24
—Espera Jayden —murmuro cuando está por alcanzar el elástico de mi ropa interior.
—¿Qué pasa? —pregunta con voz entrecortada.
—Aún tenemos que hablar...
—Pero...
—Jayden.
—Bien —alza las manos en señal de rendición soltando mi cuerpo y sentándose en el filo de la cama, recojo la camiseta que tire en la entrada de la habitación y la vuelvo a pasar por mi cuerpo— Que sepas que aún no te perdono del todo —advierto moviendo mi dedo enfrente de su rostro de manera amenazadora.
Cruza sus brazos y me mira con una ceja enarcada.
—¿Por qué?
—¿En serio lo preguntas?
—Vale ¡Lo sé! Pero ya te pedí perdón.
—Unas disculpas no resuelven todo.
—Me siento regañado —entorna los ojos, pero lo ignoro.
—Quiero que sepas que no aceptaré ningún comportamiento parecido otra vez, lo digo en serio Jayden. No quiero que vuelvas a hacer algo así porque si vuelves a hacerlo te aseguro que no tardaré ni una hora en salir de tu vida por completo...
—Bien, lo entiendo, lo vuelvo a repetir, lo lamento mucho, de verdad.
—Quiero saber algo... —juego con mis dedos de manera nerviosa mientras pienso en como preguntar esto.
—Soy todo oídos.
—Después de esto, bueno, las confesiones y todo eso... —paso saliva con fuerza— ¿Qué se supone que somos?
—¿Y es que aun tienes dudas? —pregunta tomando mis manos y acercándome a él.
Me encojo de hombros.
—No quiero ilusionarme o crear falsas expectativas en mí.
—No tengo idea de cómo van esto de las relaciones, porque para serte sincero nunca tuve una "novia" —hace comillas con sus dedos—, pero quiero todo contigo castaña ¿Te lo tengo que pedir? Si es así lo hago ¿Lo quieres dar por hecho? Lo hacemos así ¿Quieres que no tenga nombre? Lo hacemos, pero quiero que sepas que en este momento lo único que quiero es tomarte como mía, mi castaña, mi chica, mi novia, mía.
Lo miro a los ojos mientras intento no sonreír y ponerme a saltar en la cama.
Asiento lentamente tomando sus mejillas y dejando leves caricias.
—¿Entonces tu también serás mío Jayden? —pregunto con una sonrisita divertida, mi corazón se acelera cuando habla.
—Lo soy desde el día que pisé ese restaurante donde trabajabas —mi pecho se calienta y bajo mi rostro para besar sus labios suavemente.
—Y yo soy tuya desde el día que entraste creyéndote el rey del universo donde trabajaba —me toma por los muslos haciendo que me siente a ahorcajadas sobre él mientras se deja caer en la cama.
—Quiero que mañana nos vayamos de viaje —dice jugando con un mechón de mi cabello.
—Claro y yo quiero ser millonaria.
—Lo digo en serio.
—¿Eh?
—Vámonos de viaje por unos días —niego lentamente con la cabeza.
—Jayden sabes que tengo que trabajar.
—Y yo soy tu jefe.
—Jayden no me parece justo y lo sabes...
—Cuando vi los documentos que le dijiste a Ana que me entregue vi que has terminado todo el trabajo de esta semana, logos, publicidad, documentos...
—Eso no me da derecho a faltar.
—Claro que sí, has adelantado trabajo Heather, eso te da el beneficio de faltar por los días siguientes.
—Lo dices porque quieres que vaya contigo.
—También, pero es cierto, estás libre esta semana.
—¿Y cómo nos iremos de viaje sin planear nada? No tenemos pasajes, no tenemos maleta, no...
—Castaña, tengo el dinero suficiente para hacer eso en un día o en horas, no te preocupes por eso.
—Pues si nos vamos te tengo que ayudar a pagar algo.
—No, definitivamente no, yo te estoy invitando así que yo pago.
—Eso es injusto.
—Tengo millones de dólares en mi cuenta que no gasto porque no tengo en que, déjame utilizar todo ese dinero en nosotros.
—A veces olvido que eres millonario —mascullo jugando con su cabello.
—¿Entonces?
La pienso por un momento antes de asentir.
—Bien.
—Genial, mañana vamos temprano a tu apartamento por algunas cosas para el viaje.
—¿Dónde iremos? —pregunto.
—¿Prefieres un lugar donde haga calor o frio?
—Mhm... —pienso por un momento antes de encogerme de hombros—, el calor estaría bien, pero...
—Pues bien, será un lugar donde haga calor, haya playas y eso.
Rio.
—Vale.
—Ahora descansemos que mañana tenemos que levantarnos temprano.
Beso sus labios por última vez antes de cerrar mis ojos y relajarme encima de él.
—Te amo castaña —murmura antes de sentir como mis ojos pesan y me quedo dormida.
Jayden Harris
Me siento tan jodidamente tranquilo luego de haberle dicho mis sentimientos a Heather, quien ahora es mi novia, mía.
Me entretengo viendo su respiración tranquila y su cabeza recostada en mi pecho, sus labios levemente abiertos y su expresión relajada, mi mano retira el cabello que cae por su rostro, se mueve un poco y cuando estoy por recostarme y cerrar mis ojos, mi móvil suena.
Bufo intentando buscarlo lo más rápido posible para que no despierte a mi castaña, lo ubico en la mesa de noche y estoy por colgar cuando veo nombre Leo, mi padre en la pantalla, pero me la pienso mejor y acepto la llamada para avisarle que me desapareceré una semana.
—¿Qué quieres? —pregunto contestando la llamada.
—Madre mía Jayden, un poco más de respeto que sigo siendo su padre.
—Le doy respeto a quien se lo merece ¿Qué quieres?
—Tengo que hablar contigo.
—¿Sobre?
—Tiene que ser en persona.
—No puedo hasta la otra semana.
—¿Hasta la otra semana?
—Me iré de viaje por una semana.
—¿Y el trabajo?
—Sabes que tengo empleados que pueden manejar eso por mí.
—Ahora eres el jefe Jayden, tienes que tener...
—Como lo dices, ahora soy el jefe y al ser el jefe sé que hago y como manejo el negocio.
No dice nada y nos quedamos en silencio por un largo rato.
—El lunes te espero en mi oficina, a las siete de la mañana. Puntual.
—Adiós Leo.
—Adiós hijo.
Cuelgo la llamada y acaricio la espalda de Heather cuando se remueve encima mío.
—¿Qué pasa? —pregunta sin abrir los ojos.
—Nada cariño, descansa.
—Tu igual rubio.
Beso su frente y me concentro en cerrar los ojos y relajarme para poder dormir de una vez.
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