Petra
-Contigo y Reinhard-
Reinhard: *Viéndote correr hacia el ayuntamiento* ¿Qué es lo que haces?, la iglesia está por allá *apunta*.
Tn: *Continuando tu camino* Hay algo muy importante que debo hacer.
Reinhard: Espera *va tras de ti*.
Tn: *Corres hacia el frente del ayuntamiento y volteas a ver los lugares en donde habías peleado con anterioridad*.
Reinhard: ¿Qué es lo que haces?, tenemos una misión por hacer amigo.
Tn: *Volteas a ver al refugio en frente del ayuntamiento y vas hacia él*.
Reinhard: *Corriendo de nuevo tras de ti* Oye espera, ¿acaso escuchas alguna palabra de lo que digo?
Tn: *Entrando al refugio* Con permiso, necesito pasar.
Reinhard: Tn...
Tn: *Llegas hasta un corredor en donde se encontraban varios refugiados fuera de peligro* Petra... ¿dónde estás? *continúas caminando entre el gran número de adultos y niños refugiados en esa habitación, hasta que la encuentras*.
Petra: Tn... *volteándote a ver* ¿volviste por mí?
Tn: *Volteándola a ver unos metros lejos de ti* Petra... *corres hacia ella* al fin te encontré.
Petra: *Llegando hasta ti y recibiéndote con un abrazo* Tn... te extrañé mucho.
Tn: *Tomándola en tus brazos* Yo también te extrañé, y ahora vas a volver conmigo.
Petra: ¿A dónde iremos ahora?, la mansión fue destruida, y la señorita Anastasia solo le dio empleo a Frederica como su sirvienta, ¿qué voy a hacer yo?; mis padres murieron cuando el culto asaltó el pueblo hace unos días *comienza a desprender lagrimas*.
Tn: *Sorprendiéndote* ¿Qué?
Petra: Cuando el culto llegó al pueblo liderado por el arzobispo de la pereza, arrasaron con él y con mis padres que estaban ahí, solo pocos nos salvamos y ahora estamos sin hogar aquí, refugiados en las grandes ciudades.
Tn: Lo lamento mucho, en verdad yo no...
Petra: *Abrazándote de nuevo mientras continua su llanto sobre ti* Lléveme con usted, es la única familia que me queda, tengo miedo.
Tn: *Te quedas por un momento en shock al escuchar su sufrimiento*.
Reinhard: *Llegando hasta ti* ¿Qué pasa Tn? *viéndola* esta niña es Petra, la pequeña sirvienta.
Tn: *Permaneces quieto sin decir nada mientras ella llora sobre ti*.
Reinhard: *Acercándose a ti* Tn... ¿estás bien?
Tn: *Lentamente y con angustia sobre ti lo volteas a ver* ¿Qué hago Reinhard?
Reinhard: ¿Con qué?
Tn: Petra perdió a sus padres en la batalla contra Romanee-Conti, ahora es huérfana y no tiene a donde ir.
Reinhard: Podrá ir a un orfanato y ser adoptada por una nueva familia.
Petra: *Te toma más fuerte* No señor Tn, no quiero ir a un orfanato, me compraran como una esclava y me obligaran hacer trabajos forzosos, no quiero.
Tn: *Viéndolo* ¿Eso es verdad?
Reinhard: Claro que no; bueno, a veces... hay gente que lo hace.
Tn: No puedo abandonarla, a ella le debo mi vida en mi primera misión, sin ella jamás hubiera podido hacerle frente a las mabestias, y... ha hecho mucho por mí y por todos en la mansión para su corta edad, no se merece que la abandonemos de esta manera.
Reinhard: ¿Qué harás?, ¿tomarás su custodia?
Tn: *Cargándola en tus brazos* De ser posible lo haré, podré criarla como mi hija.
Reinhard: Amigo, con todo respeto, aún eres muy joven como para cargar con una responsabilidad así.
Tn: Tengo 21 años, la misma edad con la que mi padre se empezó a hacer cargo de mí desde un principio; estoy seguro de que podré hacer lo mismo, y más aún cuando tengo un puesto como soldado en la guardia real.
Reinhard: *Tomándote del hombro* No dudo que tus intenciones sean buenas Tn, pero, es una decisión muy abarcadora como para tomarla así como así, deberías incluso hablarlo con Rem, Emilia y hasta con Emma.
Tn: Eso lo haremos después *limpiándote las lágrimas* ya fue mucho sentimentalismo y perdimos tiempo por más que la situación lo haya requerido, pero debemos ir por Emilia.
-En eso se escucha y tremendo estruendo proveniente de la iglesia cercana al ayuntamiento-
Tn: *Bajando a Petra* ¿Qué fue ese ruido?
-La gente comienza a ver hacia afuera por puertas y ventanas y ven la destrucción de la puerta de la iglesia-
Reinhard: *Preguntando entre la gente* ¿Qué pasó?
Citadino: No lo sé, de repente se escuchó un estruendo.
Tn: ¿Vino del ayuntamiento o acaso fue de la iglesia?
Reinhard: Lo más seguro es que vino de la iglesia, iré a investigar a la azotea.
Tn: *Volviendo a levantar a Petra* Adelántate, yo llevaré a Petra hasta un lugar seguro.
Petra: *Viéndote* Puedo quedarme aquí, te esperaré hasta que vuelvas.
Tn: No, te llevaré hasta la casa de la señorita Anastasia, la ciudad y los alrededores de este refugio se volverán un completo caos en cuestión de segundos, vendrás conmigo.
Anastasia: *Llegando junto Ram, Rem, Frederica y Echidna* Evacúen a todos, la zona del ayuntamiento se convertirá en escenario de guerra en poco tiempo, evacúenlos hacia un refugio seguro *comienza a mover a sus hombres preparando la evacuación*.
Tn: *Corriendo hacia ellas con Petra en brazos* ¿A dónde los llevarán?
Anastasia: ¿Qué haces aquí?, se suponía que estarías enfrentando a Regulus.
Tn: Tenía un asunto personal aquí, como pueden ver, ya lo resolví *señalas a Petra* y es mi prioridad ponerla a salvo de toda esta batalla.
Frederica: Ponla en una de las carretas para que la lleven a un nuevo refugio.
Tn: ¿A cuál refugio?
Anastasia: Los llevarán al mismo refugio en donde está Mimi, así que estará bien.
Petra: *Viéndote a los ojos* Ya oíste, estaré bien, podrás ir por mí luego de esto.
Tn: Prométeme que te pondrás a salvo, en donde quiera que estés; si ese nuevo refugio cae, resguárdate y busca un lugar seguro hasta que yo vuelva por ti, prométemelo.
Petra: Te lo prometo *te levanta el meñique* lo esperaré.
Tn: *Le das el meñique* Bien, confío en ti.
Petra: Y por cierto *saca otro pañuelo blanco de sus bolsillos y te lo amarra nuevamente en la mano* prométame traerlo de vuelta otra vez.
Tn: Lo haré Petra, pero cuídate.
Petra: Si *la bajas y Anastasia la manda a colocar en una de las carretas para evacuarla*.
Rem: *Acercándose a ti* No te preocupes, estará bien.
Tn: No quiero hacerlo, pero lo que está por venir, será horrible.
Rem: Tal vez sí, pero no pierdas la esperanza, acabaremos con los arzobispos y todo esto terminará con la señorita Emilia convirtiéndose en la nueva gobernante del reino de Lugunica, ten fe en eso.
Tn: *Abrazándola* Como desde el día en que te conocí, nunca dejas de darme aliento Rem, por eso te amo.
Rem: *Te abraza correspondiendo con una sonrisa en su rostro* Yo también te amo Tn, lo daré todo por ti en esta batalla, y verás que tan pronto esto termine, podremos organizar nuestra boda y vivir juntos.
Tn: Me esforzaré para que eso llegue lo más pronto posible.
Rem: Pues vamos a pelear, ve y rescata a mi mejor amiga de las manos de ese demente.
Tn: *Volteas a ver a Reinhard bajando de la azotea* Eso es lo que haremos.
Reinhard: Ese maldito tiene a la señorita Emilia desposándola en contra de su voluntad dentro de la iglesia, tenemos que ir a prisa, antes de que la vincule para sí mismo como una de las tantas que comparten su corazón cuando usa su habilidad de corazón de león.
Tn: Vámonos.
Rem: Ten cuidado amor.
Tn: *Corriendo junto con Reinhard: Lo tendré.
Echidna: *Hablándote a lo lejos* No olvides atacarlo a sus piernas.
Tn: *Aun corriendo* ¿Qué?
Echidna: A sus piernas, esa es la clave.
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