CORAZONES ROTOS-CAP 3
Narra Camus
No es que me guste mucho ir en grupo a los bares, por la noche, pero era una oportunidad para hablar con Milo.
Así pues, me organicé y llegue puntual a casa de Aries, donde Aioria y Dita intentaban convencer a Mu de venir con nosotros.
Mu: ¡Que no voy a ir! No quiero cargar borrachos.
Milo: ¿Por qué tengo la impresión de que me miras a mi?
Al final lo convencieron y fuimos al bar. Dita se sentó al lado de DM (DeathMask) y, cuando se dio cuenta de que él estaba mirando a otras, le pisó el pie. Milo estaba bailando con varias chicas. Una rubia se le acercó y le susurró algo al oído, y ambos se rieron. Me puse triste porque estaba coqueteando con ella y no conmigo.
Volteé la cabeza y me dispuse a irme, cuando Saga apareció detrás de mi.
Saga: ¿Ya te vas?
Camus: Contaba con ello
Saga rió y se sentó a mi lado. Vimos pasar a Dita, rojo de furia.
Saga: ¿Pasa algo Dita?
Dita: Ese idiota de DeathMask está coqueteando con otras, ¡y no conmigo!
Saga: Eso te pasa por enamorarte de un pendejo alcohólico y drogadicto.
Dita: ¡Mira quien lo dice!
Saga: ¡¿A que te refieres con eso?!
No pude evitar reirme por ese comentario, al ver que me hacía gracia, Saga se puso a reir tambien. Dita puso los ojos en blanco y se fue.
Narra Milo
Voltee a ver a Camus, y vi que se estaba riendo, con Saga a su lado. Eso realmente me partió el corazón, porque solo quiero que Camus se ria conmigo.
Me acerqué a la barra y pedí otra cerveza. Quería olvidar que ví a Camus divirtiendose con alguien más, aunque en el fondo siempre supe que Camus no se fijaría nunca en mí. Soy un idiota por pensar que eso pasaría algún día.
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Narra Camus
Saga y yo hablamos un largo rato. A eso de las once y algo Mu se nos acercó.
Mu: DM y Aioria se cayeron de borrachos, y me imagino que Milo tambien. Mas les vale traerlos de regreso al santuario, porque yo ya dije que no cargaría borrachos.
Se fue, y Dita tomó a DeathMask, que estaba en la barra, y Saga recogió a Aioria que estaba tirado en el suelo.
Dita: Camus, ¿podrías buscar a Milo?
Camus: Claro. ¿Saben donde puede estar?
Dita me señaló un callejon y me puse en camino. Ese callejon llevaba a un patio oculto, donde estaba Milo, besando a la chica rubia de antes. Yo quería llorar. Milo habrió los ojos y me vio.
Milo: ¡Camus!
La rubia seguía mirando a Milo con la esperanza de que la volviera a besar, pero como no le prestaba atencion se fue furiosa. Aprete los puños y voltee la cabeza.
Camus: Es tarde. Debemos volver.
(La rubia)
Milo empezó a caminar, pero se tropezó y cayó de cara al suelo.
Camus: ¡Milo!
Me acerqué y le di vuelta. Me miró con esos lindos ojos electricos... Su mirada estaba brillando. Puse una mano en su frente y estaba ardiendo.
Camus: Milo, tienes fiebre... Te llevaré a tu casa.
Continuará...
Unas imagencitas...
Bueno, espero les haya gustado
Perdón la demora, es que soy relenta para escribir jeje, pero subiré otra parte lo más pronto que pueda.
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