Pelea en la Ciudad Capital
-En la Ciudad de Lugunica-
Tn: Debemos bajar a esa asesina de allí.
Emilia: *Activando su hielo* Usaré mis poderes para llegar a ella.
Rem: *Viendo a la gente a su alrededor* Al parecer está controlando a esas personas con su poder.
Tn: *Viéndolos fijamente*.
La gente a tu alrededor: Si... es maravilloso... es increíble...
Sirius: Ahora asesinaré a este par de tontos y gócense en su muerte.
La gente a tu alrededor: Si...
Tn: *Ocultándote junto con las chicas debajo de las puertas de la catedral de la ciudad en la que Sirius exponía su macabra obra teatral* Debemos escondernos de su poder y llegar a ella.
Emilia: *Viendo hacia el interior de la catedral* Podemos aprovechar las instalaciones de la iglesia para llegar hasta ella.
Rem: Tienes razón, escalemos los muros por dentro y tomémosla por sorpresa.
Tn: Si lo hacemos, tenemos que planearlo bien, he leído sobre esta arzobispa, la llaman la arzobispa de la ira; puede controlar las emociones de los demás, ya sea el miedo, la irá, la euforia o el desconsuelo, y replicarlas al nivel que quiera según sea su voluntad, si esto sigue tomará todas las vidas de la gente en la ciudad y los matará haciéndolos caer en sus propias emociones.
Emilia: O también podrá usar la muerte de esas personas que tiene en sus manos para replicar su destino sobre las vidas de los demás, si eso pasa toda la ciudad morirá en menos de un segundo.
Tn: Pero al parecer se está deleitando por el momento, podemos aprovecharlo para emboscarla y detenerla a tiempo.
Rem: ¿Crees que los tres seremos suficientes como para detenerla?
Tn: Lo dudo, necesitaré contactarme con Reinhard y sí es posible con Whilhelm y también con Julius si es que no se ha ido de vuelta a Priestella con Anastasia *sacas tu metia* contesten por favor.
Whilhelm: *Contesta a través del metia* Tn... gracias a Dios llego a saber algo de ti.
Tn: ¿En dónde están?
Whilhelm: Estamos defendiendo el palacio real, hay un grupo enorme del culto de la bruja que está tratando de tomar el lugar, asumo que se puede tratar de las autoridades de la gula.
Tn: Maldición, no solamente es Sirius sino también el otro par de las autoridades de la gula, al parecer se enfurecieron porque matamos a Ley Batenkaitos.
Whilhelm: Si es así debemos defender la ciudad, no dejaremos que el culto de la bruja la tome.
Tn: Yo tengo problemas más grandes, Sirius está controlando a toda la gente desde la catedral de la ciudad, los matará a todos sí no la detenemos.
Whilhelm: Pero nosotros estamos igual de ocupados que tú, yo estoy fuera de la batalla por hablar contigo.
Tn: Solo dile a Reinhard que venga para acá y que tenga cuidado de que el poder de Sirius no llegue a tocarlo a caerá junto con las demás personas.
Whilhelm: Se lo diré, pero me quedaré solo a defender la ciudad.
Tn: Tranquilo, tienes a Otto y también a Julius.
Whilhelm: Otto está a aquí y está ayudando en controlar a las bestias y demás animales, pero Julius se fue porque también hay problemas en Priestella.
Tn: *Alterándote* No puede ser, ahora sí que tenemos una guerra en el país; dile a Reinhard que venga, sino lo hace mucha gente morirá en cuestión de segundos.
Whilhelm: Se lo diré, pero cuando terminen vuelvan acá pronto, los caballeros y yo no seremos suficientes contra todo este ejército.
Tn: Lo haremos *terminas la llamada* chicas, debemos actuar ya.
-Afuera de la catedral en la plaza-
Reinhard: *Corriendo a toda prisa hacia la catedral* Debo llegar, no debo permitir que ni una sola persona salga herida *Viendo a la gente siendo manipulada por Sirius* maldición, trataré de cubrirme de ella *se esconde entre los ventanales de la iglesia*.
-Con Tn y las chicas-
Tn: Ven pronto Reinhard *Viendo a las chicas* tenemos que ganar tiempo, vamos a las azoteas.
Rem: A la orden.
-Corren a toda prisa hacia el techo de la iglesia-
Tn: *Viendo a Sirius desde un ventanal hacia afuera de la azotea* Tengan cuidado, ven esas cadenas, las puede manipular con su autoridad y hasta las puede prender en llamas, cuídense de ellas.
Emilia: Usaré mis poderes para congelarlas.
Tn: *Viéndola* Cuanto más pronto sea mejor, Rem y yo debemos volver al santuario para acabar esto hablando con Echidna.
Emilia: Lo terminaré rápido, lo prometo.
Tn: *Abres el ventanal y corren los tres hacia ella*.
Rem: *La ataca salvajemente con su lucero de alba*.
Sirius: *La detiene instantáneamente con sus cadenas regresándole su ataque*.
Rem: *Cae al suelo*.
Tn: *Viéndola caer* Rem...
Rem: *Levantándose* Estoy bien.
Sirius: *Volteándolos a ver y soltando a las personas en sus brazos* Creyeron que no esperaría su intervención.
Tn: *Viéndola* ¿Qué es lo que quieres?
Sirius: Yo solo deseo satisfacer mi ira, contra ti y contra toda esta gente.
Emilia: *Volteándola a ver* Reconocería esa voz como la palma de mi mano, tía Fortuna.
Tn: *Volteando con Emilia* ¿La conoces?
Sirius: *Viendo a Emilia* Yo no sé quién es Fortuna, lo único que sé, es que por tu culpa se fue la persona que más amaba en este mundo, medio elfa *levanta sus cadenas*.
Tn: *Tratando de calmarla* Ok, ok, tranquila mujer, ¿por qué tienes que hacer todo esto?, solo véngate con la persona responsable, estoy seguro de que no fue Emilia.
Sirius: Tienes mucha razón muchacho, el responsable de todo esto *atacándote con sus cadenas* ¡fuiste tú!
Tn: *Esquivas velozmente sus cadenas, tomándolas de paso y usándolas para jalar a Sirius hacia ti y responderle con una patada*.
Sirius: *Cae al suelo y vuelve a levantarse*.
Tn: *Viéndola sin perder la guardia* Perdóname, fue un acto poco masculino de mi parte.
Sirius: Vaya que lo fue, golpeaste a una fina dama como yo, eso no te será perdonado, así como la muerte de mi amado Geuse.
Tn: Todo esto lo estás haciendo únicamente para vengar a ese loco desquiciado.
Sirius: Cuida tus palabras hacia él, él era todo mi universo, y ahora que está muerto, mi vida nunca podrá estar completa *viendo a ambas chicas* y la tuya tampoco lo estará *lanza una de sus cadenas a Emilia y la otra en dirección a Rem* Ah...
Rem/Emilia: *Son golpeadas por sus cadenas sin recibir un daño considerable*.
Tn: *Reaccionas al instante y le contestas con una patada con ambas piernas tirándola de la catedral con ambas cadenas*.
Sirius: *Cayendo del edificio* Ahhhh...
Tn: *Ayudas a Emilia y a Rem a levantarse* Corran, tenemos que ir tras ella.
Sirius: *Regresando a la azotea con la fuerza de sus cadenas* Eso no será necesario queridos, porque ya estoy aquí.
Tn: *Viéndola* Gracias por ahorrarnos la molestia, ahora... *Sacando tu espada* danos el lujo de destruirte.
Sirius: *Sonriéndote* Ven a mí querido.
Tn: *Te lanzas con fuerza hacia ella y ella te toma con sus cadenas*.
Sirius: *Tomándote con sus cadenas entre las piernas te lanza hacia los arcos de la iglesia que sostienen las campanas golpeándote con ellas*.
Tn: *Recibiendo el golpe y terminando herido del impacto* Ah... debo levantarme.
Emilia/Rem: *Viéndote a lo lejos* Tn...
Rem: *Viendo a Emilia* Vamos tras él *corren hacia los arcos*.
Sirius: *Llega al instante hacia ti* No te levantes querido, tu destino ya está sellado *levantando el garfio de una de sus cadenas* déjate morir con honor si aún quieres conservarlo.
Reinhard: *Apareciendo tras ella* Yo llevo mi honor siempre conmigo *le da un fuerte golpe mandándola a volar hacia otro edificio de la plaza*.
Tn: *Lo volteas a ver* Reinhard...
Reinhard: *Te ayuda a levantarte* ¿Estás bien?
Tn: *Levantándote con dificultad* Si, solo me contracturé el hombro izquierdo, pero puedo seguir, estoy bien.
Reinhard: *Sonriéndote* Creo que llegué un poco tarde.
Tn: *Riéndote* Hubiera estado bien hace un par de minutos.
Reinhard: Bueno, lo siento.
Sirius: *Volviendo a toda velocidad hacia ambos* Ah...
Tn: *Volteándola a ver* Tal vez necesite un poco de ayuda ahora.
Reinhard: *Volteándola a ver sacando su espada* Te aseguro que acabaremos con ella.
Sirius: *Le prende fuego a sus cadenas y los ataca a ambos* Ah...
Reinhard: *Gritando* ¡Salta a la plaza ahora...!
Tn: *Sin pensarlo dos veces saltas al vacío de la plaza* Ahhhh...
Emilia: *Viéndote a lo lejos* Tn... *construye con sus poderes una especie de tobogán de hielo entre tu espacio en el aire para hacerte caer seguro hacia el suelo*.
Tn: *Cayendo sobre el tobogán* Ah... *volteas a verlas* Emilia... Rem...
Emilia/Rem: *Voltean ambas a verte*.
Tn: *Gritando* ¡Corramos abajo, tenemos que resguardar a la gente!
Emilia/Rem: ¡Entendido! *Corren de vuelta a la plaza*.
-Con Reinhard y Sirius-
Sirius: *Desplegando uno de sus ataques a Reinhard* Jamás podrás vencerme.
Reinhard: He vencido a cosas peores que tú.
Sirius: *Sosteniendo sus cadenas* Solo eres un soldado como cualquier otro, jamás podrás derrotar a un a autoridad del pecado como yo...
Reinhard: *Encendiendo su espada en un ataque espiritual* No te confíes bajo tus propias convicciones *la ataca*.
-De vuelta a la plaza-
La gente: *Comienza a correr de un lado a otro asustada* Ahhhh...
Tn: *Corres entre ellos* Tranquilícense por favor, estamos controlando el asunto, corran todos a sus casas, busquen refugio ¡nadie debe andar entre las calles!
Emilia: *Usando sus poderes empieza a crear una barrera de hielo entre la iglesia y el exterior de la ciudad*.
Rem: *Viéndola* ¿Qué es lo que haces?
Emilia: *Terminando de construirla* Debemos mantener a mi tía... digo a Sirius lejos de la gente, si la mantenemos resguardada entre estos muros y el señor Reinhard la derrotaremos más rápido.
-Con Reinhard y Sirius-
Reinhard: Será mejor que te rindas, no podrás ganar peleando tú sola, tus demás compañeros están en el ayuntamiento y pronto acabaremos también con ellos.
Sirius: A mí no me importan ellos, mis asuntos son personales, destrúyelos a ellos si quieres, pero yo no me dejaré vencer hasta que esté muerta.
Reinhard: *Atacándola con su espada* Si es lo que deseas.
-En la plaza-
Emilia: Tn ¿estás bien?
Tn: *Acercándote a ellas* Muy bien, creo que debemos volver al palacio real, los demás arzobispos tratan de tomarlo.
Emilia: No tendrán éxito, cuando lleguemos acabaremos con todos.
Rem: Esperen, aun no hemos acabado con Sirius, debemos apoyar a Reinhard aún.
Tn: *Viendo a Rem* Reinhard me dijo que saltara y aquí estoy, si él hiciera lo mismo ahora yo lo apoyaré.
-Sirius cae hacia el suelo de la plaza junto con Reinhard envuelta en sus cadenas-
Sirius: *Resistiéndose* Esto aun no acaba ¡ah...!
Reinhard: Esto ya acabó para mí *le mete un golpe en el rostro y la deja inconsciente*.
Tn: *Apuntándolo* Ahí está.
Reinhard: *Volteándolos a ver* Jamás digan que golpeé a una mujer *limpiando su mano* dañara mí reputación como caballero.
Tn: Tranquilo, esta no era una mujer, era... otra cosa.
Reinhard: *Riéndose* Je, tu sentido del humor nunca falta.
Tn: Pero dejemos eso atrás, debemos volver al palacio.
Reinhard: *Tomando a Sirius como prisionera* Tienes razón, pondré a esta mujer bajo custodia hasta que el consejo decida su sentencia.
Tn: Estoy seguro de que la ejecutarán luego de eso, trató de asesinar a miles de personas, no pasarán por alto eso.
Emilia: *Soltando una pequeña lagrima*.
Tn: *Viéndola* ¿Estás bien?
Emilia: *Limpiándosela* Sí, estoy bien, no te preocupes.
Tn: ¿Tenías un fuerte vínculo con ella?
Emilia: Ella fue como mi madre cuando yo aún era pequeña; me dio amor, cariño, una figura a quién seguir, hasta que... ocurrió todo.
Tn: *Viéndola con algunas dudas* ¿Tuvo algo que ver con lo que hicieron Regulus y Pandora?
Regulus: *Apareciéndose tras Emilia* Así es *la toma como su rehén*.
Tn: *Percatándote de golpe* ¡Tú...! *lo atacas sin consideración*.
Regulus: *Te detiene y te manda a volar lejos de él* Tus ataques son inútiles contra mí, jamás podrás competir contra mi avaricia.
Emilia: *Atrapada por Regulus* Suéltame...
Regulus: *Cubre su boca y la pone a dormir con su poder* No me interrumpas mientras estoy hablando.
Reinhard: *Amenazándolo con su espada* Suelta a la medio elfa ahora, quizá Tn no tenga el poder para hacerte frente, pero contra mí no tienes pelea.
Regulus: No tengas eso por seguro *viendo a Sirius* quizá la derrotaste a ella, pero ella era un simple peón que representó a su autoridad por el juicio que produjo en sí misma por la persona que tanto amaba, y ese tipo era igual.
Tn: *Levantándote* Yo acabé con él, y estoy seguro de que podré hacer lo mismo contigo.
Regulus: Ese tal arzobispo de la pereza era un idiota, se dejó cegar por esta mujer y como consecuencia su autoridad consumió la poca dignidad que le quedaba y se convirtió en algo peor que un animal, no quedaba ni una pizca de cordura en él hasta que lo mataste, ni siquiera pudo complacer a nuestra alabada Satella.
Tn: Tu exceso de confianza es lo que te hará caer tarde o temprano Regulus, y ten por seguro que no te irás de aquí hasta quitarte a Emilia de los brazos.
Regulus: *Burlándose de ti* ¿Estás seguro? *desaparece en una deslumbrante niebla negra que deja al momento de su huida*.
Tn: *Alterándote* ¡No...!, ¡Emilia...!
Reinhard: *Guardando su espada* La encontraremos Tn, vamos de vuelta al palacio.
Tn: ¡No!, tengo que buscarla.
Reinhard: *Acercándose a ti* Tn, ella estará bien, Regulus dijo que la volvería su esposa, podremos rescatarla.
Tn: Reinhard no lo entiendes; tiene un grupo extenso de esposas para remplazar su corazón con el de ellas en el momento en que usa su autoridad de la avaricia en una habilidad llamada corazón de león, venía algo relacionado en los libros, podrá matarla en cualquier momento.
Reihard: Si su plan es hacer eso, los caballeros la encontraremos lo antes posible, daremos con la guarida de Regulus antes de que tan siquiera vuelva a atacar.
Tn: Encárguense de eso, pero yo la buscaré por mi cuenta *corres lejos de él*.
Reinhard: Tn...
Rem: *Corriendo tras de ti* Tn... espera.
Tn: *Corres hacia unos carruajes a tomar un dragón*.
Rem: *Deteniéndote* Tn, espera.
Tn: *Volteándola a ver* Si vas a ayudarme en esto entonces sube, sino no trates de detenerme, tengo que encontrarla lo antes posible.
Rem: Lo sé, no quería decirte esto, pero debemos volver al santuario, el día no tardará en acabarse y no hemos hecho la prueba, sino la hacemos Echidna lanzará una maldición al pueblo.
Tn: *Deteniéndote* Mierda, tienes razón.
Rem: Volvamos al santuario y dile a Echidna que nos ayude a terminar esta guerra lo antes posible, no podemos arriesgar a más gente en esto.
Tn: *Soltando a uno de los dragones* Tienes razón, pero Emilia en este momento debe estar seguramente entre las demás esposas de Regulus y siendo usada por él en no sé qué cosas.
Rem: Reinhard lo dijo, ya habrá tiempo de salvarla, pero antes tenemos que salvar la ciudad, y todos sus pueblos cercanos.
Tn: Whilhelm mencionó que Priestella también está siendo atacada por el culto, sí es así, entonces el país no estará a salvo en ninguna parte.
Rem: Este es ya el momento cumbre del conflicto, sino lo paramos ahora, el país será destruido en cuestión de semanas, o tal vez días.
Tn: Tranquila, hasta ahora no hemos escuchado nada más fuera de aquí y Priestella, pero si anastasia está allá junto con Julius, estoy seguro de que lo podrán contener *empieza a timbrar tu metia* demonios *lo contestas*.
Garfiel: *A través del metia* Tn... que bueno poder encontrarte.
Tn: *Sorprendiéndote* Garfiel, ¿en dónde estás?, creí que volverías al Santuario.
Garfiel: Iba a hacerlo, pero por cuestiones del destino terminé viniendo aquí junto con una de las protegidas de la señorita Anastasia y defendimos el ayuntamiento que fue tomado por Capella la arzobispa de la lujuria.
Tn: *Asustándote de nuevo* No puede ser, ahora ella *viendo a Garfiel* ¿cómo conseguiste el metia?
Garfiel: Es de Julius, tuve suerte en encontrarlo, recibimos un golpe duro en el ayuntamiento y Mimi la protegida de Anastasia que me acompañaba fue brutalmente atacada por los guardias de Capella, la ciudad está cayendo, necesitamos de su ayuda.
Tn: *Super aturdido con la situación* Lo mismo está pasando aquí, están atacando el palacio real pero Reinhard y Whilhelm lo están conteniendo, no puedo ir a ayudarlos, debo volver al santuario junto con Rem para negociar con Echidna el fin de esto.
Garfiel: Te comprendo amigo, la situación está peor de lo que yo me hubiese podido imaginar hace unos instantes, pero si es posible manda a alguien más que pueda contener esto, esta ciudad no aguantará mucho con Capella en el ayuntamiento.
Tn: Tranquilízate amigo, llamaré a alguien, te lo prometo, te juro que ni Priestella ni ninguna otra ciudad va a caer el día de hoy, destruiremos al culto de la bruja antes de que maten a otra persona.
Garfiel: Gracias amigo, hazlo pronto *corta la transmisión*.
Tn: *Estresándote* Demonios, ¿qué vamos a hacer?
Rem: *Viéndote* Tenemos que volver al santuario.
Tn: *Viéndola* Rem...
Rem: Hay que hacerlo.
Tn: *Bajando la cabeza* Si, tienes razón.
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