La Decisión de Garfiel
-Horas antes en el pueblo-
Garfiel: Bueno, creo que ya será hora de volver hermana.
Frederica: Iré hacia donde me mande el señor Tn ahora que la mansión Roswaal fue destruida en nuestra batalla con Elsa.
Garfiel: *Sentándose en la tierra* ¿Qué se supone que debo hacer yo?
Reinhard: Podrías volver a la capital con nosotros, planearemos el siguiente golpe contra los arzobispos.
Garfiel: *Acercándose a Reinhard* Amigo, sinceramente yo vine a esta misión únicamente para salvar a mi hermana.
Julius: Espera, ¿acaso no seguirás apoyándonos luego de dar nuestro primer golpe contra el ejército de Petelgeuse?
Garfiel: Yo le especifiqué a Tn que vendría para salvar a mi hermana, nunca le mencioné que me quedaría para luchar.
Reinhard: Sí lo que prefieres es volver al santuario en donde estabas, entonces... *alzando su mano* aquí nos despedimos.
Garfiel: *Estrechando su mano* Hasta luego, Reinhard.
-Ambos soldados se retiran junto con la caravana con rumbo a la capital-
Garfiel: *Viendo a Frederica* Bueno hermana, creo que será mejor que nos vayamos.
Frederica: Te dije que ahora obedecería las órdenes del señor Tn ¿lo olvidaste?
Garfiel: Frederica, ya ni siquiera tienes un trabajo fijo, puedes volver conmigo al santuario.
Frederica: ¿Quién te hizo creer que yo quiero volver?
Garfiel: Tn también volverá al santuario, podemos volver ahora los dos juntos como hermanos.
Frederica: El señor Tn me dio un deber por hacer, y no regresaré hasta cumplirlo.
Garfiel: *Molesto* ¿Qué?
Frederica: Debo escoltar a un grupo de pueblerinos a la ciudad de Priestella junto a la señorita Anastasia, Tn hizo un acuerdo con ella para entregarle mi custodia y compensar mi trabajo en la mansión Roswaal ahora en su vivienda.
Garfiel: ¿Cómo pudiste aceptarlo?, ¿Por qué debes ir a Priestella?
Frederica: *Alejándose de Garfiel* Porque debo cumplir mis ordenes, regresa si quieres, pero mi deber está aquí.
Garfiel: *Bajando la mirada* Bien *se da la vuelta y se va*.
Frederica: Señorita Anastasia, ¿ya está preparado todo para nuestra partida?
Anastasia: Hará falta ordenar los cruces para guiar ordenadamente las marchas, por favor escolta a los grupos de 5 en 5 por favor.
Frederica: Si señorita.
-Organizan la caravana y se dirigen a Priestella-
Garfiel: *Caminando lejos del pueblo* -Vine aquí con tal de reencontrarme con ella, esperaba que comprendiera su error de haber salido de nuestro hogar y no cometiese lo mismo que cometió mamá cuando nos abandonó por buscar a mi padre, no quiero perderla también a ella, es mejor que nos mantengamos en el santuario lejos del mundo exterior-.
Mimi: *Acercándose a Garfiel* Hola...
Garfiel: *Viéndola con asombro* Hola pequeña, ¿qué haces vagando sola por los senderos?
Mimi: *Preocupándose* Perdí a mis hermanos en el camino señor, también perdí a mi ama la señorita Anastasia, estoy perdida.
Garfiel: No te preocupes, mira *Apunta al pueblo a lo lejos* allá está el pueblo y puedes volver.
Mimi: Señor, según me dijo mi ama, evacuarían al pueblo hacia las ciudades y luego del ataque de los arzobispos debe ser peligroso.
Garfiel: Entonces ¿debías irte con tu ama a la ciudad de Priestella?
Mimi: No me dijo hacia donde, pero mis hermanos seguramente ya están con ella, ¿sabe si ya partieron?
Garfiel: *Preocupándose* Si, lo acaban de hacer, al parecer te olvidaron aquí.
Mimi: *Tomándolo de sus ropas* ¿Me podría ayudar a regresar con mis hermanos señor?
Garfiel: *Tratando de zafarse* Me encantaría hacerlo pequeña, pero no puedo *continua su camino*.
Mimi: *Insistiendo* Por favor, ayúdame, no sé como volver, aun soy pequeña y no sé lo que me puedan hacer las cosas que merodean por este mundo, hay muchos peligros en el bosque.
Garfiel: *Aun caminando* En verdad no puedo hacerlo, debo volver a mi aldea y cuidar de mi gente.
Mimi: Se lo compensaré señor, puedo darle algo que deseé.
Garfiel: *Deteniéndose* ¿Cómo qué?
Mimi: Lo que sea señor, mi ama tiene muchos medios financieros con los que puede compensarle cualquier precio, dígame qué es lo que desea.
Garfiel: *Acercándose a ella* No quiero nada con fines económicos, solamente quiero una cosa que espero me puedan cumplir.
Mimi: Sea lo que sea estoy segura de que mi ama lo podrá conseguir.
Garfiel: Quiero que tu ama me de la custodia de una de sus sirvientes, ese es el único precio que pido.
Mimi: ¿Quieres a una de nuestras sirvientas?
Garfiel: Debe ser así o no hay trato.
Mimi: *Pensándolo por un momento* Está bien señor, lo hablaré con mi ama y será casi seguro que lo hará.
Garfiel: Muy bien, en ese caso te llevaré hasta Priestella y volverás con tus hermanos.
Mimi: *Sonriéndole* Gracias señor.
-Garfiel regresa hacia el pueblo a buscar un medio de transporte para ir a priestella, encuentra un establo con dragones abandonados y se adueña de uno-
Garfiel: *Montándolo junto con Mimi* Muy bien, ahora te llevaré de vuelta con tu familia.
Mimi: *Sonriendo con inocencia* ¡Vámonos!
-Inician su camino hacia Priestella-
Garfiel: *Se mantiene serio*.
Mimi: Sabes, la batalla fue increíble, destruí a varios miembros del club de la bruja, peleé junto con mis hermanos, mi señor padre y mi señora madre y hasta con los héroes de la guardia real, en especial este...
Garfiel: Tn.
Mimi: Si él, tenía ganas de conocerlo, pero solo lo ayudé a combatir a un ejercito del culto de la bruja que lo persiguió junto con Petelgeuse.
Garfiel: Ya veo.
Mimi: Oye, ¿por qué no quieres hablarme?
Garfiel: No tengo la obligación de hablar con mi carga.
Mimi: *Enojada* ¿Carga?, que no se te olvide que soy una persona como tú.
Garfiel: Una simple niñita semihumana que espera que la regrese con sus hermanos y con la mujer que la cuida.
Mimi: *Molestándose más* ¡No te atrevas a hablar de mi familia de esa manera!, ellos me criaron básicamente desde que tengo memoria, me apadrinaron a mí y a mis hermanos, y aprendí a usar magia espiritual y a pelear junto con mi grupo de colmillo de hierro.
Garfiel: Lo entiendo.
Mimi: Y para tu información no soy una niñita.
Garfiel: ¿En serio?, te veo como de unos 8 o 9 años de edad.
Mimi: En realidad tengo 14 años.
Garfiel: *Detiene a dragón y la voltea a ver* ¿Qué dijiste?
Mimi: *Viéndolo* Tengo 14 años.
Garfiel: *Confundido* Pero pareces una niña.
Mimi: ¿Qué edad tienes tú?
Garfiel: Por más raro que te parezca, tengo tu edad.
Mimi: Por si no te lo mencioné, algunos semihumanos crecemos diferente a otros.
Garfiel: He convivido con muchos semihumanos, de eso sé hasta de sobra, pero nunca había visto algo así.
Mimi: Se podría decir que somos iguales.
Garfiel: Hasta donde veo tienes el cuerpo de una niña y hasta actúas como una, yo tengo la misma edad que tú y me hago responsable de casi toda una aldea, tú apenas puedes hacer como que haces magia *vuelve a mover al dragón*.
Mimi: ¿Qué puedes hacer tú que yo no pueda?
Garfiel: Para serte sincero, soy un tigre maravilloso, tengo la habilidad semihumana de un tigre y puedo usar mi poder para convertirme en uno sí así lo deseara, pero pierdo toda razón al hacerlo y trato de evitar llegar a esa forma.
Mimi: Siempre quise conocer a un tigre maravilloso.
Garfiel: *Voltea a verla* ¿Lo dices en serio?
Mimi: Ricardo me hablo muchas veces sobre ellos, me dijo que son de los seres más poderosos de entre los semihumanos, por eso siempre fue mi obsesión poder conocer a uno en persona.
Garfiel: ¿Quién es Ricardo?
Mimi: Ricardo es el líder de mi grupo del colmillo de hierro, de hecho, le he dado el honor de nombrarlo mi padre.
Garfiel: ¿Acaso perdiste a tu familia cuando eras pequeña?
Mimi: Te lo dije hace un momento, ¿acaso no me prestaste atención?
Garfiel: *Bajando la cabeza* Lo siento, no quise faltarte al respeto.
Mimi: *Bajando su expresión* ¿Tú también eres huérfano?
Garfiel: Si.
Mimi: Pero ¿tienes alguna familia?
Garfiel: Mi única familia ahora está lejos de mí; aunque por muchos años siempre consideré a los semihumanos de mi aldea como parte de mi familia, siempre he cuidado de ellos y a diario los he mantenido seguros.
Mimi: Me alegro mucho por ti. Por cierto, aun no me has dicho tu nombre.
Garfiel: ¿Te interesa saberlo?
Mimi: *Sonriendo* Si.
Garfiel: Me llamo Garfiel Tinsel, soy el guardián del santuario al cual mi gente nombra como el cementerio de Echidna, y soy un tigre maravilloso.
Mimi: *Dándole su manita* Mucho gusto, soy Mimi Pearlbaton, poseo protección divina y magia de tierra.
Garfiel: *Estrechándole su mano* Mucho gusto Mimi, es un placer llevarte de vuelta a Priestella.
Mimi: *Sorprendida* ¿Lo dices en serio?
Garfiel: Mientras cumplan mi acuerdo estaré complacido.
Mimi: *Bajando la cabeza* Bien.
-Llegan finalmente a la ciudad luego de un largo recorrido-
Garfiel: Parece que aquí es.
Mimi: Es aquí, gracias señor Garfiel.
Garfiel: Aun no hemos terminado el viaje, debemos descansar un poco antes de regresarte con tu ama.
Mimi: De acuerdo.
-Bajan ambos del dragón y lo llevan a unos corrales a la entrada de la ciudad-
Garfiel: *Adentrándose a la ciudad* Dime, ¿Tn también vino aquí?
Mimi: No estoy segura de eso, pero hasta donde sé solo la señorita Anastasia tiene su sede aquí en Priestella, creo que los caballeros fueron a la capital.
Garfiel: Ya veo, en ese caso, luego de dejarte tendré que atravesar el puente que cruza el río y volver a la capital a encontrarme con Tn y probablemente volvamos juntos con mi hermana.
Mimi: *Confundida* ¿Tu hermana también está aquí?
Garfiel: *Tratando de esquivar el tema* Ah... si, pero busquemos un sitio donde descansar hoy.
Mimi: Si tú lo dices.
-Recorren la ciudad, y se sientan en unas bancas cercanas al rio que cruza la ciudad-
Garfiel: Nunca en mi vida pensé que las ciudades pudieran ser tan bonitas.
Mimi: Yo la veo a todas horas, es muy hermosa ¿verdad?
Garfiel: Toda mi vida he estado rodeado de establos, casas de campo y cultivos; nunca había visto una civilización tan organizada como esta.
Mimi: Al parecer te has perdido de mucho jeje, ¿te gustaría conocer un poco más?
Garfiel: ¿Cómo qué?
Mimi: A mí me gusta mucho caminar cerca del río *levantándose* ¿quieres caminar conmigo? *le alza su mano*.
Garfiel: ¿Al lado del río?
Mimi: Si, es divertido.
Garfiel: De acuerdo *toma su mano*.
-Caminan juntos por los alrededores que conectan el río con la ciudad hasta rodearlo por completo-
Mimi: ¿Te gustó caminar junto al río?
Garfiel: Caminamos mucho, creo que no era necesario, aun y cuando te dije que debíamos descansar.
Mimi: *Volteándolo a ver* A mí me gustó recorrerlo contigo, el descanso puede esperar, pero momentos tan bellos como este, no tienen su hora.
Garfiel: *Voltea a verla* Mimi...
Mimi: *Le sonríe* Garfiel...
Garfiel: *Se agacha a verla al rostro*.
Mimi: *Continúa sonriendo*.
-De repente se oye un chapuzón en el río-
Garfiel: ¿Qué fue eso?
Mimi: *Voltea a ver al río* ¡Un niño se cayó!
¿?: Ayúdenme por favor.
Garfiel: -Demonios, le tengo pavor al agua, pero debo hacerlo- *se lanza al río y salva al niño del agua* ¿Estás bien?
¿?: *Escupiendo agua* Ajah, sí, estoy bien, gracias señor.
Garfiel: No hay de qué.
Mimi: *Acercándose* ¿Cuál es tu nombre?
¿?: Soy... me llamo Fred, Fred Thompson.
Mimi: Mucho gusto Fred *le alza su manita*.
Fred: Igualmente niñita *le estrecha la mano*.
Mimi: Me llamo Mimi Pearlbaton *apuntando a Garfiel* y él es Garfiel Tinsel.
Fred: Les agradezco mucho por salvarme, no sé nadar, no sé en que estaba pensando al asomarme a la orilla.
Mimi: No te preocupes, a todos nos suele pasar, podemos llevarte a casa.
Garfiel: *Viendo a Mimi* ¿Dijiste podemos?
Mimi: ¡Si!, y en este momento.
Garfiel: *Se queda callado*.
Mimi: ¿Dónde está tu casa Fred?
Fred: Es por aquí, les agradezco su compañía.
-El niño los guía hasta su vivienda hasta dar con ella-
Fred: Aquí es donde vivo.
Garfiel: Es una linda casa, vaya que es modesta.
Mimi: Un buen lugar para una familia.
Fred: *Toca la puerta*.
-Los recibe la mamá de Fred-
¿?: Tesoro, te estaba buscando, ¿por qué saliste sin avisar?, tu hermana y yo estábamos buscándote.
Fred: Lo lamento mamá, tenía ganas de caminar cerca del río y me caí por tonto, pero estas personas semihumanas me salvaron y ya estoy de vuelta.
¿?: *Voltea a verlos* Se los agradezco mucho chicos, permítanme invitarlos.
Garfiel: *Viendo desconcertado a la mujer* -Madre-.
¿?: Me llamo Reala Thompson, acompáñenme adentro.
Garfiel: *Sin poder hablarle* -Reala, ¿cambió su nombre?-
-Adentro de la casa-
Garfiel: *Sentado a la mesa* -¿Acaso no me recuerda?, soy su hijo-
Rafiel: *Viendo a Garfiel* Acaso usted secuestro a mi hermano y trató de llevárselo.
Garfiel: *La voltea a ver* ¿Qué?
Reala: Rafiel basta, él encontró a tú hermano y ahora es nuestro invitado junto con su novia en nuestra casa.
Mimi: *Avergonzándose* ¿Eh?
Garfiel: Perdone señora, pero... no somos pareja ella y yo.
Mimi: No es así, solo somos compañeros.
Garfiel: Somos simples conocidos, de hecho, no tenemos un vínculo entre nosotros.
Mimi: *Voltea a ver a Garfiel entre tristeza y enojo* Mmm...
Garfiel: *Viendo a Reala* ¿Disculpe señora?
Reala: Si dígame.
Garfiel: ¿Usted tiene algún recuerdo sobre su pasado?
Reala: Realmente no lo recuerdo todo para serle sincera, una de pronto que envejece se le empiezan a olvidar las cosas y no...
Garfiel: Ah si, pero me refiero a que ¿si recuerda haber tenido otra vida antes de esta, tal vez alguna otra relación o probablemente... otros hijos?
Reala: En realidad solo recuerdo mi nombre y lo que he sido desde que llegué a esta ciudad, el día en que me casé y pude hacer mi vida junto con mi esposo y mis actuales hijos, y creo que es todo.
Garfiel: ¿Me dice que no recuerda nada más?
Reala: Sí tengo algún dato luego te lo daré, pero por el momento es todo, ¿por qué le interesa?
Garfiel: *Bajando la cabeza* Por nada, nada en particular.
Reala: De acuerdo *se levanta* les serviré de comer, espero les guste.
-Se oye entrar a otra persona a la casa-
¿?: Ya llegué *se acerca a la mesa* ¿Quiénes son estás personas amor?
Garfiel: *Voltea a verlo* Hola que tal, somos...
Rafiel: *Apuntando* Son unos secuestradores que se llevaron a nuestro hermano y también adentraron a nuestra casa, no deberían estar aquí.
Reala: ¡Rafiel basta!, ya te dije que no les hables así.
Garfiel: *Sintiendo un golpe directo y levantándose* No hace falta *volteando a ver a los demás* viendo la situación, no somos bienvenidos aquí, nos retiramos *se sale por la puerta*.
Reala: *Viéndolo salir* No espera.
Garfiel: *Se va corriendo hacia un puente que cruza por el río y se echa a llorar* Ajah... ajahahahaha... ijim... ajahahahahaha... ¿por qué?, es mi madre, y no fue capaz de reconocerme, luego de tantos años sin haberla visto, y ahora con otra familia y otro nombre completamente apartada de mí, ¿por qué me pasa esto?
Mimi: *Llega hasta el puente con Garfiel* Garfiel.
Garfiel: *Voltea a verla* Déjame solo.
Mimi: *Acercándose* Veo que me necesitas.
Garfiel: Yo nunca te necesité, solo apareciste y me hiciste venir aquí, para que viera eso, para devolverte a tu familia y yo sufrir al nunca poder tener una, vivir todo el tiempo solo y sin nadie que me pueda decir te quiero, me importas, vales mucho o quizás... eres importante para mí, yo jamás tendré eso, porque no tengo a nadie...
Mimi: *Abrazándolo* Ya no lo pienses más así Garfiel.
Garfiel: *La voltea a ver*.
Mimi: Tal vez creas que tú tenías todo el deber sobre mí, pero no es así, yo soy una chica y sé precisamente que clase de necesidades tienen los hombres al vivir en este mundo, trabajar tanto por nosotras y sacrificarse con las adversidades que viven a su día a día.
Garfiel: ¿Qué puedes saber tú sobre lo que a mí me pasa?
Mimi: *Voltea a verlo* Era tu madre ¿no es así?
Garfiel: ¿Eh?
Mimi: Lo noté por la forma en que la mirabas, nunca vi tanta conmoción en tus ojos desde el momento en que te conocí el día de hoy Garfiel, en verdad te vi muy conmocionado al verla.
Garfiel: Y ahora estoy más conmocionado de dolor que en ningún otro momento de mi vida.
Mimi: *Jalándole el brazo* Ven conmigo.
Garfiel: ¿Eh?
Mimi: *Llegando a una banca de madera* Siéntate junto a mí.
Garfiel: *Obedece al no pensarlo mucho*.
Mimi: *Moviendo su cabeza hacia su regazo* Ahora descansa.
Garfiel: Yo nunca te lo pedí.
Mimi: Hazlo, lo necesitas *lo termina de mover hacia su regazo* ahora puedes terminar de llorar junto a mí.
Garfiel: *Continua su llanto y no lo deja contener* ¿Por qué haces esto?
Mimi: ¿No sabes que el regazo de las mujeres está hecho para que los varones puedan reposar sobre ellos y liberar sus más grandes calumnias al momento de pasarlas?
Garfiel: ¿Por qué lo piensas así?
Mimi: Ricardo me enseñó eso hace años, me dijo que para ser una buena mujer antes debo amar a los que me rodean sí quiero lograr dicho objetivo.
Garfiel: *Volteando a verla* ¿Por qué pretendes amarme a mí?
Mimi: Porque quiero darte la oportunidad que nunca pudiste tener, pero que siempre anhelaste, ¿no es así?
Garfiel: Mimi... no tienes por qué hacerlo tu.
Mimi: Yo quiero hacerlo *comienza a acariciarle el cabello*.
Garfiel: *Continua llorando en el regazo de Mimi hasta terminar de recuperarse*.
-Momentos más tarde-
Mimi: ¿Te sientes mejor?
Garfiel: Aun no lo he podido dejar de pensar, pero me pesa menos que antes *tomándola de la mano* gracias Mimi.
Mimi: *Sonrojándose* De nada, cuando lo necesites.
Garfiel: Ah... *recobrando la razón* creo que debemos llevarte con Anastasia y con tus hermanos.
Mimi: Tienes razón, vamos.
-Escuchan una transmisión de audio desde el ayuntamiento-
Capella: *Hablando desde un sintonizador de voz proveniente del ayuntamiento de la ciudad* Escúchenme con mucha atención personas de bajos instintos e ideas profanables, mi nombre es Capella Esmerada, soy la arzobispa de la lujuria y estamos aquí hoy desde el ayuntamiento y la sede principal de la ciudad de Priestella, para tomar la ciudad, hacernos de su repugnante pecado que los acompaña a cada uno de ustedes, hombres y mujeres por igual y destruir a cada uno de ustedes empezando por 20 hombres asquerosos; para tomarlos, hacerlos caer ante sus bajos instintos primitivos y cumplir en ellos mi deber como arzobispa. Les aclaro a cada uno de ustedes cabrones que el culto de la bruja ha tomado de forma oficial el ayuntamiento, y ahora tenemos control sobre toda la ciudad; cazaremos desde ahora a los hombres y mujeres que necesitemos y haremos cumplir los objetivos que mi autoridad demanda sobre esta ciudad, no traten de huir, no se traten de esconder en sus casas hijos de la chingada, los tomaremos a todos y sacrificaremos mediantemente a 20 de ellos. Y si alguno, y si alguno de entre ustedes porción de pendejos amantes de coger y mamar se atreve tan siquiera a pararnos, los aniquilaremos y usaremos sus restos como exposición pública. Fin de la transmisión *detiene la transmisión* (es doblado en México ok :v).
-La gente alrededor de Garfiel y Mimi comienza a correr y a gritar de desesperación-
Garfiel: ¿Pero qué demonios?, tenemos que salir de aquí.
Mimi: ¡No!, mi familia me espera, y seguramente comenzaran a planear como detener a esa arzobispa.
Garfiel: Mimi *la toma de la mano* debemos huir, es muy peligroso, sobre todo para una niña como tú.
Mimi: *Lo suelta* Recuerda que tenemos la misma edad, y lo único que nos diferencia a ti y a mí, es que si tú ves problemas huyes de ellos, yo si los veo, hago algo al respecto, así que vete si quieres, pero yo iré a pelear *tomando rumbo* iré al ayuntamiento a buscar información, ya estoy aquí y debo saber todo sobre esa tal Capella.
Garfiel: *La detiene* Espera.
Mimi: *Voltea a verlo* Ya te dije que iré, no podrás hacer nada para detenerme.
Garfiel: Iré contigo entonces.
Mimi: *Sorprendida* ¿Eh?
Garfiel: Yo te hice una promesa, entregarte viva a tu ama, no aclaré lo de viva pero lo haré; voy a protegerte y al menos que me den de vuelta a mi hermana, no dejaré esta ciudad hasta entregarte sana y salva.
Mimi: *Piensa lo que dice por un momento y lo termina de entender* Ya veo, ahora entiendo porque te interesaba tanto una de nuestras sirvientas; ahora trabajemos juntos para derrotar a los arzobispos, debe haber más de uno.
Garfiel: Y yo también debo cumplir eso luego de lo que un gran amigo hizo por mí y sigue haciendo por toda mi gente en mi aldea, creo que es debido que yo actúe de la misma forma y contribuya con mis habilidades para acabar con ese culto de la bruja.
Mimi: *Tomándolo del brazo* Ahora tomas una gran decisión Garfiel*lo voltea a ver* y sí estás dispuesto a tomarla, yo aceptaré con gusto el pelear a tu lado *lo toma de la mano*.
Garfiel: *Le acaricia la cabeza* Entonces vamos a la lucha, estaré dichoso de pelear junto a ti Mimi.
Mimi: *Lo voltea a ver con una sonrisa*.
-Se van de esa manera directo al ayuntamiento a encontrar a Capella y a enfrentar al culto de la bruja-
Mimi: *Oculta junto con Garfiel entre unos arbustos de los jardines* Allá puedo ver a dos guardias del culto, se ven enormes, sí vamos a enfrentarlos deberemos estudiar sus movimientos y analizar cada uno de sus ataques.
Garfiel: Eso hay que hacer, pero en verdad son enormes, una parece ser una mujer de una estatura de 1.70, y el otro un gigante de casi 2 metros, y se ven muy poderosos, sí queremos llegar a Capella, primero tendremos que terminar con ellos.
Mimi: Iré a distraerlos cerca de la fuente *Viendo a Garfiel* tú ve a los arbustos de su alrededor, cuando se acerquen tómalos por sorpresa y atacarlos con tus habilidades de tigre, supongo que puedes usar una parte de tus habilidades de tigre aun sin transformarte, ¿no es así?
Garfiel: Claro que puedo, y si los tomo por sorpresa será más fácil acabar con ellos.
Mimi: Al principio dije que solo quería estudiar la posición, pero teniéndote ahora conmigo, es seguro que podremos acabar con ellos.
Garfiel: Si lo logramos, entonces te entregaré a tu ama como un héroe, espero hacerlo.
-Mimi y Garfiel se separan y toman su posición-
Mimi: *Llama a los dos guardias del culto de la bruja* Oigan par de bobos, vamos a recuperar el ayuntamiento y esta ciudad que nos pertenece.
-El guardia hombre corre a toda prisa hacia Mimi y saca un par de espadas color negro para atacarla-
Garfiel: *Sale al instante de entre los arbustos y utiliza los escudos de sus manos para detener las espadas del guardia, y utiliza la fuerza de sus piernas para atacarlo con agilidad*.
Guardia masculino: *Lo esquiva y lanza otro ataque*.
Garfiel: *Usa su agilidad para esquivarlo*.
Guardia femenina: *Corre dándole la vuelta al centro de la fuente y usa una espada en su mano para atacar a Mimi*.
Mimi: *Lanza una ráfaga espiritual de su boca, pero la chica la logra esquivar y la ataca*.
Garfiel: *Volteándola a ver* Mimi... *se lanza a toda velocidad a ella y la salva*.
Guardia masculino: *Hace otro ataque directo ahora a ambos con ambas espadas*.
Garfiel: *Vuelve a neutralizarlas con la ayuda de sus escudos pero no es capaz de contenerlo debido a la fuerza de su oponente, por lo que lanza a Mimi hacia los campos verdes y activa su fuerza de tigre para contestar su ataque y lo manda a volar* Al fin *corre aprovechando su descenso y lo toma con sus garras de tigre rasgándole su manto, al hacerlo le logra descubrir otro par de brazos escondidos en el interior de su manto ya rasgado* Conque tenías otro par de brazos, aun así te detendré.
Guardia femenina: *Continúa corriendo y lanzando sus ataques a Mimi uno a la vez*.
Mimi: *Con toda la velocidad que puede, esquiva sus ataques y trata de buscar la forma de centrar su siguiente ataque, por lo que corre hacia unos arbustos a esconderse*.
Guardia femenina: *Comienza a cortar los arbustos con su espada como si estuviera podándolos, tratando de centrar un ataque sobre ella*.
Mimi: *Continúa moviéndose a gatas entre ellos y al ver un floral enorme de flores en el jardín, se escabulle entre ellas para perderse aprovechando su tamaño*.
Guardia femenina: *Continúa moviendo su espada entre las flores, pero ahora con sutileza para estar atenta de su adversaria*.
Garfiel: *Prosigue sus movimientos de tigre, esquivando y rodeando al guardia para desviarlo y conseguir un golpe sobre él*.
Guardia masculino: *Prosigue a moverse con toda velocidad y utilizando su otro par de brazos ya descubiertos para repeler los ataques de Garfiel*.
Garfiel: *Le lanza otro ataque al guardia, pero este lo logra detener con sus cuatro brazos* Ah...
Guardia masculino: *Lo lanza hacia la fuente destruyéndola con el impacto*.
Garfiel: *Cae del golpe al suelo* Ahhhh...
Mimi: -Creo que ya me perdió de vista, mi movimiento es casi imperceptible que no podrá verme al salir-.
Guardia femenina: *Dándole la espalda a Mimi y recorriendo con su espada el campo de flores hacia el lado contrario a ella*.
Mimi: *Se acerca meticulosamente a su adversaria y la ataca con su onda espiritual consiguiendo centrarla*.
Guardia femenina: *Recibe el golpe, pero solo logra ser dañada como un golpe leve que le descubre su capucha, revelándose su rostro y su cabello color rojo*.
Mimi: *Corre nuevamente hacia ella para volver a atacarla*.
Guardia masculino: *Apareciéndose rápidamente en frente de ella, le logra centrar un golpe con sus dos espadas hiriéndola de gravedad y dejándola brutalmente herida*.
Garfiel: *Levantándose* ¡Mimi...!
Ambos guardias: *Levantan sus espadas con tal de dar su ultimo golpe para acabar con ella*.
Garfiel: *Activa desesperadamente su poder total de tigre, y se convierte a su forma de tigre maravilloso gigante y los logra golpear a ambos al mismo tiempo*.
-Los arzobispos continúan tratando de atacar a Garfiel en su forma final, pero Garfiel solo trata de alejarlos y quitárselos de encima para ayudar a Mimi; en un ultimo ataque de fuerza y desesperación de Garfiel, utiliza sus patas traseras para impulsarse hacia ambos y lograr centrar aunque fuera a uno, ambos guardias lo esquivan y se lanzan nuevamente a él para atacarlo, Garfiel activa sus escudos en cada mano y los bloquea a ambos en direcciones distintas, y utiliza su fuerza para mandarlos a volar lejos de su alcance-
Garfiel: *Vuelve a su forma humana y corre hacia Mimi* Mimi... *la levanta del suelo inconsciente* tenemos que salir de aquí *se la lleva corriendo lejos del ayuntamiento y corre hacia un lugar seguro*.
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