©CHAPTER ONE (HOT)
Justin's POV:
Los rayos de la luz del sol entran por la ventana de mi habitación directamente hacia mi cara y maldigo mentalmente por no haber cerrado las cortinas ayer por la noche.
Me tapó la cara con la palma de la mano y escucho un tierno quejido que viene de alguien que aparentemente esta recostado en mi pecho. La miro bien y no puedo evitar sonreír cuando me doy cuenta de que es mi hermosa novia, Chrystel.
Noto que el quejido que dio fue por que a ella también le molestaba la luz del sol, así que con cuidado de no despertarla, hago que sus brazos dejen de rodearme la cintura y me levanto, no sin antes cobijarla bien con las sábanas. Cuando me levanto voy directamente hacia la ventana para cerrar las cortinas y que los rayos del sol dejaran de interrumpir a mi nena de sus hermosos sueños.
Me quedo un rato mirándola con ternura preguntándome a mi mismo si puede ser aún más perfecta, se ve tan hermosa con su cabello todo revuelto en las almohadas y tiene una sonrisa en su boca, su cara y cuerpo están completamente relajados sobre esa cama.
Yo sonrío instantáneamente al recordar todo lo que paso ayer en esa cama, habíamos hecho el amor toda la noche.
*Flashback*
Ser el jefe de varias cadenas de hoteles y prometido de la dueña de la línea de Victoria Secret no es fácil.
Hoy hubo una pasarela para presentar los nuevos diseños de Invierno, ustedes se preguntarán “Si ella es la dueña ¿Qué haces tú haciendo su trabajo? ”
La respuesta a eso es que mi hermosa Prometida se enfermo, le dio un fuerte resfriado y no podía terminar una oración cuando ya estaba estornudando y tenía un poco de fiebre.
Ella quería ir así a la presentación solo que no pudo gracias a mi. No la deje salir de la cama a menos que fuera para que se diera un relajante baño de burbujas, ella toda enfunfurruñada hizo lo que le pedí y nos quedamos toda la mañana y parte de la tarde en la cama dándonos mimos. Le lleve su desayuno a la cama y le di de comer en la boca como a una bebé. Ella, encantada por todas mis caricias y atenciones, se dejo hacer.
Parecía una pequeña y hermosa gatita, amaba la forma en que gemía cuando la acariciaba, besaba, abrazaba y se acurrucaba aún más a mi.
En fin, yo hice su trabajo por que no quería que mi pequeña se levantara en esas condiciones.
La pase muy mal corrigiendo a unas “modelos” tontas que solo se la pasaban coqueteandome, cosa que me molestaba ya que solo soy de Chrystel.
Estaba terriblemente estresado cuando llegue a casa.
Al entrar, observé que Chrystel ya se encontraba mucho mejor ya que, estaba preparando la cena muy animada.
Camine hasta la cocina y abrase a mi novia por la cintura poniendo mi mentón en su hombro, ella cuando miro que era yo, me sonrió y acaricio mi cabello con una mano mientras la otra acariciaba mis dos manos que estaban alrededor de su pequeña y muy esbelta cintura.
—Mmm Hola —murmuré embobado por sus caricias.
-—Hola mi amor, ¿Cómo te fue? —me pregunta sin dejar de acariciar mi cabello.
—Bien, tus modelos son tontas —le reclamo.
Ella ríe.
—Pero son bonitas y tienen buen cuerpo para llevar los vestuarios en la pasarela —Me explica mientras me da un tierno beso en la mejilla y vuelve a la cena.
—¿Buenos cuerpos? ¡JA! —Me burlo— Esas chicas están tan esqueléticas que algún día van a desaparecer con el aire.
—Justin —Me regaña— Basta, deja de hablar así de mis modelos, algunas son mis amigas ¿bien?
Oh, ahora entiendo como es que consiguieron el trabajo.
—Esta bien amor —digo con un suspiro.
—Bebé, ya esta la cena.
—Gracias nena —le digo mientras me siento a comer incómodamente por todo el estrés que tenía.
—¿Qué te pasa amor? —Me pregunta un poco preocupada.
—Nada bebé, solo estoy muy tenso —le explico.
—Oh bebé, hoy trabajaste mucho, acuéstate boca abajo en la cama, te daré un masaje.
Yo, como todo buen chico, hago lo que me ordena no sin antes quitarme la camisa. Veo a mi nena con un bote que al parecer es aceite.
Se sienta sobre mi trasero y se hecha aceite en las manos para después pasarlas por toda mi espalda masajeando todos mis músculos.
—mmm —murmuro.
—Gracias por ayudarme con la pasarela —Me susurra al oído.
Me doy la vuelta debajo de ella haciendo que se sobresalte, me siento con ella en mi regazo y tomo su cintura.
—No tienes que agradecer —le digo mientras junto nuestros labios en un dulce beso—. Te amo —para después volver a besarla.
Esta vez, el beso empieza siendo tierno para después convertirse en uno rápido, desesperado y salvaje. Dios, me encanta como se sienten sus labios sobre los míos.
Nos di la vuelta quedando yo encima de ella e hice que abriera sus piernas para meterme en medio de ellas.
Nos besábamos tan intensamente que mis labios empezaban a doler un poco pero no quería detenerme y se que ella tampoco quería.
Tomo el final de su blusa de tirantes y lentamente la voy subiendo por su torso hasta que logró sacarla y aventarla al suelo dejándome ver su sostén negro de encaje.
Se lo quito lentamente y beso sus maravillosos pechos, los beso y pongo mi atención en sus pequeños pezones rosas y endurecidos por la excitación. Lamo, beso, chupo y acaricio sus pezones. A ella parece gustarle bastante o eso me lo demuestran sus gemidos.
Subo mis besos hasta su cuello y me entretengo besando su punto débil. Chupo su lóbulo, se que a ella le encanta que haga eso.
—No te detengas —me ordena con la respiración agitada.
—No pienso hacerlo —le digo mientras bajo mi mano que estaba en su pecho izquierdo directamente hacia su vagina e introduzco mi mano en sus bragas acariciando suavemente su clítoris.
Ella mete sus manos en mi cabello y tira un poco de el haciendo que me vuelva loco.
—¿Te gusta, bebé? —le pregunto sobre sus labios.
Ella asiente.
—Dímelo.
Ella solo empieza a gemir y al no escuchar lo que yo quería dejo de mover mi mano alrededor de su como.
—Justin, no pares ¡por favor! —me ruega.
—Entonces díme lo que quiero oír —le ordenó mientras jugueteo con su lóbulo.
—¡Por favor! —ruega.
—Ya te dije lo que tienes que hacer, ahora díme, ¿Te gusta lo que te hago? —vuelvo a preguntar.
—¡Si! —grita— ¡Me encanta Justin, por favor dame más! —me ruega.
—Eso era lo único que tenías que decir, ves, si tu me obedeces todo será más placentero, tanto para ti como para mi —le digo en un susurro empezando a mover mi mano aún más rápido que antes.
—Oh, si justo así Justin —gime.
—Si mi amor —le digo y meto dos dedos dentro de ella y los empiezo a mover rápido.
—¡Justin! —grita.
Su mano curiosa se introduce en mi pantalón pasando mis bóxer's Calvin klein y agarra mi polla, yo suelto un gemido al sentir el tacto de su mano con mi masculinidad.
Empieza a mover su mano de arriba a abajo rápidamente mientras aprieta un poco fuerte, pero al igual es tan placentero que ni me importa.
Lo hace tan bien que estoy a punto de correrme y se que ella también por que sus paredes aprietan mis dedos dentro de ella.
—Amor, para —digo con la voz entrecortada— Para, me voy a correr y quiero hacerlo cuando este dentro de ti.
Ella obedece y saca su mano de mi pantalón al igual que yo saco mis dedos de su vagina.
Me quito el pantalón rápidamente y le quito la ropa a ella, me coloco el condón -Que odio usarlo- y me introduzco en ella suavemente.
Gémimos.
Voy acelerando el ritmo de mis embestidas haciéndonos enloquecer a los dos .
Después de unas embestidas más a su pequeño coño, los dos nos corrimos con un gran gemido.
Me acuesto a su lado y la abrazo quedando dormidos en un profundo sueño.
*Fin del Flashback*
Salí de la recámara directo a la cocina a preparar un desayuno para los dos.
Decidí hacerle unas tostadas y a mi nena le gusta tomar café en las mañanas así que le prepare uno.
Cuando los desayunos estaban listos subí a la recámara con una mesita y al entrar mire a Chrystel despertando.
Deje el desayuno en la mesita de noche y subí a la cama encima de Chrystel y empecé a darle besos para despertarla.
— ¿Amor? —beso— Ya —beso— es —beso— hora de —beso— despertar.
Chrystel gimió despertándose y al verme sonrió y eso hizo que yo instantáneamente sonriera también.
—Buenos días amor —Le dije mientras la besaba y después le di un beso en la nariz.
—Buenos días —me dice adormilada.
—Te traje el desayuno amor —le dije mientras la abrazaba por la cintura, ella inmediatamente me regreso el abrazo.
—¿Enserio?
—Sip —le sonreí mientras le entregaba su desayuno.
—Come conmigo —me dijo con un puchero.
—Si mi amor —le di un beso en la punta de la nariz y me acosté a su lado.
Después de ese desayuno y avernos bañado juntos, me tenía que ir a la empresa.
—Bebé, me tengo que ir —le dije mientras le daba un apasionado beso.
—Bien amor, te espero para la cena, Te amo —me dijo.
—Te amo —Le dije y salí por la puerta directo a la empresa.
Chrystel's POV:
Después de haberme despedido de Justin, hice los deberes de la casa, se que puedo contratar a alguien para que limpie y cocine pero simplemente no quiero hacerlo.
Paro de hacer la cama cuando oigo que suena mi celular.
«Número Desconocido»
¿Quién será? Mejor lo averiguo.
*Llamada Telefónica*
—¿Hola? —Contesto.
— ¡Hola hija! —oigo que contestan y me congelo al instante. Es mi «Madre»
—No vuelvas a llamarme así, yo no tengo madre —Le exigí.
—Oh, veo que aún me guardas rencor —me dice cínicamente.
—No lo hago, solo no tienes el derecho de llamarme hija cuando tu fuiste la que me abandono ¡con solo Catorce años! —Le digo un poco enojada.
—Y ahora tienes veinte, deberías agradecerme por dejarte sola, gracias a eso ahora eres dueña de la línea de Victoria Secret, y te vas a casar con el dueño de varias cadenas de hoteles y el mejor empresario de todos, el número uno, cabe decir, fue todo gracias a mi, deberías estar agradecida —me responde con arrogancia.
—Si, lo se, fue gracias a eso, a que me dejaste sola a mi suerte, no sabes cuanto sufrí, estuve días sin comer y viví debajo de un puente por un mes y medio, ¿y ahora resulta que tengo que estar agradecida contigo? —Le contesto cabreada.
—Hay bueno, lo que sea, te llamaba para pedirte un favor —me dice y suelto una carcajada— Necesito que pases tres millones de dólares a mi cuenta de banco.
Me río.
—Estas demente.
—Hazlo o puedo hacer que a tu futuro prometido le pase algo, como un accidente —me dice riéndose y yo inmediatamente me tenso.
—¡No te metas con el! —le grito.
—Tienes tres días —Me cuelga.
*Fin de la llamada telefónica*
Ahora no se que hacer.
¿Cuál fue su parte favorita?
Recuerden que estoy editando la historia, aquel hermoso separador de "Psicópata" es gracias a daddybiebr ❤ muchas gracias, nena. ✨
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