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21


Sentir que la relación se vuelve fría y distante hace que mi corazón duela más que cualquier cosa, no sabía que hacer, no sabía como reaccionar.

Jungkook y yo no habíamos tenido sexo en mucho tiempo, no nos tocábamos, no nos besábamos, no nos acercábamos mucho el uno al otro porque él se ponía incómodo.

Me sentía desesperado, porque el silencio era doloroso, porque ya ni siquiera podía ver su cuerpo, besar sus labios, arder en su belleza y condenarme al infierno por dejarme tentar por aquel afrodisíaco.

Cada día, él se levantaba de la cama, deslizándose fuera de ella con una pijama que cubría por completo su cuerpo, se arreglaba solo, se preparaba un café y sabiendo que yo estaba despierto, se despedía con un "nos vemos al rato". Sin un beso en los labios, sin sexo en el baño, sin desayunar juntos. La primera vez que eso sucedió, él se había levantado solo y cuando me levanté para pregntarle que hacía, él me dijo que se arreglaría para trabajar, que no era algo que también tuviera que seguir haciendo. No tenía porque ayudarle a calificar, tampoco ayudarle a planear sus clases, hacerle el desayuno, lavar su ropa, comprarle cosas que necesitaba; me había quitado todo lo que le gustaba hacer por él.

Mis ojos se movían por nuestra habitación, viendo las fotos de nosotros sonriendo, de nosotros amándonos. No tenía ni idea que debía hacer, ésto había durado demasiado, ¿él ya no quería estar conmigo?

Moví el computador lejos, el blog donde subíamos nuestros vídeos porno estaba abierto, teniendo ya mucho tiempo desde el último que habíamos subido, las peticiones seguían subiendo y los seguidores igual, pero el mensaje de "volveremos pronto" estaba ahí como promesa. No sabía si eso sucedería, si él volvería a mi, si volveríamos a ser lo que éramos.

Me moví para alcanzar mi teléfono celular, comprobando la hora en él, decidí llamar a Minjun, posiblemente estaría trabajando con Lisa, en su gira mundial con un grupo importante de artistas, sacándoles las mejores fotos; ella sabría como hacerme sentir mejor. Necesitaba de mi mejor amiga en un caso así.

Las tonadas sonaron contra mi oído y pensé en que me levantaría después para vestirme de forma más abrigada e iría por mi novio, estaba haciendo frío afuera por el invierno, diciembre, tan rápido había pasado el tiempo. Iría por Jungkook a la universidad, era lo único a lo que le había desobedecido, donde me había dicho que no tenía que recogerlo y aún así siempre iba, estando puntual para caminar de regreso a casa aunque él no saltara sobre mí a besarme, aunque no habláramos tomados de la mano todo el camino y llegáramos a casa a besarnos y mimarnos.

Park, ¿qué tal?

Lamento llamarte a esta hora.

Jodidas mierdas, ¿qué es eso que se escucha en tu voz? ─habló rápido ella, haciéndome tensar porque sabía ya lo había descubierto ─. Tenía tiempo que no hablábamos por llamada, también tiene tiempo de vernos. Con la agenda apretada de Lisa no he podido mandarte siquiera un mensaje bien. Lo siento.

No te preocupes. No es culpa tuya el que tu esposa tenga trabajo y tú seas su asistente. Bueno sí, decidiste casarte con ella y tomar ese trabajo, tomar esa decisión de la gira mundial y abandonarme.

Perfecto, hazme sentir culpable por querer una mejor vida.

Me abandonaste. Mala amiga, seguro ni siquiera me has comprado un regalito de cada lugar en el que has estado. Al menos una postalita, solo veo tus fotos en facebook.

Bueno, bueno, suficiente ─rió ─. No me hablaste para quejarte de que no te he comprado nada.

¡Lo sabía! ─la interrumpí.

¿Qué pasa?

Cerré y pensé en todo lo que pasó desde el secuestro de Jungkook, desde que me enfermé y no me he enfermado de nuevo por lo mucho que me he cuidado. Pensé en lo mucho que extrañaba a Jungkook, en lo mucho que lo amaba y suspiré entrecortadamente, con las ganas de llorar juntándose en mi garganta, impidiéndome respirar bien, mis pulmones también con gana de llorar.

La primera lágrima cayendo.

─Lo extraño, Minjunnie. Jungkook está mal de se hace tiempo, él no me habla, la relación comenzó a hacerse fría poco a poco, desde sus pesadillas. No hemos tenido sexo desde que me enfermé y lo secuestraron. Y no es que me importe mucho el sexo, pero dejar de hacerle el amor cuando lo hacíamos varias veces al día es tan jodidamente duro. No hablamos, no me deja hacer nada por él, creo que ya no quiere estar conmigo...

Necesito más detalles, cuentame todo desde el principio.

Y mis recuerdos se escurrieron con melancolía en mi voz, salieron de mi boca con anticipación a mi corazón cayendo por pedazos en alguna parte de mi cuerpo. Mía lágrimas resbalaron por mis mejillas y siguieron su camino por mi cuello o hasta que cayeron de mi barbilla para morir en mi ropa. Conté el dolor que llevaba sintiendo todo el tiempo, lo hermoso que Jungkook era y las ojeras que decoraban sus ojos, le conté como mis manos eran frías y mi cama también, como mi humor era pésimo y mis labios estaban partidos, le conté lo mucho que Jungkook me gustaba y lo atormentado que me sentía por no poder escuchar su risa.

─Si tan solo pudiera regresar el tiempo, me cuidaría más, no me enfermaría iría con él, llegaríamos con bien a casa y nuestra vida seguiría normal. No tendría ese sufrimiento que lleva cargando. No quiero que me deje, es el latido de mi corazón y el combustible de este cacharro puto que soy.

Jodiste tu cosa profunda con "cacharro puto". La cosa es, cariño; que si no sucedía de esa manera, tal vez sería peor, tal vez habrías ido y te habrían matado en el proceso, Jungkook estaría secuestrado con el dolor de haberte visto morir y no poder hacer nada, lo hubieran vendido, siendo esclavo y abusado por alguien grotesco. Al final no hubiera aguantado tanto sufrimiento y se habría suicidado.

Eso sin duda no me hace sentir mejor.

No puedes culparte por lo que sucede. Jimin, no fue tu culpa enfermarte, ni tu culpa el que haya tenido un novio jodidamente loco, menos el que lo hayan secuestrado, aunque si fue tu culpa no traer el chaleco. La cosa es que las cosas pasan por algo y todas las relaciones tienen problemas y un punto frío. Yo también he tenido puntos fríos con Lisa, pero no aguantamos mucho, hablamos.

¡Pero él no me habla! ─expresé desesperado ─. No me dice nada, antes me decía todo, no entiendo que es diferente ahora.

Que te conoce.

¿Qué?

Pongamoslo así, cuando alguien va a confesarse a una iglesia, no conoce al hombre al que le dirá lo que le sucede. Cuando estás en apps donde tu nombre es anónimo puedes contar tus problemas sin un rostro que te conozca. Cuando alguien es un autor anónimo es más fácil escribir sobre lo que piensas o sucede porque nadie te conoce. Él no te conocía, Jimin; no eras importante en su vida como para callarse, no estabas en su día a día y lo que ustedes tenían era aparentemente efímero. Él podía contarte lo que sucedía y verte como un apoyo porque sabía que cuando estuviera satisfecho o tu cansado, eso se acabaría y no se volverían a ver el rostro.

Me levanté de la cama, dejando atrás su frialdad para moverme al baño, donde encontré el cesto de la ropa sucia con la pijama de Jungkook colgando por su borde. Me miré al espejo, la poca barba en mi rostro me hacía ver más grande y aunque me iba veía bien, no era algo que yo quería tener.

Verte a ti desmoronándote es doloroso y preocupante, agotador, está mal. Ver al amor de tu vida desmoronándose es la peor de las cosas que alguien tuviera que soportar, es todo lo mal que está en el mundo, algo que sin duda no quería en mi vida, que no quería seguir presenciando. Lo quería de regreso.

─¿Por qué es más difícil contarle a alguien que conoces y querés lo que sientes?

Por miedo a perderle.

Y ahí comprendí un poco de todo lo que estaba sucediendo, de lo egoísta que estaba siendo, de lo necesario que era hablar con un experto para solucionar la mierda que nos impedía morir en nuestro calor.

Ojala y Dios no quiera, que el imbécil desgraciado ese haya tocado a Jungkook. Pero con eso y con el ver como abusaban de otros jóvenes, más jóvenes que él pues, ver como los vendían, como lloraban, como enfermaban. Es un trauma cabrón.

─¿Qué debería hacer?, ya le dije que fuéramos a hablar con algún experto, pero él no quiere.

Invitalo a una cita.

─¿Una cita?

¿Él se puede negar a salir contigo?

Bueno, ahora no lo sé. Él ha estado tan frío conmigo.

Haz algo creativo, como solo tú sabes. No hablo de sexo, pervertido. Algo tipo Jimin, algo hmmm... ¡Mágico!

¿Mágico?

¿Las hadas del bosque no tiene magia?

¿Me dijiste hada del bosque?

Si puedes contener tanta furia enojado, sé que hay algo de magia en ti, enano. Oh, mira, tengo que irme. ¡Nos vemos  duendecillo! ─el sonido de llamada terminada continuó con el aumento de mi enojo.

─Eish, maldita Junnie.

Al instante me llegó un mensaje.

Junnie

No me maldigas.
1:30 p.m.

Miré a los lados sorprendido y luego me reí, mantuve mi sonrisa, sabiendo que Minjunnie me conocía muy bien y era mi mejor amiga, me había animado.

Chequé la hora, miré mi reflejo en el espejo y tomé mi barbilla pensando en lo que haría, mi barbilla subió y bajo en un asentimiento y decidí moverme a la ducha para bañarme, debía rasurarme, arreglarme bien y hacer una reservación, en ambas lugares.

[...]

No había ido por Jungkook, sí, fue un martirio, en el que estuve viendo constante mente los relojes, comprobando que la hora fuera correcta en todos y de pronto no se hubiera detenido en alguno, en el que me levanté constantemente y me acerqué a las ventanas para verificar que estuviera caminando cerca y no verlo, en donde estuve viendo nuestro chat para ver si estaba en línea o me mandaba un mensaje.

Al final, escuché la cerradura de la puerta y me senté en la mesa, fingiendo que hacía algo muy importante, cuando en realidad rayaba una hoja con "Jimin x Jungkook" y muchos "Park Jungkook y Park Jimin " más un montón de corazones por todos lados.

Él entró, sacándose la chaqueta, dejando su mochila en el sillón y comenzando a desanudar la corbata que había llevado ese día, me miró, sabía que me miraba. Seguía rayando la hoja, como si no lo hubiera visto.

Primer paso, no ir por él.

─Uhm, hola ─soltó indeciso.

Levanté la mirada y mordí mi labio inferior mirándolo, entonces me atreví a sonreír.

─Que bueno que llegas.

─Uhm, sí, supongo. Me extraño que no estuvieras esperando por mi.

─Tú dijiste que ya no lo hiciera.

─Uhm, cierto...

Jungkook pareció desestabilizarse, me levanté de la silla y caminé a la cocina, él se movió cerca de la mesa y mientras yo tomaba agua lo atrapé viendo lo que escribía y una pequeña sonrisita tirando de la orilla de su labio. Aún me ama.

─Ve arreglarte ─señalé la habitación con un dedo que no sostenía la botella.

─¿Para qué? ─preguntó rápido, dejando caer su mano de su cuello por su pecho, estómago, hasta caer.

─Iremos a tener una cita, sí. ¿Me vas a decir que no quieres?, porque las reservaciones ya están.

─¿Las reservaciones?

Asentí, cerré la botella de agua y relamí mis labios, encontré mi mirada con la suya, sus ojitos brillando.

─Yo, amm... Jimin... Yo lo...

─No hablemos de cosas así  ─le interrumpí ─. Te extraño. Anda, ve a bañarte y te vistes con la ropa que ya elegí para ti. Corre, palipali.

Él sonrió, asintió y corrió a la habitación, mientras mi corazón se ponía en sintonía con mis lágrimas en mis ojos y una de ellas se desbordaba por mis pestañas y caía por mi mejilla.

En serio lo extraño.













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