
O9
(Tres/tres)
Jungkook se levantó cuidadosamente de la mesa, subió sus mangas hasta sus codos y caminó tranquilamente, llegando hasta enfrente de mi, parecía que miraba su nariz, entonces me miró, directo a los ojos, sus orbes llenos de celos y enojo. Tan tierno. Parecía que estaba preparado a lanzarse sobre mi como un gato.
─ ¿Qué dijiste? ─ Preguntó, demanda palpable en su tono de voz.
─ Que necesito unos besos de mi novio, pero dado que él me estaba ignorando, tal vez debería pedírselos a la vecina.
Sí, se tiró sobre mi, su trasero cayendo en mi regazo y sus manos listas para golpear mi pecho, pero tomé sus muñecas, burlándome de él, le guiñé un ojo y soplé un beso, haciéndolo reír.
─ Te odio. ─ Confesó.
─ Que triste, yo estoy profundamente enamorado de ti. ─ Negó con una sonrisa. ─ ¿Puedo conseguir esos besos?─Le solté.
Cruzó sus brazos sobre su pecho, sus ojos llenos de malicia al instante. ─ Anda, ve con la vecina.
Tomé sus caderas para apartarlo, haciendo ademán de que iría, pero rápidamente me sentó en el sillón y se adueño de mi boca, creando un beso apasionado, necesitado, duro. Después de un rato era dulce y lento, largo, mis manos acariciando sus caderas, sus manos sobre mis hombros, luego se separó y me miró, relamió sus labios.
─ ¿Tienes lo que querías?
─ En realidad no, solo quería llamar tu atención para algo. ─Respondí sonriendo.
─ ¿Para qué?
Me quedé callado durante unos segundos, seguí acariciando sus caderas, me permití observarlo detenidamente, tan lindo y despeinado.
─ ¿Quieres ir a cenar conmigo?, a Be Free, tal vez para celebrar lo de nuestro primer vídeo o solo porque quiero invitarte a salir.
Jungkook se quedó en silencio durante unos largos segundos, lo que me hizo pensar que en verdad era muy mal novio. El pensamiento de retirar lo dicho y decir que era ridículo crecía, pero su sonrisa se ensancho, sus ojitos se escudriñaron.
─ ¿Usted señor gigoló está invitandome a una cita?
Me puse nervioso. ─ Creo que te lo debo, no hemos salido realmente como se debe.
─ Sip, tienes razón, pero ¿Be Free?, ¿No es muy elegante y cara?
Levanté una ceja. ─ Lo dice el que nació en cuna de plata.
Me dio una sonrisa descarada. ─ Era de oro con diamantes incrustados.
─ ¿Sí? ─ Palmeé su trasero. ─ Anda, ve a ponerte como muñeco de aparador, vamos a ir a Be Free.
Jungkook salió de mis piernas con una sonrisa, comenzó a caminar a la habitación, esa sonrisa seguía ahí.
─ Lo que diga, jefe.
Oh, Dios.
[...]
Estaba malditamente nervioso, ¿Cómo debías vestirte en una cita con tu novio en un restaurante elegante pero sin ser demasiado estirado?
─ Minjun.
Jimin
Hey, Minjunnie.
7:34 p.m.
Minjunnie
¡Va a llover!
Hasta que te acuerdas de
tu mejor amiga.
7:34 p.m.
Jimin
Jun, nos vimos no hace
mucho por lo de tus centros
de mesa.
7:35 p.m.
No exsgeres -.-
7:35 p.m.
Necesito tu ayuda.
7:35 p.m.
Minjunnie
Diciéndome exagerada y
luego pidiendo ayuda.
7:36 p.m.
¿Qué sucede?
7:36 p.m.
¿Todo bien con Jungkook?
7:37 p.m.
Jimin
Sí, todo perfecto.
7:37 p.m.
Tengo una cita con él en
Be Free.
7:37 p.m.
No sé como vestirme.
7:37 p.m.
Minjunnie
Pantalón de mezclilla,
camiseta blanca y esa
chaqueta negra que
tanto amas.
7:38 p.m.
Un atuendo genial, sin
ser demasiado vago y
muy caliente.
7:38 p.m.
¿Bien?
7:38 p.m.
Jimin
Perfecto, gracias.
7:38 p.m.
Te amo.
7:38 p.m.
Minjunnie
Suerte, disfruten.
7:38 p.m.
Yo igual, amigo.
7:38 p.m.
Dejé mi celular y busqué la ropa que usaría mientras Jungkook aún seguía dentro del baño.
Una cita, en Be Free, con Jungkook, por primera vez.
Dios, no podía no estar nervioso, pero tenía malditos veintinueve años, ya soy hombre adulto y debo comportarme como tal, pero también ésta era mi primera relación completamente seria y la única que tendré por el resto de mi vida, por lo que se me permite estar malditamente nervioso y fuera de lugar en este terreno.
¿Qué debería hacer?, no podía solo llevarlo ahí y pedir lo que sea, no había ido ahí antes y santa mierda, ¿De que íbamos a hablar?, hablar no es como que haya sido un problema entre nosotros, conectamos muy bien y es fácil decir lo que tenemos que decir, pero siempre estábamos juntos y lo hablábamos todo.
Dale, ahora me estaba dando cuenta de todo.
¡Soy una chinche para mi novio!
La puerta de el baño se abrió, Jungkook salió con unos vaqueros negro ajustados a sus fuertes piernas, un suéter negro de cuello de tortuga, sus labios levemente rosados y tenía esa expresión de preocupación. Ambos nos miramos y lo supimos.
Los dos estábamos nerviosos.
Ambos nos acercamos al otro instintivamente para calmar lo que sea que nos preocupaba, sus manos estaban en mi rostro y las mías en sus caderas, nos mirábamos fijamente, buscando en nuestros una gota de lo que nos ocurría, sus bellos ojos negros.
─ Dime que no estás inseguro. ─ Soltó, me encogí de hombros.
─ Pensaba que tal vez necesitamos tiempo para extrañarnos, tal vez, ¿quieres? ─ Solté.
─ De ninguna jodida manera.
Solté todo el aire retenido, dejando que el alivio se esparciera por todo mi cuerpo, tomé su mano que estaba sobre mi mejilla y me giré para besar la palma de su mano.
─ Que bueno, me habría sentido como la mierda si me hubieras dicho que sí.
─ Y yo me hubiera sentido como la mierda si de verdad pensaras que teníamos que tomar tiempo a distancia.
─ Es que, pensaba en lo que hablaríamos en la cena y... tal vez... ¿No me crees una chinche?
Jungkook se empezó a reír. ─ ¿Una chinche?, yo soy el que se invitó a vivir aquí contigo.
─ ¡Mentira!
─ Lo importante es que ninguno de los dos quiere separarse y que nos amamos.
─ Esta relación la tuvimos demasiado rápido, pero estoy bien con ello, en serio, amo estar contigo y que estés conmigo y que seamos solo tú y yo. Que eres mío.
Si era posible, sus ojos se oscurecieren más, su rostro representó lujuria anonadada, su respiración comenzando a agitarse, la excitación inundando la habitación.
─ Tal vez, es cierto. ─ Dijo.─ Podríamos seguir hablando de eso o no hacerlo e ir a la cama..., pero entonces perderíamos la cena.
─ Sí, la cena... ─ Respondí igual que él, demasiado concentrado en caminar poco a poco a la cama. ─ No queremos llegar tarde a nuestra reservación. ─ Poco a poco estaba sacandole el pantalón.
Y luego me detuve, volviendo a vestirlo.
─ No voy a dejar que nuestra calentura nos arruine esto. ─ Solté besando su nariz. ─ En serio quiero llevarte a cenar en Be Free, así que no me tienes, hombre.
Jungkook sonrió. ─ Pensé que era una buena forma de quitarnos los nervios, el no ir y tener que pasar por eso. Pero tienes razón, también deberíamos comenzar a salir más.
Estaba absolutamente de acuerdo, robé un beso de sus labios y le hice saber que hablaríamos de eso en la cena, busque mi cartera, celular y las llaves, mientras el buscaba sus cosas y estábamos listos, pasando por nuestro pasillo, saliendo de la puerta y tomando nuestras manos para salir en busca de nuestra cena.
Este hombre, el que tenía tomado de la mano, caminando por las calles, me había volteado el mundo de cabeza, me sentía infinitamente agradecido, de que había tenido una recompensa por tanto sufrimiento, como si por fin hubieran escuchado mis plegarias silenciosas en el punto que no podía escucharlas.
Es buena persona, buen muchacho, no sé que decirles sobre él, es...no sé, genial. Listo, agradable, educado, elegante, tiene mucho dinero, sus padres son, diría que billonarios, pero él no es de aquellos que se sienten mucho; tiene mucha cultura, aspiraciones, es divertido, risueño, dormilón, es...hermoso, tiene una hermosura inexplicable, tanto física como mentalmente. Pero, él no puede verlo, su autoestima... por eso llegó conmigo, para ayudarle a quererse.
YA vyigral v lotereyu, mama!
Jungkook miraba como habían luces de navidad en los arboles de la calle, algo que había sido idea de quien remodeló el lugar, esta parte llamada "centro", donde estaban las tiendas más caras de ropa y artículos varios. Estaba sonriendo y hablando sobre tomar fotos en el lugar, los autos pasando junto de nosotros, Be Free a unos cuantos locales.
Pero entonces escuchamos un grito, miramos a la otra calle, una pareja de hombre mirando a donde estaban los autos, una pelota viniendo hacia nosotros, un niño corriendo detrás de ella.
Jungkook y yo no lo pensamos, solo corrimos, moviéndonos sin importar nada. Se escuchó el sonido de ruedas derrapando, gritos, cosas, que se detuvieron después. Mi respiración estaba acelerada y sentía la adrenalina corriendo por todo mi cuerpo, mi corazón queriendo salir de la caja torácica, mis brazos estaban alrededor de dos personas y estaba agachado, tenía los oídos tapados pero escuchaba mi respiración y luego habían aplausos.
Abrí los ojos, viendo a un puqueño encogido entre mi cuerpo y el de Jungkook, ambos lo habíamos abrazado para protegerlo. Miré al rededor, la habíamos sacado de donde pasaban los autos, pero aún muy cerca, entre donde pasaban y donde se estacionaban. Miré a Jungkook, quien revisaba al niño para ver si no tenía ninguna herida, el pequeño solo temblaba de miedo y tenía un puchero en sus labios.
─ ¿Seguro que estás bien? ─ Dijo Jungkook. ─ ¿No te duele nada?
Los aplausos seguían y Jungkook y yo nos levantamos del suelo, aún mirando al niño, rápidamente la pareja que le había gritado al pequeño llegó hasta nosotros. Un hombre de cabellos grises, vestía un traje blanco y su acompañante llevaba ropa formal informal, como si acabara de salir de una junta de... oh, es policía. El niño corrió a los brazos del de traje, siendo recibido y abrazado por ambos.
─ Debes dejar de correr así, mi amor. Fácilmente puedo comprarte otra pelota. ─ Dijo el de traje.
─ Nos diste el susto de la vida. ─ Dijo el policía.
¿Eran los padres del niño?
Los hombres nos miraron y sonrieron al instante, Jungkook se pegó a mi, abrazando mi cintura, haciéndome sentir su corazón latiendo con fuerza, sabía que estaba asustado por lo que había pasado, afortunadamente todo salió bien.
─ Muchísimas gracias, en serio no sabemos como pagarles esto. ─ Dijo el policía. ─ Salvaron la vida de nuestro hijo.
El hombre el traje asintió, cargo con un brazo al pequeño y estiró su mano en mi dirección. ─ Mi nombre es Kwan. ─ Tomé su mano estrechándola. ─ Y él es mi esposo Minho. ─ Estrechamos sus manos por igual.
─ Yo soy Jimin, él es mi novio Jungkook.
Los hombres sonrieron, el niño escondiéndose en su cuello, la situación aún pareciéndome rara, la gente ya no estaba prestándonos atención, seguían con su vida. Solo esperaba que no sucediera nada más raro hoy, pero no fue así, una camioneta se detuvo justo delante de nosotros con un logo de noticiero.
Kwan y Minho rodaron los ojos, Kwan me miró. ─ ¿Quieren cenar con nosotros?, vamos a Be Free. Es lo menos que podemos hacer por lo que hicieron.
Los reporteros comenzaban a acercarse, tratando de cruzar la calle por los autos, entonces el policía cargó a su hijo y comenzó a caminar.
─ Por favor, no nos desprecien la cena. ─ Insistió Minho.
Miré a Jungkook y asintió, entonces asentí, los hombres sonrieron y nos adelantamos a entrar al restaurante antes de que la cámara llegara a enfocarnos por completo.
Jungkook se aferraba a mi, aún en estado de shoock por lo que habíamos pasado. Bespé su frente llamando su atención mientras el hombre de traje pedía una mesa, escuché como intercambiaba palabras con el otro tipo, cambiando la mesa por una más grande.
─ Ty v poryadke, zayka? (¿Estás bien, conejito?) ─ Pregunté en un susurro, sus ojos negros sobre mí. Un asentimiento de cabeza fue lo suficiente que podría tomar de él.
Nos adentraron al restaurante, el pequeño aún escondido en el cuello de su padre, nosotros detrás de la pareja y luego ocupando lugar en una gran mesa, ellos frente a nosotros, el pequeñín sentándose en la pierna de Kwan.
─ ¿Está bien el pequeño? ─ Preguntó Jungkook.
─ Oh, sí, Daehyun está bien, ¿verdad, tigrisco? ─ Kwan tomó la barbilla del pequeño, que ahora sabíamos se llamaba Daehyu, el pequeño asintió. ─ No has dado las gracias, bebé.
Daeyun se giró, sacando por fin su rostro del cuello de su padre y mirándonos, sus ojos eran de un café miel, muy claros, demasiado lindos, se notaba que era tímido.
─ Gracias, hyungs.
Jungkook sonrió, el calor creciendo en mi pecho. ─ No hay de que, Daehyun. ─Dijo Jungkook, su mano cayendo en mi muslo, acariciándolo por instinto,
─ ¿Qué van a ordenar? ─ Preguntó Kwan.
Sentí mi cara caliente. ─ Es la primera vez que vengo. ─ Le confesé a todos, principalmente a Jungkook.
Jungkook se burló bajito, dio un beso en mi mejilla y miro a la pareja frente a nosotros.
─ La mía igual. ─ Respondió mi novio.
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