... hace siglos que no sentía una sensación tan sofocante como esta.
Reinhard: *Entrando sigilosamente* -Por lo visto ya no tiene más alternativas, podré mandarlo a volar lejos de aquí y solo será cuestión de segundos para que este desgraciado se muera por la falta de oxígeno- *hace entrada a la bodega, pero no logra encontrar a Regulus en ella* -no puede ser, ¿en dónde se metió este bastardo?, hace un momento lo oí- *continúa buscándolo entre los almacenes y habitaciones pero no lo logra encontrar, hasta llegar a una puerta trasera al fondo del edificio que se encontraba abierta* no... este maldito se escapó *haciendo comunicación contigo* Tn...
Tn: *Sintonizándote telepáticamente con él* ¿Reinhard?, ¿encontraste a Corneas?
Reinhard: Escapó, seguramente está corriendo al saber que ya no tiene ventaja sobre nosotros *encontrando un pedazo de tela color blanca en el suelo, la recoge* hay un trozo de su saco aquí, esto demuestra que al fin puede recibir daño de su entorno y ya no es invencible.
Tn: Busca entre las calles y los tejados, debemos encontrarlo; en estos momentos si yo fuera él, lo más apropiado que haría sería huir, pero... conociendo su forma de ser, lo más seguro es que su ego lo incite a tomar venganza contra quien lo traicionó, rápido, hay que ir por las chicas.
-Pasando por la zona centro de la ciudad casi llegando al ayuntamiento-
Emilia: *Escoltando a las ex esposas de Regulus hacia los refugios* Estén tranquilas, les darán agua, comida y un lugar donde dormir, sus necesidades estarán...
-En eso es interrumpida por Regulus que termina apareciendo de forma inmediata justo en frente de ella-
Regulus: ¿Ahora te dignas en darles una mejor vida mientras yo me termino por pudrir solo y sin nada que me respalde?, eso no se hace medio elfa.
Emilia: *Tratando de no verse intimidada* Has perdido Regulus, todas tus esposas se han desatado de ti, y tú *señalándolo* eres el ser más despreciable, obsceno, orgulloso y peor engendrado en todo este mundo de miseria y dolor, sin bien este mundo es imperfecto, tú eres la mayor imperfección de este.
Regulus: *Golpeándola con una de sus ráfagas pero sin la intención de cortarla sino de más bien hacerla caer al suelo junto con sus ex esposas* ¡Ingrata mal agradecida!, cuando dije que no eras adecuada para considerarte como mi esposa vaya que tuve toda la razón, yo siempre la tengo; eres descarada, molesta, impura y una perra en todo su sentido, me fuiste infiel con un hombre antes de que yo tan siquiera te diera el honor de elegirte, me restregaste en la cara con osadía y descaro la mentira de su superioridad como hombre sobre mí, eres de lo peor, me quitaste a todo aquello que me hacía feliz en esta vida y ahora me humillas de esta manera, en verdad que lo pagarás muy caro.
Emilia: Yo no hice nada para que terminases así, lo hiciste tú y nadie más que tú, tú maltrataste a todas estas bellas chicas, las ultrajaste, humillaste y encerraste con orgullo y maldad al grado en el que las despojaste de su libertad e inclusive de su propia humanidad; por eso eres lo peor Regulus, te preocupas mucho por ti mismo pero no te importa cuanto pueda llegar a sufrir o incluso padecer un alma noble ajena a ti, que pueda valer lo mismo e incluso más que tú viendo lo que has llegado a hacer, eres un monstruo en todo el sentido de la palabra, y ni yo ni ninguna de nosotras se volverá a acercar a ti.
Regulus: *Envuelto en toda su furia al haber escuchado tales palabras afectantes a él* Entonces... si lo quieren ver de esa manera... *preparando sus ataques apuntando sus brazos extendidos hacia ellas* las haré sufrir hasta que no puedan más...
Tn: *Apareciendo al instante cerca de él* ¿Te gusta sufrir? yo te puedo dar mucho de ello *ondeas tu espada de forma circular entre sus brazos cortándoselos antes de que pudiera atacarlas*.
Regulus: *Recibiendo el ataque sin haber podido utilizar su habilidad* ¡Ahhhh...!
Tn: *Tomándolo con toda tu fuerza del saco del traje* ¡Reinhard dale...! *lo lanzas hacia el cielo lo mejor que puedes en dirección hacia Reinhard*.
Reinhard: *Lo golpea de un solo puñetazo mandándolo a volar a gran velocidad hacia el cielo haciéndolo llegar casi hasta la estratosfera de ese mundo*.
Regulus: *Activa por unos instantes su habilidad de corazón de león evitando que su falta de oxigeno ante tales alturas lo afectara*.
Reinhard: *Apareciendo al instante en el punto entre el que viajaba Regulus antes de llegar a la estratosfera, lo golpea nuevamente con una patada mandándolo de vuelta hacia la superficie con una velocidad semejante a la de una bala*.
Regulus: *Activa nuevamente su habilidad de corazón de león tratando desesperadamente que la velocidad y el impacto no le afectasen*.
-Regulus se termina estrellando contra tierra cavando un profundo agujero que a medida que más descendía por el impacto de su velocidad más profundo se hacía con él-
Regulus: *Continúa perforando el suelo como un cuchillo caliente cortando mantequilla con la fuerza de la velocidad del golpe de Reinhard; esto sigue así hasta que su corazón de tanto tiempo estar quieto comienza a reclamarle fuertemente la necesidad del aire*.
-Regulus reconocía en su interior que si detenía su habilidad su cuerpo recibiría lo daños y el impacto de la tierra, haciéndolo claramente picadillo al momento de hacerlo-
Regulus: *Al ya no poder resistir más la ausencia del aire, detiene su habilidad recibiendo consigo el daño en su cuerpo*.
-Regulus al detener su habilidad, detiene consigo que su cuerpo siguiera excavando la tierra sin control alguno, pero eso pasándole factura de recibir el daño y quedar casi desfigurado por completo con semejante impacto-
Regulus: *En su mente* -El dolor es insoportable, el dolor, me asfixia mucho más de lo que mi corazón me asfixiaba al no poder respirar- *usando su poder comienza a elevarse nuevamente hacia la superficie tratando de no chocar con los alrededores para no herirse más* -durante todos estos años en que he servido bajo la autoridad de la avaricia siempre me ha ido bien; durante todos estos años, décadas, siglos, así durante todo este tiempo, he servido fielmente como arzobispo del pecado más que nadie, cuando fui elegido por primera vez como arzobispo del pecado y recibí este gen de bruja, los maté a todos, a mi padre que a pesar de sus pobres ingresos estaba plagado de malos hábitos de bebida, a mi madre que parloteaba sin cesar quejándose día y noche, y a mis codiciosos hermanos que solían mirar con voracidad la porción de comida que por derecho me correspondía; los maté a todos, a esos aldeanos que me miraban como si fuera un idiota al igual que ellos, la gente del pueblo que me empujó a mí y a mi casa a esa asquerosa aldea sin esperanza de algún futuro prometedor, a todos los maté-.
-Regulus continúa en su intento de sobrevivir elevándose cada vez más alto de ese gran agujero-
Regulus: Si tan solo me lo hubiera tomado en serio, ¡no estarían vivos cabrones!
-Regulus ascendió y ascendió en su afán de llegar a la superficie, hasta toparse con un curioso flujo de agua sobresaliéndose de entre uno de los costados del agujero, dicha agua parecía ser proveniente del río que atravesaba la ciudad-
Regulus: *Apreciando la susodicha gracia de encontrar una mínima cantidad de agua entre todo su dolor y pesar, presiona uno de los costados de la tierra con lo que aún resta de su boca y dientes, esto porque sus brazos habían sido cortados por ti con anterioridad, comienza a beber dicha agua refrescándose y sintiendo como que esa agua era la más grata y refrescante que había probado en toda su vida*.
-En eso, haces aparición a poco por encima de la altura que ya había alcanzado él, viéndolo de frente-
Tn: *Viéndolo* A pesar de todo lo que hiciste, a pesar de todo el daño que causaste, las vidas que destruiste, las mujeres que asesinaste y el dolor que sembraste, te sigues dignando a aferrarte a la vida y a seguir con tu misión de seguir sembrando la avaricia en este mundo.
Regulus: *Volteándote a ver* Esas no son palabras propias de ti, esa oración suena más semejante a algo que yo diría.
Tn: Siéndote sincero, tú y yo no somos tan diferentes.
Regulus: ¿De qué hablas?
Tn: Para serte franco, una parte por la que te terminaste convirtiendo en el arzobispo de la avaricia, fue gracias a mí.
Regulus: Eso no tiene ningún sentido.
Tn: Echidna, la bruja que te otorgó o más bien le ultrajaste la autoridad, fue básicamente una chica creada en base a mí, ella me espió desde que estaba en cuna, ella me vio crecer y me vio siendo el chico tan despreocupado, desinteresado y avaricioso que me terminé convirtiendo cuando yo estaba en mi mundo.
Regulus: ¿Qué es lo que eres?
Tn: ¿Qué quién soy?, solo soy un hombre común y corriente, un simple soldado que solo sabe usar la espada y tiene conocimiento en base a este mundo luego de un largo tiempo de estarlo estudiando, nunca me pude considerar como alguien destacado en algo, siempre fui reservado, excluido y arrogante en todo mi pesar; pero... ahora me doy cuenta de quien soy en realidad *viéndolo* no soy como tú, no soy como lo dice Capella, no soy como lo dice Ram o cualquier otra persona que se ha atrevido a humillarme directa o indirectamente destacando todo lo que quieren ver de mí, yo solo sé que soy el que soy, mi nombre es Tn, un caballero de la guardia real, anterior estudiante de la universidad de Cambridge y actual esposo de Rem, Emilia y Echidna, eso es lo que soy, y eso es lo que me define como ser humano.
Regulus: *Viéndote sin perder su orgullo que tanto le caracteriza* Guau, en verdad que eres bastante ingenuo.
Tn: Probablemente lo soy, pero, prefiero ser un ingenuo que aprende de sus propios tropiezos y no uno que por su cobardía, orgullo y arrogancia terminó siendo vencido por una sola mujer que pudo ser capaz de ver detrás de esa mascara de apariencias y malas intenciones, la verdad detrás de dicho individuo; Emilia consagró su venganza por todo lo que le hiciste a ella y a su familia Regulus.
Regulus: No tengo remordimiento por nada de lo que hice, y si ahora estoy vivo, fue gracias a mí.
Tn: Pues ahora *le das un fuerte golpe en el rostro a Regulus, deformando más sus heridas en él, y rompes con un fuerte puñetazo el flujo de esa corriente de agua haciendo el ducto más grande y permitiendo que más agua se desborde cayendo encima de Regulus* ¡ahora muérete maldito!
Regulus: *Empezando a ahogarse por el peso de agua* Ah... hijo de tu puta madre... maldito... no puedo morir así...
Tn: *Viéndolo mientras se ahoga y lucha por sobrevivir* Quizá tengas razón *comienzas a golpear fuertemente y lo mejor que puedes los costados del agujero para que la tierra empezara a caer encima de Regulus, y esta terminara por tapar el hoyo en el que Regulus estaba viendo su muerte-
Tn: *Comienzas a ascender hacia fuera del agujero golpeando y tapando el hoyo mientras terminabas de escuchar los últimos gritos y llantos de Regulus al momento de ser enterrado y asfixiado entre tierra y agua* Vamos, tengo que cerrar este agujero hasta su ultimo centímetro...
-Terminas por salir del agujero viendo nuevamente la superficie-
Tn: *Saliendo del pozo* Reinhard... termina de cerrar este agujero.
Reinhard: *Utilizando la fuerza de sus piernas, termina de cerrar el hueco usando la última tierra de sus alrededores* Ya está, el enorme hueco ha sido sellado.
Emilia: *Llegando hasta ti* Tn... ¿estás bien?
Tn: *Abrazándola* Emilia...
Emilia: *Te corresponde*.
-Se mantienen así por unos momentos-
Tn: *La sueltas* Estoy bien, todo esto terminó.
Emilia: ¿Y Regulus?
Tn: Ya no existe.
-Emilia y las ex esposas de Regulus a su alrededor terminan dando un suspiro de satisfacción-
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