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O4

(1/?)

Mi boca tragaba con facilidad, su pene erecto llenando mi cavidad bucal, su mano en mis cabellos, mi nariz llegando a el poco bello púbico que comenzaba a crecer, sus gemidos llenando la habitación.

Subí y bajé, deslicé mi lengua por la glande, al rededor, delineé su extensión y las venas saltadas, raspé mis labios desde la glande hasta la base de forma lenta y luego mi lengua de regreso para volver a apresar su cabeza entre mi boca, sintiendo como sus piernas trataban de cerrarse a mis costados y con una mano tomé el control de su cuerpo, moviendo las piernas y tomando sus caderas para que no se moviera hacia arriba.

Mi cabeza subía y bajaba a medida que tragaba su eje, teniendo un ritmo cada vez más rápido, la lentitud quedaba en el olvido cuando me reté a mi mismo a ver cuanto de Jungkook podía tragar y cuando comencé a jugar con sus testículos, quería ver cuando de Jungkook podía beber. No solo sus gemidos que los bebía como vino tinto, quería su esencia viajando por mi boca y escurriendo por mis labios.

Y la tuve cuando su mano me jaló del pelo, cuando sus piernas se pusieron tensas y su cuerpo temblaba erráticamente, su pecho subiendo y bajando sin control, sus labios entreabiertos y rojos de tantas mordidas que se había dado el mismo, su semen saliendo en chorros nacarados que chocaban contra las paredes de mi boca y la llenaban hasta que estaba escurriendo por mis comisuras y por su eje. Cuando dejó de temblar, tragué lo que había retenido en mi boca y comencé a lamer los restos en su piel, una vez limpió y yo satisfecho con mi trabajo, volví a meter su polla y testículos en el suspensorio.

Me jaló hacía arriba y besó mis labios con necesidad, chupandolos y mordiéndolos a su antojo, hasta que me separé de él y comencé a desabrochar mi pantalón.

─ Sobre tus rodillas, pecho contra la cama.

Jungkook sonrió ladinamente y subió a la cama, me saqué los pantalones, la playera e incluso los calcetines, mis calzoncillos fueron a parar junto con la demás ropa y mi polla saltaba erecta mientras caminaba hasta el cajón de el ropero donde guardabamos algunas cosas, saqué el lubricante y subí a la cama detrás de él.

Un chorro de azul burbujeante cayó en la palma de mi mano, lo esparcí por mi eje y eleve su culo más cerca de mi, tomando mi eje llevé la glande entre sus nalgas para moverlo de arriba abajo, burlando su nudo en el centro de los redondos glúteos. Uno de ellos se comenzó a hacer rosado cuando había optado por nalgearlo y poco a poco me fui introduciendo dentro de él, sintiendo la impresionante opresión en mi polla que me hacía gemir de gusto, queriendo tenerla toda adentro de él. Y a él también le gustaba, por eso gemía bajito y se quejaba de una forma que me volvía loco.

─ Muevete, por favor. ─ Pidió.

─ Tranquilo, aún no está adentro.

Jungkook se hizo hacía atrás en un movimiento rápido, metiéndola toda hasta el fondo, lo que nos hizo gemir a ambos y yo volví a nalguear por su descaro. Tomé sus caderas y lo mantuve quieto mientras se acostumbraba a mi grosor.

─ Ty takaya krasivaya, moya lyubov'. Mne nuzhno, chtoby ty byl polnost'yu, krolik. ─ Dije con acento marcado mientras acariciaba su espalda.

─ ¡Follame ya, Park Jimin!

Me hice hacía atrás y luego adelante en una rápida estocada.

Entierro las yemas de mis dedos en su piel y mis caderas van de adelante hacía atrás con fuerza y determinación, enterrándose en lo profundo de ser con dureza, tocando ese punto al que sabía como llegar, mirando como sus nudillos se veían blancos de lo fuerte que apretaba la colcha y sabía que no tardaría en estar erecto de nuevo y sabía que no tardaría en venirse de nuevo.

Entonces estaba escuchando sus mojiteis saliendo sin control mientras me deslizaba con destreza dentro de él, nuestras pieles calientes chocando y mi necesidad de oírlo gemir más fuerte.

─ ¡Jimin-ssi!

El "ssi" se agrega en un nombre para indicar respeto, Jungkook y yo lo usábamos mucho como broma y jugando. Pero a la hora del sexo lo habíamos tomado como una especie de fetiche, me prendía oírlo gemir y escuchar la forma en la que alargaba el "ssi" cuando estaba falto de aire. Porque adoraba que su voz no fuera delgada y que no tratara de hacerla delgada, sus gemidos eran masculinos pero... Había algo en ellos que me hacían volver loco.

¿Era porque lo amaba?

Habían hombres que gemían como si fueran mujeres, sus voces finas, delgadas, calientes sí, pero no mucho de mi gusto.

Jungkook a pesar de ser pasivo, era muy viril y sus gemidos eran no roncos como los míos, pero oh maldita sea, estaba falto de aire y aunque no tenía una voz gruesa, tenía una voz masculina y cuando le faltaba el aire y quería gritar su éxtasis como justo ahora, era la misma gloria. Sabía hacer que su voz cambiara y podía hacerla más delgada sí, pero ahora que no tenía control o no quería tenerlo, sus gemidos eran... Jodidamente calientes.

Llevo una de mis manos lejos de sus caderas para tomarlo más arriba y elevarlo, pronunciando la figura de su trasero, logrando que este elevado mientras saca más el culo, formando un arco con sus espalda y sosteniéndolo para atacar su interior profundamente.

Su boca estaba abierta y sus ojos cerrados, mi nombre se pronunciaba sin aire, sus cabellos despeinados, su piel perlandose de sudor, sudor limpio con el que jugaba diciendo que era agua bendita. Pasé mi lengua por lo que alcanzaba de su espalda hasta el final de su cuello y el comienzo de sus cabellos. Después, su espalda estaba pegada contra mi pecho, porque él estaba de nuevo contra la colcha de la cama, yo trataba de llegar más profundo, pegando todo mi cuerpo a él. Cuando volví a levantarme y mis rodillas estuvieron sobre la colcha, volví a levantarme y tomé su brazo para que se sostuviera de mi glúteo.

Entonces volví a enterrarme con fuerza en él, yendo lento mientras me deslizaba fuera y adentrandome con rudeza.

Y obtuve otro delicioso orgasmo de su parte. Prolongué nuestro orgasmo con más estocadas, su cuerpo y el mío sacudiéndose violentamente el uno contra el otro, nuestras piernas temblando y nuestros pechos inflándose desncontroladamente, yo mordiendo mi labio inferior con fuerza y él de labios separados quedándose sin aire después de gritar mi nombre tan alto como sus cuerdas vocales le habían permitido.

Salí de él lentamente cuando había podido calmarme y el se desplomó en la cama, respirando con dificultad.

Tomé un trapo que estaba en una silla dentro de nuestra habitación, me acerqué a mi novio y comencé a limpiar el semen que estaba en su piel y escurría de su agujero. Tentándome a tener una siguiente ronda, cuando estuvo limpió bese aquel glúteo que había recibido con fuerza la palma de mi mano caliente.

─ Buenas noches. ─ Soltó.

Yo me eché a reír y negué, lo cargué, logrando que se enredara en mi, sus piernas rodeando mi cintura y sus brazos alrededor de mi cuello, su cabeza ajustándose en mi hombro, sus labios besando mi oreja. Estaba seguro que tenía los ojos cerrados.

Saqué la colcha debajo de los cojines, acomodé para que pudiera acostarse bajo las cobijas y acomode el pachón cojín y luego lo acosté, llevando las cobijas arriba de su hombro cuando se acostó de lado, su bostezo naciendo cuando rodeaba la cama y tomaba el trapo para limpiar el escaso semen que quedaba en la colcha.

─ Estoy cansado por el trabajo y luego llegas tú encendiéndome en escasos segundos, exprimiendome con esa mamada, volviendo a ponerme erecto y tomandome tan mal. Ahora estoy más cansado, pero feliz, muy feliz.

Volví a reírme y dejé me limpié con el trapo, lo tiré lejos y me adentré a la cama, Jungkook y yo nos arrastramos por ella para estar más cerca, su cabeza metiéndose entre mi brazo y mi tronco, posicionándola arriba de mi axila, besando mi costado y subiendo la palma de su mano a mis "sixpack" como decía él.

Un suspiro huyó de él.

─ Te amo tanto que no me cabe en el corazón. ─ Murmuró él con voz queda, durmiéndose.

─ Te amo tanto que no existe un número para medirlo. ─ Contesté yo acariciando su piel.

─ Te amo tanto que por eso el universo es tan inmenso, para tratar de igualarlo.

─ Te amo tanto que el universo se movió a nuestro favor, para estar juntos.

Jungkook subió su cabeza, sus ojitos entrecerrados y adormilados mirándome, sonrió llenando mi corazón de pura ternura y luego los unió en una trompita, pidiendo un beso que no negué.

─ Park Jimin.

─ Jeon Jungkook.

─ Eres el amor de mi vida.

─ Tú eres mi vida entera, Guk.

[...]

Despertamos cuando era casi la hora de cenar, me levanté de la cama dejando dormir un rato más a Jungkook, quien se movió por la cama boca abajo cuando me moví, las cobijas escurriéndose por su espalda desnuda hasta su espalda baja, su pierna saliendo de la misma, su cara enterrándose en la almohada y sus manos debajo de ella.

Tome nuestras ropas y saqué el suspensorio de su cuerpo con dificultad pero rapidez, dificultad para no despertarlo a él y a mi amiguito. Pero fue un fail, porque desperté más o menos a ambos.

─ No sería violación, sería una buena forma de despertar. ─ Murmuró Jungkook contra la almohada.

Me reí sonoramente mientras salía de la habitación con la cesta de ropa sucia y unos nuevos boxers limpios ajustándose a mi cuerpo, recorrí el pasillo sin paredes, entre el comedor y la cocina, para dar vuelta a la derecha y recorrer el verdadero pasillo hasta la habitación de lavado, donde estaba un mueble con un espejo arriba, la puerta a su derecha y la ventana que daba justo a la ventana de la vecina enfrente. Abrí la puerta, abrí la lavadora y comencé a echar la ropa por diferencia de color, después de escuchar el "pip" de algunos botones, dejé el cesto y salí por el pasillo.

Caminé hasta estar dentro de la cocina y abrí el refrigerador, mi piel se erizó por el frío que se sentía salir y miré nuestra despenza.

─ ¿Jungkook, que quieres cenar?

Mi novio no respondió, por lo que cerré el refrigerador para salir en dirección a la habitación, Jungkook estaba parado frente al marco de la puerta, con uno de mis suéteres puestos, que le llegaban a la mitad de los muslos y miraba la pantalla de su cámara, con la nariz sonrojada y la boca abierta.

─ ¿Qué estás viendo, Jungkook?

Rápidamente escondió la cámara detrás de él, sus ojos me miraron con impresión.

─ ¡Nada!

Entonces un silencio sepulcral se había extendido por el aparamento y pude escuchar claramente gemidos y ruido de cama, sonidos conocidos para mi.

─ Jeon Jungkook, ¿esos son tus gemidos?, ¿te has grabado?, ¿por qué escondes la cámara?

Me acerqué rápidamente a él y él me huyó, corrió al baño y se encerró en él, cerrando la puerta con seguro.

─ ¡Jungkook, abre la puerta!

─ ¡No!

Mordí mi labio inferior con nerviosismo, este comportamiento era nuevo, su rostro se había colorado de un rojo vivo y había huido. ¿Estaba avergonzado?, ¿de qué exactamente?

─ ¡Jungkook, abre!

─ ¡No lo haré!

─ ¿Por qué?, ¿qué sucedió?, ¿ya no me quieres?

─ ¡No vuelvas a decir una estupidez como esa!, te amo mucho.

Eso me hizo sonreír, pegué mi frente a la puerta.

─ ¿Entonces que pasó?

Hubo silencio durante un tiempo. Eso me hizo preocupar y quería preguntar de nuevo, pero respondió.

─ Yo no quería hacerlo, no fue intención mía. Aún no sé usar bien la cámara y no me di cuenta que estuvo grabando todo el rato de nuestra...

Levanté una ceja.

─ ¿De nuestra?

─ ¡Es ridículo!, ¡me veo y escucho ridículo!

─ Amor, abre la puerta.

Escuché pasos y la puerta se había abierto, su hermoso rostro mostrando vergüenza, la cámara colgando de su mano y su mirada esquivando la mía.

─ ¿La cámara nos grabó teniendo sexo?

─ Sí.

─ ¿Y estás avergonzado por eso?

─ ¡Me escucho ridículo!

─ Amor, eso es por completo una mentira. Tus gemidos, mojiteos, jadeos, todo lo que sale de esa boquita tuya cuando hacemos el amor me gusta, me enciende de una forma indescriptible.

Mi sonrisa se extendió por mis labios, sus ojos buscaron los míos.

─ ¿En serio?

─ ¡Yes, baby!

Eso le hizo soltar una carcajada, era realmente malo con las pronunciaciones.

Jungkook se acercó para abrazarme, le abracé de vuelta y nos quedamos así unos minutos.

─ Jungkook.

─ ¿Hmm?

─ Tu erección se siente contra mi.

─ ¡Es culpa del vídeo!

─ Yo no dije que me molestara, bebé.









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