Echidna es Liberada
-Regresando al Santuario-
Tn: *Bajando del dragón* Vamos Rem *la ayudas a bajar*.
Ryuuzu: *Viéndolos* Llegaron muy tarde, ya casi es de noche.
Tn: *Adelantándote con Rem* Hablamos luego, tengo que llegar al templo de Echidna *Corren hacia el templo*.
Ryuuzu: *Viéndolos irse* Oigan...
Tn: *Viendo a tu alrededor* ¿Qué fue lo que pasó aquí? *ves a tu alrededor cientos de ganados y hasta personas muertas de forma encarnizada, te detienes de tal impacto.
Ryuzzu: *Los alcanza a ambos* Fuimos atacados por la tarde.
Tn: *Volteas a verla* ¿Quién hizo esto?
Ryuuzu: Fueron una de las tres grandes mabestias creadas por Daphne; el señor Roswaal logró controlarlas aun y con sus heridas y usó su cuerpo para llevarlas lejos de aquí.
Tn: *Viéndola con algo de terror* Ósea que el señor Roswaal...
Ryuuzu: No pudo regresar.
Rem: *Pone sus manos sobre su pecho* Le rogaré a los espíritus por su vida.
Tn: Entonces fueron las mabestias, logré encontrarme con otras de ellas; una fue la gran ballena, y la vencí por un mero toque de suerte, y luego estuvieron los lobos llamados Wolgarms, una niña los controlaba en el bosque del pueblo cerca de la mansión.
Ryuuzu: Estos fueron el grupo de conejos blancos conocidos como el Oousagi, mataron ganado, especies y hasta personas del pueblo.
Tn: ¿Cómo está la gente ahora?
Ryuuzu: Están de luto, muchos perdieron familia.
Tn: Pero sin el señor Roswaal aquí y con Garfiel y Ram en Priestella, no hay forma de mantener el control del santuario.
Ryuuzu: Haré todo lo que pueda mientras tú terminas de completar las pruebas, tengo mis copias y también a Omega para mantener en pie este lugar.
Tn: *Algo confundido* ¿Estás segura de esto?
Ryuuzu: Para nada, pero al menos hay que intentarlo.
Tn: Si no funciona, más personas morirán aquí a parte de las que ya están muriendo en las ciudades y pueblos.
Ryuuzu: Me encargaré de eso, vete ya a hacer las pruebas, el destino del santuario depende solo de ti ahora Tn.
Tn: *Tomando a Rem de la mano* Vámonos.
Rem: Si.
-Corren a toda prisa hacia el templo de Echidna y esperas a que te acepte-
Tn: Echidna, déjame completar las pruebas ahora.
Una voz al interior del templo: Echidna te da la bienvenida.
-Una luz nuevamente se dispersa sobre ti y te hace volver al mundo climatizado de las brujas del pecado-
Tn: *Despiertas nuevamente en el campo de césped verde con un cielo despejado sobre ti* Aquí estoy.
Echidna: *En su mesa para tomar el té* Tn... estaba esperando con ansias tu regreso, que gusto me da verte.
Tn: *Acercándote a ella y tomando asiento* Lo mismo digo brujita, tenía mucha necesidad de hablarte y mucho más ahora luego de todo lo que ha pasado.
Echidna: *Tomando de su taza de té* Tus problemas te hicieron recurrir desesperadamente en mí para darles una esperanza en medio de tanta oscuridad desbordada sobre el mundo fuera de este.
Tn: Así es, aunque de todos modos debía hacer las pruebas para liberar a esta gente y de paso terminar con la destrucción que sus cultos están acechando sobre este mundo.
Echidna: Yo no soy responsable de sus acciones Tn, ni siquiera del que se ha adueñado de mi autoridad, ni siquiera tenemos los mismos fines de interés entre nosotros.
Tn: ¿Entonces por qué opera bajo tu autoridad?
Echidna: La autoridad es dada para todo aquel usuario que sea digna de ella, sí la toma y no es un usuario digno de llevarla, puede morir o en peores casos perder el control de su compostura.
Tn: *Poniéndote a pensar* Entonces eso fue lo que terminó pasando con Petelgeuse.
Echidna: Tomó la autoridad de la pereza sin ser digna de ella, eso lo hizo perder el control de sí mismo y caer en un deseo reprimido de buscar saciarse en aquella bruja que tanto trató de complacer.
Tn: Yo ya terminé con él, pero aun debo librar a este mundo de las otras autoridades.
Echidna: No evitaré que lo hagas, porque nunca fue mi deseo ni tampoco mi necesidad que esos arzobispos nos representaran en el mundo, ni siquiera comparten una conexión con nosotras ahora que estamos aprisionadas en este cementerio; la única bruja con la cual tienen conexión es con Satella, y ella nos traicionó hace ya varios siglos atrás, no tengo ningún buen vinculo con ella, sería hasta grato para mí que destruyeras lo poco que queda de ella en el mundo Tn.
Tn: Entonces podríamos llegar a un acuerdo que me permita acceder al poder de tu autoridad y lograr vencer de forma más sencilla a los arzobispos y a todo ese infernal culto de una vez por todas.
Echidna: *Levantando su taza y sonriéndote* Tn... mi amado, ¿quieres hacer un acuerdo de mi autoridad junto a mí?
Tn: No puedo hacer un acuerdo sin antes conocer los términos, pero si estos conllevan a renunciar completamente de mi libertad como usuario, abandonar a todas aquellas personas que amo e incluso ceder el control de mi vida a tu autoridad o a ti misma, no podré aceptarlo.
Echidna: Eres muy inteligente en esos aspectos querido, por eso mismo fue que me enamoré de ti desde un principio.
Tn: Si en verdad me amas, entonces creo que podremos llegar a un buen acuerdo en el que no someta a mi alma a depender de ti ni tampoco a tu autoridad de una forma desinteresada y sin un control absoluto de mis acciones.
Echidna: Esta fuera de mis dominios establecer un contrato en el que no implique mis preferencias sobre él, pero mi amor por ti me hace tomar una gran consideración. No estoy segura de qué términos podría asumir sin tomar parte de tu vida como lo he solido hacer con otros usuarios, pero siéndote sincera, no hay cosa que hasta ahora no he conocido de ti.
Tn: ¿A qué te refieres?
Echidna: A que no necesito que me hagas conocer más allá de lo que puedes o no puedes hacer según tu usuario y tus habilidades dentro y fuera de este plano dimensional; probé tu sentido de la responsabilidad cuando te traje a este mundo, descubrí de todo lo que podías ser capaz dentro del tuyo, y debo admitirte que no me has decepcionado, eres el hombre que amo y por el cual estaría dispuesta a renunciar a mi autoridad con tal de poder seguirte.
Tn: Si lo que dices es verdad, entonces ayúdame a terminar con esto, si es posible sin siquiera hacer un contrato.
Echidna: Yo estaré dispuesta ayudarte en lo que sea, pero mi autoridad me impide tomar acciones fuera de los parámetros de la avaricia y el bien propio, toda mi avaricia podría ser consumida únicamente por ti, tal vez contrario a que tú fuiste quien me hizo buscarla en primer lugar, pero contigo aquí, no tengo necesidad de buscar más en ella.
Tn: ¿Qué pasaría si renuncias a tu autoridad y te libero de este sello?
Echidna: *Viéndote sorprendida* ¿Serías capaz de hacerlo?
Tn: No puedo hacerlo ahora, el país está muriendo, y yo no estaría aquí sino fuera por ti y tu autoridad, en este momento te necesito y es con tu autoridad con la cual pretendo irme.
Echidna: *Poniéndose de pie* Si logras romper mi sello, entonces yo podré salir de aquí y te ayudaré a destruir a tus enemigos sin requerir de un contrato; si eso ocurre no estaría trabajando para ti ni tu para mí, solo tendríamos un interés en común.
Tn: *Poniéndote de pie y razonándolo* Y de esa manera, tu autoridad prevalecería sin siquiera yo ser partícipe de ella.
Echidna: Así es.
Tn: Con esto es casi seguro que tenga la pelea vencida.
Echidna: No tan rápido, dije que podría ayudarte en eso, pero el rompimiento del sello lo tendrás que buscar e idear por ti mismo; si revelara el cómo, haría un acto considerado para el beneficio de un usuario fuera de la autoridad de la codicia, y no puedo hacer algo así.
Tn: No te preocupes por eso, quizá no sea el método más conveniente, pero en el tema de los hechizos y artes espirituales tengo un conocimiento un tanto básico y algo prolongado luego de pasar todo un año en este mundo.
Echidna: Espero te sea suficiente tomando en consideración que todo lo que ves se trata de un hechizo y algo fuera de toda lógica natural.
Tn: Una cosa más.
Echidna: *Viéndote confundida* ¿Eh?
Tn: Quiero ver a Daphne.
Echidna: ¿A Daphne?
Tn: Sé que también está aquí gracias a las copias de Lewes Meyer que me lo hicieron saber a través de unas cartas, Carmilla me recibió la primera vez que vine, y si Satella fue sellada por el dragón volcánica en las montañas de Lugunica y las demás brujas que cayeron fueron salvadas por ti, todas ellas habitan ahora contigo y una de ellas es Daphne.
Echidna: Ella no murió en mi compañía, pero claro que está aquí; mi reflejo, mi presencia y mi autoridad están presentes por medio de una fuerza espiritual que me presenta una a la vez al momento de hablar contigo, si quieres intercambiar la personificación de Daphne a través de mí, te daré la oportunidad. Solo te diré una cosa.
Tn: Soy todo oídos.
Echidna: No trates de verla a los ojos y no rompas sus ataduras por lo que más quieras, su gula es insaciable aun y estando bajo el dominio de este sello.
Tn: Lo tendré muy en cuenta.
Echidna: Haré mi intercambio con ella, aparecerá en breve.
-Echidna hace su mediado cambio de presencia con otra de las brujas-
Typhon: *Aparece en su lugar* Hola Tn...
Tn: *Viéndola* ¿Eh?
Typhon: Tenía muchas ganas de conocerte, Echidna tenía mucha razón sobre ti, en verdad que eres muy apuesto.
Tn: No ocupo ser muy listo para entender que tú no eres Daphne, ¿qué haces en su lugar?
Typhon: *Levantándose de la silla* Echidna dejó el lugar abierto, y aproveché para tomarlo, tenía el interés de conocerte.
Tn: *Confundido* ¿A mí?, ¿por qué?
Typhon: *Se acerca a ti y te alza la mano* La mano jeje *sonríe*.
Tn: *Medio confundido* ¿Qué es lo que quieres?
Typhon: A nadie se le niega un saludo.
Tn: De acuerdo *le das la mano*.
Typhon: *Tomándote de la mano* Veo que eres un hombre seguro y con una gran fuerza de voluntad sobre ti.
Tn: Lo sé muy bien.
Typhon: *Tratando de concentrar su poder sobre ti* ¿Qué clase de culpa o pecado llevas cargando que no te deja vivir bien?
Tn: *Confesándoselo de frente* Mi único pecado, es no haberme dado cuenta de mi valor y el valor que debí darle siempre a las personas que me rodean, sobre todo aquellas que amo y también me aman a mí.
Typhon: *Sin darse por vencida* No te aterra el hecho de que muchas personas han pagado hasta ahora por tu causa y no has podido hacer nada por detenerlo.
Tn: Eran cosas que no podía cambiar, su destino no estaba en mis manos.
Typhon: *En su mente* -Tiene que haber algo, todo hombre oculta algún mal, aunque sea en lo más profundo de su ser, debo encontrarlo-.
Minerva: *Hace un acto de presencia sobre ambos y ataca a Typhon* ¡Basta...!
Typhon: *Esquiva el ataque y desaparece*.
Tn: *Volteas a ver a Minerva* ¿Eh?
Minerva: *Acercándose a ti* ¿Qué pasó?, ¿te lastimó?, ¿te hizo daño?, quería hacer todo tipo de mal contigo.
Tn: Estoy bien gracias.
Minerva: *Cruzando los brazos* No lo hice porque me interesara ayudarte.
Tn: ¿De qué me salvaste?
Minerva: *Viéndote de frente* Typhon intentaba usar tu sufrimiento para lastimarte, a ella le encanta hacer eso.
Tn: Estoy bien no me hizo nada.
Minerva: *Con un aura furiosa* Claro que no, puso su mano sobre ti, tocó parte de tu alma y removió zonas en tu interior.
Tn: *Confundido* Te juro que estoy bien, leí sobre ella y sé la clase de cosas que hacía en vida, pero yo aprendí a dejar atrás mis culpas y no dejé que el pecado de su autoridad me envenenara en carne ni espíritu.
Minerva: *Aún más molesta* Claro que no estás bien, pareces un idiota, pero mis poderes te sanarán al instante *te golpea instantáneamente sobre el cuerpo*.
Tn: *Tratando de esquivarla por reflejo* Tranquilízate por favor *recibes más golpes*.
Minerva: *Termina de golpearte* Ahora estás mejor, es necesario que me agradezcas.
Tn: Gracias supongo, aunque no me siento diferente, aunque sí un poco más aligerado.
Minerva: Fue gracias a mí *cruzando de nuevo los brazos* eres un idiota.
Tn: Probablemente lo soy, y es por eso que estoy aquí y no otra persona, nadie sería tan idiota como para enfrentarse a tantas brujas a la vez y sin tener la certeza de que saldrá con vida al negociar con ellas.
Minerva: Yo nunca mataría o le haría daño a alguien, lo que yo busco es sanar y evitar el conflicto entre los mortales, no quiero que nadie se haga daño entre sí.
Tn: Conozco sobre ti, eres la bruja de la ira, ¿no es verdad?
Minerva: Me llamo Minerva, pertenezco a la autoridad de la ira, y estoy sellada en este santuario gracias a que Echidna rescató mi alma en mi última batalla con Satella.
Tn: Lo sé, conozco el pasado de algunas de ustedes gracias a la literatura que vi en mi entrenamiento para la guardia real, pero no vengo a causar ningún tipo de conflicto, solo quería negociar con Echidna y también con Daphne, ya hice una parte de mi trabajo, ahora solo me falta hablar con Daphne, así que permíteme hablar con ella ahora.
Minerva: De acuerdo, me voy pero porque mi presencia ya no me es más necesaria aquí, habla ahora con Daphne si es lo que quieres *desaparece y sede su lugar a Daphne*.
Daphne: *Apareciendo a través del encantamiento presencial* Hola... ¿eres tú aquel que pedía hablar conmigo?
Tn: *Volteas a verla asombrado* Tú eres Daphne, ¿no es así?
Daphne: Soy la misma, en carne y hueso, o tal vez en esta... materia nada orgánica.
Tn: Hablé con Echidna para poder verte, quiero que lleguemos a un acuerdo.
Daphne: Conozco bien esos detalles, no hay nada que Dna no me haya dicho.
Tn: ¿Te refieres a Echidna?
Daphne: Así es...
Tn: De acuerdo, quiero que hablemos sobre tus mabestias.
Daphne: Las mabestias eh... son mi creación y no tengo nada que ocultar sobre ellas.
Tn: Y yo tampoco tengo que ocultarte nada sobre lo que hacen y lo que le están haciendo a tanta gente, incluyendo a las personas que trato de salvar.
Daphne: Mis queridas mabestias fueron creadas con la intención de acabar con el hambre en el mundo, mi mayor placer es siempre sentirme llena.
Tn: Es muy contradictorio, no hay forma de comerlas, ellas son quienes se comen a los seres vivos.
Daphne: Mi intención es hacer que tanto humanos como otras especies que tratan de comer, tenga cuidado de ser comidos, y de esa manera evitar que el cuidado de ellos sea llenar únicamente su estómago.
Tn: ¿Qué me estás tratando de decir?, es una alegoría completamente retorcida, crear mabestias para que la gente coma pero a la vez evitar que estas nos coman a nosotros; es completamente erróneo tu termino, esas especies no solo comen humanos, sino también animales, especies y todo tipo de cosa, destruyen y consumen más de lo que nosotros podríamos consumir de otras especies.
Daphne: ¿Existe alguna diferencia respecto a lo que el hombre consume en general de su propio mundo?
Tn: Tienes un punto, pero las especies no lo consumen igual que el hombre.
Daphne: Podrán saciarse con las mabestias, pero a la vez ellas también podrán saciarse con ustedes.
Tn: Pues lo que quiero es que sean exterminadas, ya destruí a una de ellas llamada por algunos como la gran ballena, y desvié el curso de los wolgarms que eran controlados por una niña pequeña a la cual asesiné, pero no puedo continuar esta guerra y salvar a toda la gente posible si esas mabestias siguen sueltas por el mundo.
Daphne: No hay nada que yo pueda hacer fuera de este sello, lo que hice en vida permanecerá allá afuera y no hay forma de pararlo, las mabestias seguirán sueltas y no hallarán su fin hasta ser completamente exterminadas.
Tn: ¿Al menos me puedes decir cómo hacerlo?
Daphne: No tengo razones para decírtelo, pero tampoco para no decírtelo.
Tn: Entonces házmelo saber.
Daphne: Solo tienes que destruir los encantamientos o destruir todo rastro de ellas, pero solo una persona con mi autoridad podrá decidir tanto domarlas como destruirlas, por lo que tu única opción sería destruirlas a todas, no hay más verbo en ello.
-Daphne desaparece y da su lugar a Echidna-
Tn: ¡Espera!
Echidna: *Apareciendo en el lugar de Daphne* Estoy de vuelta, perdona la intromisión de Typhon, tenía ganas de conocerte.
Tn: No había terminado.
Echidna: Ella lo hizo, no había más que ella pudiera decir sobre lo que buscabas.
Tn: *Volteando la mirada* Me dio un medio por el cual podría resolver el problema; Roswaal ahuyentó al gran conejo, destruí a la gran ballena, alejé a las mabestias del bosque y... sé que aun hay más, y al menos que me alíe con alguno de los arzobispos de la gula, no habría otra forma de destruirlas sin tener que requerir a la fuerza.
Echidna: Los grandes sacrificios requieren de grandes voluntades.
Tn: Es cierto ¿no?, el viaje fue todo por nada.
Echidna: *Acercándose a ti* Claro que no, con tu presencia me puedo sentir aliviada y al fin liberada de este eterno encierro, yo sé que contigo al fin me liberaré de este tormento y podré regresar a la vida que tanto me llama.
Tn: Quieres que rompa el sello que volcánica puso sobre ti, ¿no es así?
Echidna: Quiero llevar una vida en la que al fin deje de estar sola y pueda renunciar a mi autoridad al lado de ti y lejos de este mundo.
Tn: ¿Cómo sé que lo tuyo no es algún tipo de engaño?, eres famosa por hacer eso.
Echidna: Yo no miento tesoro, yo digo las cosas tal y como son y ni una palabra me es dada por falsedad.
Tn: ¿Y qué me sobrevendrá a mí después de eso?
Echidna: Te he dicho que no habrá ningún pacto ni ningún documento que te atenga a mí bajo alguna circunstancia, serás libre de mi autoridad y sí me liberas no le mencionaré a nadie cual fue tu intención.
Minerva: *Apareciendo a un lado de ambos* No le creas.
Tn: *Volteas a verla* Minerva.
Echidna: *Volteándola a ver* ¿Qué es lo que haces aquí?
Minerva: Vengo a evitar que seas liberada *viéndote* Tn... no dejes que esta mujer te haga cómplice de sus mentiras, ella tiene una razón para ser liberada y te la está ocultando.
Tn: *Viendo a Echidna* ¿Qué cosa no me estás diciendo?
Echidna: Tn... no escuches a Minerva, no hay nada que te haya dicho que no sea verdad.
Minerva: Si, tal vez lo que te dijo sea cierto, pero... hay más de lo que no piensa hablar.
Tn: *Confundido* ¿Cómo es que lo sabes?
Minerva: Conozco a Echidna desde hace cientos de años, yo siempre supe como te atesoraba y como lo que veía en ti la animaba a buscar hacerse de todo el conocimiento y el saber que su avaricia le ordenaba tener, y aunque ella en verdad siempre anhelo tenerte y saciar en ti toda la avaricia que cargaba consigo, tiene aún más planes aparte de eso.
Tn: *Viendo a Echidna* ¿Qué tipo de planes?
Echidna: *Viéndote con una sonrisa* Yo todo lo que quiero es estar a tu lado, darte todo mi amor, renunciar a mi autoridad y vivir juntos sin importar las cosas que nos tengan que venir en el futuro; podremos vivir aquí, si quieres podemos vivir en tu mundo, te dejaré usar mi cuerpo como lo desees, podrás estar con las otras chicas si eso quieres, pero lo único que quiero de ti, es compartir tu yugo y mantenernos unidos juntos hasta el final de tu existir, mi vida no podría estar completa sin ti y sin la avaricia que emerge de tu ser, eso es todo lo que deseo, es todo lo que anhelo y todo lo que quiero para mí y para ti, y no hay ninguna otra cosa que pueda ocultarte fuera de eso.
Tn: *Quedándote razonando sus palabras por un rato* Echidna...
Echidna: *Sonriendo* Sí, Tn...
Tn: Yo...
Carmilla: *Apareciéndose* Espera...
Tn: *Volteando a verla* ¿Qué haces aquí usurpadora?
Carmilla: *Haciendo una mirada nerviosa* Tn... te dije que yo no fui quien te engañó cuando me viste como tu amada.
Tn: No tengo motivos para confiar en ti, tu autoridad no se desvanecerá sobre mí.
Typhon: *Apareciendo a un lado* Tal vez quieras escucharme a mí.
Tn: *Viéndola confundido* Espera, ¿tú también? *Viendo a Echidna* espera un minuto, lo dejé pasar mucho de lado, pero ¿no me dijiste que solo podía presentarse una a la vez?, comencé a tener dudas desde que se presentó Typhon y Minerva al mismo tiempo.
Sekhmet: *Apareciendo al instante* No culpes a Echidna por eso, ella quería resguardarte únicamente para sí misma y no involucrarnos en su mutua privacidad.
Tn: *Viéndola* ¿Y tú eres...?
Seckmet: Conóceme como la bruja de la pereza, mi nombre es Seckmet, exactamente así.
Daphne: *Apareciendo* ¿Qué pasa?, se están reuniendo todas.
Typhon: Al parecer estamos a punto de ser presentes de un pacto completamente fuera de los parámetros de las brujas y que nos hará despedirnos de Echidna.
Minerva: *Viéndose molesta* Yo no permitiré que eso pase.
Echidna: *Viendo a Minerva* ¿Acaso sientes celos de esto?
Minerva: Claro que no, no es como que Tn me interesara, simplemente me pone mal de humor y mi ira está al más no poder.
Echidna: *Viéndote* Tn... aparentemente tienes deleite para con las brujas.
Tn: Eso es lo que menos quiero por ahora, lo único que busco es terminar con esto y acabar con lo que está pasando allá afuera.
Echidna: Te lo concederé con mucho gusto, pero antes dame el permiso de acompañarte y servirte como la mujer que siempre debí ser junto al hombre que más amo *se acerca a ti poniendo su cabeza sobre tu hombro*.
Tn: *Tomándola de los brazos* Si quieres salir, antes prométeme una cosa.
Echidna: *Viéndote con ternura* Haré lo que sea por ti mi corazón.
Tn: *De forma seria* Prométeme que si te saco de este cementerio, me permitirás encontrar la forma de volver a mí mundo y terminar con lo que empecé en este para poder volver al mío sin carga y con la convicción de que todo estará bien al momento de tener que partir.
Echidna: Lo cumpliré siempre y cuando tu regreso, lo hagas incluyéndome en él.
Las demás brujas: *Viéndolos* ¿Y qué pasará con nosotras?
Echidna: Todas tendrán su oportunidad para salir consecutivamente, ténganlo por seguro.
Minerva: Yo no puedo permitir esto.
Typhon: Espero pronto ser liberada.
Daphne: Me está empezando a dar hambre.
Carmilla: No creo que eso esté bien.
Seckmet: Si el tiempo es consecutivo, ya llegará el mío.
Echidna: *Viendo a sus compañeras* Se los aseguro *finaliza con una sonrisa*.
Tn: *Tomando a Echidna entre tus brazos* Entonces vámonos *le das un beso instantáneo en los labios*.
-Se desprende un fuerte destello entre ustedes y las brujas haciéndolos desvanecer, y liberándolos de vuelta en el templo-
Tn: *Despertando* ¿Eh? *volteas a ver a tu alrededor y ves a dos mujeres tiradas en el suelo* funcionó.
Rem: *Levantándose* ¿Qué fue lo que pasó?, te esperé durante mucho tiempo.
Tn: Hice un acuerdo con ella, pero no juré ningún contrato, ella...
Rem: *La mira y se abraza a ti asustada* ¡Está aquí!
Tn: *Alejándola de ti* Tranquila, hicimos un acuerdo.
Rem: *Viéndote* ¿Sobre qué?
Tn: Te explico luego.
Echidna: *Se levanta del suelo* ¿Eh?, regresé.
Tn: *Confundido* Y en cuerpo y alma, ¿cómo es esto posible?
Echidna: *Volteándote a ver aun en el suelo* No lo sé.
Tn: *La ayudas a levantarse* Te traje de vuelta como te lo prometí.
Echidna: *Viéndote con encanto* ¿Cómo lo supiste?
Tn: *Confundiéndote* ¿Qué cosa?
Echidna: Lo del beso, ¿cómo sabías que con eso podías romper un sello como el que puso el dragón hace ya tantos años?
Tn: *Viéndola de frente* Estudié sobre eso, nunca creí llegar a utilizarlo, mucho menos en una situación como esa, pero al parecer funcionó; ambos teníamos que sentir un afecto mutuo para que un acto tan puro como un beso rompiera un sello tan poderoso como el del dragón volcánica.
Echidna: Yo te dije que mis sentimientos eran sinceros hacia ti.
Rem: *Viéndolos* ¿Ella fue quién te trajo aquí?
Echidna: *Viendo a Rem* Así es pequeña, conozco a Tn desde que estaba en cuna, era mi deber traerlo hacia mí algún día.
Rem: *Viéndote con algo de tristeza* ¿Acaso Emilia y yo ya no estaremos junto a ti después de esto?
Tn: *Viendo a Rem* Claro que sí Rem, esta mujer fue muy clara con sus condiciones de salida, podré estar con ustedes así también como con ella, ni siquiera tendré que renunciar a mi propia libertad.
Rem: *Acercándose a ti y abrazándote* Menos mal, porque mi vida no podría estar completa sin tenerte a mi lado.
Tn: *Correspondiéndole* Siempre tendré un lugar para ti.
Echidna: *También abrazándote* Y no te olvides de mí.
Tn: *Abrazándola con un poco de duda* También tendré un lugar para ti.
Echidna: *Te sonríe*.
Tn: *Volteándola a ver* Pero no puedes salir así frente a los demás, al instante te reconocerán como la bruja de la avaricia, necesitamos darte un bigote falso.
Echidna: Tienes razón *chasquea su dedo y se hace un cambio de ropa*.
Tn: *Viéndola fijamente* Guau...
Echidna: ¿Esto te gusta no es así?
Tn: Tal vez te quedaría muy bien en mi mundo, pero será poco discreto aquí.
Echidna: Muy bien *vuelve a chasquear su dedo*.
Tn: *Viéndola* Mmm... me gusta, pero ya tenemos cuatro sirvientas de nuestro lado, poner otra ya estaría de más.
Rem: Con Ram, Frederica, Petra y yo sería más que suficiente.
Echidna: Lo entiendo *chasquea su dedo por última vez*.
Tn: *Viéndola* Será algo discreto mientras estemos por aquí.
Echidna: Estoy segura de que no me reconocerán con esta ropa y este peinado, y las únicas que podrían hacerlo serían Ryuuzu y Beatriz, pero Beatriz no está aquí.
Tn: Solo salgamos de aquí y volvamos a la ciudad; ¿tu barrera en el santuario desapareció no es así?
Echidna: Prometí que sí una persona lograba pasar las pruebas, entonces yo sería liberada junto con el santuario, por lo visto tú lo has logrado.
Tn: *Viendo hacia afuera* En ese caso hay que irnos ya, ya está amaneciendo, debemos volver a la ciudad y rescatar a Emilia.
Rem: Vamos.
Echidna: Iré a donde tú me lleves.
-Se van hacia los transportes-
Tn: *Preparando la carroza con los caballos* Vamos suban, Rem tú conduce.
Rem: Claro *sube al asiento del conductor*.
Echidna: *Sube en la parte trasera*.
Tn: *Subes junto con Echidna* Vámonos Rem.
Echidna: *Volteándote a ver* ¿Qué es lo primero que debemos hacer?
Tn: *Sacando tu metia* Antes hay algo que debo hacer yo *sintonizas con Reinhard* Reinhard.
Reinhard: *Con su metia* Estás bien, logramos vencer al culto en la ciudad capital, pero aun no hemos dado pista del paradero de Emilia.
Tn: Iré en este momento a la ciudad a buscarla, pero hay otra cosa importante que necesito que hagan por favor.
Reinhard: ¿De qué se trata?
Tn: Manden a la campaña de Crush y Priscilla directo a Priestella, necesitan de nosotros ahora.
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