
Parte 4
Cuando vives en un orfanato como yo, hay momentos en los que sueñas con como sería tu vida si te adoptan, era un tema que más de una vez converse con algunos amigos que hice y eventualmente fueron adoptados, por ejemplo, había una chica amante de los maníes que siempre decía que sería adoptada por un espía y participaría en difíciles misiones para la paz entre naciones, o también estaba un chico que gustaba de usar unos calzoncillos rojos por fuera del pantalón, decía que sería adoptado por una familia de granjeros hasta descubrir que su destino era algo muy grande, muchos sueños interesantes cuando te detienes a pensarlo.
¿Yo? Claro que lo pensé más de una vez, una pequeña familia, un padre, una madre y yo, nadie más, sin hermanas ni hermanos, viviendo una vida cotidiana tranquila y sin tanto ruido, en una casa normal, en un barrio normal, ¿Eso es soñar muy poco? Soy alguien vago, una vida tranquila es mi sueño desde que era pequeño.
Sueños simples, deseos pequeños, aunque algunas cosas si me gustaría probar algo digno, ya sabes, como cierto sándwich, uno glorioso y delicioso como ninguno otro.
¿Alguna vez lo dije no?, Quería comer una buena hamburguesa, ¿Por qué insisto tanto con eso? Tengo malas experiencias intentando comerlas, así que me dije a mi mismo que el día que pudiese, me compraría una gran, bella, grasosa y sobre todo sabrosa hamburguesa... se supone que haría eso y lo disfrutaría de corazón... pero... (Tono seco) ¿Qué carajos es esto?
Frente a Lincoln, un plato de fina porcelana con una porción de una humeante hamburguesa con especias y salsa encima, a su lado, el pan y los vegetales, todos dispuestos para que pudiesen ser tomados y cortados con cubiertos sin crear un desastre.
Esto no... esto no era lo que yo quería.
Con lágrimas en los ojos, Lincoln observaba el plato que aun no había siquiera empezado a comer, Lily por su parte observaba perpleja los múltiples cubiertos sin saber cual tomar, algo que era observado por Leonard quien los observaba de reojo a ambos.
- (Pensando) Lincoln esta perplejo de observar tal obra maestra de hamburguesas, y esa pobre chica, ver tanta comida en su plato quizás fue demasiado considerando su tamaño, (Feliz) ambos deben estar realmente emocionados.
Tras unos pocos minutos, Leonard paso de su rostro de satisfacción a algo de confusión cuando noto que ambos chicos seguían con sus mismos problemas.
- Ajem, bueno Lincoln, ahora que estás aquí, ¿Qué opinas de la casa?
- No es lo que esperaba. - Dijo mientras seguía observando su plato intacto.
- Oh, bueno, ¿Y que sientes que podría cambiarse?
- Todo esta esparcido, no es como debería ser.
- (Sorprendido) ¿Esparcido? ¿No hay orden?
Aquellas palabras habían sorprendido enormemente al anciano, su hogar, el castillo que había edificado con el esfuerzo de toda su vida, ¿Acaso todo aquello era un desastre ante los ojos de un mero adolescente? ¿Podría haberse acostumbrado tanto a esa vida que deterioro sus sentidos?
- (Pensando) No puede ser... acaso... ¿Será por el trato con William?
Rápidamente cambio su vista a la pequeña, quizás la vista de un adolescente estaba distorsionada, pero al vista de una pequeña tendría que ser más sincera y directa.
- Bueno pequeña, ¿Qué tal todo? ¿Alguna queja?
- Todo es... confuso, aunque creo que empiezo a entenderlo. - Dijo mientras tomaba un tenedor pequeño.
- ¿Confuso?
Con la mirada busco a sus sirvientes, a la lejanía pudo notar a William hablando con uno de los mayordomos tranquilamente en la zona de la entrada al comedor, al mover su vista, observando el exterior, pudo observar a uno de los guardias nocturnos pasar junto a su perro guardián sin que este tuviese su correa puesta, luego se observo a si mismo, sin su saco y con la camisa arrugada y arremangada.
- Eso está mal.
Lily quien finalmente había logrado tomar un poco de carne con el tenedor se detuvo en el acto al escuchar las palabras molestas del anciano, creyendo que lo había arruinado, dejo el cubierto sobre el plato, muy lentamente.
- Lincoln, niña pequeña, terminen pronto de cenar, tengo que hacer unos preparativos.
Dicho eso, Leonard se levanto de su asiento, dejando a ambos chicos en soledad antes de cerrar la puerta con fuerza.
- Lincoln, ¿Cómo se come esta cosa?
- Esto no es comida, es una aberración.
- ¿Lincoln?
Lincoln golpeo con sus manos la mesa, mientras seguía observando el plato.
- ¡Lo arruinaron todo! ¡¡¡Maldito sea el que hizo esto!!!
- Eh...
Unos minutos después, nueva habitación de Lincoln
Lincoln yacía sobre su cama mirando el techo, el ambiente se sentía extraño y aunque la comida sabía bien se sentía decepcionado, sintió como algo dentro de él se rompió cuando la probo, pero finalmente comenzaba a dejar de pensar en eso, sobre todo entre más observaba el amplio lugar que ahora le pertenecía.
- Creo que aquí caerían al menos unas 6 camas e incluso sobraría para poner mesitas de noche a su lado.
- ¿Sigues pensando en el orfanato? - Dijo Lily, quien yacía recostada apoyando su cabeza sobre el brazo de Lincoln a modo de almohada.
- ¿Qué esperabas? Ha sido toda mi vida, Ethan o Alysa seguramente se pelearían por mi cuarto, Thomas busque a otro chico que le diga cuentos, no lo sé, son muchos casos en los que pensar.
- Bueno, si te sirve de consuelo hoy comí más de lo normal y todo sabía bien.
- No hablemos de la cena por favor.
- Sobre eso, ¿Dónde crees que haya ido el señor? Se veía enojado cuando se marchó, ¿Es porque no sabía que cubiertos usar? Cuando me observo tomarlo creí que quería matarme.
- Yo lo conocí en una celda cuando el gigante que conducía me secuestro el sábado, era un lugar que ni siquiera tenía ventanas y tenia esposadas mis manos, tú la sacaste barata.
- ...
- Digo, creía que me iban a matar y todo, tampoco me la pusieron muy fácil con ponerme una bolsa en la cabeza e intimidarme todo el viaje, con cosas como si hablaba me cortarían la lengua o si no hacía caso me romperían las piernas.
- Me estás asustando.
- Oye, no creo que se metan con una niña pequeña como tú, no al menos hasta que tengas edad para que te vendan por más dinero.
- (Preocupada) ¿En serio podría hacer eso?
- ¿Para que crees que te traje conmigo?
Lily se levanto y observo el rostro serio de Lincoln, comenzando a asustarse hasta que el muchacho no pudo aguantar más y la risa le gano.
- Jajaja, perdón, perdón, pero tu cara de preocupación siempre me da risa.
Lily inflo sus mejillas, mirando con odio a Lincoln quien se río con más fuerza.
- En ocasiones puedes ser un verdadero un idiota.
En ese momento, Leonard se acercó por el pasillo, al escuchar la risa de Lincoln su corazón se calmo ligeramente, pero antes de abrir la puerta decidió abrirla ligeramente para escuchar mejor que podría estar conversando su querido nieto.
- Vamos, no te enojes.
- Si las cosas son así, ¡Me voy! - Leonard se preocupó, los chicos (Según él) seguían molestos con el lugar.
- Oye, tampoco es para tanto, no fue tan malo. - Aquella frase revivió el espíritu del anciano.
- ¡Fue horrible! - Y su corazón volvió a romperse.
- Bueno, - Lincoln acababa de defenderlo, al menos él si estaba agradecido. - La verdad si fue un poco malo.
- ¡Malo!
Lily se encamino a la salida, abriendo la puerta con furia, pero al dar un paso fuera de la habitación de Lincoln pudo notar a Leonard sentado de rodillas contra el muro.
- (Confundida) ¿Señor Loud?
- Ah, niña.
- No se ve bien, eso no está bien.
- ...
Leonard solo se dejo caer por su propio peso hacia el lado, no estaba a la altura de su apellido, si incluso dos niños que no saben sobre estatus podían notarlo, ¿Qué tan bajo había caído como persona?
Lily por su parte al ver que no había respuesta del anciano retrocedió un poco a la habitación, lo suficiente para que Lincoln volviese a verla.
- ¿No te ibas a ir?
- Lincoln, el señor Loud se murió.
Minutos después
- Lincoln, ¿Puedo conversar contigo?
- Eh... claro señor Loud, ¿Pero seguro que está bien?
- Lo estoy, seguramente solo se me perforo el corazón o algo así.
- (Serio) Estoy completamente seguro de que debería estar muerto entonces.
- Creo que tenemos algunas cosas de que habla. - Leonard hablo tranquilamente, ignorando por completo a Lincoln para toma una pose sería, como si nada de lo anterior hubiese ocurrido. - Lincoln, como bien deberías entender desde hoy y por el resto de tu vida debes usar el apellido Loud, es un apellido respetable con un gran linaje por detrás, así que debes siempre sentirte orgulloso de él.
- No se va a morir por conversarme ¿Verdad?
- Es un apellido fuerte, representamos la fuerza física aplastante junto a...
- Si quiere llamo a Wi...
- ¡¡¡Ya cállate y déjame hablar mocoso maleducado!!!
Quizás fue instinto, memoria muscular o efecto de su linaje, pero Lincoln se detuvo en el acto, casi como si hubiese congelado sus frames en una serie.
- Bien, ahora sí, ¿En qué carajos iba?
- Algo sobre un linaje.
- Cierto, nuestra fuerza sonora para hacernos conocer mediante los gritos de nuestros enemigos, por eso somos Loud, el emblema de nuestra familia es el de un poderoso dragón que arrasa con sus enemigos sin sentir la menor compasión, tus ancestros eran poderosos conquistadores que subyugaron por medio de fuego y sangre muchas naciones europeas.
- (Incomodo) Eso suena... bien.
- Eres el último de una poderosa línea de sangre, es tu responsabilidad cargar con el peso de tu linaje.
- Señor, lo máximo que he cargado en mi vida es la madera para reparar el orfanato.
- Puedo notarlo, tus brazos son más delgados que los de un niño, posiblemente estas al límite biológico de considerarte en desnutrición y tienes un rostro de que cualquiera podría estafarte o secuestrarte fácilmente, una víctima débil para cualquier persona en este mundo al punto que confiaría más en esa pequeña niña se ve más confiable que tú.
Ora, para eso me da un putazo que duele menos.
- (Molesto) Es un buen análisis.
- Lincoln, que ahora seas débil, patético, escuálido, miserable, andrajoso, torpe, medio...
- Creo que ya entendí el punto.
- Irrespetuoso tendría que agregar, pero bueno, que tengas todas esas características negativas no quita la posibilidad de que puedas mejorar, y para eso, para volverte un ser digno de tu apellido, esta semana te guiare en el arte de ser un Loud.
- ¿La parte donde destruyo la moral de mis enemigos por completo viene en el entrenamiento?
- Maldición Lincoln, no puedo enseñarte todo, así que no seas vago.
- Me refería a... olvídelo.
- ¿Ok? Lo importante es que te enseñare lo básico sobre como debes comportarte, al menos ante la sociedad a la que pertenecemos y el estatus que tendrás cuando vayas a la escuela, no quiero que te transformes en otro idiota como Lynn.
- ¿Lynn?
- El idiota de tu padre.
- Espera, ¿Realmente cree que soy su nieto?
- ¿Crees que te he hablado todo esto porque me pareciste lindo?
- Hey, mi carita se vera toda inocente, pero si seduce a las chicas. - Dijo mientras levantaba ambas cejas repetidamente.
Leonard miro en silencio a Lincoln, solo lo observaba despectivamente, juzgándolo.
- ¿Es muy tarde para decir que era broma?
Leonard solo se alejo un poco de Lincoln.
- ¡Diga algo!
- Supongo que esperar que al menos te comportaras como una persona normal fue pedir demasiado, puse mis expectativas muy en alto.
- ¿Qué tan mal me ve?
- No te preocupes, me encantan los desafíos, entre más difíciles mejor.
- ...
- En fin, como por lo visto no estabas convencido, digamos que hable recientemente con tu padre y me indico tu existencia, así que fui a buscarte, y enos aquí.
Lincoln iba a quejarse, pero se detuvo a pensar en aquella palabra.
Padre.
Era una palabra curiosa para él, no tenía mucho apego a ella, tampoco tenía respeto, ya no deseaba buscarlo después de tanto tiempo, pero aquello era prácticamente una invitación gratuita a al menos conocer su rostro, por lo que bajo su mirada.
- ¿Ocurre algo Lincoln?
- Lo de la prueba de adn, ¿Era cierto?
- Por supuesto, los resultados llegaran pronto.
- ¿Y si no soy su nieto? ¿Si este... Lynn no es mi padre?
- ¿De que hablas? El imbécil de tu padre ya hablo y calzas perfectamente con la descripción de su primogénito, a menos que tengas un gemelo idéntico por ahí con el que no compartas sangre en el mismo orfanato, teniendo tu misma edad, eres mi nieto.
- Esa es demasiada seguridad.
- Si, además deshacerme de un adolescente sin familia sería fácil, así que tampoco me darías problemas si no lo eres.
- Esta es la parte en la que nos reímos, ¿Verdad?
La tranquila sonrisa de Leonard no se vio alterada.
- Bien, tenemos que repasar modales, que uses el apellido, crearte un pasado, y, sobre todo... te juro que voy a quemar esos harapos, ni creas que te voy a presentar al mundo vistiendo esas cosas.
- ¿Puedo, al menos, ya sabe, usarlas aquí en casa?
- Mmm, no sé qué tendencia tiene mi descendencia de querer parecer indigentes, pero lo acepto solo cuando no haya visitas, también tengo que presentare al personal, William pasara a ser tu asistente personal directo y...
- ¿Tiene que ser él? ¿No puedo escoger otra persona?
- No.
- ¿Podemos negociarlo? - Lincoln vio la mirada de Leonard. - Supongo que no.
- Es por seguridad, es mi mejor hombre.
- ¿Seguridad?
- Tengo mis motivos, tengo enemigos y ahora eres mi debilidad, digo, si alguien intentara secuestrarte sé que opondrías la misma resistencia que una almohada, así que, por la seguridad y tranquilidad mía, le tendrás de escolta.
- ¿Puedo al menos darle ordenes?
- Jejeje, buena broma, ¡Ah! Y una cosa más, si alguien, por ejemplo, un agente federal te pregunta algo, esta es una casa normal y tú no sabes nada, ¿Entendido?
- (Preocupado) ¿Agente federal? ¡¿Qué carajos hace en esta casa?!
- Ups, es un poco tarde, tu hora de dormir ya paso hace mucho, buenas noches nieto mío.
- Buenas... noches...
Leonard le dedico una sonrisa al muchacho antes de levantarse y salir del lugar, le había demostrado confianza y se había mantenido firme, estaba seguro de que se estaba volviendo el ejemplo a seguir del muchacho.
- Eres el mejor Leonard, el plan va de maravilla.
Lincoln, por su parte.
- ¿Federales?
Esa noche no iba a descansar cómodamente.
Volviendo con Leonard, este caminaba con una sonrisa en su rostro por la mansión, sus agotados sirvientes y guardias eran calmados de sus extenuantes tareas ahora que su alma había encontrado algo de paz, además, ya era tarde y, después de todo, tenía algo que hacer en el sótano de su mansión que requería máxima concentración.
No tardo mucho en llegar, su mente estaba inundada de pensamientos sobre lo que haría con su nieto, podrían jugar a algún deporte que les gustara a ambos y sería bueno para la salud, o bien podría indagar en sus pasatiempos y pasar tiempo de calidad, le enseñaría cómo comportarse, o podría enseñarle a conducir, un chico de su edad debe saber conducir y estaba seguro de que en aquel intento de escuela donde estaba no tendrían un curso sobre el tema, ni menos con la reducida capacidad adquisitiva de alguien así podría tener acceso a un vehículo para practicar, o bien podría conseguirle más mascotas si así lo desea considerando lo feliz que estaba cuando le dio una, entre más lo pensaba una sonrisa más grande se formaba en su rostro al imaginarse la felicidad y el agradecimiento del muchacho, una que se mantuvo cuando llego frente a cierta puerta de acero en el sótano de su hogar.
- Espero no interrumpir nada importante, pero mi nieto y yo tuvimos una excelente charla recién.
- Papá, por favor... solo déjanos ir...
- ¿Sabían que el chico tiene predisposición a seguir mis pasos? Hubieran visto su mirada sorprendida cuando le comenté del legado Loud.
- Señor Leonard... le suplico...
- Entiende perfectamente lo que significa el orden, incluso me hizo darme cuenta de mis errores, ese chico tiene futuro.
- Al menos... danos agua... te lo ruego...
- (Ignorándolos completamente) Ni se imaginan lo que haremos mañana Lincoln y yo, ese chico ni se lo va a esperar.
Mañana siguiente, habitación de Lincoln
Era un precioso día helado afuera, el cielo se encontraba ligeramente nublado y el gélido viento del norte golpeaba implacable aquel pueblo fronterizo, en aquel precioso día para dormir hasta tarde, Lincoln se encontraba observando a su acompañante en la cama, quien le miraba cara a cara al tener su rostro a pocos centímetros del suyo.
- (Gentil) Despierta dormilón.
- ¿Me creerías si te dijera que no es la primera vez que me pasa esto?
- ¿Ya has despertado junto a un hombre en la cama? Chico, no juzgo, pero eres un poco joven para eso.
- Eran los niños del orfana... púdrete William.
- Me dijiste William, (Sonrojado) es un avance.
- ¡Sal de mi puta cama!
Lincoln intento darle una patada con toda la violencia posible al gigante recostado a su lado, pero el este ni se inmuto, de hecho, Lincoln sentía que había golpeado una piedra descalzo.
- Chico, eso fue lamentable.
- (Adolorido) ¡C..Callate y bájate de la cama!
- Me dijeron que tenía que vigilarte, y eso estoy haciendo.
- ¡No tenías que vigilar como duermo!
- Pero vigilo que te despiertes y te levantes, además tengo que vigilar que te asees y vistas, luego que vayas a desayunar y finalmente que vayas a la lección del jefe.
- (Preocupado) ¿Asearme y vestirme?
- Ordenes del jefe. - Acerco un poco su rostro al de Lincoln.
- Esas cosas son privadas.
- Ordenes del jefe. - Lo acerco un poco más.
- Oye, no crees que...
- Ordenes del jefe. - Lo acerco un poco más.
- P..Pero...
- Ordenes... del... jefe... - Lo dijo casi chocando su nariz con la de Lincoln.
- ¿Y si...?
- No te preocupes, no hay nada que ocultes que me pueda impresionar, después de todo eres solo un niño.
Lincoln por alguna razón se sintió todavía más molesto, mirando con desprecio al gigante.
- Exijo que llames al viejo.
- Copiado jefecito.
En el momento que William salió de la habitación y cerro la puerta, Lincoln saltó rápidamente de la cama y tomo sus ropas, vistiéndose lo más veloz que pudo deseando que el sujeto no llegase antes de que terminara de vestirse, cuando termino de abrochar su pantalón noto que la puerta estaba entreabierta y William le observaba desde allí.
- Definitivamente, nada impresionante que ver.
- (Avergonzado) ¡¡¡Ya lárgate!!!
- No te enojes y ve a desayunar.
Con el rostro rojo mezcla de la vergüenza y la furia, Lincoln solo pudo insultar al cielo por tener tal grandísimo imb... impresionante sirviente.
La noche anterior, en cierta ciudad de ese estado
Aunque la mayoría de las personas habían abandonado el edificio hace horas para ir a sus merecidos descansos después de largas jornadas laborales, aun quedaban algunos rezagados que observaban desde la tranquilidad de la altura la aun viviente ciudad, siendo dos hombres de avanzada edad quienes bebían tranquilamente iluminados únicamente por la luna a través del enorme cristal que los separaba del exterior.
Hace pocos minutos que la charla amena se había acabado, ambos lo sabían, pero para el hombre de traje sentado en la silla principal de esa oficina el siguiente paso no era algo que le agradaba, tanto como el hecho de que no quería impacientar al fornido hombre de pelo blanco sentado frente a él.
Le tomo un momento más, pero luego de beber el resto de su copa de golpe, finalmente sintió la fuerza mental para comenzar la parte más difícil de esa conversación, o posiblemente del último año.
- Desde la última vez que estuviste en el país, ¿Cuánto ha pasado Albert?
- Al menos unos 4 años creo.
- ¿Ha sido tan poco tiempo? Realmente nos hacen falta buenos agentes de campo.
- Solo soy un anciano que sabe algunos trucos, nada especial.
- De marino a seal, luego de eso, si soy sincero ya ni me acuerdo, ¿Has pensado en retirarte?
- ¿Llego al país luego de 4 años y me llamas para ofrecerme un plan de pensiones?
- Nah, conozco bien tus motivos, lo dejaste bien claro la última vez que te lo propusieron, y, de hecho, es por eso por lo que te llame.
Albert se levantó de golpe, pegándole a la mesa bruscamente al apoyarse en esta mientras clavaba su vista en la persona frente a él.
- ¿La encontraron?
- No exactamente, pero si encontramos pistas de tu hija, al menos puedo decir que Rita sigue viva Albert.
- Sigue viva... - Albert se dejo caer sobre su silla. - Después de 16 años, finalmente se algo de ella, al menos está viva.
- Si, digo, hay registro de algunos de nuestros agentes sobre haber visto a alguien que cuadra con la progresión de edad que se le hizo desde el último registro, ¿Y sabes que es lo más curioso? Fue en Royal Woods.
- Royal Woods... (Molesto) Loud...
- Así es, el territorio de Loud.
- Maldita alimaña, si lo tuviera en mis manos yo mismo rompería su cuello.
- Sabes que no tenemos suficiente gente para salvarte si Loud pone su mira sobre ti, y no quiero problemas o perderte.
- (Furioso) ¡¿Me estás pidiendo que no siga la única pista que tengo de mi hija desaparecida?!
- No es eso, solo... no puedo involucrar a la agencia en esto... pero si cierto agente a nada de retirarse decidiera tomarse unas vacaciones en su hogar natal, supongo que estaría atado de manos y no podría hacer nada.
- Así que estoy solo, vaya pago por tantos años de servicio.
- Tómalo o déjalo Albert, solo puedo llegar hasta ahí.
- Bien, - Se toma su bebida de un solo trago. - Considera mis vacaciones desde mañana, te encargo el papeleo y todo lo demás.
- Supongo que es justo, suerte Albert.
Con furia el anciano se retiro del lugar, había obtenido algo de información sobre su desaparecida hija al mismo tiempo que la agencia le había dado la espalda, estaba tan feliz como con deseos de asesinar a colegas, además de tener que volver a ese lugar, pero todo lo valía.
- Rita...
Flashback
- Hija, solecito mío, no hagas esto.
- Lynn es una persona decente papá y lo amo con todo mi corazón.
- Pero... pero... él no es el adecuado para ti.
- Pero es quien robo mi corazón.
Las lágrimas comenzaban a acumularse en los ojos del hombre mientras sentía como cada palabra de su hija era una daga más en su corazón.
- ¡No puedo aceptar a ese imbécil! ¡No es suficiente hombre para ti!
Aquello termino por molestar a Rita, quien reunió toda la furia de su ser en unas pocas palabras.
- ¡Papá! ¡Eres un tonto!
Fin del flashback
- Mi solecito siempre fue una chica radiante, bella y amorosa, y tú Loud... tú la convertiste en un ser despiadado que le dice tonto a su padre... ¡¡¡Me las vas a pagar!!! ¡¡¡Me vas a devolver a mi hija sucio demonio del libertinaje y la indecencia!!!
Sus pesados pasos resonaban por el silencioso edificio hasta llegar al ascensor, donde de un puñetazo hizo llamar a este, rompiendo la consola de paso.
- ¡¡¡Así tenga que destruir a toda esa familia de desgraciados que te volvieron en esa criatura cruel mi preciosa hijita!!!
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