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Ha.........
¡No encuentro nada!
Me encuentro en la biblioteca, buscando documentos de suma importancia (según yo) del chico al que ayude.
Lo que Death me dijo fue:
"Milo por qué no buscas en la biblioteca, hay un lugar en el que se guardan los documentos de los estudiantes. Tal vez, esté ahí, lo que buscas."
Y aquí estoy, en una especie de bodega, que en vida había estado, pero es por que es prohibido.
Aunque igualmente hubiera entrado si hubiese sabido de su existencia. Lo más extraño de todo esto es que...
¡¿Cómo Death sabía de este lugar?!
Ya se lo voy a preguntar después.
Primero debo encontrar algo que me ayude a encontrarlo.
¡No encuentro ni su foto! ¿Y si, no es de este colegio?
Tiene que ser.
Creo que estoy exagerando un poco con todo esto. Ya me perdí las clases de física, en fin, luego le puedo pedir a alguien que me preste los apuntes. Ya acabé de revisar cada estante, cada cajón, carpeta, libretas y nada que me diga, siquiera, su nombre.
No hay nada.
Me doy por vencido, alzó algunas hojas que tire al piso y salgo como si nada de ese lugar. Voy por los estantes de libros, que solo eh visto y nunca en toda mi estancia aquí, los eh leído.
Ya cerca del último estante veo unos cabellos que se me hacen parecidos.
Adivinen.
Es el.
Y esta solo, ¿Qué hago? Le digo ¿Qué está leyendo? No eso se escucha muy patético y me vería como bicho raro si aparezco sin más.
Si no fuera por el sonido del timbre, creo que me hubiese quedado como bobo pensado en como hablarle.
Sigo viendo como su mirada esta tan concentrada en aquel libro, sus pestañas son muy largas, su cabello esta bien ordenado y su postura denota elegancia.
Me doy cuenta que su mirada gira hacia mí y nuestras miradas chocan por segundos. Valiosos segundos en los que pude ver sus ojos, alza una ceja inmediatamente.
— ¿Se te perdió algo?
Me interroga sin mas.
Yo sigo inmerso en mis pensamientos que no le respondo, el solo se levanta, se da la vuelta y se dirige a la puerta.
No puedo dejarlo ir.
¡Milo reacciona!
Salgo de mi ensoñación y logro alcanzarlo al tomarlo del brazo.
— Espera.
Lo miro de nuevo a sus ojos, ahora que lo veo de cerca, se me hace más familiar.
— Suéltame ¿No te basta con estarme viendo cómo un pervertido?
Por alguna razón en su rostro se nota desesperación y busca la manera de soltarse de mi agarré.
— ¡De una buena vez suéltame! ¡No tengo nada de que hablar con un pervertido!
— Solo déjame preguntarte...Por-
Esta muy molesto, pero sus reacciones son de ¿Miedo?
— Si piensas que te daré las gracias por lo de ayer — deja de forcejear y alza su mirada— no obtendrás nada.
¡Pero que orgulloso es!
— ¿Qué está pasando aquí?
Una voz gruesa interrumpe mi oportunidad de estar con el.
— No sucede nada señor director— le respondo y se que viniendo de mi no me creerá nada de nada.
Dejo de agarrar al chico y en el momento en que lo hago, sale corriendo de la biblioteca. Lo hubiera seguido pero mi queridísimo director me lo impidió.
— ¡¡¿Pero que hace?!!! ¡Tengo que hablar con el!
— Joven Antares, ¿Desde cuándo se le dio el permiso de levantar su voz a una autoridad?
— Discúlpeme, pero es su culpa por no detenerme aquí.
— Tanta urgencia tienes por saber quién es ¿Cierto? Que incluso fuiste capaz de revisar los expedientes de los alumnos.
Me descubrió, cierto vi una cámara pero no le tome importancia. Soy un tonto.
— Solo por esta ocasión se lo dejo pasar, no quiero que de nuevo el señor Kardia venga echó una furia e intente matarte aquí mismo.
— Ja, no sé preocupe Señor Shion, ya no le daré tantos dolores de cabeza a usted, ni a mi hermano Kardia
— Eso espero.
Me despido y como ya se acabaron las clases y...
Mañana es fin de semana por fin creo puedo dejar las preocupaciones de lado.
Bueno, aún hay asuntos que debo atender.
Ya una vez afuera de la institución lo busco pero no logré verlo, decidí dejar de molestarlo por esta vez y tratar de buscar una mejor forma de acercarme a el, sin que se vea forzado o termine por asustarlo.
Así que me dirijo a un lugar que es importante para mí.
Este viernes es diferente, hoy no solo se cumplen cuatro años de la muerte de mi madre, además de eso.
Es su cumpleaños.
Si, que fecha para irse, es realmente doloroso.
Siempre, que tengo tiempo la vengo a ver, le cambio las rosas, eran sus favoritas, me pongo a contarle cómo saco de sus casillas a mi padre y Kardia.
La extraño demasiado.
— Ma...ya llegué, Feliz cumpleaños....
Desde que murió, mi corazón también lo hizo, por eso me sorprende que me preocupe por los demás. No eh derramado una sola lágrima desde su partida, es doloroso no poder hacerlo.
— Oye — cambio las rosas marchitas por unas nuevas— conocí a alguien, es un chico, creo que no le agradó....
Lo más probable que me hubiera respondido seria...
"Mi amor, no te preocupes, verás que hay una solución"
Me quedo ahí un rato, sin decir mas, solo quisiera que pueda darme un abrazo.
Me levanto, veo la hora, aún es temprano son las cuatro y media de la tarde.
Dejo salir un suspiro y sonrió, no quisiera estar con cara de muerto viviente.
En la vida se debe ser fuerte y no dejarse desfallecer por situaciones que nos muestran lo que significa ser humano.
Wow, debería ser poeta.
Okey no, al maestro de gramática empezaría a convulsionar si le dijera que quiero seguir aquello.
Ya alejado como cinco calles del cementerio, miró al cielo y pequeñas gotas de lluvia caen. Debo darme prisa si no quiero obtener un resfriado. Para la suerte que tengo, la lluvia se hace más intensa y ya estoy empapado en la otra cuadra.
Aún me faltan cómo diez cuadras para llegar a mi casa.
Comienzo a correr, pero la lluvia se hace aún más fuerte, así que decido espera debajo de una parada de bus. Estoy solo, no hay nadie más en esa calle a excepción de los autos que pasan a toda velocidad y me dejan más empapado.
Lo que me llamo la atención ahora que estoy aquí es que al frente de dónde estoy, hay un centro de adopción.
Cómo es que no me fijé antes si paso por aquí seguido. Debe ser por su forma de arquitectura, es muy simple y no llama la atención, incluso se pierde junto al resto de edificios.
Diviso a una persona con un paraguas, en la otra cuadra, se para al frente de ese lugar. Cierra el paraguas negro y veo como unos cabellos largos se escapan del gorro de invierno que está usando.
No creo en eso del destino o cosas por el estilo.
Pero agradezco que me quedará aquí parado.
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Manzanita fuera 🍎
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