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O2

Cuando la clase llegó a su fin, tanto Lucy como Natsu salieron del salón y se dirigieron a la cafetería. Lucy tenía la siguiente hora libre, mientras que Natsu planeaba simplemente saltarse su siguiente clase, algo que no era inusual para él. Sin embargo, eso no era algo que Lucy debiera saber, ya que si se enteraba, seguramente lo reprendería y lo obligaría a asistir a clase.

Natsu cambió de tema en la conversación para evitar que Lucy se enterara de sus planes y, cuando finalmente llegaron a la cafetería, Lucy pareció olvidarse por completo de lo que estaban hablando. Dado que la atención de Lucy se centró en Levy, su mejor amiga, Gray, el "amigo-enemigo" de Natsu, y Lisanna, la actual novia de Natsu. Y aunque parecían estar ocupados en algo, Natsu y Lucy decidieron, en un acto silencioso, acercarse a saludar. La primera en notarlos fue la chica de cabellos blancos, quien les sonrió a ambos y les saludo con la mano, haciendo así que tanto Levy como Gray se dieran cuenta de la llegada del par.

─ ¡Oh, Lu-chan, Natsu! ─ Levy saludó a ambos con entusiasmo, seguida de Gray. Sin embargo, después de unos cuatro pacíficos minutos en los que Gray y Natsu se estuvieron mirando, la situación se tornó en una pelea entre ellos, lo cual no era nada fuera de lo común. 

Las tres chicas observaron la escena con cierta diversión. La relación de amistad entre Gray y Natsu era un tanto peculiar, pero se notaba que eran muy buenos amigos. Lucy, entonces, desvió su atención de ambos chicos y tomó asiento en el lugar en el que antes había estado Gray.

─ ¿Qué estaban haciendo? ─ preguntó Lucy, curiosa por la conversación o actividad en la que sus amigos habían estado involucrados antes de su llegada.

─ Bueno, Lisanna, Gray y yo estamos en la misma clase de ciencias, así que nos acomodamos los tres para hacer los trabajos del semestre juntos, pero es todo un dolor de cabeza. Lu-chan, recuérdame nunca más ver ciencias.

─ Ah, entiendo. Suena como todo un desafío. ─ respondió Lucy con una sonrisa. ─ Pero tranquila, Levy-chan, no creo que debas ver ciencias el siguiente semestre. ─ Hizo una pequeña pausa y miró a Lisanna.  ¿Cómo van los proyectos hasta ahora?

─ Bueno... Pensábamos que sería mas sencillo. Pero el maestro nos esta pidiendo demasiado y quiere que entreguemos todo para la siguiente semana.

─ Vaya, suena bastante intenso ─ comentó Lucy con preocupación. ─ Pero estoy segura de que lo lograrán. Si necesitan ayuda o algo, no duden en decírmelo. Cómo cambie mi horario, los maestros con los que veo ahora clase no dejan trabajos muy pesados.

─ Esta bien Lucy, no te preocupes, lo tenemos casi listo. Solo nos falta aprendernos de memoria todo.

Y antes de que Lucy pudiese decir algo más, Natsu y Gray aparecieron de la nada y tomaron asiento, como si no se hubiesen estado peleando hacía poco de medio segundo antes. ¿La razón? Erza, la pelirroja amiga de la infancia de ambos, había entrado a la cafetería en busca de una ración del famoso pastel de fresas que vendían en la cafetería todos los martes. Lucy dirigió una mirada hasta el puesto de pasteles, aparentemente, las peleas de Natsu y Gray habían acabado tirando todos los pasteles, y ambos chicos tenían miedo de enfrentarse a la furia de "Titania", uno de los apodos de la pelirroja. 

─ ¿Qué han hecho? ─ preguntó Lisanna entre risas, observando la escena con diversión, mientras Lucy soltaba una pequeña risa y Levy simplemente suspiraba.

─ Nosotros... solo decidimos comportarnos ─ respondió Natsu, intentando mantener la calma, aunque nadie en esa mesa parecía creer eso.

─ Ajá ─ soltó Levy con un dejo de sarcasmo antes de instar a Lisanna y Gray a apresurarse para terminar el trabajo. Parecía que Levy estaba verdaderamente harta de la situación. Tanto Lucy como Natsu decidieron darles su espacio, aunque se quedaron en la mesa por si acaso necesitaban algo, y también porque la cafetería ya estaba bastante llena.

Lucy por su parte observó con tranquilidad al resto de la gente en la cafetería, por otro lado, Natsu decidió que tal vez sería buen momento para empezar con su tarea de la siguiente clase. Así que calmadamente, abrió su mochila y saco sus libros, incluyendo a cierta nota.

Natsu se detuvo para observar el papel, ladeo la cabeza y la leyó con atención. Un par de minutos después hizo un escandalo.

─ ¡¿Esto es tuyo, Lucy?! ─ exclamó, su voz llenando el espacio de la cafetería. Las miradas de todos se dirigieron hacia él y la mesa, mientras la sorpresa se extendía entre los presentes.

Lucy giró hacia Natsu con sorpresa, notando la nota en sus manos y su corazón empezó a latir más rápido. Trató de mantener la compostura, pero la inquietud crecía dentro de ella mientras intentaba encontrar una forma de resolver ese malentendido sin revelar la verdad.

─ ¿Eh? ¡No tengo idea de qué estás hablando, Natsu! ─ respondió Lucy, forzando una sonrisa, tratando de minimizar el impacto del momento y esperando que Levy o Lisanna intervinieran para cambiar de tema.

─ ¿Qué tienes ahí, Natsu? ─ intervino Gray, lo cual fue un alivio para Lucy. Gray tomó la nota y la leyó, su expresión fue todo un espectáculo. ─ ¿¡Eh!?

En un intento por calmar la situación, Levy intervino rápidamente y le quitó la nota a Gray para leerla en voz alta. Todos en la mesa se quedaron en silencio, expectantes por lo que diría Levy. Ella, con un tono calmado pero con cierta curiosidad, comenzó a leer la carta en voz alta para todos en la mesa.

─ "Querido Dragón..." ─ Levy inició la lectura, manteniendo el suspenso. Pero de repente, un grito desde el otro extremo de la cafetería llamó la atención de todos, interrumpiendo el momento y dejando la lectura a medias.

Lucy sentía su rostro arder, abrumada por la vergüenza, y eso que aún no habían descubierto que era la autora de la nota de amor dirigida a Natsu.

Ni siquiera sabía cómo esa carta había llegado a la mochila de Natsu. Sin embargo, tenía algo claro: necesitaba aclarar el malentendido cuanto antes. Debía redactar otra carta y hacérsela llegar a Natsu. ¡Qué frustrante resultaba! Había escrito esa carta para desahogarse sobre sus sentimientos, pero ahora Natsu la había leído, ¡y no solo él! Gray y Levy también lo habían hecho, y estaba segura de que al menos Levy se había dado cuenta de que la carta era suya. Agradecía enormemente que Lisanna no hubiese leído la carta; eso habría sido mucho peor.

Soltó un suspiro pesado. Era hora de escribir la carta para Natsu.

« Querido Dragón,

Me veo en la necesidad de escribirte nuevamente, aunque esta vez con un propósito diferente al pasado. Debo aclarar algo que ha causado un malentendido que me resulta incómodo y penoso.

La carta que llegó a tus manos, esa que por error ahora está en tu posesión, no estaba destinada a ti. No era mi intención que supieras de su existencia, y mucho menos que llegara a tus manos de esta forma confusa.

Es importante para mí aclarar que, en verdad, no tenía la intención de entregarte esa carta. No pretendía causar ningún tipo de malestar ni incomodidad. Sinceramente, lamento profundamente la situación y cualquier confusión que haya causado.

Por favor, comprende que mi intención nunca fue poner en una posición incómoda a ninguno de nosotros. Espero que podamos dejar este malentendido atrás. Así que solo olvídate de la carta.

𝓛. »

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