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—Vamos a casa —ronroneó en mi oído, provocativa.
Llevábamos horas bailando, divirtiéndonos con nuestros amigos. Fue una fiesta tranquila y divertida, aunque a mi parecer Lexy tomó algunas copas de más.
Así que ese era el efecto del alcohol en ella...
Interesante.
—Vamos a casa.
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