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²⁹ | parte ²

Pasó un par de semanas, Jungkook siguió viéndose con Taehyung a escondidas y en el castillo sin darse cuenta se la pasaba con Yeeun, conversando sobre cualquier tema que se le ocurriera.

El día de hoy, los Kim visitaban el reino negro nuevamente. Parecía haberse hecho costumbre éste tipo de reuniones entre ambas familias; sobre todo porque los reyes se encerraban en los aposentos de NamJoon para debatir y elegir las nuevas leyes para la unificación del reino, lo que los llevaba a prolongadas charlas y discusiones ya que era más que claro que no pensaban de la misma forma.

Mientras sus esposas cuidaban juntas de sus terceros hijos, los dientes de ambos comenzaban a salir y eran sumamente llorones, necesitaban estar prestándoles su atención la mayor parte del tiempo.

Cuando ellos llegaron Eunha no se encontraba en el castillo, salió a comprar más pinturas para pintar, acompañada de varios guardias. Así que al presentarse la oportunidad, Jungkook se llevó a Taehyung a sus aposentos.

Dejaron a Hoseok sólo en la sala principal y no fue algo que le extrañó, aún no se hablaba con su hermano mayor y no tenerlo cerca era mejor. El llevaba su libreta y su lápiz, se sentó frente a un cuadro de la familia Jeon y decidió retratar a uno de sus integrantes mientras el tiempo transcurría.

En la habitación de Jungkook, sobre su sofá se encontraban ambos.

El príncipe Jeon estaba recargado, mientras recostado en su pecho se encontraba Taehyung, leyendo aquella carta que le escribió y no había encontrado momento perfecto para dársela, así que decidió hacerlo ahora.

Después de leerla, se giró y lo vió directo a los ojos, sin decir nada, sólo movió un poco las cejas.

¿qué?— Jungkook confundido.

“podemos hablar con tan sólo mirarnos” acabo de decirte lo tan enamorado que estoy de ti.— Taehyung dijo con una sonrisa.

Ante la broma Jungkook miró abajo, se sintió apenado, sus mejillas enrojecieron al verlo recitar sus románticos versos que ahora mismo eran la causa de su vergüenza.

El príncipe Kim lo notó, rió con ternura y puso sus manos en el pecho del contrario, acercándose a abrazarlo. —gracias.— sensibilizando su tono.

Jungkook lo abrazó y dejó un beso en sus lindos cabellos.

Taehyung levantó el rostro y buscó besarlo, estirándose, para después separarse y poder volver a recitar; —besos exquisitos.— sonrió.

Jungkook se rió apenado completamente. —no volveré a escribirte.—

Boquiabierto. —entonces no volveré a besarte.— Taehyung se sentó recto en su lugar, cruzándose de brazos.

El mayor levantó las cejas. —me matarías.—

a ambos, besarte es tocar el cielo por un momento.— Taehyung fue dulce.

Jungkook se mordió el labio y atrajo de un cuidadoso jalón al príncipe Kim a su regazo, donde lo besó con ternura, disfrutando el sabor y la suavidad que le ofrecía.

Al separarse, Taehyung se quedó cerca de su rostro y habló; —tus palabras derriten mi corazón, atesoro tus cartas más que a mis baúles llenos de joyas.— suave.

Jungkook buscó su mano y la atrajo a él para darle un beso; —por favor sé mi amor una vida entera.—

todo un honor.— Taehyung le sonrió, abrazándolo, se levantó de él. —tócame un poco.— le extendió la mano para que la tomara.

El mayor sujetó su mano y se puso de pie, ambos se acercaron al escritorio, donde Jeon tomó el violín que Taehyung le regaló.

Y le tocó una dulce canción, la cual el menor disfrutó oír, era bellísima y su amado lucía tan bien interpretándola. Era su admirador principal, ver sus manos sujetar el arco de esa delicada forma y la concentración en su profunda mirada cuando veía las cuerdas mientras movía sus dedos de una a la otra, era fascinante.

Cuando terminó de tocar, Taehyung fue a él y lo besó, enseguida Jungkook se abrazó a su cintura. —talento puro.— aún abrazado al cuello del mayor.

gracias.— sonrió.

Disfrutaban estar juntos en cada oportunidad que tenían y ésta tarde sería una de ellas.

Al castillo llegó Eunha, con todas sus compras en mano.

Justo al entrar por la puerta principal se cruzó con Hoseok; quien al verla corrió hacia ella. —princesa.—

—hola.— ella sonrió e hizo una reverencia pequeña.

Él lucía nervioso y algo incómodo. Apenado habló; —quería charlar contigo, el otro día no me comporté bien.— abrazó su libreta. —quería disculparme, no merecías eso.—

Eunha se conmovió, la realidad era que nadie se preocupaba demasiado por la manera en la que se comportaban con ella. No recordaba la última vez que escuchó una disculpa.

Tardó en reaccionar y Hoseok no esperó más para seguir hablando. —y te hice un dibujo, es algo insignificante, pero es para ti.— le mostró su libreta, era un dibujo de ella donde estaba con toda su demás familia, pero en la hoja sólo estaba ella retratada.

Ella la tomó, lo admiró unos segundos, después lo miró a él y le regaló una gran sonrisa acompañada de un poco de rubor. —gracias, es precioso y no te atormentes, todos tenemos días malos.— linda.

Hoseok pudo respirar con normalidad de nuevo, sonrió también.

Por las escaleras venían bajando sus dos hermanos mayores, a los cuales saludaron y mientras trataban de tener una conversación agradable los cuatro; llegaron los reyes, interrumpiendo la situación.

después discutiremos eso.— Jin caminando unos pasos adelante de NamJoon.

seguiré firme.— Namjoon respondió serio.

Al parecer discutían, Jin hizo que llamaran a la reina para poder irse a su reino lo antes posible y nuevamente, tras una corta e incomoda despedida se marcharon.

La noche caía en el reino negro.

Jisoo tenía un par de cosas pendientes, pero eso lo dejaría en manos de Lia, su fiel criada. La cual apreciaba y respetaba lo que la primer favorita ordenara.

Ya que habían creado una gran amistad, después de estar un tiempo sirviéndole, Jisoo era bondadosa con ella y se compadecía, después de todo ella era la que consolaba a la embarazada en sus noches de llanto y soledad.

Ambas iban por el Harem, teniendo pláticas cortas con las criadas y demás favoritas.

Después de un tiempo acordaron ir a los aposentos del príncipe y eso hicieron.

Jungkook estaba en su habitación, escribiendo un par de notas, comparando melodías, perdido en eso. Regresó en sí cuando tocaron su puerta. —adelante.—

Jisoo abrió la puerta, miró a Lia y habló en un tono audible para el príncipe; —espera aquí.—

Lia asintió, sabiendo que tenía otras órdenes simplemente seguía la corriente.

La puerta se cerró, Jisoo fue al escritorio donde Jungkook seguía concentrado y lo abrazó por la espalda, siendo cálida. —¿qué escribes?— curiosa.

partituras, nada en especial.— volteó la hoja donde escribía y se recargó en la silla sin separarla de él.

si no es nada en especial, ¿podríamos pasar tiempo juntos?— ella hizo un tono dulce.

no lo sé.— Jungkook estaba aún pensando en notas y sonidos.

por favor, nos tienes abandonados.— Jisoo lo soltó y se colocó al lado de él, sujetando su estómago.

Jungkook la miró y lo consideró, había sido distante con ella, por más que eso no le preocupaba, no es lo que un caballero haría. Así que asintió y se levantó, la abrazó. Y sólo pensaba hacer eso, abrazarla y escuchar lo que quisiera hablar, pasar tiempo con ella.

Mientras, afuera de su habitación estaba Lia, sin moverse de ahí, sola. Los guardias estaban haciendo el transcurso de vigilar entradas a comenzar las rondas nocturnas.

Con movimiento en el reino, ella se alejó con cautela de la puerta, dirigiéndose a los cuartos de las favoritas, los cuales se encontraban por la misma zona del castillo.

Pasaba desapercibida, pareciendo ser otra simple criada caminando por ahí. Llegó a la puerta de Yeeun, sacó de su vestido una nota, miró a ambos lados del pasillo y al encontrarse sola se agachó y la deslizó por debajo de la puerta.

Cuando la carta cruzó, ella se levantó y corrió ocultándose en los aposentos de Jisoo, los cuales no estaban tan alejados.

Yeeun se colocó la pijama, cuando terminó de hacerlo se disponía a dormir cuando notó que en su puerta había una carta, de la cuál no había percatado el momento en el que llegó.

Fue por ella, la levantó y la leyó;
“ disfruto tu compañía y deseo tener un encuentro especial contigo, te espero en la salida trasera del castillo por donde comienza el bosque y se discreta, que nadie te vea porque vamos a escapar una noche.

Jeon Jungkook. ”

Ella frunció el ceño, abrió la puerta y observó por el pasillo; un guardia caminaba por ahí dándole la espalda a la puerta yendo a cubrir su turno por la entrada principal, pero la coincidencia favorecía. Yeeun pensó que había sido él, quien la trajo, entonces creyó que Jungkook la envío.

Cerró la puerta, comenzó a vestirse de nuevo, antes de salir tomó la carta y la guardó en su vestido; planeando burlarse del príncipe por tan romántico e inusual plan.

Caminó por los pasillos ocultándose, llegó a la puerta trasera, los guardias apenas se colocaban en sus puestos para cubrir la principal la cuál era más importante y al todavía no llegar ella corrió y salió sin que nadie lo notara.

Entro sin miedo por el bosque, con la luz de la luna buscaba al príncipe. —¿Jungkook?— habló en un tono algo bajo.

Llegó a un punto donde los arbustos eran altos y había demasiada oscuridad, miró ahí y sentía la presencia. Sin temor habló cruzándose de brazos; —sal de ahí, no me asustas, aparte no creo que éste sea tu mejor plan, hace frío y los insectos no dejarán de molestar.—

Ante el silencio, frunció el ceño. Observó Un destelló y sabía que se trataba de un gran y afilado cuchillo, dió unos pasos atrás confundida.

Sus gritos no fueron escuchados y no logro escapar, sufrió hasta dar el último aliento que la dejó sin vida.

Jisoo llevaba dos horas con Jungkook, abrazada a él. Y para sorpresa del príncipe la conversación fluía así que estaba cómodo y con tranquilidad seguía hablando.

Sin previo aviso entraron a su puerta de un golpe.

Un guardia quien parecía asustado miró al príncipe y agachó el rostro enseguida. —le pido que disculpe mi intervención en vuestros aposentos príncipe, pero ésto es urgente.—

Jungkook se levantó del sofá, soltando a Jisoo. —entonces no te detengas y habla ya.— preocupado.

Jisoo observó al guardia y después a Lia quien se encontraba parada en la puerta.

vuestra favorita, fue encontrada muerta a las afueras del castillo por el bosque.— el guardia dijo sin más.

Jeon quedó aturdido, con un golpe en su estómago interno. Ni siquiera pudo pasar saliva, caminó detrás del guardia quien lo llevó hasta la salida trasera del castillo donde su padre se encontraba, ya tenían el cuerpo tendido y cubierto con una delgada manta de la mujer.

¿qué sucedió?— Jungkook miró a su padre, sintiendo que su pecho dolía.

Namjoon conversaba con su general de guardias, miró a Jungkook y habló en un tono serio. —no lo sabemos con certeza pero todo indica que ella caminaba por el bosque y fue encontrada por algunos bandidos quienes la asesinaron por sus joyas ya que no tenía ninguna con ella.— le comentó la conclusión a la que había llegado con sus guardias, ya que habían revisado la escena y el cuerpo de ella.

eso no es posible, ella no estaría caminando por el bosque de noche y menos en soledad.— Jungkook estaba desesperado.

eso es lo que no entendemos, pero no hay nada más, no dejaron rastro, fue encontrada por un guardia que hacía ronda, apuñalada y saqueada. No había más.— Namjoon sujetó el hombro de su hijo a quien veía llenarse de lágrimas sin salir.

Jungkook lloró, le dolía porque consideraba a Yeeun su amiga, lo hacía sonreír con todas las cosas que decía y le parecía un destino demasiado cruel para alguien tan buena.

Namjoon lo abrazó con firmeza, dándole confort. Después de abrazarlo unos minutos y dejarlo llorar, lo separó de él y habló a los guardias; —quiero que le den santa sepultura y  quiero que dupliquen la seguridad de las entradas no queremos que eso le pueda suceder a un miembro de la realeza, eso es lo primordial.—

Los guardias asintieron, Namjoon no estaba preocupado en realidad porque era bien sabido que los bandidos atacaban por el bosque y la chica al salir sola y de noche, no pudo esperar otro destino. Mientras su familia estuviese bien, no le importaba pero consoló el dolor de Jungkook, lo llevó adentro.

La noticia había corrido por el Harem, en poco tiempo todas sabían y Seolhyun lloraba, había creado una amistad con Yeeun, no lo podía digerir aún.

Seolhyun estaba siendo consolada por Solji y Gayoon, cuando levantó el rostro vió a Jisoo entrar con Lia al Harem y hablaban con Sunny. Algo dentro de ella la enfureció y se levantó hacia ella, sin pensarlo dijo; —¡tú, seguramente tienes algo que ver con ésto!—

Seolhyun fue detenida por un guardia, quien la sujetó para no permitir que tocara a Jisoo.

¿yo? ¿por qué dices eso?— Jisoo luciendo dolida, dió un paso atrás.

¡la odiabas!— Seolhyun gritó y esos gritos atrajeron la atención del rey y el príncipe quienes caminaban por ahí, mientras el rey daba consuelo a Jungkook y lo había tranquilizado para que dejase de llorar.

¿qué está sucediendo?— Namjoon con un tono firme.

El guardia soltó a Seolhyun, quien se quedó callada.

Seolhyun me está culpando sobre la muerte de Yeeun y soy inocente.— Jisoo respondió al rey.

Seolhyun enojada, sin pensarlo mucho corrió a Jisoo quien estaba a un par de pasos y la tomó aventándola atrás, haciendo que se cayera al suelo. —¡mentirosa!—

No pudo hacer más aunque quería hacerlo, Sunny la alejó inmediatamente.

Todos se asustaron de tal acción, Jisoo está embarazada y eso es peligroso, enseguida Jungkook la levantó.

Namjoon se acercó a Jisoo también. —¿estás bien?—  su nieto le preocupaba.

Jisoo asintió, asustada puso una mano en su vientre.

Namjoon se giró con Seolhyun y habló enojado; —no puedes comportarte así, ella lleva un miembro de la realeza y no puedes tocarla.—

ella odiaba a Yeeun, se lo juro por Dios que no hay nadie más en éste mundo que quisiera dañarla más que Jisoo.— Seolhyun lloró con coraje.

¿cómo pude haber hecho algo? He estado con el príncipe toda la noche.— Jisoo comenzó a llenarse de lágrimas mirando a Jungkook.

Jungkook se compadeció al verla llorar y en su cabeza todo era demasiado por una noche así que no consideró la posibilidad, Jisoo estuvo con él.  —Jisoo dice la verdad, nosotros estábamos juntos cuando sucedió.— dijo a su padre.

El rey respiró profundo.— llévate a Jisoo de aquí.— le dijo en tono bajo a Jungkook.

Él asintió, llevó a Jisoo a otra sala.

Después, Namjoon miró a Seolhyun y habló; —Jisoo es inocente, no quiero que sigas hablando sobre falsas conspiraciones, la asesinaron los bandidos y eso es una lección para todas aquí sobre no querer salir del castillo de noche, no podremos protegerlas si deciden andar por ahí solas.— fuerte.

Seolhyun lo miró con enojo y al rey no le importó. —y éste tema terminó aquí.— fueron sus últimas palabras antes de salir del Harem y marcharse a sus aposentos a descansar.

Jisoo abrazó a Jungkook. —yo-, sería incapaz de hacer algo así.— lloró en su pecho.

Jungkook estaba sobrepasado, distraído y no podía pensar claro, sólo la abrazó y quería soledad, se alejó de Jisoo; —lleva a Jisoo a sus aposentos a descansar.— se dirigió a Lia, quien estaba a un par de pasos.

El príncipe se dió la vuelta, se dirigió a sus aposentos donde se encerró y lloro, perdió una amiga.

Lia llevó a Jisoo a sus aposentos.

Estando solas, Jisoo habló; — cuéntame.— mientras se sentó frente a su tocador secando sus lágrimas.

usé el cuchillo que me dió, después quité todas sus joyas y las guardé junto el cuchillo en un morral el cual enterré alejado del lugar tal como me ordenó.— Lia le contó mientras estaba parada.

¿y la ropa?— Jisoo la observó seria.

el vestido que usé, está quemado al igual que la carta, ahora son sólo cenizas las cuales ya me encargué de tirar.— bajó la voz.

no te vieron ¿cierto?— Jisoo se miró de nuevo.

nadie notó que salí y entré, todos creyeron que estaba afuera de los aposentos del príncipe, tal como me lo pidió.—

que bien, ese será el destino para toda mujer que intente interponerse entre el príncipe y yo, seremos felices y tendremos a un bello bebé.— Jisoo miró a Lia, sonrió.

El amor podría ser todo, menos enfermizo. Ella se proclamaba enamorada del príncipe, porque él fue atento con ella, endulzó su oído y la embarazó creyendo en el amor, sus acciones fueron lo que la hicieron creer que él la ama también y cegada con una falsa ilusión, todo se convirtió en una obsesión posesiva. Perdía la cordura en su necesidad de tenerlo.

Pero Jungkook estaba demasiado enfocado en Taehyung como para notarlo o al menos recordar siquiera lo que Hwasa advirtió.

“ Si el amor puede todo. ¿hablamos de capacidad o destrucción?

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